El Congreso de la República fue escenario en la Comisión Quinta del Senado, de la crisis en la construcción de la presa de Hidrohituango. Un tema que no sólo se ha cuestionado desde el punto de vista de la ingeniería, el proceso contractual, el tema ecológico, la terminación de la obra, entre otros, sino, por lo que puede pasar por las demandas.

Por Luis Fernando García Forero.- El Congreso de la República fue escenario en la Comisión Quinta del Senado, de la crisis en la construcción de la presa de Hidrohituango. Un tema que no sólo se ha cuestionado desde el punto de vista de la ingeniería, el proceso contractual, el tema ecológico, la terminación de la obra, entre otros, sino, por lo que puede pasar por las demandas. 

En el debate participó el Gobernador del departamento de Antioquia Luis Pérez, quien al término de la sesión no dudo en responder a Ecos sobre el pasado, presente y futuro de Hidroituango. 

Ecos: ¿Que quedó del debate?

LP: Hidrohituango es la obra más importante del país y el gobernador, como socio y parte del proyecto, debe velar por los que sufren con las contingencias, pero además, estar atentos para que se apliquen todas las normas del contrato de construcción. Eso fueron los aspectos que plantee en el debate. Además llamé la atención para que la obra quede bien. 

Ecos: ¿A qué se refiere cuando expresa errores constructivos?

LP: Una obra pública mal hecha perjudica a la política, a los políticos, al Gobierno, a la gente y a la ingeniería. Lo que hemos presentado son unos errores constructivos que por razones de ingeniería, crearon la crisis que ha vivido Hidrohituango. También el sufrimiento de tanta gente aguas abajo del embalse. Eso fue lo que dije. Tenemos que recuperar esa obra porque es vital no solo para Colombia sino que los recursos de futuro que lleguen por ese gran proyecto, son una esperanza para el departamento. 

Ecos: ¿Precisamente sobre los recursos, en definitiva cuánto va a ser el costo financiero de la obra y si realmente hay una crisis como lo han manifestados expertos en el tema?

LP: Es un proyecto que puede estar costando unos $9.7 billones. Va a tener unos costos adicionales que no son seguros en este momento, pero como bien lo ha dicho el Gerente de  EPM, que es constructor, le puede costar más de $2 billones. EPM también tiene que tener en cuenta que el contrato que Empresas Públicas de Medellín firmó con Hidrohituango como Sociedad Anónima, tiene unas cláusulas penales de apremio que pueden ser hasta de 400 millones de US. 

Ecos: ¿Está pasando el tiempo y la obra nada que concluye, sino se cumple quien responde?

LP: Empresas Públicas de Medellín debe responderle a Hidroituango como Sociedad Anónima por el lucro cesante. Es decir, la energía que no se produzca a partir del próximo 28 de noviembre de este año, es un dinero que le tendrá que pagar a Hidrohituango S. A, donde el departamento es el mayoritario. 

Ecos: ¿Por lo visto es una suma cuantiosa, a cuánto ascendería?

LP: Si Hidrohituango se demora dos años para empezar a generar, ese lucro cesante puede estar cerca al billón  de pesos y si se llegara a demorar cuatro años, que es el escenario más pesimista, ese lucro cesante que tendría que pagar EPM a Hidrohituango sería cerca de $2.1 billones. 

Ecos: ¿Considera que es un tema grave, complejo?

LP: Es una obra donde tiene que haber mucha serenidad, mucha concertación, porque las sumas las cuales estamos hablando son gigantescas. He pedido mucho aquí en el Congreso de la República que leamos los contratos, que leamos los títulos de garantía etc, porque a veces uno ve unas peloteras bien grandes y la gente no sabe muy bien que es lo que sustenta estas dificultades tan grandes de Hidrohituango. 

ECOS: ¿Cree que lo importante es terminar la obra?

LP: Eso es lo primero. Segundo, hay unas cláusulas de apremio de EPM como constructor que pueden ser de US450 millones. Tercero, con EPM hay también un lucro cesante que le debe pagar a Hidrohituango, cuarto, EPM tiene que reponer ante la CREG si no genera energía, quinto, de pronto EPM tendrá que comprar energía y también eso le puede dar unas pérdidas porque tiene que comprar a un precio y seguramente vender a menos precio. Y sexto, EPM va a sufrir seguro unas demandas muy grandes de la gente que está damnificada. 

Ecos: ¿Cuál sería la solución ante semejantes dificultades y complejidad de ese proyecto?

LP: Las dificultades de esta obra son supremamente grandes, por eso en lo posible, aunque no es fácil, hay que mantener el buen humor y una alta serenidad para que esto no se vuelva un problema de carácter nacional y sobre todo político, porque a veces un partido político se va yendo a favor de una tesis u otra y eso también le puede traer maldad al proyecto. 

ECOS: ¿Usted se refirió a que el proyecto empezaba con una empresa chilena, qué pasó después?

LP: La obra se dividió en pedazos. EPM la dividió en hitos y el primer contrato que hizo fue abrir dos túneles para desviar el río Cauca y sacarlo más adelante y poder construir la presa, porque no se puede construir una presa si el rio sigue pasando. Esos dos túneles se contrataron con una empresa chilena y el tiempo de duración eran 612 días y a los 825 días todavía la empresa chilena no había terminado la obra. 

Ecos: ¿La supervisión e interventoría dónde estaba?

LP: Había constancias y llamadas de atención por parte de la interventoría, Fueron 25 llamadas de atención, donde decían vea no tiene el personal técnico, no tiene la maquinaria, vea, la poca maquinaria que trajo, está dañada. En mi opinión EPM fue muy tolerante con el contratista y fuera de eso le encimó $43 mil millones o sea de $146 mil millones paso a $185 mil por mayor permanencia en la obra, cuando en mi opinión, con todo eso que uno conoce, debieron haber sancionado a esa empresa. 

Ecos: ¿Empezó mal ese proyecto?

LP: Después que un proyecto se atrasa más de 213 días, eso empieza a dañar todo el cronograma. Obligó a que EPM, en la ingeniería del desespero, diría yo,  empezó a hacer un tercer túnel que fue el que estalló después. Un túnel que fue hecho sin el consentimiento de los asesores de EPM, pagados por EPM, sin el consentimiento de los dueños que eran Hidrohituango en esa época y seguramente por la celeridad no encontró un diseño adecuado para que un caudal del río Cauca en época de invierno pudiera entrar libremente. 

Ecos: ¿Ese fue el grave error desde el punto de vista técnico?

LP: La Universidad Nacional de Colombia en un estudio muy serio, estableció que ese túnel no aguantaba más de un caudal de 1.200 mts cúbicos por segundo y los abriles desde hace 35 años tienen un caudal por encima de 1.600 mil 700. Eso en opinión de la Universidad Nacional de Colombia, hizo estallar el túnel y generar esta crisis. A eso se le suma que EPM en una forma intempestiva había tapado los dos túneles anteriores, que si no los hubiese tapado, ninguna crisis estuviéramos viviendo hoy. 

Ecos: ¿Han interpuesto acciones jurídicas?

LP: Estoy en una situación unas veces dulce y otras amargas. Uno como gobernador tiene unas funciones, pero ya como dueño de la obra, debe hacerle reclamación al contratista. Lo peor que le podría pasar al Estado y a la energía colombiana, es permitir que no se corrijan a tiempo las obras que están con dificultades de ingeniería. Eso es lo que estamos haciendo nosotros. Eso tiene unas multas si la obra va mal y si el Gobernador o Hidrohituango, no las cobra, después empiezan a investigarnos por detrimento patrimonial. 

Ecos: ¿Quiénes son los responsables de lo que está pasando y sigue pasando?

LP: Es un tema que va surgiendo día a día, EPM tiene que hacer un examen interno para definir qué fue lo que realmente pasó allá, quiénes son los culpables, si los culpables están al interior de EPM o si son subcontratistas privados de EPM que los contrató en su debido momento para adelantar obras y que cometieron algunas de estas irregularidades que hemos mencionado. 

Ecos: ¿Hubo irregularidades desde el punto de vista contractual?

LP: No. He dicho que han existido errores constructivos y eso es distinto. Es decir, que con algunos contratistas se fue tolerante. Hubo un contratista que demoró más de 213 días el proyecto. Esos atrasos empezaron a generar unos errores sucesivos y cada uno de ellos se  puede contrastar con fechas, con errores precisos. Como le dije, la Universidad Nacional de Colombia presentó un informe y efectivamente dice que hubo problemas en el diseño de los túneles, que cuando cerraron dos túneles no cabía el agua por el único túnel que dejaron en el río Cauca y que eso hizo estallar el túnel. Hubo errores sucesivos y eso se tendrá que aclarar con EPM y EPM tendrá que entrar a responder. 

Ecos: ¿Podríamos decir que es un cuestionamiento a la ingeniería colombiana?

LP: Nadie en este país debe ser tolerante con los problemas en las obras de infraestructura. Una obra  mal hecha desacredita al gobierno, desacredita la ingeniería, desacredita a los políticos y perjudica a la gente. Se convierten como símbolos de elefantes blancos inútiles, por eso en medio de toda la buena amistad que uno tenga con Empresas Públicas de Medellín, con la Alcaldía, hay que ser muy rigurosos para que toda obra pública quede bien. 

Bogotá, D. C, 1 de noviembre de 2018.

