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Por Luis Fernando García Forero. Foto: Ecos.- El Gobernador de Santander, Didier Tavera, reunido este lunes con el bloque parlamentario de Santander, fue contundente en señalar que Barrancabermeja necesita nuevas alternativas económicas para sacar de la crisis a los habitantes del puerto petrolero sobre el Río Magdalena.
En el encuentro del “Bloque Parlamentario Santandereano”, con el mandatario departamental, llevado a cabo en la Cámara de Comercio de Bucaramanga, se presentaron las alternativas propuestas por las fuerzas vivas del puerto petrolero, para sortear la crisis que aqueja a la segunda ciudad de Santander.
La economía de Barrancabermeja manejó recursos anuales por cerca de $15 billones, sin embargo, como consecuencia de los bajos precios del petróleo y la postergación del Proyecto de Modernización de la Refinería de Barrancabermeja, PMRB, por parte de Ecopetrol, la ciudad sufrió en sus finanzas y desarrollo. Y actualmente está en uno de sus peores momentos.
El Gobernador Tavera se mostró preocupado por la situación de los habitantes del municipio, donde el desempleo deambula por las calles y dijo, que dentro de las alternativas, se deben establecer nuevas fuentes de ingresos, diversificar el mercado para evitar depender de la refinería, porque el puerto petrolero actualmente importa 70% de los productos que consume y no es autosuficiente.
“Le pedí a la Cámara de Comercio de Barrancabermeja que tengamos un plan de alternativas económicas distintas a la dependencia de Ecopetrol, que es lo que he venido haciendo con el sector productivo”, aseveró el Gobernador, tras señalar que “el primer gran avance que dimos para que Barrancabermeja pueda volverse una ciudad turística y que fue una promesa de campaña, es el muelle flotante en el Puerto, porque ¿cómo hacemos turismo si no tenemos cómo bajarnos del bote a la ciudad?”.
Resaltó Tavera que Cormagdalena está comprometida en hacer un muelle flotante en concreto, con tecnología española para Barrancabermeja y el año entrante para Puerto Wílches. Esa es la gran apuesta de turismo de río y de turismo fluvial”.
Las alternativas
Dentro de las alternativas que se destacan, está apostarle a la logística en el río Magdalena y fomentar el turismo; poner en marcha proyectos dinamizadores como el parque del petróleo, atraer inversión; defender el Proyecto de Modernización de la Refinería de Barrancabermeja; obtener más apoyo parlamentario; y solicitar una cita con el Presidente de la República para informarle de la actual situación.
Adicionalmente, el mandatario de los Santandereanos agregó otros proyectos que están en curso para diversificar la economía del puerto: “Planeación Nacional tiene lista una APP y los recursos esperando para construir una cárcel en puerto, pero hoy no podemos hacerlo porque el municipio no entrega el terreno, y esto genera inversión, empleo y desarrollo"
Finalmente señaló que está pendiente de la entrega de unos estudios para construir una plaza turística, "una plaza moderna en la zona de Torcoroma; tenemos un plan para Barrancabermeja, pero hoy necesitamos alternativas reales, darle dinamismo y una nueva economía distinta a la del petróleo”, enfatizó el Gobernador Didier Tavera.
Redacción y Foto Ecos.- Mientras el Fiscal (e) Jorge Fernando Perdomo afirma que el Paramilitarismo no existe y después de cuatro días de la firma del Acuerdo de cese al fuego bilateral y dejación de las armas, las FARC-EP instaron al Gobierno del Presidente Juan Manuel Santos, para que se establezcan las herramientas legales que persigan con más contundencia este fenómeno.
Así lo dio a conocer al mundo uno de los negociadores y líder guerrillero, Pablo Catatumbo, quien expresó que el principal peligro para la paz definitiva es el Paramilitarismo.
En la mesa de negociación, Catatumbo habló de tres importantes pilares a combatir para alcanzar la paz absoluta. En principio consideró que “el Paramilitarismo debe ser derogado de la política colombiana”.
Catatumbo habló primero de concretar “un gran pacto político nacional-regional que comprometa a todos los partidos políticos, iglesias, medios de comunicación, para que nunca más en Colombia se revuelvan las armas y la política”.
Agregó Catatumbo ante los medios extranjeros en La Habana: "el Paramilitarismo es la principal amenaza de que este proceso de paz pueda fracasar”.
El líder guerrillero señaló que el Gobierno Colombiano debe promover leyes que incorporen a la Constitución, la prohibición y la erradicación del Paramilitarismo. “En Colombia la legislación no contempla este delito, eso hay que subsanarlo”, enfatizó.
Exigió garantías no solo a los guerrilleros, sino también a los defensores de los derechos humanos, líderes sociales, reclamantes de tierra y quienes ejerzan la oposición política. “Eso es un paso trascendental y definitivo en este acuerdo de paz”.
Solicitó la creación de una unidad especial de investigación, donde tendrá parte la Fiscalía, pero con cierta independencia, para investigar los casos de crímenes por paramilitares o los de sus organismos sucesores, “que involucran la parapolítica, narcopolítica, corrupción y paraeconomía”.
Por Luis Fernando García Forero. Foto Leonardo Vargas.-Si alguien en el Congreso tiene historia como funcionario y legislador, es el actual presidente de la Comisión Primera del Senado Manuel Enríquez Rosero.
Desde 1986 está vinculado a la rama legislativa, primero como Jefe de Archivo de la cámara alta, luego como Secretario General de la Comisión VII y Secretario General de la corporación. Fue elegido Representante a la Cámara por el departamento de Nariño y el pueblo lo premió como senador en el 2006 y reelegido en los dos últimos periodos.
Con esfuerzo se graduó como abogado de la Universidad Libre y tiene especialización en derecho laboral así como un magister en Estudios Políticos y Relaciones Internacionales de la Pontificia Universidad Javeriana.
Es respetado por sus colegas como un senador con un vasto conocimiento en el manejo legislativo y político. Se conoce a capa y espada el reglamento de la rama legislativa del poder público.
En Ecos lo entrevistamos para que nos diera un balance sobre se gestión al frente de la Presidencia de la Comisión Primera de la corporación y sobre los temas de la justicia y la paz.
ECOS: ¿Satisfecho con la labor que desarrolló como Presidente de la Comisión Primera del Senado?
MER: Hicimos un trabajo serio, debatimos todos los proyectos. Se aprobaron los que se tenían que aprobar, pero con una condición especial: se mejoraron. Afortunadamente en esta comisión no solo forman parte grandes juristas, sino que todos son estudiosos, por eso ampliamos el debate de los temas y eso permitió mejorar las iniciativas. Aquellas que a juicio de la mayoría de los integrantes de la Comisión no eran convenientes, no se aprobaron.
ECOS: ¿Según sus disertaciones tanto en comisión como en plenaria la Corte Constitucional no los dejó muy contentos?
MER: Hay un sentimiento de tristeza porque después de un trabajo responsable, la Corte Constitucional borró de un plumazo la reforma a la justicia. La reforma Equilibrio de Poderes nos gastó tiempo y creíamos que iba a ser parte de la solución al problema de justicia, pero quedamos frustrados porque no se dio, se nos perdió el sustento jurídico para eso.
ECOS: ¿La Corte Constitucional pretende legislar y quitarle funciones al legislativo. Así lo siente?
ME: Sí. Desafortunadamente la Corte Constitucional no solamente viene revisando reformas constitucionales como lo ordena la carta fundamental, que solamente debe examinar por vicios de forma, sino que también el fondo y el contenido. Por ese expediente se están declarando inconstitucionales esas reformas.
ECOS: Otro intento del Congreso para reformar la justicia y nada…
MER: Muy difícil que el Congreso pueda reformar la justicia y más aún cuando ya la Corte ordena, modifica, legisla. Ese alto tribunal dice esto queda así. Me parece que ahí se está abrogando una competencia que no le corresponde y que el pueblo Colombiano se la entregó al Congreso de la República como constituyente derivado.
