Entrevistas
Uno de los Representantes a la Cámara que más le ha aportado al desarrollo de la institucionalidad del Congreso, no solo por sus conocimientos en el procedimiento para hacer las leyes y del control político, es el abogado penalista, Germán Navas Talero, quien tiene ya ganado un liderazgo en la corporación.
Sus pronunciamientos siempre llaman la atención no solo en las comisiones sino en la plenaria, porque le pone el control de calidad y juridicidad al trabajo legislativo, para que muchos de los proyectos aprobados, no vayan a fracasar en su revisión ante la Corte Constitucional.
Sobre su pasado, presente, futuro y sus posturas respecto a los temas que maneja actualmente la Cámara de Representantes, el congresista Germán Navas Talero, del Polo Democrático Alternativo, aceptó esta entrevista.
LFGF: ¿Cuántos años en el Congreso?
GNT: Llevo 20 cumpliditos. Llegué como diría el Chavo del Ocho, sin querer queriendo. Intenté hacer política porque la gente me quería en la calle y la idea no era quedarme mucho tiempo, sobre todo por mi edad, estaba muy cerquita de la pensión, de tal manera que me quedé, pero me he comprometido tanto con el país que después de 20 años estoy acá.
LFGF: ¿Siempre en la Cámara de Representantes?
GNT: Sí y creo que será mi último período y no más Cámara de Representantes. No le envidio nada al Senado, no lo deseo, me gusta más esto porque aquí estoy representando a una ciudad olvidada como es Bogotá. Siempre he peleado con los alcaldes. Ningún alcalde le ha cumplido a Bogotá como la ciudad se lo merece.
LFGF: ¿De los pocos representantes a la Cámara que llega sin gastar mucho dinero. No queda nunca endeudado?
GNT: No porque he destinado a las campañas pequeñas sumas de dinero. Recuerdo que para una campaña teníamos un ahorro como de 10 o 12 millones de pesos para empezar y resulta que me costó como 18 o 20 millones. Unos amigos me ayudaron, pero la verdad, ninguna campaña ha superado los 120 millones, eso es lo máximo que he pagado y que es lo que me han dado por reposición de votos. Esa suma la guardo, la tengo ahorrada y cuando llega la otra campaña la utilizo. No es mi obsesión hipotecar mi casa.
LFGF: ¿Cómo considera que debe ser el ejercicio de la política en Colombia?
GNT: Servir, buscar las soluciones a las gentes más vulnerables. El de lograr que haya y se aplique justicia. Jamás se debe utilizar el noble ejercicio de la política para atropellar y a través de la ilegalidad, enriquecerse, por eso somos uno de los países más desiguales del mundo. Acabar con la corrupción es una de las prioridades actualmente en el ejercicio de la política.
LFGF: ¿En 20 años en la Cámara, qué es lo que más le ha incomodado o se arrepiente en el ejercicio como legislador?
GNT: Me duele que los congresistas no recuerden a su elector. Llega el momento en que los representantes y senadores piensan más en el Ministerio de Hacienda, pero no piensan en su elector. Por qué no salen a defender al elector?, porque el Ministro de Hacienda es el que les da la limosnita. Estos congresos han sido mendigantes, es lamentable decirlo, pero es cierto.
LFGF: ¿Debe existir en Colombia un Congreso Bicameral o Unicameral?
GNT: Considero que Bicameral. Si este Congreso hubiera sido unicameral cuando Pastrana intentó consolidarse como gobernante y exprimir al Congreso, luego del llamado “Pomaricaso”, sino hubiese sido por la Cámara, se lleva de calle la institución. Ellos querían cerrarlo. Permitir que Pastrana legislara por seis meses mientras que convocaban a nuevas elecciones del legislativo.
LFGF: ¿Qué sucedió luego?
GNT: La Cámara a través de este personaje se les atravesó, presenté una ponencia convocando a elecciones generales, o sea Congreso y Presidente. Fui el autor, no fue Pastrana, no fue Serpa como dicen, ahí están los archivos. Presenté ponencia a las 5 PM, antes que retiraran el proyecto. Así frené esa iniciativa, le gente entendió que había dos soluciones no una sola. Una era convocar a elección de Congreso y la otra, elección de Presidente. Eso indudablemente le gustó a la gente. Recuerdo que Horacio Serpa en Palmira hizo una marcha roja pero con la idea mía y con el proyecto mío que ya estaba en camino.
LFGF: ¿Nos tiene atrasados en democracia y desarrollo el Sistema Presidencialista?
GNT: Sí, e insisto que sí. Siempre he dicho que el Congreso de la República es como una notaría donde se auténtica la voluntad del Presidente de la República. Aquí el Congreso no raciocina, obedece a la Casa de Nariño.
LFGF: ¿Aún en esta época que suena la falta de mermelada?
GNT: Veo que la Rama del poder legislativo quiere mostrar independencia, aún nos falta. El Presidente de la Cámara Carlos Chacón ha manejado muchos temas con firmeza, eso hace grande la institución y demuestra que se debe respetar al Congreso, pero aún más, hacer valer la independencia de los poderes públicos.
LFGF: ¿Cómo acabar con la influencia del Ejecutivo en las decisiones del Legislativo?
GNT: Vengo trabajando un tema y surge de la necesidad que tiene el Congresista de llevar algo a su región, demostrar que trabajó por sus electores, porque si él lleva una ley que dice que habrá descuento para tal cosa, por ejemplo, eso el pueblo no lo siente, nuestros pueblos no están preparados como el Sueco para entender eso. A nuestro pueblo le gustan las cosas tangibles, si usted llega con el puente o con el parque, eso sí gusta, pero eso no lo pueden hacer ahora porque los Congresistas no pueden ordenar un gasto de un solo peso. Entonces para conseguir la plata, el Congresista se le arrodilla al Ministro para que él, muy generoso, le dé eso que llaman mermelada, le dé la partidita que requiere para el puente o para el parque.
LFGF: ¿Cuál en sí ha sido su propuesta sobre el tema?
GNT: En esta iniciativa me ha acompañado el Presidente de la Cámara Carlos Chacón. Permitirle al Congreso que en forma directa y pública asigne recursos para sus regiones. Hay sumas intocables: pago de deuda externa, educación, salud, etc. Pero esas sumas que se reparten a capricho de los ministros, lo que constituye la mermelada, se van a entregar en plenarias en la aprobación del presupuesto, con la intervención de los Congresistas. Cada uno dice qué está necesitando su región, hacia donde van esos recursos. De tajo acabamos con esa humillación, porque si usted quiere comprar una carretilla para el pueblito donde nació, tiene que decirle al Ministro que le ayude.
LFGF: ¿Simple y llanamente participan del presupuesto para obras en sus regiones?