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Hay que darle tranquilidad a la gente de que en Colombia no se está haciendo fracking, que es la tecnología de extracción cuando el hidrocarburo se queda atrapado en la roca generadora.

Tomado de El Espectador- En octubre de 2016, este abogado y geólogo, asumió la presidencia de la ANH. Fue la época más dura de la crisis por los más bajos precios del crudo de los últimos 30 años. Fue necesario generar mecanismos para que la producción no decreciera. Las empresas del sector los acogieron, la actividad exploratoria se recuperó y hoy el país aumentó la producción diaria de crudo a 850.000 barriles. Las reservas de petróleo ahora son de 5.7 años y en gas 11.5 años. El directivo detalla cómo lo hizo.

Orlando Velandia, presidente de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, hablando sobre el balance de su gestión desde 2016. Fotos: Carlos Julio Martínez - prensa ANH

¿Qué pasaba en el sector en 2016, cuando tomó posesión de este cargo?

Llegué y el país y el mundo estaban viviendo quizás la mayor crisis de precios de los últimos años. La actividad exploratoria estaba cayendo y las cifras eran preocupantes, porque cuando los precios están bajos, las compañías no están buscando petróleo, y si las compañías no buscan petróleo no tiene sentido que salgamos a ofertar, sería una torpeza fiscal.

Ante ese panorama, la tarea de la ANH consistió principalmente en garantizar que Colombia tuviera combustible. Tener combustible se traduce en el gas en los hogares, la gasolina en los vehículos y poder llevarles a muchos de los campesinos los cilindros de gas que requieren. Pero para garantizarlo necesitamos dos cosas: primero, que estemos produciendo lo que las refinerías exigen, y segundo, que produzcamos las acciones necesarias para reponer las reservas que se van consumiendo

¿Qué medidas tomaron?

Desarrollamos varias acciones. La primera consistió en que las compañías no nos entregaran los contratos por la caída de precios. Para ello adoptamos unas medidas para flexibilizar los términos de los  contratos y así  garantizar que se quedaran en Colombia y que las inversiones no se perdieran, sino que las pudiéramos materializar de cara a un futuro mejoramiento en los precios.

La segunda era mantener los niveles de producción para llevar el crudo a las refinerías   y al mismo tiempo generar los excedentes de exportación necesarios para tener una balanza comercial adecuada. Las dos tareas las logramos: las compañías se quedaron y se mantuvieron los compromisos de inversiones por más de US$1.200 millones, y esas inversiones son las que ya se están empezando a ejecutar, específicamente en el año pasado.

Las crisis permiten replantearse. ¿Pasó lo mismo en este caso?

 

Sí. Aprovechamos ese momento para repensar la competitividad del sector. ¿Qué tan competitivos somos a nivel mundial y dónde pueden estar los reparos al esquema contractual? Para ofrecer a futuro elementos a tono con las necesidades del mundo. Este sector se dinamiza permanentemente, es  un negocio de compradores, y los compradores son las compañías que, dependiendo de cómo están las relaciones del mercado, van a buscar en cada país la mejor opción para invertir. Miran dónde es más fácil celebrar un contrato y dónde encuentran más facilidades de infraestructura y de servicios y donde ofrecen mejores condiciones contractuales.

La ANH había contratado un estudio de competitividad en el 2014 y muchos de los elementos que estaban plasmados  en él  los retomamos, rediseñamos el esquema contractual y hoy tenemos un panorama mucho más competitivo desde el punto de vista de obligaciones contractuales. Dos tareas que teníamos que hacer para administrar la crisis y una para prepararnos hacia el futuro.

La recuperación del sector empezó en el 2017. Hablemos de las cifras.

Comenzamos este gobierno con un nivel de producción cercano a los 769.000 barriles diarios y el crudo a US$80. Tuvimos que enfrentar la más dura crisis de precios y, con todo, logramos producir 100.000 barriles más en medio de ese panorama, de tal forma que llegamos a 2017 con cerca de 855.000 barriles de producción diaria, con el crudo a US$42. Si no hubiésemos administrado esa coyuntura de forma adecuada, nuestra producción se hubiese caído por debajo de los 700.000 barriles, que sería una cifra muy difícil de manejar.

Nuestro nivel óptimo es estar por encima de los 850.000 barriles. Creo que lo hemos logrado en 2015, 2016 y 2017.

¿Qué pasó con el número de pozos y de  taladros en ese momento?

Pasamos de 21 en 2016  a 59  pozos en 2017. Y de tener 27 taladros en campo operando pasamos a más de 120 el año pasado. Por eso, lo peor que hubiera podido pasar es que nos hubiera cogido la recuperación de precios de 2017 sin contratos.

¿Cuál es la técnica que han usado para la extracción durante estos años?

En Colombia no producimos un barril de petróleo en yacimientos no convencionales y, por ende, no producimos petróleo con la técnica del fracking. Estamos en la fase de conocer cuáles son nuestros potenciales y evaluar si existen o no. Hay que darle tranquilidad a la gente de que en Colombia no se está haciendo fracking, que es la tecnología de extracción cuando el hidrocarburo se queda atrapado en la roca generadora.

Usted hablaba de la importancia de estar a la vanguardia en el mundo. Actualmente, ¿cuántas empresas extranjeras están instaladas en Colombia?

La mayoría de las compañías  son de capital extranjero. Son 131 empresas con contratos vigentes según lo que está en el SSCH, a esas empresas se le restan 28 que confirmado con la Cámara de Comercio son  100% colombianas, para un total de 28 colombianas y 103 extranjeras.

¿De cuánto fue la inversión extranjera este año?

En el año crítico (2016) tuvimos cifras de US$2.900 millones de inversión extranjera. El año pasado subimos a US$3.400 millones, y este año vamos a estar entre US$4.200 millones y US$4.500 millones al final. Eso muestra el nivel de cambio del comportamiento. Yo aspiraría a que lleguemos muy rápido al orden de los US$6.000 millones de inversión en el sector, para lograr los niveles de actividad exploratoria que nos permitan mantener la producción y aumentar la  autosuficiencia petrolera.

¿Cuántos empleos genera la industria actualmente?

Tenemos un estimativo de aproximadamente 100.000 empleos directos, y por cada empleo directo  se generan cuatro indirectos. Así mismo hay que tener en cuenta que cerca del 50 % de la inversión social regional es financiado por las regalías derivadas del petróleo, todos esos empleos que generan la construcción de esas obras no se han contado.

¿Cuáles son las tareas para los próximos años?

Afortunadamente supimos administrar bien la crisis, pero hay que seguir trabajando en el relacionamiento con las comunidades, generar una mayor articulación institucional entre todas las entidades que tienen que ver con el desarrollo, autoridades ambientales, regionales y obviamente las del sector minero-energético.

Bogotá,D.C, 30 de julio de 2018.

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Representante a la Cámara Ángela Robledo

La Cámara de Representantes Colombia inauguró con el Estatuto de la Oposición una nueva forma de participación política por parte de las minorías y quienes pierden procesos electorales.

A la Cámara de Representantes llegó de nuevo, Ángela Robledo, quien ya ha estado ocho años, pero esta vez le dio su curul, además del pueblo colombiano, la nueva reforma que permite que el perdedor a la Presidencia de la República tenga directamente su curul en el senado, como fue el caso de Gustavo Petro, y su fórmula vicepresidencial, a la Cámara.

Ángela Robledo  continuará en la oposición y se convierte en una de las líderes de los partidos que han anunciado oponerse al programa de Gobierno anunciado por el Presidente electo Iván Duque.

ECOS: ¿Cómo se siente teniendo en cuanta el liderazgo de las bancadas de la oposición en el nuevo Congreso que se inició?

AR. Lo primero es decir que trabajamos para Colombia Humana. Tenemos más de 8 millones de votos y eso es ya para un sector alternativo en Colombia un logro muy grande. He sido una congresista muy juiciosa, he trabajado por la paz, defensa de la vida, los DD.HH, por hacer realidad la Constitución de 1991, y en este caso, por seguir defendiendo muchas de las propuestas de la Colombia Humana. Vamos a tener un pie en el Congreso de la República y otro en la calle porque tenemos un enorme mandato para recorrer Colombia y seguir adelantando una alternativa de una Colombia distinta posible.

ECOS ¿Cuál es su agenda en el inicio de este nuevo Congreso 2018-2022?

AR: Radicamos con congresistas de Decentes, Verdes, Polo, la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, 14 proyectos de los cuales algunos son reformas legislativas que van encaminados a seguir dando desarrollo a la implementación del Acuerdo de la Habana, defendiendo la negociación con el ELN, ojalá dentro de mi tarea como integrante de la Comisión de paz que espero volver allí y una tarea que hice 8 años. Son muchas audiencias sobre Bogotá y en este caso sobre Colombia entera para precisamente defender la vida y la vida digna en Colombia.

ECOS ¿Considera que ha avanzado la participación y la inclusión para el desarrollo de la Democracia en Colombia?

AR: Sí, tenemos un Congreso con una diversidad enorme, unas bancadas que por primera vez en muchas décadas, recogen la voz en parte de la Colombia profunda, de quienes han vivido la guerra y de quienes hemos hecho un tránsito en la política alternativo.

ECOS: ¿Qué estrategia para la oposición y el control político por parte de las bancadas de la oposición?