ECOS: ¿Se está viendo cada día el poder de los jueces en Colombia, el poder de la Corte Constitucional en muchas decisiones?
MER: Sí. La Corte Constitucional está conformada por grandes juristas que tiene este país, pero hay que decir que si bien son más las cosas buenas de la Corte, hoy hechos como este: el que declaró inconstitucional parte de la reforma de equilibrio de poderes, quedan al traste con cualquier posibilidad de modificar el tema de administración de justicia, que desafortunadamente es muy delicado en Colombia.
ECOS: Con esta radiografía podemos decir que la justicia está politizada en Colombia y al mismo tiempo tienen el poder de judicializar la política?
ME: No me atrevería tanto a decir que lo hayan hecho por intereses políticos, no, seguramente las motivaciones son otras, pero va a ser muy difícil que podamos hacer una reforma a fondo de la justicia en Colombia si la Corte Constitucional no va a permitir que esas reformas las lleve a cabo el legislativo.
ECOS:¿Se precipita entonces la necesidad sentida de convocar a una Constituyente, esto cuando debería ser, a propósito que estamos ad portas de un fin de conflicto y que se inicia el post conflicto?
ME: Lo digo con claridad: va a ser muy difícil hacer la reforma a fondo de la justicia en Colombia. En el Congreso no es fácil sacar adelante esa iniciativa pensando en el colombiano de a pie, el que hoy no tiene justicia, eso no es fácil. Hemos logrado después de tantos debates alcanzar un consenso en ciertos temas y cuando eso se ha hecho es la Corte Constitucional la que dice que nosotros no tenemos la razón, entonces si creería que vamos a tener que pensar en serio en la convocatoria a una Constituyente para que de este modo podamos hacer la gran reforma de la justicia que claman los colombianos.
ECOS: ¿Convocaría a las ramas del poder público para que los jueces, la Corte Constitucional, los magistrados de las Altas Cortes, el mismo ejecutivo y el Congreso busquen un mecanismo loable, viable y directo para viabilizar la verdadera reforma a la justicia que es la que organiza la sociedad ad portas de un proceso de paz?
ME: ¡Qué buena pregunta!, no he perdido la esperanza, como diría Álvaro Gómez, que en paz descanse, un “Acuerdo en lo Fundamental”. Conozco, he hablado con muchos de los magistrados de las altas cortes y no le dicen no a esa iniciativa. Reitero y con insistencia, en que podamos sentarnos y ponernos de acuerdo en unos temas principales y vamos a hacer el esfuerzo, hay que hacerlo, este tema no da espera.
ECOS: ¿Mientras tanto qué, avanza la paz y no la justicia en Colombia?
MER: Precisamente vamos a nombrar una subcomisión conformada por miembros de la comisión primera del senado para ver si somos capaces de avanzar por lo menos en un acuerdo sobre temas principales y empezar a trabajar en una reforma. Si nosotros logramos sentarnos con los señores magistrados, entre otras cosas porque creo que en el Congreso nos hemos equivocado de no escucharnos, nosotros también debemos hacer el esfuerzo de sentarnos con ellos y escucharlos, analizar sus propuestas. Ellos más que nadie saben cuáles son los problemas. Debemos sentarnos con los operadores de justicia a ver qué es lo que está pasando, por qué las cosas no salen, por qué está fallando.
ECOS: ¿No es tardía esa propuesta de convocatoria, estamos a menos de un mes del inicio del nuevo periodo ordinario de sesiones, el 20 de julio?
MER: Si eso debe ser ya, con el apoyo del Presidente Santos. Si logramos ese acuerdo creo que podríamos pensar en que después del 20 de Julio se pudiera tramitar un proyecto de ley. Si eso no se logra, habrá que ir pensando en las otras alternativas como la convocatoria a una asamblea nacional constituyente.
ECOS: ¿Piensa que el Gobierno, los magistrados, el Fiscal, le cogen la caña?
MER: Hay que buscar ya ese acercamiento. Conociendo como conozco a muchos de los magistrados sé que ellos estarían dispuestos a dar sus inquietudes, sus preocupaciones y si logramos entre todos con la fiscalía, ya está a punto de tomarse una decisión sobre el nuevo fiscal, los tres candidatos excelentes cualquiera de ellos que la Corte elija como fiscal, creo que será una garantía para que nosotros en el Congreso podamos también trabajar de la mano con la fiscalía.
ECOS: En el cierre de este período, usted como presidente de la Comisión Primera del Senado, se vio que el congreso de la República le entregó todos los elementos y herramientas jurídicas para el proceso de paz al ejecutivo, siente usted que en este tema el balance es acertado?
MER: Claro que sí. En eso sentimos una inmensa satisfacción y lo hago a nombre de todos los senadores de la Comisión Primera del senado, donde iniciamos estos trámites. El gobierno presentó y la comisión con buen criterio y buen juicio se dedicó a estudiar y sacamos adelante todos los instrumentos jurídicos necesarios para que una vez se firme en definitiva el fin del conflicto y el inicio del posconflicto, que tal como va será en pocos días, se implementen rápidamente.
ECOS: En el control político, fue polémico el tema de los falsos testigos. ¿Qué hacer con este tema que acrecienta la gravedad de la justicia en Colombia?
MER: Tiene usted razón. Los falsos testigos le está haciendo un grave daño a la justicia y ya el compromiso del Gobierno en cabeza del Ministro de Justicia es que el 20 de julio habrá un proyecto radicado en el Congreso para reglamentar eso. No podemos permitir que hoy se distorsione todo porque hay unos testigos que sin conocer a los posibles culpables van declarando simplemente para obtener rebaja de una pena. El delincuente que ya está condenado no tiene nada que perder, pero si puede hacer un grave daño con un testimonio falso como los que se han demostrado en muchas oportunidades.
ECOS: ¿Del hacinamiento carcelario qué solución?
MER: Me parece que es un debate que tiene que dar buenos resultados porque ya hay un compromiso del gobierno en cabeza de los Ministros de Justicia, Salud, Director del INPEC, de la directores de la AUSPEC para legislar y buscar una solución definitiva. No solamente el hacinamiento que tienen todas las cárceles del país, sino a un problema grave: los reclusos no tienen derecho a salud, a la alimentación, hoy se están desconociendo los más elementales derechos fundamentales de los presos y no se nos puede olvidar que los presos son seres humanos.
ECOS: Viene un proceso político y electoral: el plebiscito por los Acuerdos de La Habana, si la Corte Constitucional lo declara exequible. A trabajar por el sí a las urnas?
MER: Sí pero hay algo importantísimo y fundamental: que los colombianos, especialmente los habitantes de esas zonas donde fue el teatro de la guerra durante tantos años, puedan conocer detenida y detalladamente el contenido total de esos acuerdos. En eso insistimos en la comisión cuando aprobamos la ley que permite una convocatoria a un plebiscito. El Gobierno debe de inmediato hacer la pedagogía tan pronto se conozcan los acuerdos.
ECOS: ¿Va a hacer difícil ese mecanismo de participación ciudadana para refrendar el camino a la paz?
MER: Si nosotros no hacemos comprender suficientemente la totalidad del contenido de esos acuerdos y los socializamos en todo el territorio nacional, no será fácil, porque hay voces que tergiversan el contenido de esos acuerdos. El reto del gobierno es la pedagogía para la paz.
ECOS: ¿Mucha desinformación?
MER: Hay muchos colombianos que hablan de esos acuerdos sin ni siquiera conocerlos, ni haberlos leído. Me parece que una de las primeras tareas que tiene que adelantar el Gobierno una vez se firmen esos acuerdos, es a lo largo y ancho del país, dar a conocer el contenido real y exacto de esos acuerdos para que tomemos la mejor decisión.
ECOS: ¿Le está diciendo al Centro Democrático que lo que dicen en contra del proceso no es viable porque no se conocen los acuerdos?
ME: No. Tuve la oportunidad de compartir toda esta legislatura con distinguidos miembros del Centro Democrático, una bancada juiciosa, estudiosa, ellos tienen unas preocupaciones, muchas de ellas las comparto y los colombianos las comparten.
