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Redacción y Foto Ecos.- Un rechazo total a la iniciativa del Senador Álvaro Uribe Vélez de invitar a los colombianos a un ‘plantón de banderas negras’ en el día de la Patria, hizo el Ex Presidente de Colombia César Gaviria Trujillo, tras señalar que es un enaltecimiento de la guerra tal como lo hacía Mussolini en Italia.
El Ex Presidente Gaviria quien lidera la Campaña por el Sí en el Plebiscito por la Paz, fue enfático en resaltar que la iniciativa del uribismo es una apología al fascismo y a la guerra.
Fue contundente en criticar a Uribe y al Centro Democrático de estar llenando de “miedo y odio” a los colombianos, cuando lo que se necesita es enterrar la guerra.
“Debemos recordar que eso era lo que hacía Mussolini en Italia, enaltecimiento de la guerra, justo lo que en Italia se hizo, enaltecer la guerra, invitar a la gente a la guerra, explotar el nacionalismo, con eso: con camisas negras, con banderas negras, eso es terrible”, enfatizó el ex presidente Gaviria quien precisamente se refirió al tema luego de una reunión con el Presidente Santos en la Casa de Nariño.
Redacción y Fotos Ecos.- El fallo de la Corte Constitucional de Colombia sobre el Plebiscito para la Paz era una de las decisiones más esperadas en el país sobre el destino del Proceso de Paz con las FARC-EP. Los magistrados colombianos dieron el visto bueno a la consulta popular planteada por el Presidente Santos y establecieron las pautas jurídicas para su realización.
Este es el ABC para entender el plebiscito.
¿Cuándo se celebrará el Plebiscito?
El Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, deberá anunciar ante el Congreso su intención de convocar el plebiscito y la fecha en que se realizaría. Santos deberá dar este paso una vez que se haya firmado el acuerdo final de paz con las FARC. De esta forma, se cumpliría una máxima que se ha repetido desde que se iniciaran las negociaciones hace casi cuatro años: “Nada está acordado hasta que todo esté acordado”.
¿Cuánto tiempo tiene el Congreso para pronunciarse sobre la convocatoria del Plebiscito?
A partir de la solicitud del Presidente, los congresistas tendrán un máximo de un mes para pronunciarse.
¿En cuánto tiempo el Presidente podrá convocar el plebiscito?
El Presidente podrá convocar la consulta en un lapso de uno a cuatro meses.
¿Cuánto es el número gente que deberá participar para que sea válido?
Para que el plebiscito sea aprobado en las urnas bastaría contar con el 13% del censo electoral. Es decir, se necesitaría al menos 4,5 millones de votos válidos para aprobar o rechazar lo que se ha logrado en casi cuatro años de negociaciones en La Habana. Lo que ha determinado la Corte es que solo se podrá votar sí o no, por lo que los votos en blanco no contarán.
¿Qué implica una victoria del sí?
Se le daría validez a lo acordado en La Habana y el Gobierno podrá tramitar las normas necesarias para implementar los puntos del acuerdo. Una herramienta para esto sería el Acto Legislativo para la Paz, una iniciativa que permitiría incorporar los acuerdos al régimen legal y constitucional, a través de proyectos presentados al Congreso por el presidente.
Este mecanismo le otorga al presidente la posibilidad de expedir decretos con carácter de ley. Además, establece un procedimiento especial y transitorio para que el tiempo de legislación sea más breve de lo que normal. Por ejemplo, una reforma constitucional que podría tener ocho debates, podría quedar reducido a cuatro.
¿Qué implica una victoria del no?
Los magistrados han determinado que el plebiscito solo tiene carácter vinculante para el Presidente, Juan Manuel Santos, pero no para los demás poderes públicos. De esta forma, si ganase el no, el Gobierno no podría seguir con el acuerdo alcanzado con las FARC, pero tampoco significa que esté acabado: el Congreso tendría facultades para ‘rescatarlo’. Incluso, podría volver a otorgar facultades al Presidente.
¿Quién o quienes pueden participar en la Campaña del Plebiscito de la Paz?
