Entrevistas
Tras 34 años de trayectoria legislativa el expresidente del Congreso y senador, Efraín Cepeda, hace un balance de su vida parlamentaria, recuerda los proyectos que marcaron su carrera, reflexiona sobre el respeto institucional y explica por qué considera cumplido su ciclo en el Congreso de la República.
Efraín Cepeda, el dirigente y presidente del Partido Conservador, deja una huella histórica en el Senado y la Cámara de representantes por su defensa del Congreso, la defensa de la instituciones y el desarrollo de la democracia colombiana. Sobre su vida como político y legislador nos hace un balance de su gestión, sus recuerdos más significativos al servicio del país y deja reflexiones sobre los retos que enfrenta Colombia para salir de la polarización, pero también de transformaciones para el mejor futuro de la Nación.
¿Senador Cepeda, después de 34 años en el Congreso, qué siente al cerrar este capítulo de su vida pública?
Hay una mezcla de satisfacción y nostalgia. Fueron nueve períodos consecutivos en el Senado, más de tres décadas dedicadas al servicio público. Extrañaré las plenarias, los debates, los compañeros y el contacto permanente con los ciudadanos. Pero también creo que en la vida se cumplen ciclos. Me voy tranquilo porque di lo mejor de mí defendiendo a los colombianos, ejerciendo control político y trabajando por las instituciones.
¿Se va definitivamente de la política?
No. Seguiré sirviendo desde otra orilla. Mi oficina en Barranquilla continuará abierta para escuchar a la gente y participar en los debates nacionales. No conozco excuras ni expolíticos. Seguiré aportando al país desde distintos escenarios.
¿Qué recuerda de su primer día como senador?
Fue una anécdota que nunca olvidé. Llegué puntual a una plenaria convocada para las tres de la tarde y encontré el recinto vacío. Un funcionario me dijo: “Se nota que usted es nuevo senador; aquí las tres no siempre son las tres”. Esa experiencia me marcó y por eso siempre promoví la puntualidad y el respeto por el tiempo de los demás.
Usted presidió el Congreso en dos ocasiones. ¿Le correspondió llamar al orden a los senadores?
Sí, pero la mejor manera de hacerlo era con el ejemplo. Llegaba antes de la hora citada y pedía abrir el registro puntualmente. Creo que la disciplina institucional comienza por respetar los horarios y el trabajo de quienes integran el Congreso.
¿Qué le enseñó la presidencia del Congreso?
Que el liderazgo se ejerce con firmeza, pero también con respeto. Un presidente del Congreso debe garantizar el debate democrático, escuchar a todas las posiciones y defender la autonomía de la institución.
Entre tantos proyectos de ley, ¿cuál recuerda con especial orgullo?
Uno de mis primeros proyectos fue garantizar mejores recursos para la Universidad del Atlántico. También impulsé iniciativas de carácter social, económico y de salud. Siempre he tenido una especial sensibilidad por los temas sociales y por la educación.
Hablemos de Familias en Acción. ¿Qué significó para usted ese programa?
Fue una política social muy importante. Permitió apoyar directamente a madres cabeza de familia y ayudó a miles de niños y jóvenes en nutrición, educación y permanencia escolar. Considero que tuvo un enorme impacto social y contribuyó a generar oportunidades para muchas familias colombianas.
¿Qué tan difícil fue legislar bajo gobiernos de diferentes corrientes políticas?
Me correspondió trabajar con gobiernos de distintos matices. En la mayoría hubo coincidencias programáticas porque eran administraciones de centro o centro-derecha. También ejercí oposición cuando consideré que era necesario, como ocurrió durante los gobiernos de Ernesto Samper y Gustavo Petro. Siempre actué con independencia y defendiendo mis convicciones.
¿Cuál considera que fue el principal desafío del Congreso en los últimos años?
Defender la institucionalidad y la separación de poderes. El Congreso debe ser un contrapeso democrático y garantizar que las decisiones se adopten dentro del marco constitucional.
¿Qué le preocupa del debate político actual?
La pérdida de las formas y del respeto. Cuando llegué al Congreso los debates eran fuertes, pero se desarrollaban con argumentos y altura. Hoy vemos demasiadas descalificaciones personales y confrontaciones que afectan la imagen de la institución.
¿Cómo le gustaría que lo recordaran sus colegas y los colombianos?
Como un congresista comprometido, serio y respetuoso de las instituciones. Como alguien que defendió el Congreso, la democracia y la libertad, y que trabajó con dedicación durante más de tres décadas al servicio del país.
Finalmente, senador, ¿se va satisfecho del Congreso de la República?
Sí. Me retiro con la tranquilidad de haber cumplido mi deber. Siempre actué con la convicción de defender los intereses de Colombia, fortalecer el Legislativo y preservar la democracia. Esa es la mayor satisfacción que me llevo después de 34 años y medio de servicio público.
Bogotá, D. C, 13 de junio 2026
Fuente: Oficina de Información y Prensa-Senado.
Se refirió al proyecto de jurisdicción agraria que por estos días está en el orden del día de la plenaria del Senado, aclarando que, si la iniciativa no logra ser aprobada por el Congreso, será la Corte Constitucional la que lo reglamente vía sentencia. “Lo que sería lamentable”, enfatizó Ávila.
Por Luis Fernando García Forero. - En medio de la agitada actividad política electoral que por estos días centra la atención de la opinión nacional e internacional y la extensa agenda legislativa del Congreso, el senador Ariel Ávila, Alianza Verde, atendió preguntas sobre los proyectos a consideración del legislativo y su impacto en el desarrollo institucional de Colombia.
¿Qué ha pasado con el proyecto que reglamenta la jurisdicción agraria?
Hemos resuelto, digámoslo así, el 66% de la jurisdicción agraria. Hicimos una reforma constitucional hace dos años. Aprobamos una ley estatutaria y ahora estamos en medio de lo que se llama la reglamentación que es un proyecto de ley ordinario.
¿Por qué el proyecto no ha avanzado en la plenaria?
Estamos trabados por las elecciones presidenciales, hay muchos intereses cruzados, pero eso va a salir adelante, es decir, incluso en el escenario en que no se apruebe, seguramente la Corte Constitucional va a terminar reglamentándolo vía sentencia, que es lo que lamentablemente casi siempre pasa.
¿Los impedimentos han frenado el avance del proyecto?
Sí, pero no son los impedimentos como tal. Es la falta de quorum. Los senadores y las senadoras no están viniendo porque muchos están en campaña política, están esperando los resultados electorales y además se está acabando el cuatrienio, todo eso lleva, entre otras cosas, a que no haya quorum.
Entendemos que es un tema complejo porque tiene que ver con la tierra. ¿Qué opinión le merece?