ECOS: ¿Usted cree que va a haber impunidad en ese proceso?
ME: Me parece que el pueblo colombiano no estaría dispuesto a apoyar si no hay un mínimo de justicia. No estamos diciendo que la única posibilidad de castigar eso es ponerlos tras las rejas y ponerles la pijama de rayas, no. Debe haber un mínimo de justicia que se aplique sobre los aquellos máximos responsables de delitos atroces, de masacres, porque es muy difícil pedirle a un colombiano que perdió a un ser querido por una decisión insensata de estos grupos al margen de la ley y hoy decirles no, hagamos borrón y cuenta nueva, insisto, no. Si bien es cierto que con este proceso de paz lo que se busca es que ningún colombiano más pierda la vida por culpa de un conflicto sin sentido, pues tampoco se le puede exigir que aquellos que fueron víctimas especialmente de delitos atroces se olviden y que aquí no pasó nada. No hay duda, debe haber un mínimo de justicia que será aplicable y estoy seguro que así va a ser.
ECOS: ¿Cree que si no hay un acercamiento entre la oposición encabezada por el Senador Álvaro Uribe y el jefe de Estado, porque la paz es una sola, no va haber una paz duradera después de la firma del fin del conflicto y el desarrollo del post conflicto?
MER: Pese a la firma del jueves entre las partes donde ya se establece el cese el fuego bilateral y la entrega de armas por parte de ese grupo insurgente, tengo mucha preocupación en que nosotros podamos alcanzar la paz para todos cuando hoy hay medio país que está preocupado, medio país que le preocupan todas estas cosas. Por eso espero que ojalá se firme en definitiva el acuerdo final y se dé a conocer. Pienso que el Gobierno tampoco acordaría cosas que vayan en contra de los colombianos.
ECOS: ¿Se debe insistir en lograr convencer a Uribe?
MER: Hay que insistir en esos acercamientos, no tanto que el Presidente Uribe se siente a la mesa con el Presidente Santos, que se le de tranquilidad en la medida en que algunas preocupaciones que hoy no solamente son del centro democrático, no solo son del Presidente Uribe, son preocupaciones del colombiano de a pie. Uno cuando se sube a un taxi, cuando se va en un avión, cuando se sienta en la cafetería, hay gente que se acerca y reclama y ustedes por qué van a hacer esto y por qué van a hacer aquello. Es necesario que se despejen las dudas que muchos colombianos que hoy las tienen.
ECOS: ¿Qué se espera con el plebiscito?
MER: Creo y confío que ese plebiscito va a ser apoyado ojalá por todos los colombianos para apoyar los acuerdos. Eso sería lo ideal, pero repito antes de eso tenemos que hacer un gran trabajo de pedagogía de lo que se convino en La Habana.
ECOS: Usted se pone la camiseta en su región para llevar a cabo la explicación pedagógica de lo que se acordó en La Habana?
ME: Claro que sí. Vamos a dedicarle tiempo suficiente para estudiarlo, para leerlo y para llevarle un mensaje claro a los colombianos porque no se trata de engañar a nadie sino que realmente sepamos los colombianos cuáles fueron los acuerdos y que no se tergiversen los temas. Estamos preparándonos para eso y esperamos que ojalá todo salga bien por el bien de la nación.
ECOS: ¿Que piensa del Congreso de Colombia?
ME: Yo me debo al Congreso, viví aquí en el Congreso, sigo creyendo en el Congreso, a veces hay problemas y dificultades que debemos corregir, por eso también déjeme hacer una cuña, me parece necesario que nosotros podamos aprobar el código de ética del cual soy ponente y busca mantener la independencia y corregir falencias, sancionar faltas que hoy no están en manos de la comisión de ética que sería el organismo que en el Congreso por constitución y por ley, está obligado a ir dejando atrás todos esos vicios que aún persisten en el Senado y la Cámara.
ECOS:¿Cree en la Unidad Nacional y en alcanzar la paz en el país?
ME: Sí. Confío, pero tenemos que hacerlo bien, tenemos que hacer las cosas de la mejor manera para que los colombianos vuelvan a confiar en sus instituciones, principalmente en el Congreso.
Redacción y Foto Ecos.En plena recta final del fin del conflicto entre el Gobierno y las Farc, un número representativo de intelectuales del país exhortan al ELN que se sume a la búsqueda de la reconciliación, porque la paz necesita el concurso de ese grupo insurgente.
A través de una carta abierta, liderada por Juan Gabriel Tokatlían, Alfredo Molano Bravo, Rodrigo Pardo García-Peña, Alejo Vargas, Francisco Leal Buitrago, Magdalena León, Francisco De Roux y Piedad Córdoba, entre otros académicos de diferentes universidades del país, instan a ese grupo insurgente para que sea protagonista de la Paz.
“En esta hora se abre una oportunidad inmejorable para que esa guerrilla sea otro protagonista de la Paz”, señalan en la misiva, donde reconocen las dificultades en el inicio de diálogos con el ELN “pero eso no puede llevar a confusión, pues se ha generado ya un espacio inédito para que los colombianos busquen y concreten una paz plena, la cual “necesita el concurso del ELN”.
Según los firmantes de la carta, “hay razones objetivas para que ello sea factible. Se han creado las condiciones para valorar la lucha política por sobre la lucha armada. Los mecanismos e instrumentos con los que el país contará favorecen un cambio profundo en diversos frentes”.
Destacan en la carta que la comunidad internacional está ansiosa y esperanzada para colaborar con Colombia en esta coyuntura y hacia el futuro, para fortalecer el proceso en marcha, al tiempo que la sociedad civil movilizada muestra disposición para ser un actor decisivo en el Posconflicto, lo que debe ser estímulo para que el ELN se sume, con sus particularidades, al logro de una democracia total.
“Llamamos al ELN a que se comprometa con el avance de un proceso de negociación complementario, con el gobierno y con el pueblo de Colombia. Así, a no dudarlo, la paz plena será el mayor logro de un país que debe vivir el siglo XXI sin la violencia y el dolor que sufrimos durante el siglo XX”, plantean los intelectuales.
La siguiente es la carta abierta de académicos e intelectuales a dicho grupo insurgente:
Todo acontecimiento excepcional abre el camino para alcanzar un hito histórico. A toda experiencia novedosa y promisoria le sigue la posibilidad de ensayar algo inexplorado y prometedor. El compromiso que el gobierno de Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC-EP) han asumido hoy para dar por terminadas las hostilidades, a través de un cese al fuego bilateral, definitivo y verificable constituye el paso más trascendente para que el país comience –en serio– el tránsito hacia la paz. Una paz que anhelamos los colombianos y que espera el mundo. Lo acordado en La Habana es el mayor viraje que ha tenido el país desde el 9 de abril de 1948, y es hoy, en un escenario global convulsionado, el ejemplo más elocuente para confirmar el valor y el sentido de salidas políticas negociadas a conflictos prolongados.
Los abajo firmantes estamos persuadidos de que en esta hora se abre una oportunidad inmejorable para que el Ejército de Liberación Nacional (ELN) sea otro protagonista de la paz. Reconocemos las dificultades que pudieron haber impedido avanzar en su momento en un proceso de diálogo con el Gobierno. Sabemos que hubo dudas, de lado y lado, respecto a cómo, con qué ritmo y hacia dónde dirigir las conversaciones. Esas cuestiones no pueden llevar a confusión: se ha generado ya un espacio inédito para que los colombianos busquemos y concretemos una paz plena. Y esa paz necesita el concurso del ELN.
Hay razones objetivas para que ello sea factible. Se han creado las condiciones para valorar la lucha política por sobre la lucha armada. Los mecanismos e instrumentos con los que el país contará favorecen un cambio profundo en diversos frentes. La comunidad internacional está ansiosa y esperanzada para colaborar con Colombia en esta coyuntura y hacia el futuro para fortalecer el proceso en marcha. La sociedad civil colombiana movilizada muestra una disposición para ser un actor decisivo en el posconflicto. Todo ello debería ser estímulo para que el ELN se sume, con sus particularidades, al logro de una democracia total.
