José Felix Lafaurie Rivera

“El país, que se debate entre el escepticismo y la desesperanza, necesita volver a creer”.

Por José Félix Lafaurie Rivera*. - Timba es un corregimiento de Buenos Aires, Cauca, departamento condenado a llorar a diario sus muertos; uno de ellos, de ayer nomás, tenía por nombre Luz Stella y por oficio enseñarle a la juventud, hasta cuando unos jóvenes de camuflado explotaron un carro bomba para matar a otros jóvenes de camuflado…, y allí cayó Luz Stella. 

Días atrás, en Guachené, otro municipio caucano, murió Laura Zineth, de 14 años, en medio del fuego entre jóvenes policías que defendían a la población de jóvenes delincuentes al mando de otro joven narcoterrorista, “El Gomelo”, muerto también en el enfrentamiento. Días después, decenas de más jóvenes, con armas en cada mano —¿no están prohibidas?—, disparaban energúmenos despidiendo a su líder, en medio de una población acostumbrada a la violencia. 

En Cauca, Nariño, Arauca, Sur de Bolívar, Catatumbo, como en todas las regiones azotadas por la coca y otras actividades ilícitas, se libra una guerra sin cuartel entre actores armados ilegales por el control territorial; guerra que afecta a las comunidades y de la cual hacen parte el ELN y el Autodenominado Estado Mayor Central de las Farc, EMC, el primero con un Acuerdo de cese al fuego firmado y funcionando, y el segundo con uno por firmar el 8 de octubre, lo cual implica que tienen “voluntad de paz” y, en consecuencia, deberían empezar a ser parte de la solución y no del problema. 

Por ello, en un país donde ponerse de acuerdo parece imposible, fue fácil para mí hacerlo con Fabio Valencia Cossio; con quien compartimos militancia conservadora y, hoy, por convicción, militancia en el Centro Democrático; pero, sobre todo, creemos en el derecho de la gente a vivir en libertad y en paz. 

Nos pusimos de acuerdo porque, además de nuestras afinidades políticas, hacemos parte de las delegaciones gubernamentales en las negociaciones, él con el EMC y yo con el ELN, procesos que, uno apenas empezando y el otro avanzado, son paralelos en cuanto tienen el mismo objetivo: la paz. 

A partir de esa premisa, acordamos enviar una carta –ya lo hicimos– al Gobierno, a través del Comisionado de Paz, y a los jefes de las delegaciones de los dos grupos armados ilegales, cuyo propósito es llamar la atención en que, si bien un Acuerdo de cese al fuego con el Gobierno es necesario, no lo es menos un Acuerdo entre grupos que adelantan negociaciones de paz. 

Tres razones para esta invitación a un Acuerdo de cese al fuego entre el ELN y el EMC: 

Primero: lo más importante, la gente que sufre en los territorios. El presidente Petro, de una parte, dejó claro que no basta con el cese al fuego, sino que toda negociación debe incluir cese de hostilidades a la población. De otra parte, los dos grupos aceptaron, como marco de referencia, el Derecho Internacional Humanitario en lo referido a la protección de la población civil. 

Segundo: la confrontación entre grupos armados en proceso de negociación, al afectar a las comunidades, convoca la intervención de la Fuerza Pública, obligada a cumplir su deber constitucional de proteger a la población, lo cual deriva en eventuales “incidentes” que se convierten en obstáculos a los dos procesos. 

Tercero: Los enfrentamientos entre grupos que, al mismo tiempo, adelantan conversaciones de paz, son totalmente inconsecuentes y les restan credibilidad a los procesos. 

El país, que se debate entre el escepticismo y la desesperanza, necesita volver a creer. Con Fabio Valencia hemos enviado una carta por la paz, para proteger a millones de colombianos atrapados por la violencia, mientras llega esa paz de verdad, que solo será posible cuando callen los fusiles.

Bogotá, D. C, 24 de septiembre de 2023

*Presidente de FEDEGAN

@jflafaurie

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José G Hernández

Por José G. Hernández*. - La Jurisdicción Especial de Paz -JEP- está adelantando una labor trascendental. Las audiencias que ha venido convocando para escuchar a víctimas y victimarios en los casos de los denominados “falsos positivos” nos han permitido corroborar, tras años de impunidad, que no se trató de casos aislados -como se dijo siempre- sino de toda una política criminal.

Según cifras entregadas por la JEP, seis mil cuatrocientas dos (6.402) personas inocentes fueron asesinadas a sangre fría por miembros de la Fuerza Pública, en colaboración con paramilitares, y presentadas como delincuentes dados de baja en combate. Es decir, no solo fueron víctimas de tan horrendos crímenes sino calumniadas, sin haberse podido defender, porque la calumnia era posterior a su muerte.