La decisión de la Corte Constitucional dejó abierta la posibilidad de que los empleados públicos hagan campaña por el plebiscito, tanto a favor del sí como del no. Sin embargo, aclaró que no se podrán usar imágenes que hagan alusión a ningún partido político ni que se relacionen con la promoción de candidaturas de elección popular.
Redacción Ecos. Foto SIG.- En un tono optimista, enérgico y esperanzador, el presidente de la República, Juan Manuel Santos, celebró este lunes la aprobación por parte de la Corte Constitucional, la realización del plebiscito para que los ciudadanos decidan si aprueban o no los Acuerdos entre el Gobierno y las Farc, con el objeto de poner fin al conflicto armado y afirmó que este ejercicio electoral abre una posibilidad única de cambiar el rumbo de la Nación.
“Esta es una oportunidad única para cambiar el rumbo de nuestra nación –en beneficio de nuestros hijos– y dirigirla hacia un destino de paz, con más equidad, más oportunidades, mejor educación”, manifestó el Jefe de Estado en una alocución desde la Casa de Nariño, tras conocerse la decisión del tribunal constitucional.
El Mandatario recordó que la posibilidad de refrendar los acuerdos de paz fue su promesa desde que comenzaron os diálogos en La Habana. “Ese fue un compromiso solemne con mis compatriotas. Me comprometí con ustedes a hacerlo porque la paz es un propósito y un objetivo nacional, de todos los colombianos sin excepción”, expresó.
Destacó el mandatario de los colombianos que la paz se construye entre todos y para todos: “la contribución de todos –jóvenes y adultos, mujeres y hombres–, sin importar su ideología, es necesaria para construir esa Colombia que queremos, una Colombia en paz, libre de las cadenas del sufrimiento y la violencia… una violencia que, por su crueldad y duración, nos ha arrebatado hasta la compasión”, señaló.
El Presidente Santos explicó que en ese camino, el punto de partida será la votación popular para aprobar los acuerdos de paz y señaló que “será un momento histórico –verdaderamente histórico– en el que tendremos la oportunidad y la responsabilidad de hacer sentir nuestra voz, porque lo que está en juego es de enorme importancia”.
Aseguró el jefe de Estado que “probablemente es la decisión de voto más importante que cada uno de nosotros tendrá que tomar en toda su vida”, por ello preguntó a los colombianos si quieren sentar las bases de un país que deja atrás la violencia para entrar a un camino de respeto y convivencia, y si quieren dejar enterrados en el pasado los días terribles donde se enfrentaron a muerte entre hijos de una misma nación.
Fue contundente en afirmar que “frente a esas preguntas, los ciudadanos no pueden hacerse a un lado y dejar que la decisión la tomen otros”, sin embargo recalcó que en Colombia el voto es un derecho, así como lo es no participar, y agregó que respeta profundamente ese derecho.
“Pero hay momentos en la vida y en las democracias en los que la indiferencia NO puede ser la opción. ¡Este es uno de ellos! Su derecho al voto será más importante que nunca”, subrayó el Jefe de Estado.
“El objetivo es claro: terminar un conflicto cruel y doloroso que ha durado demasiados años y que ha producido demasiadas víctimas, demasiado sufrimiento lo que queremos los colombianos es que no haya más víctimas; que podamos vivir sin miedo y con tranquilidad”, añadió el Presidente Santos quien resaltó de nuevo que esta será una paz sin impunidad.
“Cansados de la violencia, los colombianos también queremos una democracia generosa y abierta, donde todos podamos participar. El plebiscito es una de esas formas de participación popular, en la que pueden expresarse todas las voces y las ideas”.
El Presidente de Colombia sostuvo que con el visto bueno que dio la Corte Constitucional “lo que nos falta es terminar de discutir y acordar, a la mayor brevedad, los temas que están pendientes, y entonces –solo entonces– podremos afirmar que todo está acordado”, y agregó: “y cuando todo esté acordado, convocaré al plebiscito en los términos señalados por la ley y se publicará el texto completo del Acuerdo Final. Y se hará una gran pedagogía para que todos y cada uno de los ciudadanos estén enterados de lo que se acordó, y para que decidan libremente –a conciencia y bien informados– si lo apoyan”, dijo.