Por eso, entonces, llamamos al ELN a que se comprometa con el avance de un proceso de negociación complementario, con el gobierno y con el pueblo de Colombia. Así, a no dudarlo, la paz plena será el mayor logro de un país que debe vivir el siglo XXI sin la violencia y el dolor que sufrimos durante el siglo XX.
No podríamos dejar de pedir, a través de esta misma carta, al Gobierno y al sistema de justicia que rodeen de garantías plenas a buscadores de la paz como Carlos Arturo Velandia. Las medidas políticas o judiciales arbitrarias se inscriben en una historia de intimidación y fuerza que ya la sociedad colombiana quiere abandonar para siempre.
Juan Gabriel Tokatlían
Alfredo Molano Bravo
Rodrigo Pardo García-Peña
Alejo Vargas
Francisco Leal Buitrago
Magdalena León
Francisco De Roux
Piedad Córdoba
Pablo Emilio Angarita - Profesor Universidad De Antioquia
Claudia Mosquera Rosero - Profesora Trabajo Social Universidad Nacional
Fabio López De La Roche - Profesor Iepri Universidad Nacional
Carlos Medina Gallego - Profesor Ciencia Política Universidad Nacional
Camilo Borrero García - Profesor De Derecho Universidad Nacional
Marco A. Romero - Profesor Ciencia Política Universidad Nacional
Roberto Vidal - Profesor Instituto Pensar Universidad Javeriana
Francisco Barbosa - Profesor Universidad Externado De Colombia
Luis Humberto Hernández - Profesor Ciencia Política Universidad Nacional
Rodrigo Uprimny
Jairo Libreros
Leopoldo Múnera - Profesor Ciencia Política Universidad Nacional
Ana Cristina Restrepo - Profesora EAFIT
Daniel Libreros
Víctor De Currea Lugo
Angelino Garzón,
Camilo Parra
María Cristina Jimeno,
Ramón Jimeno,
Miriam Jimeno,
Camilo George
Hernando Franco
Adriana Camacho Castaño
Rodolfo Arango
Consuelo de Vengoechea
María Cristina Gómez de Gaviria
Juan Carlos Gaviria Gómez
Diana González
Ana Cristina Gaviria Gómez
Raúl Márquez
Natalia Gaviria Gómez
Ximena Gaviria Gómez
Gloria Arias Nieto
Wollf Grabendorff
Marta Arenas
Felipe Samper
Alejandra Salazar
Daniel García- Peña
María Constanza Ramírez
Carlos Medina Gallego
Antonio Madariaga
Camilo Borrero
Armando Borrero
Darío Villamizar
Darío Fajardo
Fabio López de la Roche
Claudia Patricia Herrera
Yiya Gómez
Jaime H. Díaz
Roberto Vidal
Francisco Barbosa
Alpher Rojas Carvajal
Yezid Campos Zornosa
Gladys Fernández
ANA CRISTINA RESTREPO JIMÉNEZ
Yezid Arteta
Clara Nieto
Ignacio Zuleta Lleras
Marc Chernick
Diana Kuéllar
Ramón Campos Iriarte
Ceferino Alonso
Paco Gómez
Ricardo Sanchez
Jaime Arias Restrepo
Laura Escobar Arango
Iván Cepeda
Jaime Zuluaga
Lucero Zamudio
Pilar Posada
Álvaro Toledo
Natalia Gomez
Sandra Borda
Alejandro Reyes
Constanza Vieira
María Helena Bedoya
Albert Ricart
Francisco Thumi
Luis Alberto Mata
Aldo Cívico
Luz Nelly Palacios Salazar
Redacción ECOS. Foto: fsnoticias.org.- Tres días después de la firma del punto que establece el cese bilateral al fuego y el desarme de las Farc, firmado entre el gobierno y ese grupo insurgente, la Iglesia Católica Colombiana, pidió este domingo “por los periodistas, escritores y distribuidores de la prensa, para que informen honestamente, respeten el derecho que todos tienen a la verdad y no se presten al engaño y a la desinformación”.
En todas las eucaristías celebradas en el territorio nacional, ese fue el mensaje de la jerarquía católica colombiana, que invitó a todos los fieles a orar por las autoridades y gobernantes, por los hogares y las escuelas, así como el presente y futuro de Colombia, que en estos momentos avanza por el camino de la paz.
En las homilías los sacerdotes se refirieron al llamado de Cristo siguiendo el “camino del proyecto de la paz con amor y libertad”, tras destacar que se debe seguir con iniciativas que pretendan disminuir el desempleo, acabar con la miseria y pobreza, que todavía existe en Colombia.
En el mensaje dominical la Iglesia Católica insistió en el respeto, defensa de los derechos y valores de las personas migrantes y exiliadas, todo esto sumado a los esfuerzos que el Gobierno Colombiano y la Guerrilla de las Farc han llevado a cabo más de tres años por acabar de una vez por todas con el conflicto armado en el país.
Redacción Ecos. Foto: Europress.- Las zonas de concentración, los territorios testigos de la entrega de la armas de la Farc- EP e inicio de su actividad política, romperá la cascara del conflicto, para dar nacimiento a un proceso de edificación de una nueva Colombia, más social e incluyente.
Así lo dio a conocer el Gobierno de Colombia ante el mundo, 24 horas después de la firma del Acuerdo, que pone fin al conflicto de 50 años de violencia, como el paso fundamental para iniciar el camino de la Paz
Los territorios establecidos que congregaran a los insurgentes, con el propósito de dejar las armas y someterse a la justicia transicional, coinciden con las zonas donde este grupo insurgente ha mantenido presencia armada, dentro del territorio colombiano
El Gobierno Colombiano sostuvo que los mandatarios departamentales y locales deben aceptar y apoyar dichas zonas, para avanzar en el camino de la reconciliación en Colombia.
El Ministerio de Defensa dio a conocer las llamadas Zonas de Concentración, bajo la verificación de la ONU.
El siguiente es el comunicado del Ministerio de la Defensa
Comunicado de Prensa del Ministerio
de Defensa Nacional
Bogotá, 24 jun (SIG).
El Ministerio de Defensa Nacional se permite comunicar que dentro de los acuerdos anunciados el día de ayer en La Habana, Cuba, se incluye el establecimiento de 23 zonas veredales transitorias de normalización (ZVTN), cuyo objeto es garantizar precisamente que cesen el fuego y las hostilidades de manera definitiva y que las FARC dejen las armas en manos de la Organización de las Naciones Unidas - ONU.
Estas zonas son veredas o fracciones de veredas. La vereda es la más pequeña subdivisión en la estructura administrativa territorial colombiana. Tales fracciones veredales están localizadas en la jurisdicción de los siguientes 22 municipios en 12 departamentos:
Cesar: La Paz
Norte de Santander: Tibú
Antioquia: Remedios, Ituango, Dabeiba
Tolima: Planadas, Villarica
Cauca: Buenos Aires, Caldono
Nariño: Policarpa, Tumaco
Putumayo: Puerto Asís
Caquetá: Montañita, Cartagena del Chairá
Arauca: Arauquita, Tame
Meta: Macarena, Mapiripán, Mesetas, Vistahermosa
Vichada: Cumaribo
Guaviare: San José del Guaviare (este), San José del Guaviare (oeste).
Esto quiere decir que de las 33 mil veredas existentes en el territorio colombiano, se usarán como zonas veredales transitorias de normalización (ZVTN) un total de 23.
Los criterios que, entre otros, la subcomisión técnica del Ministerio de Defensa Nacional, bajo la dirección del Comandante General de las Fuerzas Militares, General Juan Pablo Rodríguez Barragán, y del Comandante del Comando Estratégico de Transición, General Javier Alberto Florez Aristizabal, y su equipo, usaron para determinar estas zonas son los siguientes:
Distantes de cascos urbanos o cabeceras municipales; con una extensión razonable que garantice la verificabilidad que, en cabeza de la ONU, realizará el Mecanismo de Monitoreo y Verificación y la seguridad interna y externa; con condiciones que faciliten el suministro de la logística; distantes de áreas de frontera; y que no estén ubicadas en parques naturales, áreas de infraestructura estratégica, cultivos ilícitos, explotación minera, grupos étnicos y resguardos indígenas.