Quién esto escribe no compartió los procedimientos aplicados en 2016 para desarrollar normativamente el Acuerdo Final de paz firmado entre esa organización guerrillera y el expresidente Juan Manuel Santos, pero hoy debe reconocer que la creación de la Jurisdicción Especial de Paz fue un acierto, en búsqueda de la verdad -que el país está conociendo-, la justicia, la reparación -que las familias de las víctimas han esperado y todavía esperan- y la garantía de no repetición. Si no fuera por la JEP, es muy probable que la impunidad se hubiera prolongado y consolidado. Aunque es evidente que falta mucho para que esa justicia se concrete y para que recaiga sobre todos los responsables.

Se dice que la justicia cojea, pero llega. Ha cojeado mucho más de lo habitual en lo que toca con estos horribles crímenes, pero ya comienza a acercarse, y lo que todos esperamos es que se haga justicia en todos los casos, y que sean sancionados todos los responsables -menores, medianos, altos y máximos-.

En las audiencias hemos podido percibir que muchos de ellos están sinceramente arrepentidos y dispuestos a decir toda la verdad. Así lo esperan las víctimas y lo reclama el país entero.

Como lo hemos manifestado varias veces, respetamos y respaldamos a nuestra Fuerza Pública, a la cual debe mucho el pueblo colombiano, desde la Independencia hasta hoy, pero una cosa es ese  reconocimiento, y otra muy distinta ignorar hechos tan graves como los que están saliendo a la luz, tanto en el caso de los llamados “falsos positivos” -verdaderos crímenes de lesa humanidad- como en el ocurrido recientemente en Tierralta (Córdoba), cuando militares disfrazados de miembros de organizaciones subversivas atacaron, amenazaron y maltrataron a habitantes de la población -incluyendo mujeres y niños-.

La institución militar debe ser preservada. Ha resguardado las instituciones y protegido la vida y los bienes públicos y privados; por regla general, sus integrantes han mostrado entrega y valentía; y muchos han entregado su vida cumpliendo el deber. Desconocerlo sería injusto. Pero, precisamente por su honor y respetabilidad, no debe permitir que indignos miembros suyos la traicionen y avergüencen. La más interesada en que no haya impunidad por hechos tan graves como los descritos -anteriores y actuales- es precisamente la Fuerza Pública, en coordinación con la Justicia, el Gobierno y los órganos de control.

Adelante los procesos, y que se realicen los principios de verdad, justicia, reparación y garantía de no repetición. 

Bogotá, D. C, 20 de septiembre de 2023

*Expresidente de la Corte Constitucional.

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Juan Camilo Restrepo Salazar

Por Juan Camilo Restrepo*. - Acaso la política fiscal más responsable que venía desplegando la administración Petro era la de ajustar el precio de los combustibles. Primero la gasolina y luego, se había dicho, empezaría la del diésel.

Todo esto queda suspendido con el arreglo que para evitar un paro acordó inopinadamente el gobierno Petro, estableciendo un precio diferencial para los taxistas.

Esta decisión tiene en primer lugar, gigantescas dificultades operativas: ¿cómo se va a evitar el arbitraje, es decir, que los taxistas revendan a precio no subsidiado lo que reciban a precio congelado? ¿Cómo se va a controlar en las 5.500 estaciones de servicio que funcionan en el país para que no haya doble tanqueo de los carros amarillos? ¿Dónde están los sistemas de control para evitar consumos desmedidos por parte de los taxistas? ¿se va a congelar también el precio de las carreras de los usuarios? Ahora se habla de un complejo subsidio directo a los taxistas que pagará el Banco Agrario.

Pero lo más grave será que la congelación del precio del combustible a los taxistas arrastrará, sin duda, la no implementación que se tenía pensada en el precio del diésel, una vez que termine el ciclo de ajuste de la gasolina.

Hay que recordar que el diésel representa cerca del 70% del déficit del Fondo de Estabilización de los Combustibles que este año se calcula terminará en niveles de $ 26 billones. Con el precio congelado para los taxistas y, lo que es más grave, con el efecto reflejo que tendrá al imposibilitar el ajuste en el precio del combustible para el transporte de carga, la mejor y más valerosa política fiscal que venía implementando el gobierno Petro queda hecha añicos.

Y no hay que olvidar: a mayor déficit del fondo de estabilización menor margen para inversión social o para infraestructura. El costo de desactivar el paro de taxistas tendrá un efecto mucho más delicado que el que se ha percibido a primera vista. El gobierno Petro que venía matando valerosamente el tigre del subsidio a los combustibles se asustó con el cuero de un paro de taxistas.

Las posibilidades de cumplir con la regla fiscal dependen en gran medida del cumplimiento del cronograma que se había fijado para desmontar el subsidio a los combustibles que es el mayor que existe en las cuentas públicas colombianas. Será muy improbable que se pueda cumplir el año entrante con las normas de prudencia que entraña la llamada regla fiscal.

La congelación del precio de la gasolina a los taxistas tendrá entonces consecuencias mucho mayores de las que se avizoran a primera vista. Algo parecido a lo que aconteció con la congelación del precio de los peajes para 2023, que no solo terminó generando un alto pasivo para el gobierno de más de un billón de pesos (lo que cuesta resarcir a los concesionarios congelados), sino que de contera ha sembrado una nube de duda sobre el respeto que se vaya a prestar en adelante a los contratos de concesión de los que depende todo el amplio campo de la infraestructura.