AR: Cero Tolerancia a la corrupción, cero contratos, cero clientelismo y eso siempre va a estar presente. Ojalá en este grupo de partidos y movimientos ciudadanos que nos hemos declarado en la oposición, podamos hacerlo en forma colegiada, incluyente, donde podamos encontrar puntos de acuerdo con el Verde, el Polo, con nuestros compañeros indígenas, con la Fuerza Alternativa del Común, con Decentes y la Colombia Humana. Somos la representación con el senador Gustavo Petro para poder hacer una oposición democrática, reflexiva, inteligente, pero también defendiendo la paz y la vida en Colombia.

ECOS: ¿Insisten al nuevo Gobierno mantener el proceso de paz, respetar los Acuerdos, no hacerle reformas?

AR: En eso estamos y seguiremos defendiendo el Acuerdo de la Habana, pero le digo algo más, también se lo dijo al nuevo Gobierno,  la Presidenta del Fondo Monetario Internacional cuando le hizo un llamado y le dijo la comunidad internacional, la económica y la de DD.HH que no encontraría explicación para devolvernos a la guerra. Además se tiene establecido que en noviembre, en el Foro de la Unión Europea, se hará un balance y seguimiento al cumplimiento de los Acuerdos de Paz en Colombia.

ECOS: ¿Es optimista que en ese aspecto el nuevo Gobierno cumpla?

AR: Colombia suscribió unos acuerdos que hoy parcialmente y en especial alrededor de la vida, hacen parte de la constitución y el próximo 7 de agosto Iván Duque elegido por los colombianos, jura cumplir la constitución. Nosotros esperamos que le cumpla al país, a la vida y que lo plasme especialmente a la Colombia profunda que es donde se libra la guerra en nuestro país.

ECOS: ¿Qué mensaje envía como representante a los colombianos que están pesimistas y que piensan que volvemos a un pasado de conflicto y muerte?

AR: Nosotros desde el Congreso no vamos a permitir que se vuelva a reactivar la máquina de la guerra. Somos un país de sobrevivientes donde la guerra afectó a los más vulnerables, los campesinos,  indígenas, afro, a las mujeres, de eso está hecha esta guerra que ya quedó en el pasado. Desde aquí vamos a proteger la vida, somos muchos, creo que no es solo la bancada en su multiplicidad de partidos que se declara en la oposición, sino, segura, integrantes del Partido de la U, Liberales, incluso de Cambio Radical, nos van a acompañar en esta defensa de la vida y de los Acuerdos de La Habana.

Bogotá, 29 de julio de 2018

Por Luis Fernando García Forero

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“El nuevo Gobierno tiene el reto de resolver los problemas de la Amazonia Colombiana”: Harry González

Bogotá, D. C, 25 de junio de 2018.- (Oficina de Prensa Cámara).- El Representante a la Cámara Harry Giovanny González García, es abogado de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad Libre de Colombia, especialista en Derecho Administrativo de la Externado de Colombia; cursó la Especialización de Administración Pública Contemporánea de la ESAP y participó en el curso de Alta Gerencia Política en la George Washington University y la Universidad del Rosario.

Un congresista que vivió en carne propia el conflicto armado del país, toda vez que le asesinaron su Padre José Ángel González, cuando hace 22 años gobernaba al departamento del Caquetá.

Harry González fue reelegido a la Cámara de Representantes por los caqueteños para seguir defendiendo los intereses de ese importante departamento de los antiguos territorios nacionales y que ha sido golpeado, no sólo por el conflicto armado, sino por la ausencia estatal.

Tiene experiencia profesional en la Rama Ejecutiva, Legislativa y Judicial de la Administración Pública. En el año 2011 fue candidato a la Gobernación del Caquetá donde obtuvo el apoyo de cerca de 40.000 ciudadanos.

El representante Harry González, tuvo a bien responderle preguntas a la Oficina de Información y Prensa de la corporación sobre diferentes temas y que conciernen principalmente a su región.

OPC: ¿Cuál es su prioridad en materia del trabajo legislativo que se acaba de iniciar?

HG: La prioridad que nos hemos planteado para este inicio de la agenda legislativa y principalmente en el marco del Plan de Desarrollo del Presidente Iván Duque, es convocar a una bancada que defienda los intereses de la Amazonía Colombiana.

OPC: ¿Cuál sería el objeto de esa bancada?

HG: Necesitamos defender y proteger la Amazonia colombiana como un área estratégica de los recursos naturales de nuestro país. Garantizar que el modelo de desarrollo para esta región que vincula a más de 6 departamentos y una tercera parte del territorio colombiano, sea un modelo de desarrollo que proteja los recursos naturales, el modelo de diversidad, la flora , la fauna y especialmente el agua que es el principal recurso que le aporta la amazonia colombiana al mundo.

OPC: El Presidente electo Iván Duque anunció que va a tener un contacto directo con las regiones de Colombia, cree que el Congreso y Gobierno pueden aunar esfuerzos para sacar esa iniciativa que usted propone y sacar a esta región que fue víctima del conflicto?

HG: Tenemos cierto grado de incertidumbre porque el anuncio del Presidente electo de su equipo de trabajo, los Ministros, se ven muy técnicos y la mayoría de ellos del centro del país y formados en el exterior, lo cual nos demuestra que será un Gobierno muy técnico y eso nos preocupa a nosotros que somos de las regiones. El nuevo Gobierno tiene el reto de resolverle los problemas a la Amazonia Colombiana.

OPC: ¿Un equipo de Gobierno que no conoce la verdadera problemática de las regiones del país?

HG: En realidad nos preocupa que esos Ministros no conozcan en detalle las problemáticas locales, territoriales, que vive la región amazónica, el departamento del Caquetá, el Putumayo o el Guaviare. Es posible que las conozcan en los libros que han leído o han escrito, pero necesitamos que este compromiso que ha hecho el Presidente Duque de visitar las regiones sea cierto porque me parece que puede darse un distanciamiento del Gobierno nacional con las regiones y tomar un aire centralista que iría en contra de los intereses de la región.

OPC: ¿Como legislador del Caquetá, qué le pide al Presidente electo en esa materia?

HG: Si el nuevo Jefe de Estado va a la región, debe ser algo más allá de seguridad. No queremos que la agenda del Gobierno en el departamento del Caquetá, Nariño, entre otros, donde hay presencia de disidencias donde antes existían las Farc armada, sea una agenda exclusiva de seguridad rural, con narcotráfico o sobre el problema de las disidencias. Tiene que ser una agenda que nos hable de la red terciaria, la educación, la salud, agua potable, inversión social, proteger los recursos naturales, evitar la deforestación. Esa es la agenda que requieren esos territorios.

OPC: ¿Estará con la óptica puesta en el nuevo Gobierno sobre la gestión que lleve a cabo en materia regional principalmente de la Amazonia colombiana?.

HG: Con toda la disposición, la Amazonía colombiana es un área que tiene muchas conflictividades y queremos hacer esfuerzos con la Bancada de la Amazonía, que esperamos instalar en las próximas semanas, para visibilizarnos y que el Gobierno Nacional conozca mucho más de los intereses de esta región y por su puesto con toda la disposición en el control político que es una herramienta que tiene el Congreso de la República en el marco de su independencia y de una actividad propositiva para el Gobierno Nacional.

OPC: ¿Qué va pasar con el proceso de paz y este camino del posconflicto, desde la mira de la Cámara de Representantes?

HG: Vamos a asumir el reto de dar discusión a los proyectos que aún están faltando sobre la implementación del Acuerdo de Paz en el tema de reformas constitucionales, si es necesario, las reformas legales. Este Gobierno alcanza a radicar dos proyectos de ley: uno para dar cumplimiento al punto sobre la problemática de tierras y otro relacionado con las curules para las víctimas del conflicto armado. Creo que una vez tome posesión el Presidente Duque tendrá que hacer las observaciones frente a estos proyectos, pero hay que avanzar, insisto, en la implementación de los acuerdos.

OPC: ¿Cree que hay confusión sobre ese tema por lo que ha anunciado el nuevo Gobierno de revisar temas concernientes a la paz?

HG: Sí, lo relacionado principalmente con la Jurisdicción Especial para la Paz, pero si le vamos a pedir al Gobierno que cumpla con la implementación de los acuerdos especialmente en tres aspectos: avanzar con el programa de erradicación de cultivos ilícitos en la etapa voluntaria, donde se le cumpla a los campesinos con los pagos por haber tomado la decisión de erradicar la coca. Avanzar en el cumplimiento de los programas y proyectos viabilizados en los planes de desarrollo con enfoque territorial, que es una aspiración que tienen millones de campesinos en Colombia después de haber hecho mesas y reuniones para socializar estos proyectos y finalmente continuar con contundencia en el cumplirle a los antiguos guerrilleros para que asuman la etapa de resocialización y entren a hacer ciudadanos libres en este país.

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Bogotá, D. C, 5 de junio de 2018. Por Luis Fernando García Forero. Foto: Jairo Navas.- Si hay un dirigente en Colombia que tiene que contar historias de la política desde la mitad del siglo 20 y lo que va corrido del actual, es el senador Roberto Gerlein Echeverría. 

Un congresista que le está llegando la hora, por motivos de salud, de alejarse de su actividad como legislador. El 20 de junio de 2018, cuando se cierra el periodo legislativo del Gobierno del Presidente Juan Manuel Santos, deja, después de 52 años, el Congreso de Colombia. 