Las zonas veredales transitorias de normalización (ZVTN) durarán, según lo acordado, 180 días a partir del día D, el cual se ha establecido como el día de la firma de los acuerdos finales.
El desplazamiento de los miembros de las FARC hacia las zonas veredales transitorias de normalización (ZVTN) tiene unos protocolos y unas líneas de tiempo para garantizar que se hará de manera tranquila para la población civil y para quienes se desplacen.
También se ha acordado que en sitios especiales habrá 8 campamentos, cada uno de 200 metros x 200 metros, es decir 4 hectáreas, en zona rural de los siguientes 8 departamentos y municipios:
Guajira: Fonseca
Antioquia: Vigía del Fuerte
Chocó: Riosucio
Córdoba: Tierra Alta
Cauca: Corinto
Caquetá: San Vicente
Meta: Losada, Macarena
Guainía: Puerto Colombia
Redacción Ecos. Foto SIG. El camino a la Paz en Colombia es un hecho, aun cuando al Senador y Ex Presidente, Álvaro Uribe Vélez niegue el alcance y la trascendencia de la oficialización del acuerdo firmado este jueves en La Habana.
Múltiples han sido las manifestaciones de felicitación y apoyo al Pueblo de Colombia y a su gobierno, liderado por el Presidente, Juan Manuel Santos, sobre el logro de la firma del cese de hostilidades y la dejación de las armas por el grupo insurgente FARC- EP.
Se puede afirmar sin reserva que la Comunidad Internacional celebra el camino de Colombia hacia la paz, luego de que se anunciara el "fin del conflicto" con las FARC, hecho que constituye un paso "histórico" en la construcción de la paz.
Ban Ki-moon, Secretario General de la ONU viajó a la isla para estar presente en el acto como invitado especial, así como los presidentes de la Asamblea General de la ONU, el danés Mogens Lykketoft, y del Consejo de Seguridad de esa organización internacional, el francés François Delattre, junto a los enviados especiales en el proceso de paz de Estados Unidos, Bernie Aronson, y de la Unión Europea, Eamon Gilmore.
"Quisiera expresar mi profunda admiración a los equipos negociadores que han demostrado que se puede alcanzar la paz con dignidad en función de todos. Ustedes han superado momentos tensos para lograr este logro histórico", dijo el líder de la ONU.
Destacó que las negociaciones entre el Gobierno Nacional y las Farc son un ejemplo para el mundo. "Este episodio en Colombia nos entrega un acuerdo de cese al fuego y dejación de armas para validar el proceso de paz, animando al mundo para luchar con pasión y compromiso para evitar los conflictos".
Desde Washington, los países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) aplaudieron de pié la oficialización del acuerdo, calificado por su Secretario General, Luis Almagro, como un "paso trascendental para Colombia y el hemisferio".
El Secretario de Estado de EE. UU., John Kerry, fue uno de los primeros en felicitar al Presidente Juan Manuel Santos "por la negociación de este hito", es "la guerra de más larga duración en el hemisferio" y reiteró el compromiso asumido por el presidente Barack Obama, de aportar 450 millones de dólares para el posconflicto e indicó que se trabajará para "asegurar" que los compromisos asumidos durante las negociaciones produzcan "beneficios tangibles para los ciudadanos".
Por su parte, la Jefa de la Diplomacia de la Unión Europea, Federica Mogherini, calificó de "histórico" el acuerdo que se firmó y recordó que el bloque aportará 575 millones de euros (unos 655 millones de dólares) al posconflicto. Pidió "una paz duradera", basada en la "reconciliación, la verdad y la reparación para las víctimas" e instó al Ejército de Liberación Nacional (ELN), la segunda guerrilla en importancia en Colombia, a "seguir el ejemplo" y "deponer las armas".
Desde Francia, el Ministro de Exteriores, Jean-Marc Ayrault, subrayó el "respaldo" de su país al diálogo, desde que se inició en noviembre de 2012, y manifestó que se prevé una "misión política de observación".
Michelle Bachelet, cuyo país es uno de los acompañantes en el proceso de paz junto a Venezuela, aseguró que el momento vivido este jueves en la caribeña isla "es histórico y con mucha emoción" por el "dolor que ha padecido Colombia" y el comienzo "de un país en paz". "El poder llegar a esta etapa, de este nivel de acuerdo, que significa el fin del conflicto armado, a la definición de un cronograma muy claro de cómo se va a implementar este proceso y asegurar que los colombianos puedan vivir, por primera vez en paz, creo que es algo realmente histórico", dijo.
El presidente de Cuba, Raúl Castro, aseguró que "el proceso de paz no tiene vuelta atrás". "No fueron pocos los que vaticinaban el fracaso del proceso de paz”, "La paz no es una utopía. Es un derecho legítimo de cada ser humano y de todos los pueblos. Es una condición fundamental para el disfrute de todos los derechos humanos, en particular, el derecho supremo a la vida", agregó el presidente cubano.
El secretario General de la Unsaur y expresidente colombiano, Ernesto Samper explicó que ahora comenzará la parte más delicada, pero más sustantiva, del proceso que se lleva a cabo en su país, como la desmilitarización y la reinserción de los paramilitares y las víctimas en la sociedad.
"Esta experiencia colombiana la menciono porque, lo que se está viviendo hoy día en la Habana, ha sido posible porque entendimos que el diálogo es el mecanismo para la solución de nuestras diferencias y los colombianos nos demoramos 50 años en entenderlo", dijo.
El expresidente César Gaviria aseguró que el acuerdo de hoy “es la demostración del trabajo tan juicioso y detallado que ha realizado el Gobierno y las Farc”. Destacó que de los acuerdos de paz que ha conocido en 50 años “este es el más compresivo, con inteligencia y dedicación”.
El exmandatario liberal aseguró que el Presidente Santos merece un reconocimiento especial por lo que hoy se anunció en Cuba.
Movimientos políticos y sociales de Colombia felicitaron hoy también el acuerdo de cese el fuego bilateral y definitivo. Diversas organizaciones, junto con los movimientos Marcha Patriótica y Progresistas así como el Movimiento Alternativo Indígena y Social (Mais), y los partidos Unión Patriótica, Partido Comunista y Partido Verde, afirmaron en un comunicado conjunto que con este acuerdo, "se consolida la paz en Colombia".
Redacción Ecos. Foto AVN.- El Comandante en Jefe y miembro del Secretariado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (Farc-EP), Timoleón Jiménez, indicó este jueves que la firma del Acuerdo de Paz entre el grupo insurgente y el gobierno de Colombia permitirá enrumbar a la nación neogranadina hacia el progreso y la justicia social.
“Estamos cerca de la firma de un acuerdo final que pondrá fin al conflicto e iniciará la construcción de una paz estable y duradera. Desde el principio sostuvimos, que la firma de este acuerdo es la mejor oportunidad que tendrá nuestro país para enrrumbarse hacia la justicia social y el progreso, sobre la base de que serán abiertas la compuertas de la democracia verdadera, para que los movimientos sociales y políticos de oposición gocen de plenas garantías y para que la voz de las comunidades, en los escalones local, regional y nacional, adquieran toda su importancia y pueda jugar un papel determinante en las decisiones públicas, relacionadas con su futuro”, expresó Jiménez tras la firma del acuerdo del cese al fuego bilateral.
En declaraciones transmitidas, desde La Habana, Cuba – donde se llevan a cabo desde septiembre de 2012 las mesas de negociaciones entre Colombia y las Farc-EP– Jiménez recalcó que, a pesar del compromiso del grupo insurgente por un diálogo durante décadas, sus esfuerzos por la Paz fueron frustrados por sectores que arremetían contra las voces del pueblo.