Similar también a los efectos que ha tenido la congelación que se decretó en el Soat de las motos del 50% en la tarifa del seguro (también para desactivar protestas) que no ha servido para que los moteros se aseguren. La evasión del Soat sigue siendo gigantesca (78%), al paso que la cultura del no pago se fortaleció y la inseguridad en este modo de transporte sigue rampante.

Las medidas populistas por cuenta de la política fiscal nadie las termina reconociendo, pero siempre acaban desarreglando el sistema de precios con repercusiones generalmente costosas para los más débiles.

Bogotá, D. C, 20 de septiembre de 2023

*Abogado y Economista. Exministro de Estado.

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Amylkar  D Acosta M

“…Original e inconfundible en su estilo, impuso el volumen y voluptuosidad en la silueta de sus icónicas obras como su impronta inimitable, primando el arte figurativo, alegórico y su vocación retratista en su obra”.

Por Amylkar D. Acosta M*. – “Que la muerte nos sorprenda sedientos todavía, ejerciendo la alegría de crear. Que nos apague cuando aún estamos encendidos”. Borges

Nimbado por la fama y el prestigio bien ganados,  a punta de pincel y cincel, después de sus inicios como caricaturista de El Colombiano de Medellín, el Maestro de maestros del arte contemporáneo, orgullo de los colombianos, Fernando Botero Angulo (Medellín 19 de abril de 1932 - Mónaco 15 de septiembre de 2023), pintor, escultor, dibujante y muralista, a quien los conocedores de arte sitúan a la altura del genio del Renacimiento Miguel Ángel Buonarroti, acaba de hacer el tránsito hacia su inmortalidad.

Su alternativa fue el arte y no la tauromaquia, que fue su primera tentación como vocación frustrada, la que satisfizo con la pintura. Como el mismo lo dijo, “fue mi amor puro por los toros lo que me llevó a pintarlos”. Y no solo por eso, es que a su juicio “los toros hacen la vida fácil al pintor porque es una actividad que ya de por sí tiene mucho color. El traje de luces del matador, la arena, la barrera, el público… Es un tema maravilloso, le da poesía a la pintura”. De allí sus óleos y acuarelas alusivos al arte de lidiar toros!

En su camino hacia el pináculo de su grandeza y la inmortalidad tuvo como contertulios a dos grandes de las letras, que fueron para él fuente de inspiración, León de Greiff y Jorge Zalamea, con quienes frecuentaba el famoso Café automático en la entonces gélida Santa Fe de Bogotá. Allí se la pasaban horas y horas compartiendo y departiendo alrededor de la palabra, que Botero posteriormente plasmaría en sus lienzos. Original e inconfundible en su estilo, impuso el volumen y voluptuosidad en la silueta de sus icónicas obras como su impronta inimitable, primando el arte figurativo, alegórico y su vocación retratista en su obra. 

Como afirmó el gran escritor mejicano y su amigo de todas las horas Carlos Fuentes, a quien la Academia sueca le quedó debiendo el premio Nobel de Literatura, “Botero adapta el volumen sin perspectivas, sin necesidad de sombras (como nuestra pin-up de la revista Esquire) a fin de revelar su propia, personalísima, exaltación de alma receptiva”, hasta el paroxismo!

Lo describe muy bien María Paz Gaviria Muñoz, historiadora del Arte de la Universidad de Columbia y Directora de artBO, en su retrato hablado del Maestro: “el trabajo de Botero siempre ha sido conmovedor, esa representación de lo irrisorio de la vida humana, que no se queda en la ironía, sino que también nos conmueve, su expresión barroca que nos permite oscilar entre emociones profundas y otras más simples, su representación de la belleza a través de la violencia y de la violencia a través de la belleza , esto sin duda es lo que lo hace más grande”. Tal cual!

Esta es otra arista de su singularidad, que se destaca entre sus excelsas virtudes, su versatilidad, que le permitieron, como lo afirma Camilo Castaño, Curador del Museo de Antioquia, tan caro a los afectos del Maestro, no pintar “solo los aspectos más amables de la vida, sino también lo poco agradable, que también es muestra de arte, que también habla de colombianidad”.

Con su talante, su arrolladora y cautivante personalidad, así como su modo de ser y proceder, le granjearon el cariño, el afecto y la admiración no solo de los colombianos sino allende nuestras fronteras. Botero fue en el arte lo que Gabo para las letras, dos vidas paralelas y universales al mismo tiempo, coetáneos, dos figuras descollantes, encumbrados en la cima de la cultura y el arte de nuestro tiempo. Si existiera un Nobel para las artes plásticas, él se habría hecho merecedor al mismo.

