Por Felicia Saturno Hartt. Valery Hache/Agence France-Presse.- Si algo persiguen los Cultores del Terror Político es el valor del impacto. Y ese objetivo volvió a concretarse este jueves 14 de julio, otra vez, en Francia.
El día de la Toma de la Bastilla, es una fecha de conmemoración nacional, porque es el Día de Francia, de la nación que apostó a proclamar la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad, en un Estado Laico, en un país plural. Es una fecha perfecta para que el fundamentalismo expresará, de nuevo y otra vez, su odio por todo lo que signifique asumir las diferencias como derecho y como garantías.
“El terror, el terror ha vuelto a golpear a Francia”, dijo el Presidente François Hollande, en un mensaje televisado la madrugada del viernes (hora local). También apuntó que el “carácter terrorista” del ataque era innegable y calificó como “una monstruosidad” el uso de un camión grande para matar deliberadamente.
Exactamente fue un hecho deliberado. Totalmente planeado y contra inocentes, ciudadanos de a pié, que salieron a ver los juegos artificiales, pasear en familia y compartir, en un sitio emblemático de una ciudad litoral en vacaciones, el día nacional. Y no esperaban que un camión de carga los atropellase y les disparara.
Las autoridades han confirmado, hasta el momento, la muerte de 84 personas, incluyendo 10 niños y adolescentes, 202 heridos —de los cuales 52 están graves— y que el camión estaba “lleno de armas y granadas”. Los policías dispararon al conductor para detenerlo. Aún no se sabe qué lo pudo haber motivado para arrollar a las personas.
Es el tercer ataque en Francia en poco más de año y medio. Sucede ocho meses después de los atentados de Paris, en varios restaurantes y una sala de conciertos, en noviembre 2015, que provocaron 130 muertos y del ataque contra el semanario satírico Charlie Hebdo, en enero 2015, que terminó con la vida de gran parte de su redacción.
Aún el ataque de Niza no tiene dueño. Seguro si fue el Estado Islámico, tardará en asumir la autoría, esperando la estadística de las personas perjudicadas. Por lo general, lo hacen a través de su canal Amaq, en la aplicación encriptada Telegram.
Sin embargo, como sucedió tras los ataques de París, Bruselas y Orlando, hubo una evidencia, casi noticia criminis, las celebraciones transmitidas en los canales operados por grupos afines al Estado Islámico y también en un canal afiliado al grupo, luego de los atentados.
El tunecino utilizado para ser el autor material del atentado se hallaba en trámites de divorcio y tenía problemas con su familia en Túnez, supuestamente originaria de Susa, donde hace un año murieron 38 turistas en un atentado en las playas de dos hoteles. Sería el típico sujeto que usa el terrorismo para hacer sus atentados y proceder en las sombras.
Este atentado sucedió a sólo días de final de la Eurocopa 2016 que tuvo lugar en Francia y pocas horas después que el Presidente Hollande anunciara que el estado de emergencia se levantaría el 26 de julio.