“Los 48 campesinos marquetalianos (fundadores de las Farc-EP) se convirtieron con las décadas, en miles de mujeres y hombres alzados en armas que llegaron a poner en serios aprietos al gobierno colombiano, pero que simultáneamente, nunca dejaron de hablar de un acuerdo de paz por la vías de las conversaciones civilizadas. Fueron varios, dolorosamente frustrados, los intentos por conseguirlos, pero siguieron intentándolo una y otra vez y hoy vemos el frutos de su persistencia”, enfatizó Jiménez.
Asimismo, Jiménez señaló que la firma de estos acuerdos no es una imposición de las partes, sino producto de un diálogo entre dos fuerzas colombianas que se enfrentaron por más de medio siglo.
“Ni las Farc, ni el Estado colombiano, son fuerzas vencidas y por ende lo pactado no puede interpretarse por nadie como una imposición, de una parte a la otra, hemos discutido largamente, llegando, incluso, a callejones que parecían sin salida, que solo pudieron superarse gracias a la desinteresada y eficaz intervención de los países garantes, Cuba y Noruega, y las oportunas y sabias fórmulas sugeridas por la creatividad de los voceros de ambas partes o sus acuciosos asesores”, recalcó Jiménez.
“Las Farc haremos Política, esa es nuestra razón de ser pero por medios legales y pacíficos con los mismos derechos y garantías de los demás partidos. El Estado colombiano tiene que hacer efectivo que a ningún colombiano se nos perseguirá por las razones de sus ideas o prácticas políticas”, agregó el comandante.
Al respecto, Jiménez exhortó al pueblo colombiano a la movilización permanente para que se cumplan todos los acuerdos firmados en La Habana, Cuba, que incluyen temas relacionados con la reforma rural integral, participación política y drogas ilícitas.
“No será todo color de rosa y seguramente habrá que luchar porque se cumpla integralmente lo firmado. El acuerdo final será la llave para dar vuelta a la cerradura, pero requerirá de la organización y de la movilización constante de la gente para su cumplimiento”, manifestó Jiménez.
Apoyo al plebiscito
Por lo que este jueves se firmó en La Habana, la guerrilla de las Farc, que hará tránsito de organización armada a la participación en política de manera legal, aceptó el plebiscito como mecanismo de refrendación del acuerdo final que se firme con el gobierno colombiano.
Así lo dio a conocer el delegado de Noruega como país garante, Dag Nylander, en la Habana, al señalar que será la Corte Constitucional la que decida el mecanismo de participación ciudadana a implementarse.
Con este anuncio, se despejan las dudas que existían sobre si la guerrilla aceptaba la consulta popular y aceptará los parámetros que fije la Corte sobre los alcances de la ley estatutaria que regula el plebiscito.
Redacción Ecos. Foto SIG.- Después de 37 meses de intensas negociaciones entre el Gobierno y las Farc, se iluminó el sendero que conducirá a Colombia a hacer un país sin guerra, normal y con un espléndido futuro.
Este jueves será recordado en Colombia porque se hizo historia: el fin del conflicto implica terminar con la violencia armada, sangrienta y más antigua de América Latina y la aceptación por parte de las insurgencias de izquierda, que sólo el camino democrático hará posible que este paradigma ideológico pueda tener acceso al poder político y a la democracia, sin armas.
Desde La Habana, el acuerdo entre las partes oficializado este 23 de junio del 2016, no es el fin del conflicto en sí, sino el comienzo del mayor desafío luego de la guerra de independencia que se haya erigido en la vida republicana de Colombia.
Las condiciones históricas, sociopolíticas y socioeconómicas, que generaron el conflicto armado, aún están presentes, pero los colombianos a pesar del conflicto, pudieron edificar una democracia y una productividad hoy reconocida como la cuarta economía del continente.
Lo anterior permite establecer que ese esfuerzo aunado a la colaboración internacional materializará un posconflicto que no sólo repare a sus víctimas, sino que crea las bases de una República con futuro sostenible y una democracia sólida, plural, participativa e incluyente.
Ante los ojos del mundo y en la historia de Colombia, se oficializó de manera contundente y definitiva el Acuerdo de cese el fuego bilateral y dejación de armas, en el comunicado conjunto número 76:
Las delegaciones del Gobierno Nacional y las FARC-EP queremos anunciar que hemos llegado a acuerdos en los siguientes puntos:
1. Acuerdo sobre “Cese al fuego y de hostilidades bilateral y Definitivo y Dejación de Armas”
2. Acuerdo sobre “Garantías de seguridad y lucha contra las organizaciones criminales responsables de homicidios y masacres o que atentan contra defensores de derechos humanos, movimientos sociales o movimientos políticos, incluyendo las organizaciones criminales que hayan sido denominadas como sucesoras del paramilitarismo y sus redes de apoyo, y la persecución de las conductas criminales que amenacen la implementación de los acuerdos y la construcción de la paz.”
3. Acuerdo sobre “Refrendación”
I. Acuerdo sobre Cese al Fuego y de Hostilidades Bilateral y Definitivo y Dejación de las Armas
1. Compromisos
El Gobierno Nacional y las FARC-EP expresan su compromiso de contribuir al surgimiento de una nueva cultura que proscriba la utilización de las armas en el ejercicio de la política y de trabajar conjuntamente por lograr un consenso nacional en el que todos los sectores políticos, económicos y sociales, nos comprometamos con un ejercicio de la política en el que primen los valores de la democracia, el libre juego de las ideas y el debate civilizado; en el que no haya espacio para la intolerancia y la persecución por razones políticas. Dicho compromiso hace parte de las garantías de no repetición de los hechos que contribuyeron al enfrentamiento armado entre los colombianos por razones políticas.
Por último, el Gobierno Nacional y las FARC-EP se comprometen con el cumplimiento de lo aquí acordado en materia de Cese al Fuego y de Hostilidades Bilateral y Definitivo y Dejación de las armas, para lo cual elaborarán una hoja de ruta que contenga los compromisos mutuos para que a más tardar a los 180 días luego de la firma del Acuerdo Final haya terminado el proceso de dejación de armas.
2. Objetivo
El presente Acuerdo sobre Cese al Fuego y Hostilidades Bilateral y Definitivo y Dejación de las Armas tiene como objetivo la terminación definitiva de las acciones ofensivas entre la Fuerza Pública y las FARC-EP, y en general de las hostilidades y cualquier acción prevista en las Reglas que Rigen el CFHBD, incluyendo la afectación a la población, y de esa manera crear las condiciones para el inicio de la implementación del Acuerdo Final y la Dejación de las armas y preparar la institucionalidad y al país para la Reincorporación de las FARC-EP a la vida civil.
3. Monitoreo y Verificación
Acordamos crear un Mecanismo de Monitoreo y Verificación que será un mecanismo tripartito, integrado por representantes del Gobierno Nacional (Fuerza Pública), de las FARC-EP, y un Componente Internacional consistente en una misión política con observadores no armados de la ONU integrada principalmente por observadores de países miembros de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).
El Componente Internacional preside en todas las instancias el Mecanismo de Monitoreo y Verificación y está encargado de dirimir controversias, presentar recomendaciones y generar reportes.
Respecto a la Dejación de las Armas el Componente Internacional la verifica en los términos y con las debidas garantías establecidas en los protocolos del Acuerdo.
4. Adaptación de los dispositivos en el terreno
A partir del día D+1 la Fuerza Pública reorganizará el dispositivo de las tropas para facilitar el desplazamiento de las estructuras de las FARC-EP a dichas Zonas y para el cumplimiento del Acuerdo sobre el Cese al fuego y Dejación de las Armas.
Por su parte a partir del día D+5, las distintas misiones, comisiones y Unidades Tácticas de Combate (UTC) de los frentes de las FARC-EP se desplazarán hacia dichas Zonas previamente acordadas, siguiendo las rutas de desplazamiento establecidas de común acuerdo entre el Gobierno Nacional y las FARC-EP.
5. Zonas Veredales Transitorias de Normalización (en adelante “Zonas”).
El Gobierno Nacional y las FARC-EP acordamos establecer 23 Zonas Veredales Transitorias de Normalización y 8 Campamentos.