Creo que la reforma agraria que estamos haciendo es entregar ya 800 mil hectáreas y eso sigue en estos meses que quedan, seguramente si ganamos con Iván Cepeda vamos a llegar a los 2 millones de hectáreas en este cuatrienio, sin expropiar a nadie, comprando tierra y entregando baldíos, esto no tiene ningún problema, es más, eso es propiedad privada, eso es capitalismo.
¿Cree que la reglamentación de la jurisdicción agraria se sale de las manos de este periodo legislativo?
Si no lo logramos, seguramente en el próximo cuatrienio aprobaremos la reglamentación de la jurisdicción agraria. Si por alguna razón no lo hacemos, vuelvo y repito, seguramente lo que vamos a tener es que la corte Constitucional y la Corte Suprema en sus dos salas, reglamenten la ley en sentencias.
¿Qué va a pasar con el tema de los baldíos?
Los baldíos son terrenos de la nación. Esa propiedad ha sido invadida por terceros: grandes terratenientes, pequeños campesinos, de todo, entonces el Estado desde 2016, pasando por el Gobierno de Santos, Duque, está haciendo un balance de los baldíos. La pregunta es si todo lo que tiene que ver con baldíos va a un tema jurisdiccional o jurídico, o si es administrativo y después jurídico. Desde el punto de vista nuestro, los baldíos los administra la nación, si hay un opositor, un contrincante, eso lo resuelve un tribunal. Pero si no hay opositor ni contrincante, pues eso es un tema administrativo, no jurídico.
¿Ese es el gran debate?
Sí ese es el debate. Desde el punto de vista político, que sea desde el Congreso. Pueda que salga la iniciativa, y si no, les toca a los tribunales para que se pueda reglamentar este tema. Sería lamentable, no debería pasar.
¿Qué balance hace de su labor como legislador?
Tenemos un balance muy positivo. Solo se me quedó una gran ley, de resto todo pasó. La reforma más importante en este congreso fue la reforma del Sistema General de Participaciones, más importante que la reforma pensional o laboral. La plata que le transfiere la nación a los territorios, eso lo logramos aprobar. La Ley Ángel contra el maltrato animal, la creación de una comisión legal de paz. La del estatuto juvenil. Me tocó la reforma laboral donde se destaca el contrato laboral de aprendizaje del Sena, entonces el balance es muy positivo. Estoy muy contento, por eso algunos medios dijeron que soy de los senadores más exitosos en temas de pasar leyes.
¿Cuál fue el proyecto que se le quedó sin aprobar?
Solo uno que era imposible de pasar por lo que significaba: reformar la organización electoral, que yo creo que es la madre de las reformas en la lucha contra la corrupción.
¿Sobre el tema de la descentralización política, administrativa, financiera que tanto se debate en la política, que piensa?
Es una deuda que tenemos en la Constitución del 91 y sobre todo por dos reformas que hubo. Entonces de aquí lo que volvemos en esas reformas es al espíritu inicial de la Constitución del 91. ¿Por qué no se ha hecho? Pues un país muy centralista y a nadie le gusta perder el poder. En el mundo capitalista regalan hasta plata, menos poder.
¿Los avances en girarle más recursos a las regiones, territorios, ha sido insuficiente por el centralismo?
Hacer una reforma de estas para darle más plata a las regiones para fortalecerlas es difícil, pero hemos logrado avanzar, ya se aprobó la reforma constitucional y lo que nos corresponde ahora en el nuevo Congreso va a ser discutir lo que se denomina la ley de competencias, es decir, cómo nos vamos a gastar esa plata.
¿Urge un nuevo ordenamiento territorial?
No creo, hay una discusión que es tal vez lo único que haría, crear un departamento: el Magdalena Medio que es parte del sur de Bolívar, sur del César, parte de norte de Santander, de Antioquía, todos muy olvidados.
¿Qué balance hace del Gobierno ante el Congreso de la República?
Esto es como una fiesta, uno entra y ve lo que quiere. El gobierno tuvo muy buen manejo macroeconómico, inflación del 5.1%, desempleo del 9% el más bajo en 30 años, pero en seguridad, no nos fue bien. El gobierno tuvo un muy buen manejo en crecimiento económico agrario, pero en los escándalos de corrupción no nos fue bien. Entonces cada cual ve lo que quiere ver.
Bogotá, D. C, 10 de junio 2026
“La transición no puede poner en riesgo nuestra seguridad energética”, afirmó el senador Díaz, al referirse a las políticas del gobierno en materia minero-energética.
Por Luis Fernando García Forero. - El presidente de la Comisión Quinta del Sendo y que trata los temas minero-energéticos, entre otros, Edgar Díaz Contreras, exhortó al jefe de Estado, Gustavo Petro, para que le pida la renuncia, o al menos suspenda a Ricardo Roa Barragán, presidente de la empresa colombiana de petróleos, Ecopetrol, debido a las investigaciones que se adelantan por las autoridades judiciales en su contra.
El senador Edgar Díaz Contreras, quien ha presidido varios debates en la Comisión Quinta de Senado, nos respondió no solo sobre su posición respecto a las políticas que viene llevando a cabo el gobierno en materia minero-energética, sino también con las investigaciones que se le adelantan a Ricardo Roa Barragán por los presuntos delitos de tráfico de influencias y violación de topes electorales.
¿Cómo va el trabajo de la comisión quinta en materia de control político respecto a los temas minero-energéticos?
Creo que se ha hecho un trabajo articulado con los senadores de los partidos que hacen parte de esta comisión. Una labor seria, sin tanto espectáculo, teniendo en cuenta los temas que tratamos, donde se incluyen los temas minero-energéticos.
¿Qué opinión le merece lo que está pasando con Ecopetrol y su presidente, que son cada día más polémicos por las investigaciones judiciales que tiene?
Ecopetrol nunca se había sentido tan amenazada en su administración como hoy en día. Lamentamos que el presidente Roa no haya dado un paso a un costado para que responda ante las autoridades judiciales. El presidente Gustavo Petro está en mora de pedirle por lo menos que dé un paso a un costado o tratar, por lo menos, suspenderlo.
¿Cree que la junta directiva de Ecopetrol está en mora de pronunciarse sobre la permanencia del cargo de Roa en la estatal petrolera?
La Junta Directiva ha sido cómplice porque aquí está perdiendo el patrimonio de la mejor empresa que hemos tenido en el país durante mucho tiempo. Siguen las investigaciones, nuevos elementos que inducen a que su conducta no ha sido la mejor, sigue intacto, como si nada, como si fuera inmune a todas las investigaciones. Hacemos un llamado a la Fiscalía para que agilice las investigaciones. El presidente Gustavo Petro no puede ser ciego, sordo, ni mudo, ante lo que está ocurriendo en Ecopetrol.
¿Ustedes lo tuvieron en la Comisión que preside en un debate de control político, que pasó y que ha pasado después de eso?
No solo una vez, lo hemos tenido varias veces y al parecer antes le salimos a deber, o que el país le debe. Hay muchas dudas que no ha podido superar y responder y el país ya lo sabe, la opinión pública ha crecido en su contra y no pasa nada.