El Mandatario concluyó invitando a los colombianos “a trabajar para construir –como lo soñó nuestro premio Nobel Gabriel García Márquez: “una nueva y arrasadora utopía de la vida, donde nadie pueda decidir por otros hasta la forma de morir; donde de veras sea cierto el amor y sea posible la felicidad; donde las estirpes condenadas a cien años de soledad tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la tierra”.
Redacción Ecos. Foto: Corte Constitucional. Luego de intensas y necesarias deliberaciones, de más de 8 horas, la Corte Constitucional de Colombia dio un paso histórico para la superación del más largo conflicto armado del continente y uno de los más complejos y polémicos del mundo, que va a permitir el logro de una paz estable y duradera.
Siete de los nueve Magistrados de la Corte Constitucionala aprobaron la realización del plebiscito, tras discutir y votar la ponencia que proyectó el Magistrado Luis Ernesto Vargas Silva, en el cual los ciudadanos aptos para sufragar decidirán si aceptan o no el Acuerdo de Paz entre las FARC- EP y el Gobierno de Colombia, como salida política y negociada a un conflicto de más de 50 años de data y de consecuencias inmensurables.
Este mecanismo de participación política es un importante paso para la consolidación del Acuerdo de Paz y de las facultades propias de la Ciudadanía Colombiana en Democracia. Pues el pueblo, cuando el jefe de Estado colombiano convoque a las urnas, decidirá si está de acuerdo con lo negociado en La Habana.
Lo fundamental de esta decisión de la Corte Constitucional son las condiciones del proceso de refrendación: el alto tribunal aprueba el 13% del umbral aprobatorio exigido (cuatro millones y medio de votos), que se había propuesto en el proyecto de ley aprobado por el Congreso el año pasado.
Asimismo, la Corte expresó que el Presidente Juan Manuel Santos tendrá que actuar de acuerdo a los resultados de la votación para refrendar lo firmado entre las partes, lo que implica, en términos jurídicos, de un plebiscito vinculante.
Por ello, los magistrados señalaron que, antes de convocar a la votación de los ciudadanos, el país deberá conocer todos los detalles del acuerdo consensuado, debe ser traducido, tanto para personas en condición de discapacidad, como a idiomas diferentes al castellano.
Una vez notificado, el Presidente de la República tendrá que informarle al Congreso su intención de convocar a este plebiscito. Durante un máximo de un mes, los legisladores deberán estudiar si aprueban dicha convocatoria. Una vez cuente con este visto bueno, el jefe del estado debe convocar a los votantes a las urnas en un plazo máximo de cuatro meses.
El Gobierno contará con un plazo de un mes para convocar a la jornada electoral del plebiscito, tal cual lo prometió el Presidente Juan Manuel Santos desde que se supo de los diálogos que se habían abierto con la guerrilla de cara a la paz.
Es interesante señalar que la Corte Constitucional intentó despolitizar la campaña plebiscitaria, a través de la exclusión de la participación directa de aspirantes polítcos y los partidos con fines electorales.
Redacción Ecos. Foto Machman News.- En una sala extraordinaria, la Corte Constitucional de Colombia emprendió este lunes la discusión de uno de los temas trascendentales para la concreción del Proceso de Paz: el destino del plebiscito, que aportaría respaldo ciudadano al proceso de negociación del gobierno con las FARC-EP.
El Alto Tribunal tiene plazo legalmente hasta el 22 de septiembre, para pronunciarse sobre el tema, pero fuentes cercanas a la Corte señalaron que existe el consenso para que la decisión se dé a conocer antes del miércoles 20 de julio, cuando se instalan las sesiones ordinarias del Congreso.
Los nueve magistrados de la Corte están reunidos, desde las 10 de la mañana, para discutir la ponencia del Magistrado Luis Ernesto Vargas que plantea la exequibilidad de la iniciativa aprobada en el Congreso, incluidos puntos que han generado polémica como el umbral del 13% y la posibilidad de que los servidores públicos puedan participar en la campaña.