Las Zonas Veredales Transitorias de Normalización tienen como objetivo garantizar el Cese al Fuego y Hostilidades Bilateral y Definitivo y la Dejación de las Armas e iniciar el proceso de preparación para la Reincorporación a la vida civil de las estructuras de las FARC-EP en lo económico, lo político y lo social de acuerdo con sus intereses.
Estas Zonas son territoriales, temporales y transitorias. Cada Zona contará con Equipos de Monitoreo Local. Tendrán facilidades de acceso por vía carreteable o fluvial; sus límites corresponden a los de la vereda donde se ubican; pudiendo ser ampliados o reducidos por mutuo acuerdo dependiendo del tamaño de la vereda, tendrán una extensión razonable que permite el monitoreo y verificación y el cumplimiento de los objetivos de las Zonas, fijando como referente accidentes geográficos o características del terreno.
La salida de combatientes de las FARC-EP de los campamentos se hará sin armas y de civil.
El Gobierno Nacional y las FARC-EP se comprometen a que la implementación de este Acuerdo se realice sin ninguna limitación en el normal funcionamiento de las autoridades civiles no armadas, en el desenvolvimiento de la actividad económica, política y social de las regiones, en la vida de las comunidades, en el ejercicio de sus derechos; así como en los de las organizaciones comunales, sociales y políticas que tengan presencia en los territorios.
Las autoridades civiles (no armadas) que tengan presencia en las Zonas permanecen y continuarán ejerciendo sus funciones en las mismas, sin perjuicio de lo acordado en el Cese al Fuego y Hostilidades Bilateral y Definitivo. Las Zonas no pueden ser utilizadas para manifestaciones de carácter político.
Los (as) integrantes de las FARC-EP que en virtud de la ley de amnistía hayan sido beneficiados con la excarcelación, y así lo deseen, se integran a dichas zonas para seguir el proceso de reincorporación a la vida civil. Para este fin, dentro de las Zonas se organizan sitios de estadía por fuera de los campamentos.
Durante la vigencia del Acuerdo sobre CFHBD y DA; las FARC-EP designa un grupo de 60 de sus integrantes (hombres y mujeres) que pueden movilizarse a nivel nacional en cumplimiento de tareas relacionadas con el Acuerdo de Paz.
Así mismo, por cada Zona, las FARC-EP, designa un grupo de 10 de sus integrantes que puede movilizarse a nivel municipal y departamental en cumplimiento de tareas relacionadas con el Acuerdo de Paz. Para estos desplazamientos los integrantes de las FARC-EP cuentan con las medidas de seguridad acordadas con el Gobierno Nacional.
En los campamentos no habrá ni podrá ingresar población civil en ningún momento.
Durante la vigencia de las zonas se suspenderá el porte y la tenencia de armas para la población civil dentro de dichas Zonas.
En caso de presentarse dentro de una Zona algún hecho o circunstancia que requiera la presencia de la Policía Nacional o cualquier otra autoridad armada del Estado se hace informando al Mecanismo de Monitoreo y Verificación, para que coordine el ingreso de acuerdo con los protocolos acordados por el Gobierno Nacional y las FARC-EP.
La ubicación de los campamentos dentro de las Zonas se hará de forma que el Mecanismo de Monitoreo y Verificación pueda ejercer su función.
En desarrollo del proceso de preparación para la reincorporación a la vida civil de sus combatientes, las FARC-EP en coordinación con el Gobierno Nacional, podrán realizar dentro de las Zonas todo tipo de capacitación de los integrantes de las FARC-EP en labores productivas, de nivelación en educación básica primaria, secundaria o técnica, de acuerdo con sus propios intereses, jornadas de cedulación y demás actividades de preparación para la reincorporación y otras actividades necesarias para facilitar el tránsito a la legalidad de las FARC-EP.
6. Zona de Seguridad
Alrededor de cada Zona se establece una Zona de Seguridad donde no podrá haber unidades de la Fuerza Pública, ni efectivos de las FARC-EP con excepción de los equipos de monitoreo y verificación acompañados de seguridad policial cuando las circunstancias así lo requieran. El ancho de la Zona de Seguridad será de 1 kilómetro alrededor de cada Zona.
7. Seguridad
El Gobierno Nacional y las FARC-EP definirán conjuntamente unos protocolos de seguridad, que permitirán, de manera integral, minimizar las potenciales amenazas que pueden afectar o vulnerar las personas y bienes comprometidos en el Cese al Fuego y Hostilidades Bilateral y Definitivo y la Dejación de las Armas.
Las condiciones de seguridad implementadas garantizarán la protección de los integrantes del equipo de monitoreo y verificación, los miembros de las FARC-EP, los delegados del Gobierno Nacional, la Fuerza Pública y demás intervinientes en el proceso. Así como, la coordinación de los movimientos y los dispositivos en el terreno.
El Gobierno Nacional a través de la Fuerza Pública continuará garantizando las condiciones de convivencia y seguridad de la población civil durante este proceso.
8. Dejación de las Armas (DA).
Consiste en un procedimiento técnico, trazable y verificable mediante el cual la ONU recibe la totalidad del armamento de las FARC-EP para destinarlo a la construcción de 3 monumentos, acordados entre el Gobierno Nacional y las FARC-EP.
La Dejación de las Armas por parte de las FARC-EP se desarrollará en dos tiempos, denominados Control de Armamento y Dejación de las armas, que integran los siguientes procedimientos técnicos: registro, identificación, monitoreo y verificación de la tenencia, recolección, almacenamiento, extracción y disposición final.
9. Procedimiento
Con la Firma del Acuerdo Final inicia el proceso de Dejación de las Armas de las FARC-EP, que incluirá el transporte del armamento a las zonas, la destrucción del armamento inestable, y la recolección y almacenamiento en contenedores del armamento individual de manera secuencial y en tres fases así: 1 Fase: D+90, el 30%; 2 Fase: D+120, el 30%; y 3 Fase: D+150, 40% restante, según la hoja de ruta (cronograma de eventos) acordada por el Gobierno Nacional y las FARC-EP que guía el proceso del Fin del Conflicto luego de la firma del Acuerdo Final.
Las FARC-EP contribuirá por diferentes medios, incluyendo el suministro de información, con la limpieza y descontaminación de los territorios afectados por minas antipersonal (MAP), artefactos explosivos improvisados (AEI), y municiones sin explotar (MUSE) o restos explosivos de guerra (REG) en general, teniendo en cuenta lo acordado en los puntos 4 y 5 y lo que se acuerde en el punto de Reincorporación a la vida civil en cuanto a la participación de las FARC-EP en la acción contra minas.
Para garantizar el control efectivo del armamento en cada Zona se determinará un solo punto de almacenamiento, dentro de uno de los campamentos, en donde estarán ubicados los contenedores bajo el monitoreo y verificación permanente del Componente Internacional del Mecanismo de Monitoreo y Verificación, de acuerdo con los protocolos concertados entre el Gobierno Nacional y las FARC-EP.
Recibido el armamento el día D+150, a más tardar el día D+180 finalizará el proceso de extracción de las armas por parte de Naciones Unidas, conforme a los procedimientos acordados para esta materia y certificará el cumplimiento de este proceso procediendo a comunicarlo al Gobierno Nacional y a la opinión pública.
El día D+180 se da por terminado el funcionamiento de estas Zonas y el Cese al Fuego y de Hostilidades Bilateral y Definitivo.
El Mecanismo de Monitoreo y Verificación certificará y comunicará cada una de las fases del procedimiento de dejación de armas antes descrito.
Por último, sobre la base del acuerdo que hemos anunciado el día de hoy y en el marco de la Resolución 2261, el Gobierno Nacional y las FARC-EP solicitamos al Secretario General de las Naciones Unidas que se pongan en marcha todos los preparativos necesarios para el despliegue de la Misión Política Especial, de manera que se pueda avanzar en la implementación del presente acuerdo.