GNT: Obvio, no podrán ser partidas improvisadas, cuando usted le solicita a esa comisión del Congreso, a la plenaria, la adjudicación, tiene que estar demostrado cuál es el fin. Se trata de acabar con lo que sucede actualmente, que el Ministro llama al congresista y le dice camine tomamos un tinto en el Ministerio y le pregunta que es lo que tú quieres, qué es lo que necesitas?, entonces el Parlamentario, normalmente un tipo de provincia, le dice que estamos con tal proyecto y lo queremos viabilizar, sí, pero ayúdeme con tal ley, le contesta el Ministro.
LFGF: ¿Si son varios Congresistas de determinada región, cómo se establecería el tema de las prioridades?
GNT: Precisamente el voto se hará en la plenaria, ella es la que va a decidir. Lógicamente las comisiones económicas presentan los presupuestos, las partidas y nosotros vamos a entregarlas así, que todo el mundo intervenga. Ahora solo interviene el Ministro y el parlamentario que está sentado en la silla o en las rodillas del ministro. Aquí todos intervienen. Obviamente toda reforma constitucional requiere una ley que la reglamente, estaremos pendientes una vez que se apruebe esta iniciativa comenzar a trabajar para evitar que los Congresistas sigan siendo convidados de piedra en la adjudicación de las partidas presupuestales.
LFGF: ¿El tema arranca desde el punto de vista constitucional y el legislador reglamenta el trámite de un 20 % de las asignaciones para las regiones?
GNT: Así es.
LFGF: ¿Qué le quitaría en este momento a la Constitución del 91 y qué le pondría?
GNT: No le quito nada. Le agrego la posibilidad a los Parlamentarios de intervenir en la adjudicación del presupuesto. Aquí hay gente que le quiere quitar la tutela, esos son dictadores.
LFGF: ¿Es intocable la tutela?
GNT: La tutela es un patrimonio de los Colombianos, de los nacidos y de los que aún están por nacer, porque una madre en estado de embarazo puede tutelar en beneficio de ese niño que está por nacer. Para todo la tutela no debe tocarse. Es cierto que a los empresarios y a ciertos personajes no les gusta porque los volvieron vulnerables, los obligaron a entender; anteriormente mandaban, hoy en día, tienen que entender.
LFGF: ¿El tema de la reelección presidencial fue un error para el desarrollo institucional y que ocupó la democracia por espacio de 16 años?
GNT: No fue un error, fue un pecado mortal, sobre todo en la forma como se hizo la de Uribe.
LFGF: ¿Está blindada completamente la Constitución sobre ese tema para que no se repita en la historia política del país?
GNT: Yo creí que estaba listo antes, porque a mí me enseñaron en la universidad que las prohibiciones taxativas del constituyente primario no podían ser derogadas ni modificadas por el constituyente secundario que sería el Congreso y siempre se lo decíamos no matar, no habrá esclavos en Colombia, no hay reelección, y resulta que nos voltearon la torta con una mayoría acomodaticia y una tesis de la Corte terminó aceptándola, no importa que haya una Yidis y un Teodolindo detrás.
LFGF: ¿Qué papel tuvo la Rama Judicial respecto al control en ese tema?
GNT: Nos salvaron los jueces de una dictadura. Los jueces tienen que controlar los desmanes del ejecutivo.
LFGF: ¿Cómo ve la reforma Política que están tramitando?
GNT: Para mí lo fundamental sería el voto electrónico que no les gusta a ciertas personas, a las mayorías de los partidos no les gusta porque acabarían con es vagabundería de la forma como se hacen las elecciones.
LFGF: ¿El Voto obligatorio reduce los costos en las campañas?
GNT: A mí me gusta. Claro que reduce los costos, no viola los derechos fundamentales porque yo no obligo a nadie a que vote por alguien sino que vote.
LFGF: ¿Acabar con el Consejo Nacional Electoral por un Tribunal Electoral?
GNT: A mí sí me gusta porque lo actual no es organismo que administre justicia, sino que es vocero de los partidos. Lo vimos cómo los amigos de Peñalosa todos los que dijeron que no podía haber revocatoria, ellos no administran justicia, ellos acomodan mayorías. Se requiere un Tribunal Electoral que bajo los patrones de administrar justicia, cumplan con su mandato.
LFGF: ¿Las listas cerradas?
GNT: A los partidos pequeños no les sirve, a los grandes sí. Hay que llegar a un acuerdo con ellos porque a los partidos pequeños y los líderes pequeños no tienen votos en todas partes, entonces no es fácil. Aceptaría cualquiera de las dos, con las dos he jugado, no tengo problema.
LFGF: Qué espera usted de este Congreso y de este gobierno?
GNT: Que recapacite y entiendan que al Congreso se viene legislar y no a obedecer. El Presidente Duque que por favor mire cuál fue su plan de gobierno, cuáles fueron sus promesas y que las cumpla y no haga ahora todo lo contrario de lo que dijo en campaña.
LFGF: ¿Por qué quiere que lo recuerden los bogotanos mientras ha sido Representante a la Cámara por Bogotá?
GNT: Que me recuerden porque siempre he sido su defensor. Nunca he ido a pedirles nada a ninguno de los Alcaldes e incluso siendo copartidario míos, llegado el momento, les exigí cuentas.
LFGF: Si la memoria no me falla ¿a través de su ejercicio de control político ha traído a los alcaldes al Congreso?
GNT: Si claro. Recuerdo que el Señor Garzón vino una vez citado, me reconvino, inclusive dije que si tocaba traerlo con policía, que lo trajeran.
LFGF: ¿Cuál alcalde de Bogotá, le ha servido y ha mejorado la calidad de vida de sus habitantes?
GNT: Ninguno. Petro, pocón pocón, hay que reconocerle -no fui Petrista- se preocupó por la alimentación, la educación de los marginados por eso en los barrios pobres lo quieren mucho. Se ocupó bastante de ellos. Debo reconocerlo.
LFGF: ¿Cómo ve este nuevo Congreso sobre todo en la Cámara, a esa nueva generación qué les dice?
GNT: Que trabajen y que no le obedezcan todo al Ejecutivo. Nos eligieron para representar al pueblo, no para buscar prebendas políticas.
Bogotá, d. c, 28 de diciembre de 2018
Por Luis Fernando García Forero.
Fuente Revista Poder Legislativo.
El comandante de la la Sexta División del Ejército, General Cesar Augusto Parra León, en diálogo con ECOS se refirió a varios temas que tienen que ver con el desarrollo de la institucionalidad en Colombia.
ECOS: ¿Qué opinión le merece la nueva cúpula militar?
CAPL: Son oficiales de lujo y es del resorte del señor Presidente de la República y de su Ministro de la Defensa, hacer estos cambios. La mayor parte de los Generales, Almirantes y en general los oficiales, todos aspiramos a ser comandantes de sus respectivas áreas. Sí, es un anhelo el querer ser comandante de mi Ejército Nacional.
ECOS: ¿Es consciente de que lo pueden llamar a calificar servicios?