El mismo se definió como “un trabajador incansable y lo hago por placer, es un pequeño éxtasis que uno siente durante horas, dedicándose a la profesión más bella del mundo”. Su obra lo trasciende, con razón sentenció que “el arte no puede desaparecer”, se perpetúa en el tiempo y en el espacio. Ese es su gran legado!
Gloria eterna para el Maestro Fernando Botero!

Riohacha, septiembre 16 de 2023

*Economista. Expresidente del Congreso y Exministro de Minas y Energía.

www.amylkaracosta.net

 

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José Felix Lafaurie Rivera

- “El acompañamiento de la Comisión de Paz del Senado le da al Acuerdo de Tierras una connotación de Estado, apuntala la unión de propósitos y es un mensaje positivo para el país.”-

Por José Félix Lafaurie*. - En los primeros meses del Gobierno, cuando sus anuncios sobre reforma agraria desencadenaron una oleada de invasiones, a la que respondimos, como hoy, con un ejercicio pacífico  de buena vecindad que llamamos “Brigadas Ganaderas Solidarias”, el senador Iván Cepeda, presidente de la Comisión de Paz y Posconflicto del Senado, con quien no tenía relación alguna, me contactó para proponerme construir un gran acuerdo con el Gobierno para facilitar la compra de tierras con destino a la Reforma Rural Integral.

Y así fue; conversamos y llegamos a un acuerdo posible, que el Gobierno aceptó y terminamos firmando. ¡Lo hicimos! Un mes después, como consecuencia de lo anterior, acepté la pública invitación del presidente Petro, en pleno Congreso Nacional de Ganaderos, a hacer parte de los diálogos con el Eln.

¿Por qué lo hice? Desde esas primeras charlas con Iván Cepeda quedaron claros dos factores importantes; el primero, que la Reforma Rural Integral, como promesa de campaña, programa de Gobierno y punto de honor del presidente, se haría sin nosotros o incluso contra nosotros; y el segundo, que aún en medio de reconocidas diferencias, teníamos con el Gobierno puntos de encuentro alrededor del desarrollo rural y, en consecuencia, el mejor camino era una reforma agraria “con nosotros”, a partir de “lo que nos une”.

¿Qué nos une a los ganaderos con el Gobierno Petro? He sido reiterativo en esa respuesta: Primero: que la paz pasa, necesariamente, por la recuperación económica y social del campo.  Segundo: que Colombia tiene condiciones para convertirse en potencia agroalimentaria; y tercero: el reconocimiento del derecho del campesino a la tierra, pero entendiendo que un título de propiedad no lo saca de la pobreza, sin las condiciones y bienes públicos que hacen a la tierra realmente productiva y un proyecto de vida digno; y entonces volvemos a la urgente recuperación del campo.

Hoy, a partir de su claridad sobre la política de paz del Gobierno y de sus responsabilidades desde la comisión senatorial que preside, el senador Cepeda, una vez más, mete baza en el ambiente enrarecido que generaron los proyectos de decreto del Ministerio de Agricultura, en los que, primero, se convierte en “administrativa” la extinción de dominio sobre la tierra legítimamente adquirida, y segundo, se “llama a la movilización campesina” en defensa de la reforma agraria y el acceso a la tierra.

Un político avezado como el senador Cepeda no dudó de la capacidad de generación de conflictos de los dos decretos, no solo para la Reforma Rural Integral, sino para la paz. De ahí el inmenso valor de su iniciativa de llevar la Comisión de Paz del Congreso al Ministerio de Agricultura, para abrir allí mismo un espacio de diálogo con la participación de Fedegán.

De inmenso valor el alcance acordado en esa primera reunión al acompañamiento de la Comisión, no solo como garante pasivo, sino como participante activo, como bien lo planteó la senadora Paloma Valencia, para la concertación de los decretos y el seguimiento al Acuerdo.

Ahora bien, las convicciones compartidas no son suficientes; pero hoy tenemos voluntad política y un acuerdo funcionando, con ofertas superiores al millón y medio de hectáreas y más de 700 mil viables para compra, como lo informó el director de la Agencia Nacional de Tierras en la reunión. Como nunca, hay tierras para comprar y recursos para comprarlas.

En este escenario, el acompañamiento de la Comisión de Paz del Senado le da al Acuerdo de Tierras una connotación de Estado, apuntala la unión de propósitos y es un mensaje positivo para el país.

De mi parte, el mensaje seguirá siendo: Si nos une un objetivo común…, ¡Hagámoslo!

Bogotá, D. C, 17 de septiembre de 2023

*Presidente de FEDEGAN

@jflafaurie

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Mauricio Cabrera Galvis

El Estado sí debe utilizar sus escasos recursos para favorecer a un grupo social en particular, pero es el de los más débiles y desprotegidos.

Por Mauricio Cabrera Galvis*. - Una de las características más paradójicas del capitalismo a la colombiana es la posición contradictoria ante el Estado. Son muchas la personas que piensan que el Estado es la némesis del espíritu emprendedor, un obstáculo al desarrollo de la libre empresa o un estorbo para la prosperidad de los negocios; por eso hay que reducir su tamaño y recortar el gasto público. Esas mismas personas piensan que hay que aumentar el gasto público para que el Estado pueda ayudarlos cuando tienen dificultades o compensarles las pérdidas que tengan. 