Siente y es consciente que cada día que pasa, se convierte en un momento difícil, de nostalgias y ansiedades, pero que le permite demostrarle a su esposa, Lidia Besada, a su familia, amigos y compatriotas, que cierra su ciclo en la actividad política con el parte del deber cumplido. 

Abogado y con especialización en derecho laboral de la Universidad Javeriana, Roberto Gerlein Echeverría, demostró durante su trayectoria política ser un gran demócrata, respetuoso de las decisiones y triunfos de las mayorías. Un orador que controvirtió en la discusión y debates de los grandes temas de la política nacional. Un excelente conversador y conservador a ultranza, toda vez que ha sido fiel y leal a los principios de su Partido y a la religión católica. 

Protagonista de muchos debates. Las nuevas generaciones y el país lo recuerdan por su contundente participación en contra del matrimonio de las parejas del mismo sexo. En la discusión del proyecto rechazó esa propuesta por considerar que va en contra de los principios de la naturaleza divina y el irrespeto al género. 

Fue ministro de Desarrollo Económico del Presidente Belisario Betancur, cuando Colombia transitaba en la vida institucional bajo el amparo de la Constitución de 1886. Gobernador del Atlántico entre 1974 y 1975. Representante a la Cámara por el Atlántico entre el 20 de julio de 1968 al 20 de julio de 1973, y de ahí en adelante, Senador de la República. 

Se siente orgulloso de ser barranquillero y del valor cultural que representa la costa caribe para Colombia y el mundo. Cumple el 18 de noviembre del 2018, 80 años, edad precisa para despedirse de sus amigos del Congreso y de la política activa porque asegura que cambiará las columnas y pasillos del capitolio por su biblioteca, para seguir alimentando el conocimiento y estar al día en el acontecer nacional e internacional. 

Sin aspirar al Congreso, porque desde enero anunció su retiro de la política, su nombre apareció en el tarjetón de Senado y sacó más de 8 mil votos. La razón, se había inscrito antes de anunciar que dejaba su curul como senador de la República. 

El Senado le rindió en pleno un homenaje por sus 50 años como congresista. La figura de Roberto Gerlein es un vivo ejemplo de los valores democráticos que han sostenido a la República. 

Ecos tiene el honor de publicar una entrevista que recoge el sentimiento y el trabajo, al servicio de la Patria, de este colombiano ejemplar: 

ECOS: ¿Qué se siente cuando está culminando su labor en la actividad política y legislativa después de 52 años en el Congreso de la República? 

RGE: Siento lo que los portugueses y brasileros llaman saudade, o sea nostalgia de algo que consideramos nuestro  por muchos años. He estado 52 años en el Congreso de Colombia, seis en la Cámara de Representantes y los restantes en el Senado. 

ECOS: ¿El Congreso ha sido su vida? 

RGE: Además que ha sido mi vida, el capitolio ha sido mi oficina, los congresistas han sido mis amigos, los temas tratados han sido mi ilustración; entonces, siento la angustia o la ansiedad de quien por mucho tiempo ha disfrutado de una lección diaria, que es el Congreso y que ahora tenemos que vivir dentro de la biblioteca para poder aprender de la misma forma como lo hicimos en la Cámara y el Senado durante más de cinco décadas. 

ECOS: ¿En la biblioteca virtual o la de los muebles con los libros y los periódicos? 

RGE: Vivo con los libros. Para mí los libros son unos compañeros, me agrada verlos, ojearlos, leerlos, releerlos, comentarlos. No creo que la cuestión digital pueda arroparse con el cariño que uno arropa sus libros. Uno mira un tablero con unas letras que se pierden y no es lo mismo. El libro es el amigo, uno sabe dónde está, donde lo puso en la biblioteca, en qué página se quedó leyendo. El libro no se terminará nunca y la cuestión digital no lo va a remplazar porque son cosas distintas. 

ECOS: Hablemos de política, la que ha hecho toda su vida. ¿Dónde se ha sentido mejor, legislando, en la discusión de proyectos o como protagonista de debates de control político? 

RGE: Ambas situaciones son parte de un mismo todo porque la política hace parte de la cotidianidad del congresista. Pero la legislatura también. La legislatura exige conocimiento, estudio, perseverancia, inteligencia, también un manejo político de las situaciones. Me he sentido muy cómodo en ambas. 

ECOS: ¿Le ha faltado poder y decisión al Congreso de Colombia sobretodo en asuntos determinantes de la vida nacional en este sistema democrático presidencialista? 

RGE: Colombia tiene un régimen presidencial impresionante. No creo que el zar de Rusia, salvo la pena de muerte, tuviera el poder que tiene el Presidente de Colombia, que lo puede todo. Es el jefe de Gobierno, el Jefe de Estado,  el Presidente es el jefe de la diplomacia, de los militares, de los soldados; el que tiene la posibilidad de decidir la suerte de la nación en los momentos difíciles. El Congreso necesita más poder para preservar la clase media colombiana. Senado y Cámara son los últimos refugios que le quedan a la clase media en Colombia. 

ECOS: ¿Quiere decir que la clase media colombiana ha estado ausente de las responsabilidades del Congreso. Ha legislado para ciertos sectores? 

RGE: Los ricos de este país se han apoderado del mando. 

ECOS: ¿Urge al legislador hacer una gran reforma política que dé más poder de decisión al Congreso colombiano y no esté arrodillado al Presidente de turno? 

RGE: No hay duda que en estos momentos que caminamos por el sendero del posconflicto una reforma política es uno de los retos más importantes del Congreso y ahí debe tener la oportunidad de establecer unas cámaras con más poder de decisión y de control del ejecutivo. Sino seguimos lo mismo. 

ECOS: ¿Qué le faltó por hacer en estos 52 años en el Congreso de Colombia? 

RGE: Traté de hacer todo lo que pensaba que debía hacer. No me he lamentado que hayan quedado situaciones sin resolver en el tintero legislativo ni el tintero político. 

ECOS: Como se dice en el argot popular: ¿le sacaron algún día la piedra en la discusión de un proyecto o en un debate? 

RGE: Nunca. Uno no puede perder ni las buenas maneras ni la paciencia, si quiere hacer carrera en el parlamento colombiano. 

ECOS: ¿Recuerda algún debate de los que protagonizó o participó y donde se sintió ganador, que salió avante y satisfecho? 

RGE: En varios, pero recuerdo que cuando fui ministro participé en varios  enfrentándome a Luis Carlos Galán y a otros amigos del Nuevo Liberalismo. Fueron debates muy inteligentes, persuasivos y llenos de sustancia. Debates que me sirvieron para aprender, para conocer e interpretar. Uno está permanentemente diciendo cosas en el Congreso, no tiene tiempo para recordar lo que no pudo ser. 

ECOS: ¿Considera que el Congreso de Colombia tiene en estos momentos las herramientas para hacer los cambios que necesitamos en estos tiempos del posconflicto? 

RGE: No. El Congreso carece por completo de la posibilidad de resolver los problemas estructurales de Colombia. El Congreso tiene una finalidad: preservar el saldo de democracia que nos queda. El Congreso tiene la posibilidad de resolver los problemas regionales. Este es un país de regiones y a través del entendimiento con el ejecutivo debe solucionar las problemáticas de la provincia colombiana, entre otras cosas porque los senadores y representantes conocen lo que pasa en sus respectivas regiones. Pero como se lo afirmé la capacidad para arreglar situaciones en el país, la tiene el Presidente de la República. 

ECOS: ¿Qué le apalude al Presidente Santos y qué le critica? 

RGE: Santos es un gran Presidente. Zanjeó el tema de la paz, manejó sus relaciones con el Congreso. Es un Presidente que escucha, atiende. Creo que tuvo demasiados enemigos, demasiados críticos sin fundamento. En definitiva me ha gustado mucho la Presidencia de Juan Manuel Santos. 

ECOS: ¿El mayor logro del jefe de Estado definitivamente fue el fin del conflicto con las Farc? 

RGE: Claro, no hay duda. Lo apoyamos votando la paz. Voté todos los proyectos que presentó el Gobierno para implementar la paz. Acompañé al Gobierno y al país en ese tema de la restructuración de la política de paz. 

ECOS: ¿Cuál cree que debe ser el Presidente de Colombia? 

RGE: Iván Duque. 

ECOS: ¿Por qué? 

RGE: Porque es lo mejor para el futuro de Colombia.

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Bogotá, 9 de febrero de 2018. Por Luis Fernando García Forero. Foto: FECOLPER.- En la celebración del Día del Periodista en Colombia, son muchos los temas que se controvierten y se tejen alrededor del ejercicio del periodismo en nuestro país.

Las circunstancias para informar y estar informado le está dando la vuelta al mundo en minutos y de eso no se escapa Colombia, sobre todo en momentos donde se pactó un acuerdo de paz, que le puso fin al conflicto con las Farc, tema que polariza a los colombianos en pleno proceso electoral para elegir a un nuevo Congreso y al Presidente de la República.

ECOS dialogó con la Presidenta de la Federación Colombiana de Periodistas, FECOLPER, Adriana Hurtado.

ECOS: Cómo ve actualmente el ejercicio del periodismo en Colombia?

AH: Es difícil decir que existe en Colombia libertad de prensa. Las cifras hablan por sí solas. FECOLPER en una investigación estableció que siguen apareciendo patrones de violencia que intentan silenciar al periodismo.