CAPL: Cuando se llega a General en cualquier momento uno se puede ir. Claro que estoy consciente de eso, el día que me tenga que ir me voy feliz de mí ejercito, he disfrutado mí trabajo, he servido con mi trabajo, me he formado con mi trabajo, le he servido con amor a la patria, y a éste país, y hasta cuando el señor Presidente lo tenga a bien, estaré aquí respondiendo.
ECOS: ¿Pensó que llegaría a ser General?
CAPL: Claro que sí. Cuando usted entra como cadete, lo ve lejos, difícil, pero a la luz del túnel, lo ve. La vida lo va llevando a ser merecedor de este grado. Parte de mi vida militar se la debo a muchos de los que han estado a mi lado, mis soldados. No se puede llegar a ser General sin el trabajo de los hombres que lo acompañan a uno.
ECOS: ¿Cuántos años en el ejército?
CAPL: Cumplo 34 años el 19 de enero de 2019, tenía 19 años cuando ingrese a mi glorioso ejército.
ECOS: ¿Cuál es su mayor satisfacción en el Ejército?
CAPL: Muchas, mi padre siempre quiso que fuese general. Recuerdo que me dijo: “hijo por lo menos que llegue a ser General”, se lo cumplí, pero él solo me vio como Coronel. La otra satisfacción grande, cuando me llamaron a ser General del Ejército de Colombia.
ECOS: ¿Ha soñado con ser Comandante General de las Fuerzas Militares?
CAPL: Si claro, creo que tengo las convicciones y las capacidades, eso solo lo sabe Dios y el Presidente; he aprendido que al que le van a dar, le guardan.
ECOS: ¿Tenemos más o menos 250 mil hombres en el Ejército y en el Presupuesto General de la Nación el Ministerio de Defensa es la segunda partida en recursos. Hay muchos hombres en las Fuerzas Armadas?
CAPL: Es una buena pregunta William, nuestros comandantes señalan que cada día debemos ser más fuertes y los hombres hay que mantenerlos. Tenemos que cuidar las fronteras por las amenazas de grupos delincuenciales y amenazas que persisten en algunas regiones.
ECOS: Todos los colombianos nos sentimos orgullosos de nuestro Ejército, esto es innegable, pero ¿250 mil hombres no cree que son muchos, teniendo en cuenta que las FARC ya son un partido político?
CAPL: No es un Ejército grande, es normal. Tenemos unas fronteras porosas por eso debemos tener batallones fuertes porque hay que combatir las disidencias, el ELN, las bandas criminales, la defensa de la soberanía Nacional, es lo más importante.
ECOS: Putumayo, Caquetá y Amazonas, se caracterizaron ayer por el tema de la coca y la violencia. ¿Ha cambiado todo?
CAPL: Si claro, después de que llegué aquí a esta zona como General le hice un llamado a los empresarios, ganaderos, comerciantes de los tres departamentos y le hemos cambiado la cara a esta zona del país. Tenemos miles de turistas que llegan a diario a estos lugares, porque disfrutamos la fauna, flora, ríos y mil cosas para mostrar. Toda esa maravilla la hemos conseguido con la comunidad, los civiles los empresarios y el Ejército.
ECOS: ¿Cómo está el orden público en estos tres departamentos?
CAPL: Desde el 2016 cuando las disidencias nos mataron dos soldados, no hemos tenido más hombres asesinados, pero lo más importante es que seguimos trabajando con la Fiscalía y todas las autoridades para combatir las disidencias, pero también trabajando con la comunidad.
ECOS: ¿Esas disidencias le siguen haciendo daño a las comunidades de la zona que usted maneja?
CAPL: Tenemos criminalidad y son fuertes. Alias “cadete” es uno de los bandidos que tenemos en la mira, son estructuras disidentes que se dedicaron al narcotráfico pero seguimos trabajando para capturarlos o darlos de baja. Este año hemos capturado 26 bandidos, nos preocupan dos casos en Caquetá y Putumayo que son la extorsión y el narcotráfico, pero seguimos adelante trabajando para brindar la tranquilidad y seguridad a nuestras comunidades.
ECOS: ¿El tema de los falsos positivos es el lunar negro del ejército, pero los colombianos y el mundo entienden que son unos pocos que dañan la buena imagen de nuestro ejército. Qué está haciendo usted para que no pase eso con los más de 20 mil hombres que están a su cargo?
CAPL: Tenemos unas fuerzas militares mucho más organizadas, estructuradas y más conocimiento en la aplicación de los D.D.H.H., con más capacitación a nuestros hombres. Mis superiores diariamente nos están señalando el camino, la ruta, los valores y la honestidad. El trabajo por parte de cada uno de los comandantes es ejemplar.
ECOS: ¿Cómo trabaja con la comunidad, que parámetros sigue?
CAPL: Hace más de 34 años entendí, gracias a mis padres, que el poder es para servir y gracias a estas enseñanzas, lo he hecho y sigo haciendo. Desde que ingresé al ejército, nunca he mirado a nadie por encima del hombro.
ECOS: El tema de la fumigación aérea tiene muchos contradictores a favor y en contra, ¿qué piensa?
CAPL: Nosotros venimos trabajando en las distintas áreas de erradicación con las políticas del Gobierno Nacional, hemos erradicado manualmente más de 12 mil hectáreas en los tres departamentos.
ECOS: ¿Pero están trabajando mancomunadamente con la población y los campesinos?
CAPL: En el Putumayo fue muy difícil, desde el año pasado venimos trabajando con los campesinos para erradicar y lo estamos haciendo. Reunimos las comunidades y entendieron que había que hacerlo, hoy es un éxito. En el putumayo ya no hay bloqueos, tenemos total control del territorio.
ECOS: ¿Y están de algún modo sustituyendo, por el pan coger los cultivos ilícitos?
CAPL: En algunos lados sí, les presentamos los proyectos y los están ejecutando.
ECOS: ¿Percibe que los campesinos no quieren seguir en la siembra de Coca?
CAPL: Sí. Los campesinos están cansados de este tema ilícito que solo les ha dejado desolación, desgracia y amargura. Siguen igual de pobres, no quieren seguir en esto. También porque sienten la presión del Ejército, de la Policía y del Estado.
ECOS: ¿Muchos problemas con las disidencias de las FARC?
CAPL: Han venido generando problemas, extorsionando y llamando a muchos de los que se desmovilizaron para que vuelvan a las cuadrillas de bandoleros, pero les estamos llegando con todo el peso de la ley, la Policía, la Fiscalía, el Ejército y todos los Estamentos del Estado, respetando los derechos, pero combatiéndolos.
ECOS: Vio caer a muchos de sus soldados, ¿Cambió esto con la paz, qué cambio?
CAPL: Sí claro, tengo que reconocerlo, fui el comandante del comando operativo 6 y desafortunadamente en muchas oportunidades me tocó recoger a mis soldados mutilados, sin piernas, sin una mano, ciegos, quemados, muertos. En el tiempo que llevo aquí, no hay toma de poblaciones, ni muertos, ni heridos, tenemos total control de la zona, es evidente que seguimos combatiendo, pero no como cuando estaban las FARC.