¿Pero de todas maneras hay un proceso, una investigación?
Si y cada vez salen más temas que lo comprometen antes y después de ser el presidente de la Estatal. No lo decimos nosotros, lo dicen las investigaciones. Lo dicen los sectores periodísticos que incluso son afines a ellos, al sector del gobierno, sin embargo, el señor permanece ahí.
¿Definitivamente va de mal en peor la empresa?
Creo que en ningún momento se había sentido tanto la desvalorización de la empresa como la estamos sintiendo ahora. No hay por lo menos un motor, un trabajo articulado de parte del actual presidente de Ecopetrol.
¿Van para atrás las utilidades de la empresa?
Tratar que la empresa no siga perdiendo porque cada vez son menos las utilidades, eso repercute en menos plata para el gobierno, menos plata para las regiones, menos plata de regalías que inciden también en proyectos importantes del orden nacional y regional, en cada uno de los territorios.
En debates se ha cuestionado la propuesta gubernamental de vender las acciones que tiene la estatal en el campo de Texas, Estados Unidos. El presidente de Ecopetrol dijo que del tema no se ha decidido nada. ¿Qué piensa usted al respecto?
Siempre coincido con varios senadores y lo hemos dicho en la Comisión Quinta del Senado, que ese es un buen negocio de Ecopetrol porque a futuro va a ser una inversión importante, le va a traer buenos ingresos a la empresa y a Colombia.
¿Está perdiendo plata no solo la empresa sino los que compraron acciones en Ecopetrol?
Los que invertimos hace más de veinticuatro años y creyeron en esa época en la empresa, ahora no han visto ni siquiera el queso para la tostada. Aquí están muy incrédulos y ven que el señor con su habladito, no ha enredado sólo a las autoridades, sino al señor presidente Gustavo Petro, quien también le falta tomar una decisión respecto a este tema.
¿Desde su óptica como presidente de la Comisión Quinta, cómo ve el presente y futuro energético de Colombia?
El gobierno que llegue tiene que tomar una medida coexistente sobre el futuro energético del país. Creemos en la transición, pero programada, planeada, planificada. Insisto, creemos que debe haber una transición, sin embargo, tenemos que aprovechar lo que tenemos, no depender de países vecinos. Debemos establecer políticas exploratorias en materia de hidrocarburos que garanticen en los próximos años la estabilidad energética y que nos lleve a una autosuficiencia no sólo en combustible, sino también en el gas y en la energía.
¿Definitivamente no se debe cortar de una con las políticas de exploración y explotación de hidrocarburos?
La transición energética no debe ser de un golpazo o de una imposición porque podemos llegar a una grave crisis energética. Debe ser planeada y programada. La transición no puede poner en riesgo nuestra seguridad energética.
Bogotá, D. C, 31 de marzo 2026
Cuando hacer campaña se convierte en un riesgo de vida: las alertas por seguridad en pleno proceso electoral.
Por Luis Fernando García Forero.
Bogotá, D. C, 9 de febrero de 2025 (Prensa-Senado)
La escalada de acciones violentas contra candidatos y comunidades en medio del proceso electoral ha encendido las alarmas en varias regiones del país. El Gobierno ha anunciado refuerzos en las estrategias de protección, pero el temor persiste y crece la preocupación sobre si existen garantías suficientes para el ejercicio del proselitismo político y para la participación libre de los ciudadanos.
Uno de los congresistas que vivió en carne propia esta situación fue el senador Temístocles Ortega, quien a finales de 2025 sobrevivió a un atentado a bala contra la camioneta en la que se movilizaba en el departamento del Cauca.
Aunque anunció que no aspirará nuevamente al Congreso, el senador respondió sobre el futuro de la propuesta de Paz Total del presidente Gustavo Petro, los efectos que dejó su trámite fallido y el papel que tendría el Legislativo frente a un eventual sometimiento de estructuras armadas que continúan afectando la seguridad en Colombia.
¿Qué opinión le merece el aumento de las acciones de las organizaciones criminales?
Es un tema histórico y complejo. El diseño de la política de paz, desde sus inicios, no fue bien concebido, en consecuencia, la pretensión que se ha tenido que todos los actores armados puedan sentarse a una mesa de negociación con el gobierno y llegar a acuerdos, fue una ilusión.
¿Los actores armados al margen de la ley se han fortalecido e incrementado?
Están cada día más y muy fortalecidos, por esa razón, la inseguridad y los delitos asociados a la violencia se han incrementado.
¿Cómo legislador que visión tiene de la actitud del Congreso frente al incremento de las acciones delincuenciales de esas organizaciones?
El Congreso ha debatido ese tema. Las instancias de la propuesta del gobierno de una ley de sometimiento para facilitarle a estos grupos un sometimiento a la justicia, no ha podido surtir los trámites porque hay muchas inquietudes sobre los resultados de estos procesos.
¿Ese proyecto de sometimiento no avanza, cuáles son esas inquietudes?
No ha hecho curso en razón a que el balance de lo que hasta ahora tenemos no es el mejor, debe ser un debate amplio, detallado, complejo. Los proyectos han sido presentados realmente en los últimos días de la legislatura y eso hace imposible un debate de esa naturaleza.
¿Cree que el Congreso ha sido consecuente con leyes para permitir diálogos con esas organizaciones?
Se han aprobado unos proyectos de ley para facilitar acuerdos, otros no han hecho tránsito porque no hay condiciones para eso y hay que seguir intentándolo. Me parece que en esto lo más importante es que haya más eficacia, más eficiencia, más resultados de los diálogos que el gobierno adelante, precisamente facultados por el Congreso.
¿Mejor el garrote para acabarlos o la zanahoria a través del diálogo para lograr la paz?
Hay que acudir a muchos elementos. Por supuesto la acción de la fuerza pública es importante y necesaria porque está constituida para proteger la vida y bienes ciudadanos, pero también se requieren diálogos, acuerdos, pero algo importante: la presencia del Estado en los territorios con inversión pública, inversión social y sin duda alguna la presencia activa de las comunidades.
¿Hasta el momento ni lo uno ni lo otro, de ninguna de las dos hay avances para alcanzar la paz?
Ha sido muy difícil y creo que todo eso hoy está desafortunadamente muy fracturado.
¿Grave en estos momentos de un proceso electoral para elegir nuevo Congreso y al nuevo presidente de las República?
Desafortunado ya en plena campaña. El presidente del Senado, Lidio García Turbay evaluó con las fuerzas legítimas del Estado, buscar mecanismos para que haya una congruencia entre los mismos candidatos y las fuerzas legítimas del Estado. Una buena intensión, pero ha sido difícil. No hay garantías hasta este momento para el desarrollo de este proceso electoral y ya lo estamos viendo con los hechos.
¿Es una campaña permeada por el riesgo, la prevención?