En realidad, no es una contradicción exclusiva de Colombia, sino que puede decirse que es de la gran mayoría de los países capitalistas. La manida expresión de “privatizar las ganancias y socializar las pérdidas” resume bien esa postura casi universal de considerar las ganancias de las empresas como propiedad privada de sus accionistas, mientras que las pérdidas son una responsabilidad pública, es decir que el Estado y la sociedad deben asumir. 

Son numerosos los ejemplos de exigencias al Estado para asuma los costos o las pérdidas de determinados negocios. En el sector agrícola son cíclicos. Los cafeteros hacen un esfuerzo de ahorrar parte de las bonanzas, pero cuando se les acaba ese ahorro exigen que el gobierno les garantice un precio mínimo para la cosecha; los arroceros reclaman subsidios para el almacenamiento de las cosechas; todos los productores solicitan créditos con tasas de interés subsidiadas, y en las épocas pasadas de revaluación pedían coberturas cambiarias. 

En la pandemia, empresarios de todos los tamaños buscaban -y lo lograron- que el Estado les compensara los costos o la pérdida de ingresos causada por un fenómeno por fuera del control del gobierno. 

Más grave la situación cuando las ayudas o subsidios se presionan con huelgas paros o bloqueos, como se ha hecho costumbre en el sector transporte. Para evitar bloqueos de las carreteras se congelan los peajes o no se aumenta el precio del diésel, manteniendo un subsidio injustificado; ante un paro de taxistas se les concede un precio diferencial de la gasolina, y la amenaza de los motociclistas se conjura subsidiándoles el SOAT. 

Así el Estado se ha convertido en una vaca lechera a la que todos quieren ordeñar, pero con una doble lógica perversa: de una parte la ya mencionada “socialización de las pérdidas”, y de otra la doble moral de querer recortar el gasto público, pero aumentarlo cuando favorece mis intereses particulares y, por supuesto, se financie con los impuestos pagados por otros. 

La conclusión de estos comentarios no es que el Estado no deba dar subsidios o ayudas a grupos particulares. Por el contrario, el Estado si debe utilizar sus escasos recursos para favorecer a un grupo social en particular, pero es el de los más débiles y desprotegidos. Es el principio básico del Estado Social de Derecho que proclama nuestra Constitución, y que se concreta en el artículo 334 de la Carta Política: “El Estado, de manera especial, intervendrá para dar pleno empleo a los recursos humanos y asegurar que todas las personas, en particular las de menores ingresos, tengan acceso a los bienes y servicios básicos”.

Bogotá, D. C, 17 de septiembre de 2023

*Filósofo y Economista. Consultor.

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Gabriel Ortiz

"No todo es desastroso: la Organización Mundial de Turismo destaca a Choachí, municipio montaña arriba de Bogotá, como el mejor pueblo para el turismo en el mundo".

Por Gabriel Ortiz*. - La situación económica del país se agrava y nadie parece tener la fórmula que nos saque de la encrucijada. Petro busca por todos los rincones cómo suplir los ingresos del petróleo, el carbón, el café y de todas las exportaciones que hoy tenemos. Tampoco los giros de los colombianos en el exterior que llegan 10 mil millones de dólares, ni los 5 mil millones que ingresan por turismo.

Desde luego que es plausible su meta de reemplazar el uso de los combustibles fósiles y la defensa de la inversión extranjera.

Su meta es crear 300.000 empleos en dos años, algo irrisorio en una nación cuya informalidad es superior al 65%.

Aunque debe buscar por lo menos los 20 mil millones de dólares del petróleo, se le ha ocurrido acudir al turismo para recaudar solo 10 mil millones.

La prestigiosa Revista Forbes, en un juicioso estudio sobre turismo, consideró que Colombia es el país número tres del mundo en belleza. Si tenemos tal cantidad de hermosura, podríamos atraer anualmente a millones de visitantes. Esa explosión de optimismo despertó a la industria del turismo, que ya veía desfiles de aviones, cruceros y demás medios entrando a Colombia.

La sola firma del proceso de paz de Santos, atrajo millares de personas del mundo que quisieron apreciar los efectos, frutos y beneficios de la terminación de un conflicto. Pocos imaginaron que somos un pueblo belicoso, guerrillero, intransigente, intolerante, obsecado y corrupto, que enredaría las cosas para malograr el anhelo de millones.

Esa belleza, según Forbes, la opacan nuestra manera de ser: “no nos queremos ni nosotros mismos”, decía Gabo. No tenemos una infraestructura aérea, carreteable, marítima y fluvial. Los turistas llegarían a sufrir toda suerte de dificultades. Los desbordados precios de los servicios y consumos.  una mojarra en Cartagena vale millones. El corralito de piedra está invadido por la prostitución y la inseguridad. La belleza de sus murallas, las tapan con moles como el Aquarela. Es decir: no tenemos infraestructura turística, ni servicios. Así es en todo el territorio nacional. Nuestras bellezas agonizan en manos de unos desalmados que se apoderan de todo, que maltratan, asaltan, extorsionan, asesinan y borran lo que nos enaltece y alaba la Revista Forbes.