II. Acuerdo sobre “Garantías de seguridad y lucha contra las organizaciones criminales responsables de homicidios y masacres o que atentan contra defensores/as de derechos humanos, movimientos sociales o movimientos políticos, incluyendo las organizaciones criminales que hayan sido denominadas como sucesoras del paramilitarismo y sus redes de apoyo, y la persecución de las conductas criminales que amenacen la implementación de los acuerdos y la construcción de la paz”
Este acuerdo está dirigido a brindar protección y seguridad a todos los habitantes del territorio nacional; medidas de protección a las colectividades, los movimientos y organizaciones sociales y de derechos humanos en los territorios; garantías para el ejercicio de la política a los movimientos y partidos políticos, especialmente a los que ejerzan oposición, al movimiento político que surja del tránsito de las FARC-EP a la actividad política legal y a los integrantes de las FARC-EP en proceso de reincorporación a la vida civil.
Adicionalmente contempla la implementación de las medidas necesarias para intensificar con efectividad y de forma integral las acciones contra las organizaciones y conductas criminales objeto de este acuerdo que amenacen la construcción de la paz. El acuerdo incluye igualmente medidas para el esclarecimiento del fenómeno del paramilitarismo en complemento a lo ya acordado en el punto 5.
El acuerdo de garantías de seguridad, se basa en los siguientes principios:
1. Respeto, garantía, protección y promoción de los derechos humanos.
2. Asegurar el monopolio legítimo de la fuerza y del uso de las armas por parte del Estado en todo el territorio
3. Fortalecimiento de la administración de justicia
4. Asegurar el monopolio de los tributos por la Hacienda Pública
5. Enfoque territorial y diferencial
6. Enfoque de género
7. Coordinación y corresponsabilidad institucional
8. Participación ciudadana
9. Rendición de cuentas
10. Garantías de No Repetición
Para cumplir con estos propósitos, el Gobierno Nacional y las FARC-EP, se comprometen a:
· El Gobierno Nacional garantizará la implementación de las medidas necesarias para intensificar con efectividad las acciones contra las organizaciones y conductas criminales objeto de este acuerdo que amenacen la construcción de la paz. Además asegurará la protección de las comunidades en los territorios, que se rompa cualquier tipo de nexo entre política y uso de las armas, y que se acaten los principios que rigen toda sociedad democrática.
· Las FARC-EP por su parte asumen el compromiso de contribuir de manera efectiva a la construcción y consolidación de la paz, en todo lo que resulte dentro de sus capacidades, a promover los contenidos de los acuerdos y al respeto de los derechos fundamentales.
Las medidas de seguridad y protección que define el acuerdo se han construido sobre cinco pilares fundamentales con un enfoque dimensional:
1. Un Pacto Político Nacional y desde las regiones con los partidos y movimientos políticos, los gremios, la sociedad organizada y en general las fuerzas vivas de la nación para que nunca más se utilicen las armas en la política ni se promuevan organizaciones violentas como el paramilitarismo. Este pacto buscará la reconciliación nacional y la convivencia pacífica.
2. Una Comisión Nacional de Garantías de Seguridad que será presidida por el Presidente de la República y tendrá como objeto el diseño y el seguimiento a la política pública y criminal en materia de desmantelamiento de cualquier organización o conducta de que trata este acuerdo. La Comisión también armonizará dichas políticas para garantizar su ejecución.
3. Una Unidad Especial de Investigación dentro de la Fiscalía General de la Nación para el desmantelamiento de las organizaciones criminales y sus redes de apoyo, que hayan sido denominadas como sucesoras del paramilitarismo de conformidad con lo establecido en el numeral 74 del acuerdo sobre la Jurisdicción Especial para la Paz. Esta Unidad contará con una unidad especial de policía judicial con expertos en distintas materias.
4. En desarrollo de lo acordado en el punto 2 “Participación Política”, la creación del Sistema Integral de Seguridad para el Ejercicio de la Política que desarrollará un modelo de garantías de derechos ciudadanos y protección para los movimientos y partidos políticos, incluyendo el movimiento o partido político que surja del tránsito de las FARC-EP a la vida civil, organizaciones sociales, de derechos humanos y las comunidades en los territorios. El Sistema incluye la creación en la Unidad Nacional de Protección de un cuerpo mixto de protección para los integrantes de las FARC-EP en proceso de reincorporación a la vida civil.
5. Un Programa Integral de Seguridad y Protección para las comunidades y organizaciones en los territorios que tendrá como propósito la definición y adopción de medidas de protección integral para las organizaciones, grupos y comunidades en los territorios.
El acuerdo incluye adicionalmente las siguientes medidas complementarias:
· El diseño y puesta en marcha de una política de sometimiento a la justicia para las organizaciones objeto de este acuerdo.
· La activación de un cuerpo élite de la Policía Nacional como instrumento para desarticular las organizaciones criminales objeto del acuerdo.
· Instrumento de prevención y monitoreo de las organizaciones criminales: es un sistema de anticipación y prevención para la reacción rápida, que está orientado a garantizar una mejor identificación de las amenazas en los territorios y una acción con mayor impacto de la Fuerza Pública para contener esas amenazas.
· Medidas de prevención y lucha contra la corrupción: dirigidas a fortalecer la transparencia institucional.
III. Acuerdo sobre “Refrendación”
El gobierno de Colombia y las FARC-EP, para zanjar las diferencias surgidas hasta la fecha sobre el tema aludido, en el día de hoy, en desarrollo de la agenda del Acuerdo General para la Terminación del Conflicto, hemos convenido acoger como fórmula de convergencia la decisión que profiera la Corte Constitucional sobre los alcances del Proyecto de Ley Estatutaria No. 156 de 2015 Cámara, 94 de 2015 Senado, en el espíritu hasta ahora anunciado y en esa medida aceptamos el mecanismo de participación popular que la Corte indique y en los términos que ese alto tribunal señale.
Redacción y Foto Ecos.- Con esta frase del insurgente y negociador Antonio Lozada, quien encabeza el Grupo de las Farc en la Subcomisión Técnica, se dio el anuncio histórico y de repercusión internacional, del acuerdo definitivo de cese del fuego bilateral y la dejación de las armas, que marcará el fin del conflicto armado más antiguo de América Latina.
Las dos partes están en la recta final de una negociación de paz que comenzaron a finales del 2012 en Cuba, para terminar una confrontación armada interna de más de medio siglo, que ha dejado unos 220.000 muertos y millones de desplazados y víctimas.
El acuerdo establece un cronograma para la ubicación de los combatientes de la guerrilla en zonas acordadas y el abandono de las armas con la supervisión de las Naciones Unidas, precisó la Oficina del Alto Comisionado para la Paz.
La firma del cese bilateral y definitivo, se cumplirá el jueves, en un acto al que asistirá el Secretario General de la ONU, Ban Ki Moon, quien estará acompañado por el Presidente del Consejo de Seguridad y el Presidente de la Asamblea General, el Presidente Raúl Castro y el Canciller de Noruega, Borge Brende, los dos países garantes del proceso, delegados de los países garantes y mediadores del proceso, que negocian la paz desde hace más de tres años, el Presidente Juan Manuel Santos y su equipo negociador y el máximo líder de esa guerrilla, Rodrigo Londoño, alias "Timochenko" y el grupo negociador de la FARC- EP.
En representación de los estados acompañantes, estará en el acto la Presidenta de Chile, Michelle Bachelet y el de Venezuela, Nicolás Maduro.
Lo pactado no implica que el cese se adopte de inmediato, ya que solo entrará en vigor tras el acuerdo definitivo al tratarse de un apartado del punto 3 del proceso, el del Fin del Conflicto. Queda por cerrar el apartado 6 que hace referencia a la implementación, la verificación y la refrendación de las negociaciones.
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó el pasado enero la creación de una misión política especial que supervisará y verificará el cese bilateral del fuego.
Las tareas de supervisión durarán un año, con la posibilidad de extenderlas si lo piden el Gobierno y las FARC, y empezarán a contar tras la firma del acuerdo final de paz entre ambas partes.