Una campaña difícil, riesgosa. Quién sabe si los actores armados intentarán forzar la voluntad de electores en situaciones apartadas y eso vuelve más complejo el proceso electoral. No hay garantías para que el elector pueda votar libremente una vez esté informado de todas las propuestas de los candidatos.
La congresista del Pacto Histórico destacó que “el país está saludable desde el punto de vista económico”
Por: Luis Fernando García Forero. -Los proyectos legislativos en materia económica del Gobierno están a prueba en el último periodo de sesiones del legislativo.
Para hablar sobre el tema, la senadora Clara López, con vastos conocimientos y preparación académica en materia económica, aceptó una entrevista en momentos donde los legisladores calientan motores para hacerle frente a las iniciativas radicadas por el Ejecutivo a consideración de las cámaras y donde precisamente las más controvertidas giran alrededor de los proyectos económicos.
¿Cómo ve la agenda gubernamental en materia económica presentada al Congreso?
Tiene como primer punto y el más importante para esta legislatura: el Presupuesto General de la Nación, que está ante las comisiones económicas del Senado y Cámara. Es un presupuesto por 557 billones de pesos que es austero. No significa una exageración respecto al año anterior, lo básico para suplir los aumentos de salarios y demás necesidades básicas del Estado colombiano.
¿Un presupuesto desfinanciado en $26 billones, qué opinión le merece?
Exactamente, es uno de los grandes cuestionamientos al interior del Congreso y del Gobierno que ya lo reconoce.
¿Cómo observa el trámite de esa iniciativa, conseguir $26 billones sin consenso?
Son 26 billones, una cifra sustancial superior a la reforma tributaria del primer año de gobierno, pero claro, con inflación es más o menos el mismo porcentaje en términos reales, descontando la inflación.
¿Cómo conseguir los $26 billones?
Sí, una necesidad que viene en un mal momento, entramos en la recta final del gobierno, en el proceso electoral donde los senadores y representantes se cuidan mucho de aprobar medidas impopulares.Lo que se pretende es lograr, a través de una ley de financiamiento o una reforma tributaria, que no toque de ninguna manera a los sectores populares.
¿A qué sectores afectaría?
Por ejemplo, el tema de las apuestas internacionales para generar un impuesto sobre actividades que no son productivas, que no pagan un solo centavo y son millones de dólares mensuales, especialmente cuando hay campeonatos mundiales como en el de fútbol. En ese aspecto, hay unos espacios para una tributación importante, pero desde luego, sí se tendrá que poner mayor impuesto a las actividades productivas.
¿No cree que la oposición es muy fuerte en ese tema y en un momento donde están los congresistas preparándose para el proceso electoral?
Sin lugar a dudas. Aquí los senadores y representantes tendremos que escoger si vamos a hacerle oposición al país en aras de una reelección en el Congreso. Me parece un mal negocio, porque la ciudadanía ya es más y más consciente de las necesidades y de las afujías financieras del Estado colombiano y tiene que entender que si no financiamos el presupuesto, perdemos todos. Un tema muy complejo.
¿Otro PGN por decreto?
Es posible que se llegue a ese camino. Yo invitaría a los colegas a ser responsables.
¿Esperaría que se abriera el debate?
Es siempre mejor que tenga el análisis y la discusión del Congreso de la República. El del año pasado ni siquiera lo quisieron discutir. Lo mismo que inicialmente pasó con la reforma laboral y que solamente el llamado a una consulta popular los hizo entrar en razón y discutir el tema. Es nuestra responsabilidad, no podemos ser inferiores a las necesidades del Estado colombiano.
¿Tienen las mayorías en las comisiones económicas?
En la comisión económica del Senado se centra el núcleo de la oposición sistemática al Gobierno. El presidente de la Comisión ya lo ha anunciado y otros senadores han expresado que no van a aprobar nuevos impuestos, no darle curso a la financiación real que requiere el presupuesto nacional y eso es muy significativo. Están poniendo en peligro un equilibrio macroeconómico en un país cuya economía va bien, a pesar de los anuncios catastróficos de la oposición.
¿En qué aspectos resalta que la economía va bien?
El país está creciendo al 2%, el desempleo está en su nivel más bajo en 20 años con el 8,7%, la inflación se va disminuyendo del 13% que recibimos y ahora apenas el 4%. Estos son los indicadores básicos macroeconómicos que muestran la estabilidad económica y que el país está saludable desde el punto de vista económico.
¿Con problemas fiscales?
Un déficit fiscal grande, una exigencia que desde luego viene arrastrada desde la pandemia. La pandemia no la pagó el gobierno anterior, la está pagando este gobierno y en eso tenemos que ser conscientes. El subsidio de gasolina no lo pagó el gobierno anterior, lo está pagando este gobierno; entonces, el tema que seamos un mismo Estado con cambio de la orientación política del gobierno, no puede significar esta oposición sistemática, porque a fin de cuentas al que le hace daño es a la persona de a pie. Insisto, la persona de a pie no es la que va a pagar estos impuestos, van a ser los grandes capitales, aquellas actividades como las apuestas que no son un valor agregado productivo a la sociedad.
¿Cómo hacer para buscar la unidad nacional?
Ojalá el Congreso sea fundamental para buscarla que es la misma que tiene que hacer el Gobierno.
¿Lo logrará el Congreso?
Bueno, en eso estamos, no va a ser fácil, hay demasiados puntos de diferencia, pero nos debería unir Colombia, creo que ese es el llamado que vamos a hacer en todo este proceso.
Bogotá, D. C, 10 de agosto de 2025
Fuente: Oficina de Información y Prensa Senado.
Por Luis Fernando García Forero. El Congreso de la república no ha dejado de ser protagonista desde el ámbito legislativo y político en mecanismos que permitan lograr una paz verdadera.
La Comisión de Paz del Senado, en desarrollo de su trabajo en el tercer periodo legislativo del gobierno Petro, innovó y decidió descentralizar sus sesiones y audiencias frente a las comunidades de las diferentes regiones y localidades de Colombia, principalmente en las zonas de conflicto.
Sobre ese tema y otros que rodean la búsqueda de la paz en el país, interrogamos a la senadora indígena y presidente de la Comisión de Paz Aida Quilcué.
¿Qué balance presenta como presidente de la Comisión de Paz en este periodo?
Ha sido un periodo importante por las reformas aprobadas como aporte a la construcción de paz. Estuvimos presentes en el Catatumbo escuchando a las comunidades, realizamos audiencia pública en el Cauca donde se constituyó una comisión de impulso al diálogo. También una audiencia pública en Nariño, porque es indudable, e insisto, la paz comienza desde las regiones.
¿Si bien es cierto, es importante la presencia de la comisión en las regiones, que más se debe llevar a cabo o implementar para disminuir el conflicto?
Es fundamental implementar la inversión social en el territorio. De acuerdo a lo dicho por el presidente Gustavo Petro en el marco de los pactos a que se lleguen y establecer cómo lograr unas rutas jurídicas que nos permita avanzar en este proceso de paz territorial.