Bogotá, D, C, 17 de diciembre de 2018
Por William Acero Arango.
El Presidente de la Comisión Primera del Senado, Eduardo Enríquez Maya, se muestra preocupado por el rumbo político de Colombia. Es certero en señalar que las cosas no le están saliendo bien al Gobierno en el Congreso de la República.
ECOS: ¿El Gobierno ha improvisado con los temas ante el Congreso?
EEM: De entrada cometió dos errores. Presentó un proyecto de reforma que no se sabe a qué apuntaba, si a la reforma a la justicia, a la administración de justicia o a la reforma de la impartición de justicia. Son cosas supremamente diferentes. En el trámite fue perdiendo su imagen, era más importante por lo que no decía que por lo que significaba. Eso en nada contribuía a sortear los difíciles momentos que vive Colombia en materia de justicia. Lo otro, la Reforma Política. El centro de esa reforma, la lista cerrada, está vigente en el esquema de la política colombiana.
ECOS: ¿Por ese tema convocaron a los senadores para conciliar este domingo a las 7 PM?
EEM: Se va a conciliar el domingo último día de sesiones, cinco horas antes de que finalicen las sesiones, ojalá tengan éxito. Si no lo tienen, es mejor que no haga tránsito a la segunda vuelta porque en nada contribuye a mejorar la forma de hacer política en Colombia.
ECOS: ¿Que se hunda esa reforma?
EEM: Es mejor, no le veo ninguna gracia. Todavía hay tiempo suficiente en lo posible para lograr un consenso en dos temas fundamentales: reforma a la política y reforma a la justicia.
ECOS: ¿Pero el Partido Conservador ha apoyado esas iniciativas?
EEM: El partido se ha portado a la altura de las circunstancias, no le ha dicho en ningún momento no a las propuestas del Presidente Duque. Así se desconozca al partido, somos partido de gobierno pero no coadministramos absolutamente nada. Lo más importante es estar de acuerdo con los programas y sobre todo con aquellas demandas que hace a diario el pueblo de Colombia.
ECOS: ¿Ha fallado Duque o sus Ministros?
EEM: No ha fallado Duque sino que este es un sistema un poco difícil imponerlo de la noche a la mañana y alejado de los partidos políticos. Creo que el Presidente Duque debe retomar esta situación como jefe de Estado y los Ministros en buena hora deben actuar con sinceridad, pensando por encima de sus intereses personales, en el país.
ECOS: ¿Muy tempranero, pero el Presidente Duque debe revaluar su gabinete, buscar fórmula de consensos para proyectar los grandes cambios en el Congreso?
EEM: La razón puede engañar al ser humano, más no la conciencia. Ellos deben ser conscientes, todos los Ministros se deben preguntar: ¿Estamos preparados para asumir este reto o no? y los que no estén preparados creo que deben ser muy sinceros con el Presidente en respuesta a la confianza que él depositó escogiéndolos como las mejores. De manera que eso está en el proceder, en la altura, en la nobleza, en la grandeza de los señores Ministros y Ministras que escogió el Señor Presidente para el inicio de su gobierno.
ECOS: ¿Con lo que dice, la titular de la Cartera Política debe renunciar?
EEM: Me queda muy difícil hacer ese pronunciamiento. Tuve el honor de ser compañero de Nancy Patricia cuando fue representante y senadora, además presidenta del Congreso, conozco de su amor por Colombia, de su compromiso. Lo que pasa es que tampoco un Ministro puede llevar sobre sus hombros un nuevo estilo de gobierno, el de nada con los políticos.
ECOS: ¿No reciben a los congresistas?
EEM: Hay algunos Ministros y Gerentes de Institutos que prácticamente han dado orden que no quieren absolutamente nada con los políticos. Guste o no, este país es esencialmente político. No se puede divorciar lo técnico de la política. El binomio técnico y político es indisoluble.
ECOS: ¿Ni siquiera son recibidos para buscar las soluciones a los problemas regionales?
EEM: El expresidente Alberto Lleras Camargo decía que los Ministerios son instrumentos para hacer la paz de las regiones. Hay departamentos que no han sido distinguidos con nada, no tienen una persona, una mujer o un hombre que acompañe al Señor Presidente en tan difícil tarea. De manera que hay tiempo de reflexionar y ojalá no sea tarde porque queremos que al Señor Presidente le vaya bien y por ende al país.
ECOS: ¿Cree que el Presidente Duque está alejado de su bancada o del senador Uribe, o al contrario, Uribe está influyendo en el jefe de Estado?
EEM: Hay un nuevo estilo de gobierno que se reduce a tres posiciones: apoyo al gobierno, independencia u oposición. Parece que los señores Senadores y Representantes del Centro Democrático tienen dificultades al interior de su bancada, parece que unos son reconocidos y otros son desconocidos, si eso es así, el camino no se despeja, ni se despejará.
ECOS: ¿Estamos hablando entonces que el tema de la mermelada, la figura metafórica actual en la política colombiana, está influyendo en la misma bancada de gobierno o sea el CD?
EEM: Si hay un derecho esencial es que los electores votan por la persona en quien tienen confianza para que los represente con dignidad, con decoro, que luchen, si se quiere peleen por las obras de reivindicación en los territorios, en los municipios alejados. Lo malo es que a muchos municipios no les llega la mermelada sino la hiel y por eso viven amargados y eso es generador de violencia. En mi tierra, la costa pacífica no ha desaparecido ese germen patógeno de la violencia: coca, muertos. Entonces los funcionarios del Gobierno deben hacer presencia y no seguir en ese olvido secular al que nos han tenido sometidos por años.
ECOS: ¿La Paz no va a iniciarse en las regiones como tanto se insistía en el Gobierno Pasado?
EEM: Lo grave es que todo indica que el 30 % de los señores de las FARC se regaron en otros grupos al margen de la ley y otros se han organizado para seguir con el secuestro, con el cultivo de la coca y con la muerte.
ECOS: ¿Por qué cree que se dió?
EEM: Al interior de esta organización hubo desacuerdos ideológicos, políticos, económicos, de dominio territorial, algo hubo. Estas cifras no me las estoy inventando y lo más grave a todos estos problemas es que el Estado está comprometido a indemnizar a ocho millones 730 mil víctimas de conflicto.
ECOS: ¿Qué hacer entonces para viabilizar los proyectos en el Congreso y el Gobierno no se siga equivocando?
EEM: Un gobierno de concertación nacional y eso no significa que a un partido le den un Ministerio o le den un puesto, o unos recursos, No. El Presidente Duque hace uso de las buenas maneras. Hay que sentarse con los demás. Tener conciencia de que Colombia está en peligro y que la solución no es producir leyes, cuando el país parece desmoronarse, como decía Gabo. Por encima de las leyes está la conducta. Kan decía: obra de tal manera que su conducta se convierta en norma universal. Este es un tema de conducta.