Esta ponencia reconoce el uso del plebiscito como la figura que asegure la legitimidad de lo acordado en La Habana. Asimismo, instaura que el Presidente de la República pueda convocar a un plebiscito y que esta figura tiene carácter vinculante (si triunfa el sí, se deben hacer los cambios legales y constitucionales necesarios para cumplir el acuerdo de paz).
La decisión es trascendental no solo porque lo que diga la Corte permitirá establecer el mecanismo para definir si las negociaciones cuentan o no con el apoyo de los colombianos, sino que además ese fallo, según anunciaron el Gobierno y las Farc, será plenamente acatado por las partes.
Colombia espera que la Guardiana de la Constitución y de los Derechos de los Colombianos tome la decisión más acertada, luego de una discusión objetiva de los alcances de este proceso.
SIG.- Al fin de una gira de tres días por la ciudad de Washington, el Alto Consejero para el Posconflicto, Derechos Humanos y Seguridad, Rafael Pardo, se reunió con el Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, en compañía del Embajador, Andrés González, Jefe de la Misión de Colombia ante la OEA.
“Pudimos expresar al Secretario General de la Organización de Estados Americanos el interés del Gobierno colombiano en dos temas fundamentales de participación de la OEA. Uno, la definición de una ampliación de la cobertura geográfica que fortalezca las funciones de la misión de apoyo al proceso de paz que es la MAPP-OEA, mediante el monitoreo, con un enfoque de reconciliación”, aseguró el Alto Consejero.
En segundo lugar, Pardo se refirió a la importancia del proyecto de desminado que vienen liderando el Gobierno y las Farc, con el apoyo financiero de Estados Unidos y la OEA, y que en el caso del piloto que se realiza en el municipio de Orejón, Antioquia, ya ha liberado de minas 15 mil metros cuadrados.
“El proyecto de desminado de la OEA, queremos que se expanda y que la OEA continúe con el proyecto de monitoreo y verificación de procedimientos de desminado humanitario, y que adicionalmente haga la certificación final de que el área es libre de sospecha de minas una vez desminada”, indicó Pardo.
Por su parte, el Secretario Almagro aseguró que el organismo que dirige ha venido acompañado distintos proyectos encaminados a la reconciliación de los colombianos. “Estamos comprometidos con la búsqueda de la paz en Colombia. Su Presidente Juan Manuel Santos ha liderado grandes luchas que hoy ya surten sus primeros frutos. Todo lo que esté a nuestro alcance por la paz de Colombia lo vamos a hacer”, sostuvo.
Por Luis Fernando García Forero. Foto Ecos.-El presidente del partido conservador David Barguil, fue claro en señalar en estos días que la colectividad tendrá candidato único a las elecciones presidenciales del 2018 y que además no hará alianzas con otras colectividades, al menos en la primera vuelta.
La afirmación la destacó al referirse a la Convención que tendrán los conservadores el 28 de agosto en Bogotá, con miras a elegir nuevo directorio nacional y establecer las reglas de juego del inmediato futuro electoral.
“Esa convención tiene que significar, y lo lideraré, el mandato de los convencionistas para que el partido tenga candidatura a la Presidencia de Colombia. Le cerramos la puerta a alianzas, le cerramos la puerta a que nosotros nos sumemos a las candidaturas de otros partidos políticos o sectores”, sostuvo Barguil, quien además sostuvo que se tiene previsto realizar un foro ideológico, donde se plantearán los temas de las reformas en el escenario del posconflicto.
Lo que corre de voz en voz en la militancia conservadora en el territorio nacional, es cuál podría ser ese candidato que represente la unidad del partido. Figuras como el actual ministro de hacienda Mauricio Cárdenas Santamaría, el procurador general de la nación Alejandro Ordoñez, la excandidata presidencial Martha Lucia Ramírez, son por ahora, los nombres de la baraja azul, pese a que los dos últimos con sus posiciones en la coyuntura política nacional, siempre han estado cercanos o identificado con el uribismo.
Cárdenas Santamaría, leal al presidente Santos y quien se ha destacado por ser uno de los mejores ministros del actual gobierno, tiene a su favor el apoyo de la bancada parlamentaria y podría ser ese líder que logre unir al partido, que desde las pasadas elecciones presidenciales ha mostrado un fraccionamiento interno que ha venido liderando la exministra del partido de la U, Martha Lucia Ramírez, como lo señalaron a instancias de Ecos varios dirigentes de esta colectividad.