¿Qué opinión le merece el anuncio presidencial de crear Zonas de Ubicación Temporal (ZUT) como estrategia de avanzar en la paz total?
Con la Comisión de Paz tenemos la experiencia de Nariño donde el Gobernador y comunidades étnicas, grupos sociales que viven en la zona rural y urbana afectadas por la violencia, han avanzado y la paz total, no ha sido tan fallida. Desde que se construya con la participación de las comunidades y actores importantes de dicha región, esto funciona. Lo de Nariño tendrá vacíos, pero es importante destacar el avance que ha tenido.
¿Y en las demás regiones de conflicto?
Termina siendo positivo si las comunidades y organizaciones exponen directamente las preocupaciones de lo que sería esa zona temporal. Hay que generar confianza, la paz no se logra solo con avanzar en la seguridad desde la fuerza pública, que es fundamental. Los diálogos son necesarios e importantes, para avanzar en esa paz territorial.
¿Qué hacer con el ELN?
El Congreso cumplió con legislar en el marco de la ley de la paz total y puso a disposición en este marco la iniciativa y todas las condiciones para los diálogos. Lamentablemente ha fallado. No hubo esa seriedad del diálogo, sobre todo con este grupo, porque una cosa se hablaba en la mesa y otra cosa pasaba en las regiones. Por eso toma importancia ese diálogo desde las regiones, porque no se habla solamente con los que están en la cabeza de estas organizaciones, sino con los que afectan directamente el territorio. Eso es fundamental.
Están suspendidos los diálogos con el ELN. ¿Van de mal en peor?
Es necesario reactivar diálogos con el ELN en condiciones serias para disminuir la guerra en los territorios.
¿No hay duda que el ELN cayó en el narcotráfico?
Para nadie es un secreto en el país que las mafias se tomaron estos grupos, sin embargo, el presidente Petro de manera reiterada ha llamado a estas organizaciones que se separen un poco de ese negocio y puedan dialogar y desescalar el tema del conflicto. Desde esta comisión lo que más queremos y sobre todo más allá de ser presidenta, vengo de una región como el Cauca que lo que pasa en el Cauca pasa en el Catatumbo, también en el Chocó. Queremos que la gente no siga sufriendo estos flagelos de la guerra, de verdad, ha sido muy, muy terrible lo que vivimos porque el reclutamiento y los asesinatos han sido muy fuertes. En ese sentido me parece fundamental avanzar en estos temas tan importantes de la paz desde los territorios.
¿Definitivamente el fenómeno del narcotráfico impide que haya paz en Colombia?
Claro, la forma como lo han utilizado pues termina siendo el combustible también de la guerra de manera ilícita. Desde el territorio tenemos que buscar una paz integral, no es solamente el diálogo, es también definir cómo va a hacer esa sustitución. Muchas comunidades ya han hecho propuestas y nos parece importante ponerlas en marcha desde el gobierno nacional.
¿Cree todavía que es posible alcanzar la paz con el narcotráfico en pleno furor?
Creo que se puede. Es importante que las distintas carteras del gobierno y sobre todo responsables de este tema, puedan y podamos avanzar con el control de los cultivos ilícitos. Muchas comunidades han manifestado que quieren sustituir, pero necesitamos un programa que sustituya esos cultivos y que se miren otros mecanismos. Todo en Colombia es posible, el lío es que quienes viven de la guerra y también del combustible del narcotráfico, tampoco dejan. No es un secreto para el país, son grandes mafias, para ellos es el negocio y no van a dejar que esto se sustituya. Si se trabaja entre las comunidades sería importante y fundamental para lograr la paz.
¿Ve un ambiente que garantice un proceso electoral en paz?
Si este tema del cual estamos intentando desarrollar en el Cauca y ojalá en otras regiones del país avanza, sería importante para lograrlo. No deja de ser difícil la situación, sobre todo en una coyuntura como esta donde está empezando la época electoral. No es solo un tema de inseguridad o de guerra en los territorios, sino que también en las ciudades se volvió inseguro. Tenemos que avanzar y seguir apostando en medio de esta situación, al tema de la paz.
¿Está fracasando el gobierno en el tema de la paz total?
Diría que no es el gobierno, porque no olvidemos que la guerra viene desde hace más de 50 años y para los pueblos indígenas en un proceso milenario.
¿El Congreso ha sido inferior a la implementación del acuerdo de paz con la FARC?
Creo que hay muchos temas encontrados. En la bancada del cambio hemos estado comprometidos con cumplir esa causa.
¿Seguir al frente de dicha comisión es insistir en que la paz comienza en las regiones?
Así es.
Bogotá D.C 07 de Julio 2025
Fuente: Prensa Senado
Un tema que ronda a los legisladores desde que la Asamblea Nacional Constituyente no le alcanzó el tiempo en sus deliberaciones para definir lo de una división política y administrativa de Colombia. Por eso, dejó la misión al Congreso para que estableciera una ley orgánica de reordenamiento territorial. Es una tarea aún pendiente. ¿Por qué?
Por Luis Fernando García Forero. El presidente de la Comisión de Ordenamiento Territorial del Senado de la República, Guido Echeverri Piedrahita, fue certero en afirmar que después de la promulgación de la Constitución de 1991, “el Congreso no ha tocado aspectos fundamentales para un nuevo orden territorial en Colombia, solo unos pocos avances legislativos sobre el tema”.
El senador Guido Echeverri Piedrahita, con gran experiencia como congresista, en la academia, toda vez que fue rector de la Escuela de Administración Pública -ESAP- y, exgobernador de Caldas, fue vehemente en señalar que la centralización sigue siendo una constante en Colombia, sin embargo, dijo que poco a poco se ha ido legislando para disminuirla.
Destacó que “La aprobación recientemente del Acto Legislativo que reforma el sistema general de participaciones para aumentar las transferencias del Estado Central a las entidades territoriales, es un ejemplo de avance para el fortalecimiento de los territorios, pero no lo es todo”.
Enfatizó que esa iniciativa se convirtió en un instrumento que revive la necesidad de una nueva relación entre el Estado Central y las Entidades Territoriales.
Echeverri Piedrahita resalta que una de las grandes dificultades para cumplir el desarrollo de un proyecto de ley orgánico de ordenamiento territorial, es el tema de las circunscripciones electorales.
Fue directo en señalar: “Es muy difícil remover normas que han permitido que quienes deciden en esa materia, estén hoy en día ocupando ese escenario, donde se toman esas decisiones”.
Echeverri Piedrahita fue vehemente en defender a los departamentos y dijo no estar de acuerdo en que desaparezcan.
Argumentó que “La institución departamental ha ganado mucha legitimidad en Colombia y la gente tiene un sentimiento muy especial con su departamento, de tal manera, me parece, que hablar de regiones y pretender cambiar los límites geográficos de los departamentos, intoxica un poco el tema”.