No todo es desastroso: la Organización Mundial de Turismo destaca a Choachí, municipio montaña arriba de Bogotá, como el mejor pueblo para el turismo en el mundo, y lo destaca como promotor de equidad, desarrollo, tecnología e igualdad de género. Pero Choachí no parece estar en los planes del gobierno.

El turismo es belleza, pero con servicios y seguridades.

NEGRO: La audiencia de la Voz de América, siente la ausencia de Juan Álvaro Castellanos. Se nos fue este gran colega y amigo, que por tantos años llevó los aconteceres de Colombia al mundo entero. Paz en su tumba.

NEGRO: Las amenazas contra los periodistas no tienen límite. Corruptos políticos y hampa, amenazan y asesinan a quienes tenemos la misión de informar. Esta vez es Estefanía Colmenares, directora de La Opinión de Cúcuta, ha recibido el reto, la intimidación y desafío de los corruptos y criminales.

Bucaramanga, 16 de septiembre de 2024

*Periodista. Exdirector del Noticiero Nacional, Telematinal y Notisuper.     

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Juana Yolanda Bazan Achury

Es urgente y necesario superar la informalidad, crear más puestos de trabajo de calidad, estables y bien remunerados, lo que significa acabar con la precarización de la clase trabajadora.

Por Juana Yolanda Bazan Achury*. - Los artículos que han generado polémica son los relacionados con el trabajo suplementario o de horas extras y sus recargos, remuneración por el trabajo dominical y festivos, priorización del contrato a término indefinido y la regulación del trabajo de quienes se vinculan a empresas de digitales. 

Se da una mayor importancia a la vinculación de los trabajadores a término indefinido, se deja la posibilidad de contratación a término fijo, y los contratos de prestación de servicios, de formar excepcional. 

En este sentido, la reforma regresa a lo consagrado en el anterior código Sustantivo de Trabajo, se entiende por trabajo suplementario o de horas extras el desarrollado por el trabajador entre las 6 pm y las 6 am, es decir el recargo nocturno bien en hora extra o en jornada ordinaria, empieza a las 6 pm. 

Actualmente empieza a las 9 pm., esto quiere decir que quien inicia el trabajo o completa su jornada laboral entre las 6 pm y las 9 pm, tiene derecho a percibir el recargo nocturno, según sea una u otra situación, distinguiendo desde luego que una cosa es laboral de manera extra sobre la jornada ordinaria y otra es el desempeño laboral ordinario en la noche, haciéndose distinción en cuanto al sobre costo. 

Se amplía la tabla de indemnizaciones por despido injusto, aumentando el monto   según se trate de trabajadores vinculados a través de contratos a término fijo o a término indefinido, en relación con las vigentes. 

Se incluyen disposiciones dirigidas a garantizar la estabilidad de los trabajadores al aplicar las justas causas de despido consagradas en Código Sustantivo de Trabajo, se imponen obligaciones adicionales al empleador, en cuanto tiene que adelantar un procedimiento interno, que permite al trabajador defenderse frente a la causal de despido, podrá presentar sus argumentos y explicaciones, en todo caso, la aplicación de las justas causas de despido debe ser objetiva y no subjetiva. 

En relación con la tercerización, se imponen mayores exigencias, para tratar que los contratos sean celebrados directamente por los empleadores, sin acudir a la tercerización, esta solo se autoriza para asuntos que no tengan que ver con el giro ordinario de las actividades que tienen que ver con el objeto social de la empresa. 

Se regula el trabajo a través de las plataformas digitales, asignándole a los empleadores la obligación de respetar la normatividad laboral en materia de salario y prestaciones sociales, garantizando su autonomía e independencia. 

Los trabajadores rurales encuentran en la reforma disposiciones que amplían las posibilidades de contratación para la época de mayor productividad y cosecha, estableciendo formas de contratación a tiempo parcial; y consagrando el jornal agropecuario, respetando el pago proporcional de salarios y prestaciones sociales, de acuerdo a los periodos laborados.

Pretende la reforma garantizar que el trabajador rural tenga acceso a vivienda con los servicios adecuados, cuando tiene que vivir de manera permanente en lugar de trabajo.

Se promueve el teletrabajo, como un medio perfectamente válido, de vinculación laboral para facilitar en algunos casos la unión familiar, cuidado de los niños, oportunidades laborales a personas con movilidad reducida u otro tipo de discapacidad, quienes también tienen derecho pleno a incorporarse al mercado laboral.  