ECOS ¿Consenso? ¿Qué hacer cuando usted mismo lo dice que ni siquiera los Ministros lo reciben?
EEM: Eso es lo grave. Esa postura la deben cambiar urgente. De lo contrario, no le va bien al Gobierno, tampoco al Congreso, ni a los colombianos.
ECOS: ¿Con el objeto de buscar consensos el Gobierno anunció una convocatoria con todas las colectividades en enero del 2019, esa sería una solución?
EEM: En política hay que hacer uso de la generosidad, de entender al otro, conciliar, concertar con él. Repito, creo que Duque se sobra en buenas cosas. Lo conocimos como compañero en el Senado. Esto puede tomar un nuevo sendero si hay generosidad y generosidad es bajarle un poco al lenguaje de que con los políticos nada. Qué hacemos si el congreso lo conforman los políticos.
ECOS: ¿ En definitiva el Presidente Duque debe enderezar el barco para bajar la marea de los problemas que aquejan a Colombia?.
EEM: Él tiene el timón en sus manos y es un excelente conductor. Debe saber si los pasajeros de primera banca sirven o no, para asumir los retos difíciles a lo que tiene que enfrentar. Los partidos y movimientos políticos quieren ser pasajeros y solo exigen un tratamiento decoroso. Que no piensen en eso de la mermelada de los auxilios, más bien en aceptar en la fuerza del Congreso de la República como un poder independiente. El Senado y la Cámara no es apéndice de ningún Gobierno.
ECOS: ¿Una solución sería instaurar el régimen parlamentario?
EEM: Es posible. Creo que quedan abiertos los canales de discusión porque este es un país con un régimen exageradamente presidencialista. El Congreso de la República es la rama seca del poder y algunos sectores de la rama judicial hace paro cuando quieren, el Congreso no hace paro nunca. Los tres poderes deben actuar armónicamente para buscar en lo posible la felicidad de la sociedad colombiana.
ECOS: ¿Le parece grave que el presidente Duque haya perdido su popularidad en un porcentaje bastante representativo en solo tres meses de haberse posesionado?
EEM: Claro, porque nos fue mal. Tuvimos dificultades con la salida del Ministro de Hacienda y su propuesta de Reforma Tributaria o Ley de Financiamiento. Nos fue mal con los paros de manera especial con los estudiantes, nos ha ido mal con el rechazo a los políticos y nos ha ido mal con la situación económica que tiene Colombia.
ECOS: Con la ley de Financiamiento se piensa recaudar $7.5 billones de pesos.
EEM: Eso aguanta como para un dolor de muela. Esos recursos para las necesidades de Colombia en materia económica como nunca, son muy graves. Muy graves.
ECOS: Hablando de la paz, ¿Cree que definitivamente se deben cumplir los Acuerdos de Paz entre el Estado colombiano y los excombatientes de las Farc?.
EEM: En Colombia no es que se necesite la paz. Se necesita hacer las paces, varias paces: ¿cuándo vamos a hacer la paces con los agricultores? ¿los que viven de la economía informal?, ¿cuándo vamos a hacer la paz con los enfermos que no encuentran clínicas ni hospitales?, ¿cuándo vamos hacer la paz con los estudiantes que salen bachilleres y no encuentran cómo entrar a una universidad? cuándo vamos a hacer la paz con la mujer maltratada?. ¿Cuándo vamos a hacer la paz con esta inseguridad reinante? Hacer la paz, no es la relativa que se logró con las Farc.
ECOS: ¿Y la paz con el ELN?
EEM: No solamente con los señores del ELN. La paz también con el compromiso ineludible de recuperar el dolor de 8 millones 730 mil víctimas del conflicto armado. Ese es el gran acuerdo de las paces que debemos hacer.
ECOS: ¿El Presidente Duque debe gobernar y darle participación a todas las Fuerzas que de una u otra manera lo acompañaron? ¿La solución?
EEM: El Presidente Duque debe gobernar con autoridad. No despreciar a nadie. Poner, como en los piñones de un motor, a los tres poderes públicos para que actúen armónicamente.
ECOS: ¿Es una solución política que debe nacer del Jefe de Estado?
EEM: La solución política es el acuerdo. Tenemos que estar de acuerdo Congreso de la mano con el Presidente de la República, con los gobernadores, con los alcaldes, con todo el mundo, con las cortes. Insisto, ponernos de acuerdo con todo el mundo. Este es un país que necesita acuerdos por encima de esa figura tediosa y fea que llaman mermelada. Necesitamos acuerdos por encima de la mermelada.
Bogotá, D. C, 16 de diciembre de 20218
Por Luis Fernando García Forero
La gobernadora del Valle del Cauca Dilian Francisca Toro, dijo que “si el gobierno nacional, no se sitúa al frente de cada una de las zonas donde las Farc tenían presencia antes de la desmovilización, los grupos al margen de la ley, el ELN y los Pelusos, conjuntamente con sectores mexicanos, se podrían estar apoderando de estos terrenos que dejaron los exguerrilleros.
La mandataria departamental tuvo a bien responder preguntas a Ecos sobre varios aspectos de su gestión:
Ecos ¿Cómo está el orden público en el Valle del Cauca?
DFT: Hemos disminuido en un 14 por ciento pero estamos quebrando la tendencia del pasado. Disminuimos de 4 a 3 dígitos el índice de los homicidios, que es donde medimos esto. El tema del sur del departamento afecta mucho por la coca, los grupos al margen de la ley. En Cali, Jamundí y Buenaventura, tenemos un trabajo con el Gobierno Nacional y las Fuerzas Militares y de Policía, así como un proyecto denominado “Atalanta” para combatir la ilegalidad y el narcotráfico.
Ecos: ¿Qué está haciendo su administración para combatir el tema de los robos callejeros, el rasponazo, el robo del celular?
DFT: Hemos trabajado con el CTI, la fiscalía, la policía y el ejército articuladamente para para combatir el robo y a los ilegales. El tema de la inversión social es primordial para que realmente los índices de violencia bajen. Es un mal grande, creemos y queremos que Cali y todo el Valle le de oportunidades a los más desfavorecidos, tenemos distintos proyectos que desarrollamos con las comunidades para que los que menos tienen, tengan oportunidades.
Ecos: ¿Farc y Venezuela o los hermanos Venezolanos, como está sorteando estos problemas?
DFT: Las disidencias de las Farc, son las que más están afectado, el ELN y los pelusos. Lo más preocupante es que en el Valle y Cali tenemos Coca y muchos de estos sectores quieren apoderarse de esto, por consiguiente las peleas entre ellos, afecta a la sociedad.
Ecos: ¿Cómo combatirlos?