El procurador Ordoñez por sus posiciones en el Ministerio Público, principalmente las críticas al proceso de paz en La Habana, se aleja de muchos sectores del partido y parte de las bases que se suman al apoyo del plebiscito para la paz.
Con ese panorama son escasas las posibilidades que tiene el conservatismo colombiano para lograr una candidatura sólida que le permita obtener un resultado que lo lleve a la segunda vuelta. A no ser que la fuerza de opinión del actual presidente de la colectividad, David Barguil, por su juventud, inteligencia y defensa a los usuarios del sistema financiero, que son millones en Colombia, sorprenda con una aspiración presidencial.
La convención tiene la palabra.
Por Felicia Saturno Hartt. Foto: Reuters.- El intento de golpe de Estado en Turquía, acaecido en la noche del viernes ha fracasado y se ha saldado con 265 muertos, 1.440 heridos y 2.839 militares detenidos, según ha notificado el Jefe de las Fuerzas Armadas de Turquía en funciones, Umit Dundar.
Solo en Ankara se han entregado alrededor de 700 uniformados, según la Agencia Anatolia. Un total de 150 golpistas han sido detenidos en el cuartel general del Ejército turco en Ankara, sede principal de las Fuerzas Armadas. Entre los arrestados en esa ciudad figura el excomandante del Estado Mayor de la Fuerza Aérea turca Akin Ozturk, uno de los presuntos jefes de la asonada militar.
El Primer Ministro Turco, Binali Yildirim, ha prometido que el Gobierno revisará el actual marco legal para dar la "mejor respuesta" a la rebelión. Yildirim ha descrito la asonada como una "mancha negra" en la historia de Turquía, si bien ha destacado que su derrota demuestra el compromiso del país con la democracia. En este sentido, ha dado por derrotado el golpe y ha confirmado que las autoridades legítimas, tanto militares como políticas, tienen pleno control de la situación.
En la misma línea se ha pronunciado Dundar, que ha asumido temporalmente el mando de las Fuerzas Armadas, tras el secuestro del Jefe del Estado Mayor, Hulusi Akar, aunque ha admitido que siguen activas operaciones de seguridad.
El Jefe del Ejecutivo ha apuntado, en su comparecencia, que la pena de muerte no existe actualmente en el Código Penal Turco, pero ha advertido de que las autoridades estudiarán cambios en la legislación para que sucesos como el del pasado jueves no vuelvan a tener lugar.
La Presidencia de Turquía, por su parte, ha llamado en Twitter a la ciudadanía a seguir en las calles ante el riesgo de que se produzca un "nuevo" movimiento contra el Gobierno. Mientras tanto, el parlamento, que resultó dañado en una serie de bombardeos durante la noche, se ha reunido en sesión extraordinaria en Ankara.
Una Historia Insurreccional
La Turquía moderna nace de una insurrección contra las potencias ocupantes, que intentaban repartirse en 1918 las costas de Anatolia y los estratégicos estrechos turcos. El general victorioso, Mustafá Kemal, Atatürk, se hizo con el poder y a su muerte lo legó a su lugarteniente, Ismet Inonu.
Los mandos militares se retiraron tras el telón, pero han seguido manejando los hilos del poder durante décadas. En 1960 derribaron y enviaron a la horca al primer ministro Adnan Menderes; en 1970, bastó un simple manifiesto para que dimitiera el gobierno y en 1980 cientos de miles de políticos, sindicalistas e intelectuales acabaron en la cárcel.
En 1997, el religioso Necmettin Erbakan puso fin a toque de corneta a la primera experiencia de poder islamista. Y en mayo de 2007 el Estado Mayor intentó vetar la designación de Abdulá Gül como presidente.
El entonces primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, plantó cara a la bota castrense y convocó elecciones anticipadas. El AKP barrió en las urnas y Gül fue nombrado jefe de Estado. Los generales no han dejado de ceder privilegios desde entonces. La pasada madrugada tal vez hayan comprendido que su lugar está en los cuarteles.