ECOS: ¿Cuáles son específicamente?

AH: Amenazas, agresiones físicas, obstrucciones al trabajo periodístico y campañas de estigmatización. Además una que está subiendo y que nos tiene preocupados: el acoso judicial y otras formas de acoso a los y las periodistas.

ECOS: ¿En la investigación, qué cifras de agresiones y amenazas se saben que atentan contra el periodismo?

AH: En el 2017 FECOLPER constató 276 vulneraciones y un total de 376 víctimas. Las cifras se siguen incrementando y por eso estamos en alerta, porque no hay garantías para ejercer el periodismo.

ECOS: ¿A quiénes se responsabiliza de esa amenaza contra el periodismo?

AH: Lo inaudito frente a esa estigmatización es que el Estado a través de la Fuerza Pública y junto con los funcionarios y servidores públicos, aparecen como los responsables del 25 % total de esas afectaciones

ECOS: ¿FECOLPER ha realizado acciones que logren contener esas amenazas?

AH: Sí. Desde el 2012 trabajamos en la política pública de libertad de expresión y hemos participado en su formulación. Allí hay una serie de problemáticas que hemos identificado. Hemos intentado luchar contra la impunidad, las amenazas y crímenes de periodistas y por lograr condiciones laborales que puedan permitir un trabajo digno y decente.

ECOS: ¿A través de quién, que entidad estatal?

AH: En esa política pública se ha venido trabajando con el Ministerio del Interior. Lamentablemente el Ministro del Interior nos dijo que no aprobaba el proyecto de decreto, tema que nos cogió de sorpresa porque con esa cartera se trabajó durante más de cinco años y parece ser que hubo una serie de presiones para que el decreto no saliera firmado.

ECOS: ¿El proyecto de decreto al que se refiere, en qué consiste, que fórmulas se establecieron para garantizar el buen ejercicio del periodismo?

AH: Ese proyecto se trabajó con más de 39 organizaciones de la sociedad civil que participamos. Lamentablemente muchas de esas propuestas solo tenían que ver con aspectos de formación que fue uno de los asuntos que más criticamos. Se establecía una mesa de trabajo con el Mintrabajo para revisar las políticas en cuanto a trabajo digno y decente de los periodistas  y los convenios internacionales que ha ratificado Colombia con la OIT.

ECOS: Qué más acciones que contemplaran el ejercicio del periodismo? 

AH: Un plan especial para la investigación de crímenes y amenazas a periodistas. Otro aspecto y que fue posiblemente el  que dio al traste con hacer realidad el decreto, por las presiones: la necesidad de democratizar los medios y la información.

ECOS: ¿Es decir acabar con el monopolio en los medios de comunicación?

AH: Revisar la normatividad actual. Que no se estuviera facilitando el monopolio de los medios, es decir, no era algo radical, sino una cuestión más de revisión.  También se hablaba del tema de la publicidad, especialmente la oficial para identificar criterios en la asignación, sin características, si el periodista o el medio es crítico o afín, entonces lo premio o castigo con los recursos públicos.

ECOS: ¿Cree que se debe insistir en esos aspectos y revivir el borrador proyecto de decreto?

AH: Debemos seguir planteando soluciones porque esa iniciativa es susceptible de mejoras, este esfuerzo no debe botarse a una cesta de la basura. Creemos que fue un trabajo a conciencia de organizaciones, que incluso, nos llama la atención, ahora no están de acuerdo con ese borrador cuando también lo trabajaron y tuvieron la oportunidad de aportar en su construcción.

ECOS: ¿En cuanto a garantías de seguridad en el ejercicio del periodismo, qué nos puede decir?

AH: Hemos trabajado en la política de reparación colectiva a víctimas. Somos la organización que participa en el espacio de protección de la Unidad Nacional de Protección y que se llama Cerrem, es un comité donde se establece que los periodistas en riesgo se les pueda dar un esquema de protección, precisando que nuestra participación es con voz, llevamos la información de los hechos de riesgo, pero quien toma  la decisión en última instancia, es el Estado colombiano.

ECOS: ¿La Federación vela más que todo por la estabilidad, seguridad y desarrollo del periodismo regional?

AH: Somos una organización de base social conformada por periodistas especialmente de la región y en ese sentido con nuestras organizaciones locales, que suman 30 en el país. Incidimos porque estamos más cerca de los autores del conflicto, pero también de los diferentes gobernantes.

ECOS: ¿Con respecto al desarrollo del posconflicto que posición tiene Fecolper?

AH: Somos conscientes que desde que se iniciaron los diálogos con la guerrilla de las Farc, sí se presentó una disminución de afectación. Sin embargo hemos establecido que en el trabajo de investigación de periodistas en las zonas de normalización, se han presentado obstáculos. Hay unos desafíos, en el periodismo debe hacerse seguimiento y veeduría para poder informar qué ha pasado, cómo va la implementación de esos acuerdos, insisto, para poder informar a la ciudadanía.

ECOS: ¿Hay desafíos en ese aspecto?

AH: Básicamente me refiero a que no le corresponde al periodismo instigar a delitos. Es decir, parece inaudito pero algunos periodistas desde sus medios de comunicación también han instigado el tema de los linchamientos contra los candidatos que se reincorporaron a la vida civil. Eso también nos parece riesgoso y hasta irresponsable porque esa no es la función de los medios de comunicación. Frente a los acuerdos de paz creemos que hay unos desafíos, esperamos se pueda hacer un periodismo responsable.

ECOS: ¿Respecto a las noticias falsas en las redes de comunicación qué opinión le merece?

AH: Afortunadamente la Corte Constitucional advirtió a las personas que publican en las redes sociales que también tienen la obligación de contrastar información. Es decir, que ahora esas personas que utilizaban las redes sociales para enlodar el buen nombre para informar asuntos que no eran ciertos, ya tendrán una connotación penal y podrán ser investigados y judicializados por injuria, calumnia y otros delitos similares.

ECOS: ¿Cree que de alguna manera esa sentencia le da claridad y establece responsabilidad en la información en las redes sociales.?

AH: Sí porque aún en medio de esta desprotección del periodismo, cualquier persona puede ejercer y eso no nos permite ni siquiera poder tener una información clara de quiénes somos, quiénes ejercemos, quiénes lo hacen responsablemente, quiénes no; pues en medio de todo eso si es un aliciente de que por lo menos no todo se le eche la culpa al periodismo.

ECOS: ¿Culpaban a algunos medios de la información falsa?

AH: Lo que se pudo evidenciar es que a través de las redes sociales transita información y contenidos que no están siendo verificados. Creo que si es importante que el periodismo sea más juicioso en la revisión de la información. Habíamos visto cómo unos medios de comunicación tuvieron que rectificar noticias porque utilizaban como insumo la información que encontraban en las redes sociales. Ahí también hay todo un reto.

ECOS: ¿En el tema ético también hay retos y ahora más en el proceso electoral?

AH: También. No hay duda que existe un periodismo sensacionalista, amarillista, y lo estamos observando en el proceso electoral actual. Esperamos que haya la posibilidad de que en el gremio se discuta hacia adentro. Que podamos nosotros mismos tener unas políticas de ética y no unas impuestas por un Gobierno que de pronto pueda ser mordaza.

ECOS: ¿Cómo ve al periodismo en medio de la polarización del país?

AH: Difícil. Obviamente entendemos que cada persona tiene su ideología política porque somos periodistas pero al mismo tiempo ciudadanos. Creemos que no es un absurdo pensar en que podemos hacer un ejercicio,  como organización también incluso ha sido un reto cambiar los imaginarios que teníamos. Antes en nuestros informes, la guerrilla de las Farc era uno de los principales violadores de la libertad de prensa y hoy día vemos como por ejemplo fuimos entrevistados por el Canal NC Noticias de ellos. Es ver a hombres y mujeres en otros escenarios, incluso también desde la comunicación y el periodismo.

ECOS: ¿Fecolper que augura por el periodismo regional y en las relaciones con la comunidad?

AH: Trabajar en la región sigue siendo complicado especialmente por las condiciones de seguridad y desprotección. Aunque existe un programa de protección, tiene bastantes deficiencias. No es fácil hacer periodismo escoltado en este país y más cuando las fuentes huyen de personas que tengan protección. Es difícil por la precariedad laboral. En la región se sigue pagando con cupos publicitarios, quiere decir que no hay un salario por los servicios prestados, sino que se hace a través de lo que se pueda vender de publicidad.

ECOS: ¿Menos medios y millones de personas en las redes?

AH: Sí y por eso más periodistas vienen siendo desempleados. Algunos empiezan a realizar proyectos de emprendimiento, especialmente en plataformas digitales, pero sigue siendo un reto el tema del financiamiento de estos medios. Muchos terminan desapareciendo porque no son sostenibles.

ECOS: Ante todo este diagnóstico, ¿Cómo ve el futuro del periodismo en Colombia?

AH: Incierto, los desafíos son grandes, esperamos conseguir estas garantías que se necesitan para trabajar libremente. Tenemos muchos retos, nos debemos una reflexión hacia adentro. No es fácil decir que va a estar de tal manera. La tendencia es que cada vez sea peor informar, las cifras lo dicen, pero tenemos la convicción que hay que negociar y decidir políticamente. No abandonar los diálogos con el Estado ni las mesas de concertación para intentar y mejorar la situación actual.