DFT: Este departamento necesita control territorial de inmediato por parte del Ejército y la policía. Por eso le he insistido mucho al Gobierno Nacional con el tema de “Atalanta” que es como hemos denominado el proyecto para combatir a estos delincuentes.
Ecos: ¿Usted cree que ya hay espacios que ocuparon las FARC tomados por otros grupos al margen de la ley en el Valle?
DFT: Claro que sí, los mismos disidentes de las FARC, en la parte alta de Jamundí, de Tuluá. Los estamos identificando, hay mucha preocupación. También el ELN ha ocupado algunos espacios. Estamos trabajando para no tener un problema mayor al que teníamos cuando existan las Farc.
Ecos: ¿Cree que este Gobierno está dejando de lado la implementación de los acuerdos y la atención a los excombatientes?
DFT: Es muy prematuro señalarlo. Veo mucha voluntad del Presidente Duque, quiere trabajar por el país, nunca lo he escuchado decir que no seguirá con el proceso de paz, pero además confirma que continuará con el proceso de paz, cosa que nos parece muy importante.
Ecos: ¿Los impuestos anunciados y las reformas?
DFT: Fui congresista y se algo de eso. Es muy, pero muy difícil, que pase porque cada vez que quieren gravar la canasta familiar, siempre dije que no. Si insisten, está hundido el proyecto. No le auguro muchos votos en el Congreso.
Ecos: ¿Qué hacer para el roto fiscal o el restante?
DFT: Renta presuntiva, hay otros factores. El tema de la evasión, tenemos que encontrar fórmulas, pero no gravando la canasta familiar, esa no es la solución.
Ecos: ¿Está quebrado el hospital de Cali?
DFT: El hospital estaba a punto de ser cerrado, hoy estamos facturando más de $25.000 mil millones. Hemos corregido el tema de facturación y el administrativo. Vamos a sacarlo adelante.
Ecos: ¿Y el hospital de Buenaventura?
DFT: También lo estamos trabajando, antes de que culmine este año, vamos a tener en funcionamiento las salas de cirugía y otros módulos para todos los ciudadanos.
Ecos: ¿Está de acuerdo que se les alargue el periodo a los alcaldes y gobernadores?
DFT: Nada de eso, a mí me eligieron por cuatro años y además se hizo un plan de desarrollo para cuatro años.
Ecos: ¿El tema de la educación?
DFT: Creemos que si se invierte en educación estamos haciendo más patria, si invertimos en la educación de los niños, hacemos más patria. Es una de mis banderas y a los sectores más pobres les estamos dando todo el Kit escolar, adicionalmente, le estamos comprando a las mujeres cabeza de familia los zapatos para los niños de una fábrica que ellas tienen.
Ecos: ¿Qué programas para los bachilleres y universitarios?
DFT: Tenemos un programa para que los bachilleres tengan doble titulación y salgan técnicos. En el tema universitario estamos trabajando con todos los municipios para que los muchachos más porras, como se llaman y que es parecido a ser pilo paga, con la diferencia que aquí los convenios para estos muchachos los estamos haciendo con la universidad pública, le estamos dando todo.
Ecos: ¿Agua Blanca es el dolor de cabeza?
DFT: Estamos trabajando con todos los sectores con varios programas que estamos desarrollando con la comunidad: escuelas culturales, del deporte y nos ha dado un resultado grande. Tenemos que darles más oportunidad a estos muchachos.
Ecos: ¿Hay algunos gobernadores quieren que usted sea la próxima candidata a la presidencia, usted ya fue senadora, presidenta del Congreso, gobernadora, le suena?
DFT: Prematura la pregunta. Quiero culminar muy bien mi mandato como gobernadora y servirle a mi departamento.
Por William Acero Arango.
Noviembre 23 de 2018
Por Luis Fernando García Forero.- El Congreso de la República fue escenario en la Comisión Quinta del Senado, de la crisis en la construcción de la presa de Hidrohituango. Un tema que no sólo se ha cuestionado desde el punto de vista de la ingeniería, el proceso contractual, el tema ecológico, la terminación de la obra, entre otros, sino, por lo que puede pasar por las demandas.
En el debate participó el Gobernador del departamento de Antioquia Luis Pérez, quien al término de la sesión no dudo en responder a Ecos sobre el pasado, presente y futuro de Hidroituango.
Ecos: ¿Que quedó del debate?
LP: Hidrohituango es la obra más importante del país y el gobernador, como socio y parte del proyecto, debe velar por los que sufren con las contingencias, pero además, estar atentos para que se apliquen todas las normas del contrato de construcción. Eso fueron los aspectos que plantee en el debate. Además llamé la atención para que la obra quede bien.
Ecos: ¿A qué se refiere cuando expresa errores constructivos?
LP: Una obra pública mal hecha perjudica a la política, a los políticos, al Gobierno, a la gente y a la ingeniería. Lo que hemos presentado son unos errores constructivos que por razones de ingeniería, crearon la crisis que ha vivido Hidrohituango. También el sufrimiento de tanta gente aguas abajo del embalse. Eso fue lo que dije. Tenemos que recuperar esa obra porque es vital no solo para Colombia sino que los recursos de futuro que lleguen por ese gran proyecto, son una esperanza para el departamento.
Ecos: ¿Precisamente sobre los recursos, en definitiva cuánto va a ser el costo financiero de la obra y si realmente hay una crisis como lo han manifestados expertos en el tema?
LP: Es un proyecto que puede estar costando unos $9.7 billones. Va a tener unos costos adicionales que no son seguros en este momento, pero como bien lo ha dicho el Gerente de EPM, que es constructor, le puede costar más de $2 billones. EPM también tiene que tener en cuenta que el contrato que Empresas Públicas de Medellín firmó con Hidrohituango como Sociedad Anónima, tiene unas cláusulas penales de apremio que pueden ser hasta de 400 millones de US.
Ecos: ¿Está pasando el tiempo y la obra nada que concluye, sino se cumple quien responde?
LP: Empresas Públicas de Medellín debe responderle a Hidroituango como Sociedad Anónima por el lucro cesante. Es decir, la energía que no se produzca a partir del próximo 28 de noviembre de este año, es un dinero que le tendrá que pagar a Hidrohituango S. A, donde el departamento es el mayoritario.
Ecos: ¿Por lo visto es una suma cuantiosa, a cuánto ascendería?
LP: Si Hidrohituango se demora dos años para empezar a generar, ese lucro cesante puede estar cerca al billón de pesos y si se llegara a demorar cuatro años, que es el escenario más pesimista, ese lucro cesante que tendría que pagar EPM a Hidrohituango sería cerca de $2.1 billones.
Ecos: ¿Considera que es un tema grave, complejo?
LP: Es una obra donde tiene que haber mucha serenidad, mucha concertación, porque las sumas las cuales estamos hablando son gigantescas. He pedido mucho aquí en el Congreso de la República que leamos los contratos, que leamos los títulos de garantía etc, porque a veces uno ve unas peloteras bien grandes y la gente no sabe muy bien que es lo que sustenta estas dificultades tan grandes de Hidrohituango.