El congresista caldense Echeverri Piedrahita quien además de presidir la COT, forma parte de la Comisión Sexta del Senado, dijo que “cuando se logren procesos asociativos territoriales, se superen las fronteras departamentales consultando más los aspectos regionales, se podrá reordenar el territorio, fundamentalmente en términos de competencias para las entidades territoriales, insisto, sin tocar los departamentos".
No dejo por fuera en las preguntas y su análisis sobre el tema, a las Regiones Administrativas y de Planificación-RAP- y dijo que han permitido un avance para los territorios, “pero muy tímido”.
Enfatizó que las RAP “representan un proceso asociativo que fortalece el peso político de varios departamentos que se unifican para reclamar del Estado central decisiones que lo favorezcan, sin embargo, no tiene los dientes que les permitan efectivamente constituirse en un verdadero instrumento de descentralización”.
Al preguntarle sobre un Estado Federal, Echeverri Piedrahita respondió: “Los departamentos deberían tener un nivel de autonomía que los hiciera casi autónomos en materia tributaria, en sus planes de desarrollo, en tener sus propias normas. Allá debemos llegar, sin embargo, siendo este tema tan sensible, mejor ir despacio y primero profundizar sobre la descentralización, antes de llegar a una Colombia auténticamente federal”.
Bogotá, D. C, 17 de mayo de 2025.
Fuente: Oficina de Información y Prensa-Senado de Colombia.
El empresario Maurice Armitage, exalcalde de Cali, habló de la reforma laboral, de la salud, de la Consulta Popular; del estado de la economía, de la posibilidad de ser candidato presidencial y del gobierno del Presidente Gustavo Petro.
En el diálogo cree en un acuerdo nacional y está en una orilla diferente a la de otros empresarios que se oponen al cambio.
Maurice Armitage Cadavid habla sin filtro. Así se le conoce porque opina sin cálculos políticos. Ha pregonado la repartición de la riqueza y la mejora en las condiciones laborales de los trabajadores. “Tenemos que trabajar para ser un país más justo", dice el empresario de 80 años cada vez que tiene la oportunidad de analizar la situación del país.
Es presidente de la Siderúrgica de Occidente y ha estado vinculado a diversas empresas del Valle del Cauca. Se le conoce, entre otras cosas, por repartir las utilidades con los trabajadores.
El 9 de septiembre de 2024 se reunió con el Presidente Gustavo Petro en la Casa de Nariño para hablar de la situación de la industria siderúrgica del país. Al final del encuentro Armitage les dijo a los medios: “Yo le decía al presidente que a ratos digo: 'Petro está loco', pero yo creo que hoy tengo que decir que no está tan loco y que nos está ayudando de verdad".
De sus orígenes siempre habla. “Mi mamá era paisa y mi papá inglés y en mi casa tomábamos té con arepa. Nací en Cali. Adoro al Valle del Cauca y al país, nunca he estado fuera de Colombia más de 15 días", dice.
La reforma laboral recibió un fuerte golpe en la Comisión VII del Senado. ¿Usted cree que el país necesita de esa reforma?
Sí. Pero tenemos que entendernos y no pelear. Los empresarios, todo el mundo, está interesado en que se les mejore la situación a los trabajadores, al menos esa es la política mía. En lo que no estoy de acuerdo es que en esa divergencia entre el trabajador y el empresario se cree una reyerta. “No le subo porque a usted no lo puedo mover o usted se ancla en la empresa". Esas son cosas que hay que arreglarlas solo hablando y dialogando.
A propósito de eso que dice, ¿confía en que aún hay tiempo de llegar a un gran Acuerdo Nacional?
Me interesa que se llegue a un acuerdo que beneficie a Colombia, al trabajador y a las empresas. La tranquilidad y dialogar hace que todos funcionemos bien.
El presidente Petro ha puesto sobre la mesa la Consulta Popular para sacar adelante las reformas sociales que requiere el país. ¿Cómo toma esa decisión?
Es una disposición democrática. Colombia tiene derecho a usarla y creo que, si no somos capaces de ponernos de acuerdo, pues no nos matemos sino que hagamos la Consulta.
En ese sentido, ¿qué sugerencia tiene para la Consulta Popular?
Pienso que lo mejor es que todos los días el trabajador esté mejor remunerado, que tenga más ingresos. Eso está claro. Y, por el otro lado, les diría a los sindicatos que no se anclen en las empresas porque eso hace que se destruya el empleo. Que no se amarren de una manera que crean que la estabilidad depende de las concesiones laborales que les hagan y no del trabajo y de la eficiencia.
Más allá de estos detalles, ¿cuál es el margen de diálogo que ve en lo laboral?
Los empresarios debemos tener claro que al trabajador hay que mejorarlo desde el punto de vista económico. Que su estabilidad la da el que las empresas sean productivas, sean rentables y den dinero. Pero no solo para pagar bien, sino para distribuir.
¿Qué opina del incremento del salario mínimo en los últimos dos años? En algunos sectores empresariales se dice que genera crisis y estancamiento.
La forma de hacer la distribución del ingreso es siempre mediante la mejora del salario mínimo. Hay que subirlo. No es ese cuento de la inflación. Nosotros como empresa tenemos que buscar economías, con energía o materias primas más baratas. Uno en la vida lucha primero para sostener a la familia y a sus trabajadores y luego para que Colombia esté bien y eso solo se logra entendiéndonos.
La oposición tiene como eje de su narrativa que la economía va mal y salió a decir, junto a representantes de gremios, que la reforma laboral acabará con miles de empleos. ¿Cómo analiza la situación y el ambiente para el desarrollo de las empresas?
La economía ha estado bastante bien. La única crítica que le hago al Gobierno es que los ministros han sido débiles a la hora de tomar decisiones importantes como las del sector siderúrgico. Me dicen que solo busqué al Presidente Petro para que nos protegiera con aranceles. Nosotros no tenemos ningún arancel. Llevamos toda la vida trabajando con la competencia internacional y ahí vamos.
Más en detalle, ¿cuál es su diagnóstico de la economía y de lo que dice la oposición?
Veo que la economía está funcionando y creo que hay más prevención que verdad. Hemos entrado en un ambiente ideológico que sí está previniendo a que se haga inversión. La gente dice que el Gobierno es comunista, pero la demostración es que la economía va bien. Lo importante es que el país también. Creo que, después de la pandemia, Colombia se ha venido estabilizando. Es necesario generar un ambiente productivo y de entendimiento. Tenemos que aprender a respetar las instituciones.
¿En qué se nota el irrespeto a las instituciones?
Algunos dicen que el Gobierno no las está respetando. Hay esa imagen y eso es preocupante.
¿El Gobierno está haciendo algo antidemocrático?
El Presidente es un demócrata y eso es un apoyo a la economía del país.
En el caso particular del Valle del Cauca, donde se mueve como empresario, ¿cómo le va al departamento?