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El gran error del actual Gobierno fue fracturar a Colombia entre amigos y enemigos de la paz: Iván Duque Márquez

En medio del acelere en la recta final de este año legislativo, el candidato a la Presidencia de la República por el Centro Democrático, senador Iván Duque Márquez, antes de registrarse a la plenaria de la corporación, en el Capitolio Nacional, tuvo que agradecer y estrechar la mano a seguidores y contradictores que lo felicitaban por su triunfo y le expresaban éxitos en la campaña por la jefatura de Estado.

Las fotos posando y el trancón a su alrededor, en la sede social contiguo al recinto donde se debate, discuten y aprueban proyectos, no impidieron la entrevista con el  joven candidato por el Partido más opositor al Gobierno Santos.

ECOS: ¿Se le adelantó el sueño para ser candidato a la Presidencia de la República?

IDM: Nosotros empezamos a trabajar y a recorrer el país con esa convicción. Con la idea de crecer todos los días recoger adeptos y afectos, ganarnos el respaldo de la ciudadanía, objetivo que se cumplió. El 73 % de los colombianos somos menores de 45 años, queremos un país distinto, pensar hacía el futuro. Me siento muy contento de haber tenido esa gran reacción en una campaña de propuestas, alegre recorriendo cada rincón de Colombia.

ECOS: ¿Cuándo le picó el bicho de la política, a qué edad, cómo fue?

IDM: Desde niño le cogí amor a la buena política, la que está pensando en proyectos, propuestas, planeación y progreso. Esa es la política que a mí me gusta y que siempre he practicado.

ECOS: ¿Siente que la vida le está dando la oportunidad de servirle a Colombia?

IDM: La vida me dio la oportunidad de llegar al Congreso, cumplir el propósito de estar en la actividad legislativa y de servirle a Colombia. Construimos una candidatura con esa P mayúscula de propuestas, principios, proyectos y progreso, por eso nos está respondiendo la ciudadanía en forma positiva.

ECOS: Entendido que la vida le está dando esa oportunidad, pero su hogar giró en torno a la política. Su señora madre politóloga, su padre ex ministro y ex registrador, QEPD.

IDM: Así es, mi mamá Juliana Márquez, politóloga,  con un gran sentido político. Mi padre Iván Duque Escobar, un humanista en todo el sentido de la palabra, mi abuela Stella, todos de alguna manera me estimularon este gusto que lo tenía y lo que hecho a lo largo de mi vida es cultivar eso, prepárame y tratar de aplicar los principios de la buena política.

ECOS: ¿Qué recuerda de su padre?

IDM: Mi padre era un humanista, gran historiador, un hombre de letras, de mucha lectura y un gran conversador, una persona con un gran sentido humano y social. Él me formó y educó así. Me dejó muchas enseñanzas, una de ellas: nunca sentirse más que nadie pero tampoco menos que nadie.

ECOS: ¿Se preparó para este compromiso de buscar la ruta que le permita alcanzar la jefatura de Estado?

IDM: Sí. Toda mi vida ha sido de formación académica, pensando en esto. Fui durante muchos años representante de Colombia ante el BID y aprendí mucho de política de desarrollo. Me involucré mucho en el tema de políticas públicas en nuestro país, después fui jefe de una división, hice desde ese cargo proyectos en América Latina, estuve en el Ministerio de Hacienda, en Naciones Unidas. He escrito varios libros, columnista, profesor universitario. Todo eso me ha llevado a tener una experiencia siempre pensando en el país, al servicio de Colombia.

ECOS: ¿Siente como mentor al ex presidente Álvaro Uribe Vélez?

IDM: Sin lugar a dudas. Para mí el honor más grande fue haber estado en su Gobierno, pero además después de que dejó el Gobierno, ser su asesor en Naciones Unidas, manejando su agenda internacional, participando en el proyecto de sus memorias. Me llena de orgullo el haber estado con un gran líder, con un colombiano como él que además ha sido mi mentor y me ha orientado en muchas cosas de mi carrera.

ECOS: ¿Nos legó la navidad en este 2017 y sigue el país dividido, qué piensa sobre eso?

IDM: El gran error del actual Gobierno fue fracturar a Colombia entre amigos y enemigos de la paz. Todos somos amigo de la paz, lo que teníamos que hacer era consolidar una propuesta clara en materia de seguridad y de legalidad para poder negociar con fortaleza frente a los violentos. Este gobierno fracturó al país entre amigos y enemigos y lo curioso es que después de ocho años los victimarios están cercanos de llegar al Congreso, las víctimas no van a ser reparadas, no han recibido un mensaje claro por parte de del Estado, eso demuestra que hubo un proceso de impunidad.

ECOS: ¿Cuál sería la fórmula para lograr la unidad nacional?

IDM: El país necesita grandes acuerdos sobre los temas estructurales. El próximo gobierno es de cuatro años, debe tener la capacidad de hacer las reformas y motivar políticas de Estado de largo plazo para que tenga un buen impacto en el tiempo. Ese el camino a la unidad nacional.

ECOS: ¿Cuáles deben ser esas reformas estructurales?

IDM: La pensional, de la justicia, la salud, la fiscal; pero deben ser serias. Mi mayor objetivo es unir al país en torno a esos propósitos comunes en tres derroteros: la legalidad; derrotar cualquier forma de criminalidad en el país, que se sienta el imperio de la ley frente a los violentos; el emprendimiento para que Colombia tenga empresas que crezcan, generen empleo; y una equidad que empiece por la generación de empleos formales. Así logramos el mejor futuro para todos los colombianos.

ECOS: ¿Qué le critica al Congreso del que usted forma parte?

IDM: El Congreso es más grande que lo que debería, es más costoso de lo que debería y hace mucho menos de lo que debería. Necesita reformarse. Reducir su tamaño, los congresistas no deben estar en más de dos periodos y adicionalmente que haya requisitos para llegar a ser senador o representante. Eso renueve la política. Si el Congreso tuviera listas cerradas permitiría que llegaran, con la fuerza de los partidos, personas que vienen con una gran formación en otros temas para aportar al proceso legislativo.

ECOS: ¿Cree que el mismo Congreso es capaz de reformarse?

IDM: No es fácil, pero hay que invitar al Congreso a que lo haga, y si no, tendrán que buscarse los mecanismos que contempla la constitución. Sería muy importante que el propio Congreso tomara una decisión pensando en el futuro de los colombianos y no solamente en la conveniencia transitoria de algunos parlamentarios.

ECOS: ¿Si llega a la jefatura de Estado convocaría a una Asamblea Nacional Constituyente?

IDM: Es una opción que siempre está abierta. La forma como se convoca y estructura una constituyente, es demasiado larga y lenta. Debe pasar por revisiones de la Corte Constitucional porque debe tener una delimitación muy precisa que hace complejo un proceso constituyente, quizás termine en incertidumbre, pero es una herramienta disponible para hacer las reformas estructurales en Colombia.

ECOS: ¿Empieza su campaña recorriendo el país en paz?

IDM: Las Farc siguen en armas a través de sus disidencias. Desmovilizaron 7.000 hombres, no entregaron la lista completa de sus milicianos y de ese número hay poco menos de 2.000 que están. Eso es una cifra muy alta, demuestra que por lo menos tres de cada 10 desmovilizados están reincidiendo, eso es grave. Debemos tener cuidado en no sobredimensionar la palabra paz. Hay regiones que han tenido menos asesinatos por confrontación, eventualmente sí, el problema es que la extorsión ha vuelto por parte de esas disidencias  enfrentando e intimidando a la sociedad.

ECOS: ¿Cómo cree que se logra la verdadera paz?

IDM: Con un Estado que sea fuerte, que tenga la seguridad y la justicia como hermanas, por eso hablo de legalidad.

ECOS: ¿Cree en el buen futuro de Colombia?

IDM: Sin duda alguna. Soy un gran optimista porque pertenezco a la generación del 73 % de los colombianos menores de 45 años que vemos el futuro con optimismo, energía, con muchos deseos de transformar a la Nación.

ECOS: ¿Qué le dice a sus contendores que están en el mismo camino de lograr la Presidencia de Colombia?

IDM: Ni siquiera son contendores porque no estoy haciendo campaña en contra de nadie, sino por Colombia, pensando en nuestro país, en el futuro de la patria. Si uno hace campaña en contra, ya inicia mal, las campañas no son contra nadie, estamos en ese propósito por un país distinto, para pasar las páginas de la impunidad, del Estado derrochón, para pasar las páginas de un Estado que se ha vuelto poco efectivo para generar una reducción de la desigualdad. Eso es lo que voy a hacer, recorrer Colombia con entusiasmo, alegría y la única competencia es contra mi propia capacidad de generar afecto.

ECOS: ¿Qué mensaje a los colombianos en navidad y año nuevo?

IDM: Gratitud a la gente que me ha respaldado para ser el candidato del Centro Democrático, afecto por este país, compromiso. Que superemos esos debates anacrónicos, no se trata ni de izquierdas ni derechas, pensemos en el futuro de Colombia.

ECOS: ¿Le va a pedir al niño Dios votos? 

IDM: Votos, pero algo más y lo hago todos los días: sabiduría, que me dé templanza, capacidad de tener siempre inteligencia emocional, prudencia y que me permita recordar una frase que acuñó un viejo español que dice: “prudencia y paciencia verbal, continencia, no mostrar mucha ciencia, presencia y ausencia, según conveniencia”.