ECOS: ¿Cree que lo importante es terminar la obra?
LP: Eso es lo primero. Segundo, hay unas cláusulas de apremio de EPM como constructor que pueden ser de US450 millones. Tercero, con EPM hay también un lucro cesante que le debe pagar a Hidrohituango, cuarto, EPM tiene que reponer ante la CREG si no genera energía, quinto, de pronto EPM tendrá que comprar energía y también eso le puede dar unas pérdidas porque tiene que comprar a un precio y seguramente vender a menos precio. Y sexto, EPM va a sufrir seguro unas demandas muy grandes de la gente que está damnificada.
Ecos: ¿Cuál sería la solución ante semejantes dificultades y complejidad de ese proyecto?
LP: Las dificultades de esta obra son supremamente grandes, por eso en lo posible, aunque no es fácil, hay que mantener el buen humor y una alta serenidad para que esto no se vuelva un problema de carácter nacional y sobre todo político, porque a veces un partido político se va yendo a favor de una tesis u otra y eso también le puede traer maldad al proyecto.
ECOS: ¿Usted se refirió a que el proyecto empezaba con una empresa chilena, qué pasó después?
LP: La obra se dividió en pedazos. EPM la dividió en hitos y el primer contrato que hizo fue abrir dos túneles para desviar el río Cauca y sacarlo más adelante y poder construir la presa, porque no se puede construir una presa si el rio sigue pasando. Esos dos túneles se contrataron con una empresa chilena y el tiempo de duración eran 612 días y a los 825 días todavía la empresa chilena no había terminado la obra.
Ecos: ¿La supervisión e interventoría dónde estaba?
LP: Había constancias y llamadas de atención por parte de la interventoría, Fueron 25 llamadas de atención, donde decían vea no tiene el personal técnico, no tiene la maquinaria, vea, la poca maquinaria que trajo, está dañada. En mi opinión EPM fue muy tolerante con el contratista y fuera de eso le encimó $43 mil millones o sea de $146 mil millones paso a $185 mil por mayor permanencia en la obra, cuando en mi opinión, con todo eso que uno conoce, debieron haber sancionado a esa empresa.
Ecos: ¿Empezó mal ese proyecto?
LP: Después que un proyecto se atrasa más de 213 días, eso empieza a dañar todo el cronograma. Obligó a que EPM, en la ingeniería del desespero, diría yo, empezó a hacer un tercer túnel que fue el que estalló después. Un túnel que fue hecho sin el consentimiento de los asesores de EPM, pagados por EPM, sin el consentimiento de los dueños que eran Hidrohituango en esa época y seguramente por la celeridad no encontró un diseño adecuado para que un caudal del río Cauca en época de invierno pudiera entrar libremente.
Ecos: ¿Ese fue el grave error desde el punto de vista técnico?
LP: La Universidad Nacional de Colombia en un estudio muy serio, estableció que ese túnel no aguantaba más de un caudal de 1.200 mts cúbicos por segundo y los abriles desde hace 35 años tienen un caudal por encima de 1.600 mil 700. Eso en opinión de la Universidad Nacional de Colombia, hizo estallar el túnel y generar esta crisis. A eso se le suma que EPM en una forma intempestiva había tapado los dos túneles anteriores, que si no los hubiese tapado, ninguna crisis estuviéramos viviendo hoy.
Ecos: ¿Han interpuesto acciones jurídicas?
LP: Estoy en una situación unas veces dulce y otras amargas. Uno como gobernador tiene unas funciones, pero ya como dueño de la obra, debe hacerle reclamación al contratista. Lo peor que le podría pasar al Estado y a la energía colombiana, es permitir que no se corrijan a tiempo las obras que están con dificultades de ingeniería. Eso es lo que estamos haciendo nosotros. Eso tiene unas multas si la obra va mal y si el Gobernador o Hidrohituango, no las cobra, después empiezan a investigarnos por detrimento patrimonial.
Ecos: ¿Quiénes son los responsables de lo que está pasando y sigue pasando?
LP: Es un tema que va surgiendo día a día, EPM tiene que hacer un examen interno para definir qué fue lo que realmente pasó allá, quiénes son los culpables, si los culpables están al interior de EPM o si son subcontratistas privados de EPM que los contrató en su debido momento para adelantar obras y que cometieron algunas de estas irregularidades que hemos mencionado.
Ecos: ¿Hubo irregularidades desde el punto de vista contractual?
LP: No. He dicho que han existido errores constructivos y eso es distinto. Es decir, que con algunos contratistas se fue tolerante. Hubo un contratista que demoró más de 213 días el proyecto. Esos atrasos empezaron a generar unos errores sucesivos y cada uno de ellos se puede contrastar con fechas, con errores precisos. Como le dije, la Universidad Nacional de Colombia presentó un informe y efectivamente dice que hubo problemas en el diseño de los túneles, que cuando cerraron dos túneles no cabía el agua por el único túnel que dejaron en el río Cauca y que eso hizo estallar el túnel. Hubo errores sucesivos y eso se tendrá que aclarar con EPM y EPM tendrá que entrar a responder.
Ecos: ¿Podríamos decir que es un cuestionamiento a la ingeniería colombiana?
LP: Nadie en este país debe ser tolerante con los problemas en las obras de infraestructura. Una obra mal hecha desacredita al gobierno, desacredita la ingeniería, desacredita a los políticos y perjudica a la gente. Se convierten como símbolos de elefantes blancos inútiles, por eso en medio de toda la buena amistad que uno tenga con Empresas Públicas de Medellín, con la Alcaldía, hay que ser muy rigurosos para que toda obra pública quede bien.
Bogotá, D. C, 1 de noviembre de 2018.
Tomado de El Espectador- En octubre de 2016, este abogado y geólogo, asumió la presidencia de la ANH. Fue la época más dura de la crisis por los más bajos precios del crudo de los últimos 30 años. Fue necesario generar mecanismos para que la producción no decreciera. Las empresas del sector los acogieron, la actividad exploratoria se recuperó y hoy el país aumentó la producción diaria de crudo a 850.000 barriles. Las reservas de petróleo ahora son de 5.7 años y en gas 11.5 años. El directivo detalla cómo lo hizo.
Orlando Velandia, presidente de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, hablando sobre el balance de su gestión desde 2016. Fotos: Carlos Julio Martínez - prensa ANH
¿Qué pasaba en el sector en 2016, cuando tomó posesión de este cargo?
Llegué y el país y el mundo estaban viviendo quizás la mayor crisis de precios de los últimos años. La actividad exploratoria estaba cayendo y las cifras eran preocupantes, porque cuando los precios están bajos, las compañías no están buscando petróleo, y si las compañías no buscan petróleo no tiene sentido que salgamos a ofertar, sería una torpeza fiscal.
