Redacción Ecos. Foto AVN.- El Comandante en Jefe y miembro del Secretariado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (Farc-EP), Timoleón Jiménez, indicó este jueves que la firma del Acuerdo de Paz entre el grupo insurgente y el gobierno de Colombia permitirá enrumbar a la nación neogranadina hacia el progreso y la justicia social.
“Estamos cerca de la firma de un acuerdo final que pondrá fin al conflicto e iniciará la construcción de una paz estable y duradera. Desde el principio sostuvimos, que la firma de este acuerdo es la mejor oportunidad que tendrá nuestro país para enrrumbarse hacia la justicia social y el progreso, sobre la base de que serán abiertas la compuertas de la democracia verdadera, para que los movimientos sociales y políticos de oposición gocen de plenas garantías y para que la voz de las comunidades, en los escalones local, regional y nacional, adquieran toda su importancia y pueda jugar un papel determinante en las decisiones públicas, relacionadas con su futuro”, expresó Jiménez tras la firma del acuerdo del cese al fuego bilateral.
En declaraciones transmitidas, desde La Habana, Cuba – donde se llevan a cabo desde septiembre de 2012 las mesas de negociaciones entre Colombia y las Farc-EP– Jiménez recalcó que, a pesar del compromiso del grupo insurgente por un diálogo durante décadas, sus esfuerzos por la Paz fueron frustrados por sectores que arremetían contra las voces del pueblo.
“Los 48 campesinos marquetalianos (fundadores de las Farc-EP) se convirtieron con las décadas, en miles de mujeres y hombres alzados en armas que llegaron a poner en serios aprietos al gobierno colombiano, pero que simultáneamente, nunca dejaron de hablar de un acuerdo de paz por la vías de las conversaciones civilizadas. Fueron varios, dolorosamente frustrados, los intentos por conseguirlos, pero siguieron intentándolo una y otra vez y hoy vemos el frutos de su persistencia”, enfatizó Jiménez.
Asimismo, Jiménez señaló que la firma de estos acuerdos no es una imposición de las partes, sino producto de un diálogo entre dos fuerzas colombianas que se enfrentaron por más de medio siglo.
“Ni las Farc, ni el Estado colombiano, son fuerzas vencidas y por ende lo pactado no puede interpretarse por nadie como una imposición, de una parte a la otra, hemos discutido largamente, llegando, incluso, a callejones que parecían sin salida, que solo pudieron superarse gracias a la desinteresada y eficaz intervención de los países garantes, Cuba y Noruega, y las oportunas y sabias fórmulas sugeridas por la creatividad de los voceros de ambas partes o sus acuciosos asesores”, recalcó Jiménez.
“Las Farc haremos Política, esa es nuestra razón de ser pero por medios legales y pacíficos con los mismos derechos y garantías de los demás partidos. El Estado colombiano tiene que hacer efectivo que a ningún colombiano se nos perseguirá por las razones de sus ideas o prácticas políticas”, agregó el comandante.
Al respecto, Jiménez exhortó al pueblo colombiano a la movilización permanente para que se cumplan todos los acuerdos firmados en La Habana, Cuba, que incluyen temas relacionados con la reforma rural integral, participación política y drogas ilícitas.
“No será todo color de rosa y seguramente habrá que luchar porque se cumpla integralmente lo firmado. El acuerdo final será la llave para dar vuelta a la cerradura, pero requerirá de la organización y de la movilización constante de la gente para su cumplimiento”, manifestó Jiménez.
Apoyo al plebiscito
Por lo que este jueves se firmó en La Habana, la guerrilla de las Farc, que hará tránsito de organización armada a la participación en política de manera legal, aceptó el plebiscito como mecanismo de refrendación del acuerdo final que se firme con el gobierno colombiano.
Así lo dio a conocer el delegado de Noruega como país garante, Dag Nylander, en la Habana, al señalar que será la Corte Constitucional la que decida el mecanismo de participación ciudadana a implementarse.
Con este anuncio, se despejan las dudas que existían sobre si la guerrilla aceptaba la consulta popular y aceptará los parámetros que fije la Corte sobre los alcances de la ley estatutaria que regula el plebiscito.