Está funcionando. Aquí creo que la economía avanza con todas las angustias y prevenciones, que debemos acabarlas. Pido que entremos en un momento de sosiego y no de pelea.
Otro punto álgido en el forcejeo con la oposición y en la realidad misma, es la reforma a la salud y la crisis del sistema de salud por lo hecho en otros gobiernos. ¿Está de acuerdo con esta reforma?
Tengo 80 años y antes la salud era mala. Ha venido mejorando, aunque no lo que quisiéramos. Estoy de acuerdo con el Presidente Petro en que hay que llevar la salud a las regiones, a los sitios más desfavorecidos de Colombia, donde no llega. Hoy solo está en las grandes ciudades. Al resto les toca pasar angustias. Pero con todo eso hay que construir sobre lo que está construido, sin destruir lo poquito bueno que tengamos.
Usted cree en un Acuerdo Nacional. ¿Eso cómo se logra en un ambiente político como el actual?
Debemos tener armonía, dialogar, convencernos, trabajar juntos por el beneficio de todos. No pasarnos discutiendo. Se va a acabar el gobierno de Petro y llevamos ya tres años en los que no hemos hecho otra cosa que discutir.
Con lo que ha ocurrido en Estados Unidos por las decisiones de Donald Trump se subirles los aranceles a sus socios comerciales, el presidente Petro llamó a los empresarios a diversificar mercados, no mirar solo al norte. ¿Qué opina de eso?
Tenemos que abrirnos hacia todas partes. Estoy de acuerdo en que no podemos rechazar a nadie y mucho menos a Estados Unidos, pero abrirnos a muchos más mercados. Como empresario, uno no debe tener un solo cliente. Colombia es una empresa que debe atender a miles de clientes.
¿Cuál es, entonces, su expectativa o su consejo para el Presidente Petro en cuanto a su política económica?
Ya se lo he dicho a él. Por favor, proteja el aparato productivo. Hay que generar riqueza para que la podamos repartir.
Este Gobierno ha logrado un salto en el protagonismo y en las cifras del sector agropecuario. ¿Cuál es su visión en cuanto a lo que se ha hecho en ese campo?
Es un paso importante. He trabajado en la agricultura y lo digo con certeza: tenemos que hacer reforma agraria, pero sana, en el sentido de que sea productiva.
Usted fue alcalde de Cali y ha dicho que está pensando si lanza su candidatura a la Presidencia. ¿Eso en qué va?
Estoy lanzándome de candidato a la Presidencia. Todavía no lo soy, pero espero que el agua se caliente un poco para que no me den calambres. En eso voy.
¿Quiere participar de una especie de frente amplio?
Estoy plenamente convencido de esa gran propuesta, que tenemos que sacar adelante partiendo de la base de que lo único que tenemos que hacer, como lo he dicho, es entendernos, dialogar y no pelear. Colombia es un país bello y está listo para que lo mejoremos.
Bogotá, D. C, 26 de marzo de 2025
Tomado de VIDA entrevistas
Es tanta la concentración del poder económico que está afectando la democracia: Senadora Clara López
“Uno de los grandes avances de la agenda legislativa del 2024 fue la aprobación de la ley de jurisdicción Agraria y sus procedimientos porque busca salidas jurídicas rápidas y serias a la conflictividad agraria que tanta violencia ha generado en el país”.
Por Luis Fernando García Forero. - Al termino de las sesiones ordinarias del Congreso en el 2024, los congresistas opinan y responden sobre temas que conciernen a su labor como legisladores, por eso abordamos para una entrevista a la senadora Clara López Obregón quien nos respondió sobre varios aspectos que tienen que ver con el trámite de proyectos, fundamentalmente en la vía económica, haciendo alarde a su profesión y experiencia en ese aspecto.
- ¿Cómo percibió la agenda legislativa gubernamental en el tema económico?
- Ha habido un buen desempeño económico en el país dentro de un contexto internacional complejo. He sostenido que la política macroeconómica y la sostenibilidad fiscal son el fundamento de cualquier buena política. Resalto que el presupuesto aprobado por el Congreso fue dentro de todas las normas de la sostenibilidad fiscal, lo mismo que las leyes. Entonces ahí tenemos una muy buena base para mantener el país en los niveles competitivos en el que tiene que estar.
- Se hundió el proyecto de ley de financiamiento en las comisiones económicas. ¿Qué pasó?
- Desafortunadamente esas comisiones se negaron a discutir el proyecto presentado por el Gobierno que no era de solo de financiamiento sino de reactivación. Si de verdad fuese cierto que lo que querían era no aprobar unas cargas tributarias, pues en una discusión, uno vota por lo que está a favor y en contra de lo que no apoya.
- ¿Faltó dialogo entre el Gobierno y bancadas, no se logró consenso?
- En esta última etapa de sesiones hubo mucha confrontación política. No hubo un diálogo fluido entre el ejecutivo y el legislativo para que se hubiese aprobado esa iniciativa.
- ¿Qué aspectos principales se quedaron en ese proyecto ya archivados en las gacetas del congreso?
- No se permitió discutir por ejemplo la eliminación del IVA para todos los proyectos turísticos en poblaciones de menos 200 mil habitantes, tampoco la reducción del impuesto de la tarifa sobre la renta para las pequeñas empresas. Entonces lo que se vio ahí fue una oposición cerrera al gobierno, desde luego que es legítimo, pero lo que cuestiono es que afecta demasiado la reactivación económica que se estaba buscando con esa norma. Desafortunadamente eso si milita en contra del país.
- ¿Hay críticas de varios sectores al manejo económico del gobierno, sin embargo, las cifras estadísticas del DANE, reflejan por ejemplo que sigue bajando la inflación?
- Si miramos el crecimiento económico, además del agro, ha sido en mi criterio, estimulado por la demanda, y esa demanda, tiene mucho que ver con el aumento del salario mínimo que ha regido durante este año y que terminó siendo en términos reales un aumento muy importante, precisamente por la reducción de la inflación. Entonces tenemos un aumento real del salario mínimo que estaba empujando la demanda y eso demuestra que es saludable para el crecimiento económico, pero además para la distribución de los ingresos.
- ¿Qué piensas de los sectores que critican al Gobierno porque va en contravía de la regla fiscal?
Precisamente lo que traía el contenido del proyecto de financiamiento es que se apliquen los parámetros de la ley de la regla fiscal anticipadamente para el año 2025. Entonces no se puede decir de ninguna manera que se estaba incumpliendo la regla fiscal porque es el primer Gobierno que de lleno la aplicaba en esa iniciativa.
- ¿Sectores del país deben ceder?
- Sin lugar a dudas. Es tanta la concentración del poder económico que está afectando la democracia. Una economía no se puede desarrollar plenamente cuando no hay espacios de competencia para los pequeños.
- Cómo ve al recién nombrado ministro de hacienda Diego Guevara?