Inestabilidad en un país clave
La intentona de golpe en Turquía añade un factor más, y muy grave, de tensión y desestabilización en un país clave para la Unión Europea y el mundo. En un momento en el que la UE se encuentra sometida a presiones múltiples, desde el desgraciado resultado del referéndum británico a la crisis migratoria, pasando por la amenaza del terrorismo yihadista, lo último que se podría imaginar tener que enfrentar es una desestabilización tan profunda de un país esencial por su posición estratégica, entre Oriente y Occidente.
Pese a la firmeza y las maneras autoritarias de Erdogan, y aun teniendo en cuenta la solidez de la posición geopolítica del ejército turco como bastión oriental de la OTAN, Turquía está demostrando ser un país enormemente frágil, atravesado por importantes tensiones políticas, económicas y sociales. Erdogan, que cuando comenzó la primavera árabe en 2011 se vio a sí mismo como el renacido líder del mundo musulmán, incluso acariciando la idea de un renacimiento neo-otomano, se ha visto progresivamente aislado, tanto en casa como internacionalmente.
En su país, Erdogan ha acosado a la oposición política, hostigado a los medios y perseguido a periodistas, académicos y organizaciones de la sociedad civil y poner en duda a las instituciones independientes. Ha sido terriblemente atroz con los kurdos y con su proceso de paz y reconciliación como pueblo.
En el exterior ha tenido una posición beligerante y una dinámica de confrontación con vecinos y con países clave como Rusia, Irán e Israel, que solo recientemente ha intentado reconducir.
Con Europa, el primer mandatario turco ha logrado quedar como un líder autoritario, arrogante y poco cooperativo, que ha impulsado una relación realista sobre todo con la crisis humanitaria de los refugiados.
Lo sucedido, que no se puede aceptar y menos justificar, tuvo en las torpezas de Erdogan un importante detonante. Pero también un muro contendor en los aciertos del mandatario turco de hacer de su país una nación moderna.
Ya ha anunciado Erdogan que aplicará el "máximo castigo" contra los responsables de la asonada militar que buscaba derrocarle. El dirigente islamista se enfrentó a su prueba más dura y sale reforzado tras unos momentos de gran incertidumbre.
Paradójicamente, las redes sociales del más perseguido enemigo político del Presidente Erdogan, el Internet, hicieron posible la globalización de la crisis turca en segundos y lograr la cohesión popular que lo hizo retornar a Turquia a someter al décimo ejército más grande del mundo, por su impropia acción contra el estado.
Redacción Ecos. Fotos Revista Semana y Ecos Media. Una vez más el Gobierno de Colombia salió en defensa de los derechos de la mujer como garantía para la construcción de una paz estable duradera y con justicia social.
Así lo enfatizó la directora de Derechos Humanos del Ministerio del Interior, María Paulina Riveros Dueñas, quien fue contundente en destacar que sin la voz del género no se logra el verdadero camino de la reconciliación nacional.
En su intervención en la X Reunión Ordinaria del Mecanismo de Diálogo en Derechos Humanos entre Colombia y la Unión Europea, que se realiza en Bruselas (Países Bajos), la funcionaria destacó la participación que han tenido las mujeres en el proceso de paz con las Farc-EP, la cual se materializó con la puesta en marcha de la Subcomisión de Género.
“Nunca en un proceso de paz en el mundo, se había dedicado un espacio de diálogo y participación de las mujeres para garantizar que en los acuerdos estén incluidos asuntos relativos a sus derechos”, sostuvo.
Riveros Dueñas resaltó que desde la subcomisión de Género se han abordado asuntos relativos a las garantías de acuerdos con un lenguaje incluyente, combinando enfoques de sus derechos de las mujeres, de género, de diversidad sexual y étnica.
Agregó que se ha buscado la promoción de una seguridad integral para el ejercicio pleno del derecho a la participación política de las mujeres y de las personas LGBTI; así como el ejercicio de sus liderazgos en condiciones de seguridad.