Otras novedades que tiene el proyecto de reforma, apuntan a  la equidad y la reducción de brechas, este tema tiene un importante desarrollo por la Corte Constitucional y por la Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia, no obstante era necesario incorporarlo a la legislación laboral permanente, para actualizarlo y ponerlo a tono con los cambios constitucionales que se han dado  desde hace muchos años con la vigencia  y desarrollo de la Constitución Política de 1991,  las Cortes han señalado líneas aplicables en los precedentes jurisprudenciales  en materia de derechos, buscando igualar los salarios frente al mismo trabajo, y profundizando y sancionando todo lo relacionado con el acoso laboral. 

La licencia parental entre los padres es importante y es un avance en tanto los deberes con los hijos son de ambos y deben ser asumidos por igual. 

Al Derecho Colectivo del Trabajo también se le introducen importantes modificaciones como la garantía del derecho de asociación, se modifica el derecho a la Huelga y negociación colectiva.

La reforma está en manos del Congreso de la República, los congresistas deben proceder a estudiarla a fondo haciendo un análisis crítico, objetivo y responsable de su normatividad. 

Cada sector opina desde su posición, para el trabajador la reforma es buena y beneficia su estabilidad laboral, recupera derechos perdidos y se moderniza la legislación poniéndola a tono con las exigencias de organismos internacionales como la OIT y la OCDE. 

Para los empresarios resulta gravosa la modificación del recargo nocturno la reducción del mismo, la preponderancia que se le da a la vinculación a término indefinido sobre la contratación a término fijo y otras modificaciones como el aumento en los montos de indemnización por despido injusto etc. 

Es conveniente, que en la discusión en el congreso se avance en consensos para que al final resulte una buena reforma para las partes y para el país, es urgente y necesario superar la informalidad, crear más puestos de trabajo de calidad, estables y bien remunerados, lo que significa acabar con la precarización de la clase trabajadora, esto permitirá que el país siga la senda de crecimiento y mejore la calidad de vida de todos los colombianos, para los jóvenes más y mejores oportunidades.

Bogotá, D. C, 16 de septiembre de 2023

*Exrepresentante a la Cámara por Santander.

 

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José G Hernández

Por José G. Hernández*. - Este lunes se cumplieron cincuenta años del golpe de Estado propinado el 11 de septiembre de 1973 por el militar Augusto Pinochet contra el presidente chileno Salvador Allende. Un doloroso acontecimiento que, tras la abrupta ruptura del orden institucional, dio comienzo a una feroz dictadura que se extendió por diecisiete años, durante los cuales prevalecieron el terror, la represión, las vías de hecho, las torturas, las desapariciones forzadas, los crímenes de lesa humanidad. En fin, el desconocimiento de toda regla democrática, el atropello a las libertades y la vulneración de los derechos humanos.

Recordando lo ocurrido, y viendo que las dictaduras no se han acabado -piénsese en Nicaragua, en donde a diario se atropellan las libertades de expresión, de conciencia, de cultos, la justicia y los derechos fundamentales-, se hace oportuno insistir en la necesidad de defender la democracia, la estabilidad institucional, la vigencia efectiva de los sistemas jurídicos y las reglas de juego, tanto en el ejercicio del poder como en la oposición y en la actividad política.

Nunca más -en ninguno de nuestros países- deben regresar la barbarie, la tiranía, las vías de hecho. Era lo que escuchábamos en la tarde del pasado domingo, en las voces de miles de mujeres -de todas las edades- en Santiago de Chile.

En enero de este año, en Brasil, seguidores del expresidente Jair Bolsonaro, que no reconocen al actual mandatario Lula da Silva, pedían la "intervención militar", invadiendo y atacando varios edificios públicos, ante lo cual, desde Santiago, varios presidentes solicitaron una reunión extraordinaria de la Organización de Estados Americanos (OEA).

El presidente de Chile, Gabriel Boric, -a propósito de la conmemoración del golpe militar- ha manifestado desde La Moneda: “Como demócratas, independientemente de las opciones políticas, tenemos el deber de reflexionar sobre cómo profundizamos y fortalecemos las democracias en nuestra región y en el mundo". Agregó, a propósito de lo ocurrido en Brasil: "No puede haber matices. Estas acciones son inaceptables, los silencios cómplices también, y no pueden ser relativizadas ni obviadas (...) Nuestra región debe tener una posición clara al respecto".

En Colombia, el presidente Petro sostuvo hace unos días que hay personas interesadas en “tumbar al Gobierno”, y se ha referido al peligro de un “golpe blando” contra las instituciones.

Con independencia de si, en efecto, existen o existieron esos planes delictivos, lo cierto es que deben ser rechazados de manera contundente. Sea cualquiera la orientación ideológica y el concepto que se tenga acerca de los aciertos o equivocaciones del Ejecutivo, hemos de coincidir en lo esencial: sin perjuicio de las diferencias -que deben ser respetadas- no podemos evadir los postulados y reglas propias del Estado de Derecho.