-Le deseo lo mejor, le tocó entrar en una coyuntura muy difícil. Me parece que si continua con esas directrices que le dio Ricardo Bonilla al manejo económico vamos a pasar estas turbulencias acertadamente.
- ¿Los retos gubernamentales para el 2025 en materia económica?
- Creo que uno de los temas centrales para el año entrante es cómo va a salir ese presupuesto. El presidente Petro está buscando recortes donde no le hagan daño a la política social fundamental en el Gobierno del Cambio.
Bogotá, D. E, 31 de diciembre de 2024
“Aquí en estos territorios colombianos hubo ancestralmente minería antes de la colonia”.
Por Luis Fernando García Forero. El Congreso de la república asumió reformar el Código Minero. Una comisión accidental entre senadores y representantes desde hace dos años viene desarrollando, en el terreno y con las comunidades del sector, un trabajo incansable a punto de culminar para radicarlo como proyecto a consideración del legislativo.
Para hablar del tema, entrevistamos a la senadora Isabel Cristina Zuleta, Pacto Histórico, quien asumió la coordinación y liderazgo de dicha comisión que ya cuenta con diagnóstico, conclusiones y propuestas para garantizar la soberanía sobre nuestros minerales, el cuidado del agua, la vida, el ambiente y el bienestar de las personas y comunidades.
¿Cuál es el balance a la fecha del trabajo para examinar y actualizar la legislación minera?
-Ha sido una tarea titánica recorrer los territorios mineros pero lo hemos hecho articuladamente con el poder ejecutivo que es el único que adelanta las consultas previas libres e informadas, para avanzar y lograr los objetivos.
¿Cómo fue el desarrollo de ese aspecto?
-Complejo, lo hicimos con la población indígena, la Ro y la Afro. Le doy una noticia maravillosa: La reforma al código minero incluye un capítulo para minería asociada a territorios indígenas.
¿Un capitulo construido con la población indígena?
-Así es. No es cierto que la minería nos la trajeron de Europa. No es cierto que la minería llegó de los afrodescendientes. Aquí en estos territorios colombianos hubo ancestralmente minería antes de la colonia.
¿Se debe reconocer esto en el proyecto de reforma al código minero?
-Así como hay territorios por proteger, hay territorios con vocación minera. Nos ha faltado ordenamiento y será un capitulo grande e importante. Si no planeamos el territorio vemos sometida a la población a lo que están diciendo: que se les está persiguiendo y judicializando. Eso es lo que no queremos. Necesitamos planeación minera porque estamos superando el despojo minero que trajeron a Colombia las multinacionales con el código minero.
¿En los recorridos se puede destacar que la población étnica entró a participar y a reclamar que se incluya en la legislación minera la defensa de su supervivencia?
-La población étnica tiene derecho a hablar sobre esta actividad económica y ancestral. Así como hay territorios que tienen arraigo en la población ambiental, también hay que hablar de territorios que tienen vocación para los temas mineros.
¿Qué aspecto fundamental la sorprendió, le impactó en el recorrido en los territorios mineros?
-El despojo, la contradicción que genera que multinacionales extranjeras, tengan acceso a recursos nuestros y se los lleven.
¿Eso ha llevado a un conflicto social muy fuerte?
-No hay duda. Los mineros fueron despojados y los anteriores gobiernos y legisladores, le dieron todas las gabelas a las multinacionales.
¿Se puede establecer que no hubo la mínima oportunidad legal para la formalización de la minería?
-Insisto, si hoy existen mineros informales es por culpa de anteriores legisladores y gobiernos, porque no acometieron la tarea estructural: reformar la ley.
¿Un tema demasiado complejo y con intereses de por medio?
-Qué es complejo, sí. Tiene elementos técnicos super densos. Tenemos que hacer análisis de la escala de la extracción, no es un tema como lo dicen algunos que el problema es la mecanización en la minería.
¿Eso es lo que genera la informalidad?
-La mecanización no genera informalidad, está relacionada con una escala de la extracción minera y también con los impactos ambientales y sociales sobre un territorio. Como no estamos entendiendo esas dimensiones históricas, sociales, culturales y ambientales de los temas mineros, por eso se generan tantos conflictos en el territorio.
¿Qué hacer con la minería ilegal?
-No existe minería ilegal. Existen delitos ambientales, que es distinto. La ilegalizaron para los pequeños mineros con el objeto de favorecer a las multinacionales. Existe la minería informal. La ilegalidad está asociada a la comisión de un delito y la comisión de un delito debe probarse porque está la presunción de inocencia.
¿En realidad está mal usado el término?
-Ese término de minería ilegal ha sido usado para criminalizar a los mineros informales, es decir, a favor de las multinacionales y atacando a nuestros propios conciudadanos y colombianos.
¿Definitivamente desprotegida la población minera?
-Nosotros tenemos que salir a proteger a la población minera, sobre todo porque somos colombianos. Se sienten atropellados por otras naciones que vienen a mandar sobre nuestro territorio.
¿En ese aspecto qué va a recoger y corregir el proyecto de reforma al código minero?
-Por ahora ya salió el decreto que crea siete distritos mineros, un avance sin precedentes. Hoy lo que está sucediendo es la delimitación de esos distritos mineros. Cuando uno hace zonificación para una vocación productiva, debe pasar por el análisis de los determinantes ambientales.
¿La protección del ecosistema?
-Ya no es una especulación. Antes se decía ahí hay un determinante ambiental, una protección a un ecosistema estratégico, no. Hoy el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Territorial ha sido riguroso, ha entregado toda la cartografía de los determinantes ambientales para la zona del distrito agro-minero y pesquero del bajo Cauca.
¿Contradicción entre protección y explotación?
-Cuando hay que proteger, se protege con rigor, pero cuando hay que permitirle a la población que desarrolle su actividad económica, que sobreviva, que produzca y que esté bien, hay que hacerlo también, pero no favoreciendo a los grandes y yéndonos en contra de los pequeños. Esa simetría es la que tiene en la pobreza a mucha gente en Colombia. Nosotros la estamos enfrentando de manera estructural.
¿Podríamos decir que el proyecto debe ser directamente proporcional al cuidado del verde?
-Jamás promoveríamos ataque o desmedro de condiciones ambientales, pero tampoco que la gente aguante hambre. No he luchado todavía defendiendo los ríos para que vayan a atacar a los pobres que están tratando de sacar su gramo de oro. Ataquen a los grandes, las multinacionales, pero no a los pobres. El empobrecimiento es fruto de una equivocada política y nosotros tenemos que enfrentarla.
¿Es una reforma que saldrá con una estructura fruto de consenso?
-Es una comisión bicameral multipartidista con un consenso muy amplio, por supuesto, hay que seguir dando el debate. Pero lo más importante es que cuenta con la consulta previa.
Bogotá, D. C, 18 de noviembre 2024
Fuente Prensa–Senado.