La directora de DD.HH. reconoció que “las mujeres han sido víctimas de violencias sexuales y otros hechos crueles y degradantes. Estas realidades deben ser transformadas desde la lógica del posconflicto para que podamos construir unas nuevas realidades culturales, institucionales, sociales y políticas que nos permitan entender el verdadero rol de la mujer en la esfera sociopolítica y económica del país”.
Sostuvo que el conflicto armado colombiano multiplicó “las violencias ejercidas contra las mujeres, reproduciendo sistemáticamente formas de violencia cotidianidad y en los contextos relacionales, ligados a estructuras patriarcales de asignación y comprensión de roles desde el sexo y la identidad de género”.
“En Colombia el conflicto ha determinado la forma cómo se ha construido la sociedad, prevaleciendo la militarización y el establecimiento del rol de la mujer en la sociedad desde relaciones jerárquicas de poder sobre ellas, de opresión y como arma de guerra” aseveró la Directora de Derechos Humanos del Ministerio del Interior de Colombia.
Finalmente fue enfática en señalar que “los derechos a la verdad, justicia, reparación transformadora, garantías de no repetición y a la memoria histórica a la participación y los derechos sobre la tierra y el territorio deben ser entendidos y reconocidos en el postconflicto desde lógicas inclusivas para las mujeres”.
Por Felicia Saturno Hartt. Valery Hache/Agence France-Presse.- Si algo persiguen los Cultores del Terror Político es el valor del impacto. Y ese objetivo volvió a concretarse este jueves 14 de julio, otra vez, en Francia.
El día de la Toma de la Bastilla, es una fecha de conmemoración nacional, porque es el Día de Francia, de la nación que apostó a proclamar la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad, en un Estado Laico, en un país plural. Es una fecha perfecta para que el fundamentalismo expresará, de nuevo y otra vez, su odio por todo lo que signifique asumir las diferencias como derecho y como garantías.
“El terror, el terror ha vuelto a golpear a Francia”, dijo el Presidente François Hollande, en un mensaje televisado la madrugada del viernes (hora local). También apuntó que el “carácter terrorista” del ataque era innegable y calificó como “una monstruosidad” el uso de un camión grande para matar deliberadamente.
Exactamente fue un hecho deliberado. Totalmente planeado y contra inocentes, ciudadanos de a pié, que salieron a ver los juegos artificiales, pasear en familia y compartir, en un sitio emblemático de una ciudad litoral en vacaciones, el día nacional. Y no esperaban que un camión de carga los atropellase y les disparara.
Las autoridades han confirmado, hasta el momento, la muerte de 84 personas, incluyendo 10 niños y adolescentes, 202 heridos —de los cuales 52 están graves— y que el camión estaba “lleno de armas y granadas”. Los policías dispararon al conductor para detenerlo. Aún no se sabe qué lo pudo haber motivado para arrollar a las personas.
Es el tercer ataque en Francia en poco más de año y medio. Sucede ocho meses después de los atentados de Paris, en varios restaurantes y una sala de conciertos, en noviembre 2015, que provocaron 130 muertos y del ataque contra el semanario satírico Charlie Hebdo, en enero 2015, que terminó con la vida de gran parte de su redacción.
Aún el ataque de Niza no tiene dueño. Seguro si fue el Estado Islámico, tardará en asumir la autoría, esperando la estadística de las personas perjudicadas. Por lo general, lo hacen a través de su canal Amaq, en la aplicación encriptada Telegram.
Sin embargo, como sucedió tras los ataques de París, Bruselas y Orlando, hubo una evidencia, casi noticia criminis, las celebraciones transmitidas en los canales operados por grupos afines al Estado Islámico y también en un canal afiliado al grupo, luego de los atentados.
El tunecino utilizado para ser el autor material del atentado se hallaba en trámites de divorcio y tenía problemas con su familia en Túnez, supuestamente originaria de Susa, donde hace un año murieron 38 turistas en un atentado en las playas de dos hoteles. Sería el típico sujeto que usa el terrorismo para hacer sus atentados y proceder en las sombras.
Este atentado sucedió a sólo días de final de la Eurocopa 2016 que tuvo lugar en Francia y pocas horas después que el Presidente Hollande anunciara que el estado de emergencia se levantaría el 26 de julio.