Bogotá, D. C, 13 de noviembre de 2017.

Por Luis Fernando García Forero. 

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Bogotá, D.C, 30 de noviembre de 2017. Por Luis Fernando García Forero. Foto Carolina Peña.- El Presidente de la Agencia Nacional de Hidrocarburos habló con Ecos. Con precisión meridiana abordó nuestras inquietudes sobre uno de los sectores económicos más complejos de la Agenda Pública, la Gestión del Oro Negro, tan polémico como importante para construir un país sostenible a largo plazo.

Como cultor de uno de los mecanismos más efectivos de la negociación, el diálogo, Orlando Velandia Sepúlveda definió con realismo, visión y esperanza el futuro de Colombia en tiempos de Paz, desde un sector que conoce muy cercanamente los costos del conflicto armado en el entorno, en su capital humano y en las inversiones del campo de los hidrocarburos.

Con una mirada optimista, por los logros alcanzados, en plena crisis de los precios del crudo, Velandia Sepúlveda nos respondió.

ECOS: ¿Qué impacto ha tenido el Acuerdo de Paz entre el Gobierno y las Farc en el mercado de hidrocarburos?

OV: He estado en varios países del mundo promoviendo todo el tema de nuestro proceso de asignación de áreas y la lectura que tienen las compañías y aún los inversionistas sobre los beneficios del proceso de paz, la gente en Colombia no lo dimensiona. Una industria que ha tenido que lidiar de frente con toda la crudeza del conflicto armado. Vivir en carne propia la afectación de sus inversiones por atentados, secuestros, muerte de sus ingenieros y trabajadores, sabiendo que en las zonas donde ellos estaban eran poseedoras de unos importantes potenciales. Sabían que no se podían acometer estos trabajos por el sin sentido conflicto armado. Luego ellos celebran mucho esto. Creo que las primeras señales de interés en inversión en Colombia, ahora en un entorno de paz, son evidentes y palpables.

ECOS: El éxito del posconflicto depende mucho del desarrollo en las regiones. ¿Qué papel juega la ANH en ese proceso de integración regional para el desarrollo y el logro de mejores resultados en el posconflicto?

OV: Diseñamos hace tres años la estrategia territorial de hidrocarburos que nos ha dado excelentes resultados. Las comunidades han podido tomar más parte en las decisiones de inversión de las compañías. Se han articulado proyectos de mayor impacto en las regiones y porque en cierta forma nos ha permitido generar un mecanismo de articulación y de mejor diálogo en las localidades donde se explota. Con el posconflicto tenemos que fortalecer esa estrategia, aprender de los bueno que hemos hecho, fortalecerlo y mejorarlo en algunos aspectos.

ECOS: El desarrollo sostenible será más factible en municipios que tienen la actividad de hidrocarburos, esto lo han manifestado muchos analistas del sector. También señalan que es de suma importancia para el PIB. ¿Qué planes tiene la ANH para empoderarse directamente de esos espacios y lograrlo a nivel regional? 

OV: Tanto la ANH, sus funcionarios y la industria, han hecho presencia histórica en estas regiones y en muchos casos se convirtió casi en la única institucionalidad que veían en esas localidades de alto conflicto. Tenemos que aprovechar ese conocimiento que se tiene de esas comunidades y a través de un diálogo eficiente, sincero, podernos involucrar directamente en el resurgir, en las inversiones sociales que se requieran y de un mejor proceso de fortalecimiento de la presencia del Estado. En esas regiones muchas veces el Estado no ha estado.

ECOS: Se ve que recorre las regiones y las localidades. ¿La ANH no da un paso atrás para estar también en las soluciones sociales de esas comunidades?

OV: No lo hemos dado ni lo vamos a dar. Algo que hemos aprendido en todo este proceso es saber que el diálogo nos acerca y esa es la palabra que tenemos implícita en el lenguaje institucional: dialogar con las comunidades. Nos falta mucho por hacer, pero creo que hemos empezado a aprender y entender la importancia del diálogo.

ECOS: ¿Qué perspectiva desde el punto de vista de la ANH tiene el negocio de hidrocarburos en nuestro país?

OV: Mucho por hacer, tenemos importantes cuencas que no la hemos explorado con rigor y hasta tanto no acometamos estas labores de exploración y de conocimiento, no vamos a descartar si tenemos o no hidrocarburos. Creemos que hay muchísimo petróleo por descubrir, mucho por sacar, eso sí bajo los parámetros técnicos y ambientales y con un buen entendimiento con las comunidades.

ECOS: En ese aspecto usted ha sido un líder del sector en destacar que debe haber un diálogo sincero  con las comunidades para que se les diga la verdad en el tema de la exploración y explotación de hidrocarburos. ¿Cree que es parte de su éxito en la gestión al frente de la ANH?

OV: Gran parte de mi agenda y desde que estoy en la ANH lo he dedicado a escuchar a las comunidades. La verdad no hay proyectos viables en territorios fallidos. Si hay una circunstancia de animadversión por parte de las comunidades,  por errores que se hayan cometido, por temores que se puedan generar, de nada sirve que tengamos prospectividad, que haya compañías interesadas, que necesitemos el petróleo. Las comunidades son importantes en esto. Aprendimos que hay una nueva forma de arreglar nuestros conflictos. Ya no es por la vías de las armas sino con el dialogo y eso hay que fortalecerlo.

ECOS: En su gestión está la Responsabilidad Social Corporativa, ha sido un frente oportuno de la ANH: ¿Qué inversiones sociales se tienen por parte de la ANH para el 2018?

OV: Hay un gran potencial de recursos de inversión social que se tiene previsto para el año entrante. Lo que queremos es que esas inversiones se maximicen, que apunten a proyectos de mayor impacto en las regiones. Estamos haciendo un trabajo conjunto con los líderes comunales, con los alcaldes, las autoridades, para que busquemos que los recursos de inversión social no se atomicen y si vayan a financiar proyectos de alto impacto.

ECOS: ¿Qué prioridades debe tener en la agenda energética del país el próximo Presidente que elijan los colombianos en mayo del 2018?

OV: Entender la importancia de los hidrocarburos. Nadie le apuesta a que esto hay que explotarlo. Lo vamos a hacer, pero bien, con lo que establece nuestra legislación.

ECOS: ¿Colombia no se puede dar el lujo de no aprovechar esos recursos?

OV: Sabemos que los hidrocarburos no son un recurso infinito, pero debemos aprovechar los que tenemos. El llamado: hacer unas inversiones adecuadas para fortalecer otros sectores de la economía con los recursos que nos quedan. Si hay una tarea pendiente por hacer es que no hemos hecho la adecuada reinversión de los recursos para fortalecer otros sectores de la economía. Aprovechemos estos años que nos quedan de reservas, para hacer ese trabajo que no hemos hecho. No podemos decir de manera irresponsable que no vamos a aprovechar esos recursos y que vamos a cambiar el modelo económico. Eso no se cambia de la noche a la mañana.

ECOS: Lamentablemente el trancón legislativo tiene atrasado los proyectos de implementación de los Acuerdos de Paz. Esto incide en el desarrollo del posconflicto. ¿Qué llamado le hace al Congreso desde su sector, para avanzar en el tema de la paz?

OV: La jugada más grande desde el poder, es apostarle a la paz. La paz es un patrimonio de todos los colombianos y el beneficio es total. Cuando entendamos eso, se acabarán tantas mezquindades políticas. Los beneficiarios de la paz somos todos los colombianos, desde el más encopetado y prestigioso empresario, hasta el más humilde de todos los colombianos. Todos recibimos el beneficio de la paz. Hay que pensar y actuar por el interés general.

ECOS: ¿Ha tenido eco y repercusión su gestión en la ANH? 

OV: Recibimos la entidad en un año muy crítico, con unos precios muy bajos, con la actividad exploratoria por el suelo, oposición social muy fuerte, pero terminamos este segundo año con unos mejores indicadores. Es resultado de una labor conjunta del Gobierno Nacional, Ministerio de Minas y del mismo Congreso que nos ha ayudado cuando hemos ido a buscar incentivos para atraer más inversiones. Todo esto en cabeza del Presidente que siempre ha estado generando todos los mecanismos de diálogo, buscando los elementos necesarios para que Colombia siga siendo competitiva a nivel internacional y que las finanzas públicas sigan gozando de buena salud pese a las adversidades, gracias a esta industria que es tan importante.

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Bogotá, D.C, octubre 31 de 2017. Por Luis Fernando García Forero.-El nuevo ministro de Vivienda, Ciudad y Territorio, Camilo Sánchez, le madrugó al inicio de la semana legislativa en el Congreso.

Su presencia por los pasillos del capitolio, primeramente para asistir a la junta de la bancada del Partido Liberal y seguidamente a la plenaria de la cámara alta,  donde fracasó el intento para la discusión del proyecto de ley estatutaria de la Jurisdicción Especial para la Paz, no solo le recordó su paso por el Congreso en tres periodos, sino que se le vio muy activo para que muchos de sus copartidarios y congresistas de la Unidad Nacional, mantuvieran su presencia en la fallida sesión.

En medio del toque de la campana en la sede social para que los senadores entraran al recinto y se mantuviera el quórum, el Ministro Camilo Sánchez respondió breves preguntas a www.ecospoliticos.com :

ECOS: ¿Cuál es su principal reto en el Ministerio de Vivienda?