Todos -con independencia del papel que desempeñemos en el seno de la sociedad- hemos de contribuir a preservar, sin desmayo, los valores y principios constitucionales y la observancia de sus preceptos, desoyendo voces extremistas y rechazando toda insinuación de ruptura institucional. Por imperfecta que sea la democracia, siempre nos ofrecerá posibilidades lícitas de corrección o revisión de lo que esté mal, y eso es invaluable. La concertación, el diálogo y el sano intercambio de criterios son posibles en un contexto democrático.

Bogotá, D. C, 13 de septiembre de 2023

*Expresidente de la Corte Constitucional

 

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Fernando Cepeda Ulloa

Por Fernando Cepeda Ulloa*. - El sistema político colombiano se está caracterizando por demasiados silencios que algunos interpretan como indiferencia, otros como falta de compromiso con la democracia, y no pocos como una manera de no meterse en líos, que es una actitud que ya serviría para caracterizar la cultura política de los colombianos.

No conozco enfrentamientos entre una rama del poder legislativo y el poder presidencial o el del primer ministro. Inconcebible. Es que una confrontación de semejante tamaño destruye las relaciones de colaboración y armonía entre las dos ramas.

Las declaraciones más recientes del presidente Petro contra el Senado, y no contra algunos de sus miembros, desbordan el alcance de muchas que hizo durante la campaña: “Entre más se castiga el consumo de droga, más se abrazan los senadores con los narcotraficantes y más se abraza el poder político con el narcotráfico”.

Así se entiende la reacción del presidente del Senado, o sea, el presidente de la otra rama del poder elegida popularmente y con mayorías diferentes. Además, una rama necesaria para la gobernabilidad democrática.

El senador Name respondió así: “Hoy tengo que solicitarle al presidente de la República que nos respete, nosotros apreciamos la institucionalidad y la dignidad que ostentamos” … “No nos provoquemos en una confrontación con el gobierno, quiero atribuirle esta referencia a un desafortunado momento del señor presidente.” “Sólo quiero dejar aquí nuestra protesta y nuestro reclamo” … “No acepto, no aceptamos, rechazamos que nos señalen de esta manera especialmente proviniendo del señor presidente de Colombia.” (…) “No envilezca la condición que tenemos hoy y lo que representamos”. ” Esto es lo que ante la plenaria del Senado quise decir y no en las redes para dejar esta constancia de nuestro rechazo y de nuestro reclamo para que tengamos el respeto que se nos debe como la rama Legislativa”

¿Los senadores habrían quedado tranquilos si su presidente, elegido por ellos mismos, hubiera guardado silencio al respecto, tal como ha ocurrido con otras instituciones hasta hoy jueves 7 de septiembre?  Sería deplorable elaborar una lista de los silencios que, además, resultaría incompleta, y, por ello, injusta. ¿En qué país del mundo democrático un Senado podría permanecer impávido ante un ataque que lo descalifica completamente proveniente del presidente de la República?  Y, entonces, ¿qué podrían decir los gremios y los comentaristas de ese Senado? Y ¿qué se podría esperar si ese es el Senado que, conjuntamente con la Cámara, elige Contralor Nacional, y elegirá pronto un magistrado de la Corte Constitucional, dos instituciones muy respetables del sistema político que no pueden ser expresiones de “un abrazo” entre el Senado y la mafia? ¿O eso no interesa o no es relevante o no tiene significado? ¿Y las leyes que apruebe también serían otra manifestación de ese “abrazo”? ¿Y los ministros que participan en los debates que llevan a la aprobación de algunas leyes, son conscientes de las consecuencias éticas y, políticas de ese “abrazo”?  O, ¿algunos de ellos declararían formalmente antes de cada debate que ellos consideran que ese “abrazo” no existe y que, en consecuencia, están dispuestos a interactuar con el Senado en la forma en que tradicionalmente se ha hecho?

Cuando estaba preparándome para escribir esta columna, este miércoles, siendo más de las cuatro de la tarde, cuando encendí el televisor para sintonizar el respectivo programa del Congreso y para cerciorarme si había alguna reacción parlamentaria en Senado o en Cámara, primero encontré al presidente Petro hablando de la economía mundial y la crisis climática en la Cumbre Mundial de Bancos Públicos en Cartagena y, luego, un debate con el ministro de Defensa: Derechos Humanos.

Comenzaba a ser muy claro que el tema de la desconceptualización del Senado no estaba en el debate público. Luego, una vez que conseguí un texto más completo de la respuesta del presidente del Senado (un comunicado de prensa del Senado del 5 de septiembre), me enteré que la afirmación del presidente Petro se había hecho “la semana anterior ante el Poder Judicial”. O sea que el silencio había sido bastante prolongado. Pero mucho más significativo que el Poder Judicial en pleno, en su reunión de Bucaramanga, había sido la audiencia escogida para descalificar a los Senadores.

Es evidente que algo, o mucho, está funcionando muy mal en el sistema político para que éste haya sido el itinerario de una declaración inusitada y única en nuestra historia.

Bogotá, D. E, 10 de septiembre de 2023

*Analista Político, Catedrático. Exministro de Estado

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