CS: Terminar el compromiso del Gobierno Nacional. Aquí uno no debe dárselas de inteligente ni de innovador, es claro que sí ha funcionado lo que se ha hecho en el tema de vivienda, vamos a entregar 200.000 más para completar el millón 700 mil y en vivienda gratis vamos a llegar a las 130.000 con el objeto de hacer el seguimiento de los proyectos que están rezagados y haciendo un estudio departamento por departamento para que sea una realidad.

ECOS: ¿Y en materia de agua potable y saneamiento básico?

CS: Ese es otro de los temas que ha sido fundamental. Más de 6 millones de colombianos, después de estos siete años del Gobierno del Presidente Juan Manuel Santos, tienen acueducto y alcantarillado, tema que era impensable cuando se inició esta administración. 

ECOS: ¿En el tema de vivienda, hará una revisión de lo que se ha realizado y los proyectos a desarrollar?

CS: Vamos a seguir con la obra del Presidente en materia de vivienda. Él dejó los recursos y la chequera. Vamos a explicarle a los colombianos la realidad de lo que se ha vivido en materia de vivienda en estos siete años porque muchos no saben que el éxito de la política de vivienda es del Presidente Santos, de ahí que seré el vocero para ese tema.

ECOS: ¿Cree que respecto a las políticas de vivienda ha faltado pedagogía para quienes estén interesados en adquirirla, que son miles de colombianos, sobre todo los más vulnerables?

CS: La ventaja es que ya hay muchos ciudadanos a los que se les ha brindado vivienda y ahora le estamos dando hasta $320 millones la posibilidad de que tengan cuotas subsidiadas. Que por ejemplo le dan la tarifa del 9%, le dan cinco puntos de subsidios  y quedaría entonces en 6.5 de la tasa real, esto hace que una persona a cambio de pagar arriendo le salga mucho más barato pagar su cuota y de esa manera ganarse su casa  y no como ha pasado hasta el momento que muchas personas año tras año y durante tantos años, han aportado y se quedaron sin esa posibilidad.

ECOS: ¿Respecto al subsidio a la tasa de interés que se espera? 

CS: Lo que tenemos es que está alrededor del 9% y menos el 2.5 %, tenemos que ver cómo va a cambiar el año entrante. La ventaja es que el Banco de la República ha tenido un control sobre la tasa de interés. Vamos a ver si podemos mejorar ese subsidio que ha sido muy bueno para la gente.

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Bogotá, D.C. Octubre 19 de 2017. Por Luis Fernando García Forero. Foto Leonardo Vargas.- La situación de orden público de Tumaco cada día se vuelve inmanejable. Todos los días aparecen muertos. Se adelantan las investigaciones pero no avanzan las soluciones a un problema que se le puede salir de las manos al Gobierno Nacional.

Ante esa lamentable circunstancia, el senador Manuel Enríquez Rosero, acompañado de varios congresistas de esa región del país, presentó una proposición exhortando al Gobierno para que decrete la Conmoción Interior y así encontrar una pronta solución a los hechos violentos que se están presentando en la costa pacífica nariñense.

La plenaria del senado aprobó por unanimidad la iniciativa de Enríquez Rosero, por eso sobre el tema no dudó en hablar con www.ecospoliticos.com :  

ECOS: ¿Cree que la declaratoria de la Conmoción Interior soluciona la crisis de Tumaco?

MER: Tumaco es Nariño, Tumaco es Colombia y necesita el apoyo del Estado. Por eso estamos proponiendo tres cosas: un Consejo de Seguridad  que debe ser por tarde este fin de semana, un Consejo de Ministros porque no solamente son los factores de violencia sino que allá hay pobreza, miseria y falta de oportunidades. Y también decretar la Conmoción Interior. No se puede afrontar una situación tan delicada  con pañitos de aguas tibias, se necesitan medidas urgentes y extraordinarias, por eso la constitución nos da las herramientas para tomar las medidas que solucionen esa grave problemática de esa importante y olvidad región de Colombia.

ECOS: ¿La situación violenta en esa región del país podría en riesgo la paz?

MER: Desafortunadamente la situación es extremadamente grave. No solamente los cultivos ilícitos crecen desmesuradamente sino que hoy hay unos enfrentamientos entre narcotraficantes, delincuentes armados y disidentes de la guerrilla de las Farc, que se están organizando. Eso me parece de una inmensa gravedad en el sentido de que podrían poner en riesgo el proceso de paz que con tanto esfuerzo  y dedicación ha venido adelantando el Gobierno del presidente Santos, el Congreso y todos los colombianos que le apuestan a la reconciliación nacional. De tal manera que si no le ponemos de inmediato coto a esta situación, se nos puede salir de las manos.

ECOS: ¿El posconflicto está en riesgo tal como están las cosas por lo de Tumaco?

MER: Sí. No quiero pasar de alarmista ni mucho menos, pero hoy desafortunadamente el fortalecimiento de estos grupos delincuentes, los narcotraficantes,  podrían poner a tambalear el mismo proceso de paz.

ECOS: El narcotráfico ha alimentado la violencia y ponen en peligro la paz como usted lo dice. ¿Qué hacer?

MER: El narcotráfico es la causa y la razón de todo lo que está pasando en Tumaco y la Costa Pacífica, así como en otras regiones del país. Grupos de narcotraficantes para defender sus cultivos de coca y el negocio, están poniendo a los campesinos y afrodescendientes como carne de cañón para que se enfrenten a la fuerza pública  y no permitan salir adelante con el proceso de erradicación de cultivos ilícitos, que son los compromisos  a que ha llegado el Gobierno con estos campesinos y estas comunidades. Precisamente eso es lo que se quiere con la propuesta aprobada por el Senado: buscar de inmediato soluciones de Estado y acabar con la violencia antes de que se empeore la situación en la costa pacífica nariñense.

ECOS: ¿El tema también es social, qué le pediría al gobierno desde ese punto de vista. No cree que son compatriotas que se han dedicado a sembrar coca pero que no tiene otra opción sino la de cultivarla para poder sobrevivir?

MER: Tumaco y la Costa Pacífica ha sido una región olvidada por todos los colombianos. El 74 % de los habitantes de ese puerto son desempleados, falta colegios y es ineficiente la educación; malos servicios públicos. Hay municipios  de la costa pacífica nariñense que no tienen agua potable, sin servicio de alcantarillado. No hay puestos de salud. Repito, es una situación extremadamente grave. El olvido ha sido total. Creo que llegó el momento en que el Estado colombiano pague esa deuda social que tiene con la costa pacífica nariñense.

ECOS: Usted lo ha dicho, el narcotráfico es uno de los principales autores de la violenta situación que se está viviendo en esa región. Recientemente el ex presidente de Ecuador Rafael Correa se sumó a los exmandatarios que han pedido la revisión de las políticas mundiales en la lucha contra el narcotráfico. Señaló además que estábamos poniendo los muertos y en los Estados Unidos entre otros países ponen las narices. No hay control al consumo. ¿Qué opinión le merece?

MER: Así es, creo que es un tema que no sólo nos compete a los tumaqueños, nariñenses, ni a los colombianos. La comunidad internacional no puede estar ausente con lo que está pasando en Tumaco. Debe aportar y poner de su parte para ayudarnos a encontrar una salida a este grave problema.

ECOS: ¿El Presidente Juan Manuel Santos debe insistir a través de la ONU para que se aborde de una vez por todo este tema y se entre de lleno a buscar nuevas políticas entre las naciones para la lucha contra las drogas?

MER: Sí y de hecho lo ha venido haciendo. El jefe de Estado colombiano se ha pronunciado ya sobre el manejo que se le ha dado a los cultivos ilícitos  en el mundo entero. Lo que esperamos es que esa voz del Presidente Santos a nivel mundial sea escuchada por los mandatarios de las diferentes naciones y así le cambiemos el rumbo al tema del tratamiento del narcotráfico.

ECOS: Un senador como Manuel Enríquez Rosero que vive en carne propia lo que le está pasando a sus coterráneos, qué le pide al Secretario General de la ONU para que se avance en ese tema?

MER: Me parece que la ONU debe enviar una comisión especial para que sobre el terreno se dé cuenta de lo que está pasando en Tumaco. Sería una acción importante de gestión de ese organismo, porque necesitamos que el mundo entero y principalmente Estados Unidos, conozca de primera mano cuál es la situación que estamos viviendo en la costa pacífica de Nariño.

ECOS: ¿Si la comunidad internacional le dio la mano, ha apoyado y sigue apoyando el proceso de paz en Colombia, cree que necesitamos de ellos también para darle una solución al problema del narcotráfico, que es un combustible a la violencia en Colombia?

MER: Necesitamos hoy más que nunca de parte de la comunidad mundial ese apoyo, ese respaldo. Sin la comunidad internacional no vamos a poder ganar esta lucha. Es una guerra que implica enfrentarse a los grupos criminales más poderosos y ricos del mundo y solos no podemos hacerlo. Necesitamos urgente el apoyo de la comunidad internacional.

ECOS: ¿Para antier es tarde la presencia del Presidente Santos  en Tumaco? 

MER: Espero que el Presidente reciba esta propuesta aprobada por el senado porque estamos muy preocupados por la suerte de nuestra costa pacífica nariñense.

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