Ante ese panorama, la tarea de la ANH consistió principalmente en garantizar que Colombia tuviera combustible. Tener combustible se traduce en el gas en los hogares, la gasolina en los vehículos y poder llevarles a muchos de los campesinos los cilindros de gas que requieren. Pero para garantizarlo necesitamos dos cosas: primero, que estemos produciendo lo que las refinerías exigen, y segundo, que produzcamos las acciones necesarias para reponer las reservas que se van consumiendo
¿Qué medidas tomaron?
Desarrollamos varias acciones. La primera consistió en que las compañías no nos entregaran los contratos por la caída de precios. Para ello adoptamos unas medidas para flexibilizar los términos de los contratos y así garantizar que se quedaran en Colombia y que las inversiones no se perdieran, sino que las pudiéramos materializar de cara a un futuro mejoramiento en los precios.
La segunda era mantener los niveles de producción para llevar el crudo a las refinerías y al mismo tiempo generar los excedentes de exportación necesarios para tener una balanza comercial adecuada. Las dos tareas las logramos: las compañías se quedaron y se mantuvieron los compromisos de inversiones por más de US$1.200 millones, y esas inversiones son las que ya se están empezando a ejecutar, específicamente en el año pasado.
Las crisis permiten replantearse. ¿Pasó lo mismo en este caso?
Sí. Aprovechamos ese momento para repensar la competitividad del sector. ¿Qué tan competitivos somos a nivel mundial y dónde pueden estar los reparos al esquema contractual? Para ofrecer a futuro elementos a tono con las necesidades del mundo. Este sector se dinamiza permanentemente, es un negocio de compradores, y los compradores son las compañías que, dependiendo de cómo están las relaciones del mercado, van a buscar en cada país la mejor opción para invertir. Miran dónde es más fácil celebrar un contrato y dónde encuentran más facilidades de infraestructura y de servicios y donde ofrecen mejores condiciones contractuales.
La ANH había contratado un estudio de competitividad en el 2014 y muchos de los elementos que estaban plasmados en él los retomamos, rediseñamos el esquema contractual y hoy tenemos un panorama mucho más competitivo desde el punto de vista de obligaciones contractuales. Dos tareas que teníamos que hacer para administrar la crisis y una para prepararnos hacia el futuro.
La recuperación del sector empezó en el 2017. Hablemos de las cifras.
Comenzamos este gobierno con un nivel de producción cercano a los 769.000 barriles diarios y el crudo a US$80. Tuvimos que enfrentar la más dura crisis de precios y, con todo, logramos producir 100.000 barriles más en medio de ese panorama, de tal forma que llegamos a 2017 con cerca de 855.000 barriles de producción diaria, con el crudo a US$42. Si no hubiésemos administrado esa coyuntura de forma adecuada, nuestra producción se hubiese caído por debajo de los 700.000 barriles, que sería una cifra muy difícil de manejar.
Nuestro nivel óptimo es estar por encima de los 850.000 barriles. Creo que lo hemos logrado en 2015, 2016 y 2017.
¿Qué pasó con el número de pozos y de taladros en ese momento?
Pasamos de 21 en 2016 a 59 pozos en 2017. Y de tener 27 taladros en campo operando pasamos a más de 120 el año pasado. Por eso, lo peor que hubiera podido pasar es que nos hubiera cogido la recuperación de precios de 2017 sin contratos.
¿Cuál es la técnica que han usado para la extracción durante estos años?
En Colombia no producimos un barril de petróleo en yacimientos no convencionales y, por ende, no producimos petróleo con la técnica del fracking. Estamos en la fase de conocer cuáles son nuestros potenciales y evaluar si existen o no. Hay que darle tranquilidad a la gente de que en Colombia no se está haciendo fracking, que es la tecnología de extracción cuando el hidrocarburo se queda atrapado en la roca generadora.
Usted hablaba de la importancia de estar a la vanguardia en el mundo. Actualmente, ¿cuántas empresas extranjeras están instaladas en Colombia?
La mayoría de las compañías son de capital extranjero. Son 131 empresas con contratos vigentes según lo que está en el SSCH, a esas empresas se le restan 28 que confirmado con la Cámara de Comercio son 100% colombianas, para un total de 28 colombianas y 103 extranjeras.
¿De cuánto fue la inversión extranjera este año?
En el año crítico (2016) tuvimos cifras de US$2.900 millones de inversión extranjera. El año pasado subimos a US$3.400 millones, y este año vamos a estar entre US$4.200 millones y US$4.500 millones al final. Eso muestra el nivel de cambio del comportamiento. Yo aspiraría a que lleguemos muy rápido al orden de los US$6.000 millones de inversión en el sector, para lograr los niveles de actividad exploratoria que nos permitan mantener la producción y aumentar la autosuficiencia petrolera.
¿Cuántos empleos genera la industria actualmente?
Tenemos un estimativo de aproximadamente 100.000 empleos directos, y por cada empleo directo se generan cuatro indirectos. Así mismo hay que tener en cuenta que cerca del 50 % de la inversión social regional es financiado por las regalías derivadas del petróleo, todos esos empleos que generan la construcción de esas obras no se han contado.
¿Cuáles son las tareas para los próximos años?
Afortunadamente supimos administrar bien la crisis, pero hay que seguir trabajando en el relacionamiento con las comunidades, generar una mayor articulación institucional entre todas las entidades que tienen que ver con el desarrollo, autoridades ambientales, regionales y obviamente las del sector minero-energético.
Bogotá,D.C, 30 de julio de 2018.
La Cámara de Representantes Colombia inauguró con el Estatuto de la Oposición una nueva forma de participación política por parte de las minorías y quienes pierden procesos electorales.
A la Cámara de Representantes llegó de nuevo, Ángela Robledo, quien ya ha estado ocho años, pero esta vez le dio su curul, además del pueblo colombiano, la nueva reforma que permite que el perdedor a la Presidencia de la República tenga directamente su curul en el senado, como fue el caso de Gustavo Petro, y su fórmula vicepresidencial, a la Cámara.
Ángela Robledo continuará en la oposición y se convierte en una de las líderes de los partidos que han anunciado oponerse al programa de Gobierno anunciado por el Presidente electo Iván Duque.
ECOS: ¿Cómo se siente teniendo en cuanta el liderazgo de las bancadas de la oposición en el nuevo Congreso que se inició?
AR. Lo primero es decir que trabajamos para Colombia Humana. Tenemos más de 8 millones de votos y eso es ya para un sector alternativo en Colombia un logro muy grande. He sido una congresista muy juiciosa, he trabajado por la paz, defensa de la vida, los DD.HH, por hacer realidad la Constitución de 1991, y en este caso, por seguir defendiendo muchas de las propuestas de la Colombia Humana. Vamos a tener un pie en el Congreso de la República y otro en la calle porque tenemos un enorme mandato para recorrer Colombia y seguir adelantando una alternativa de una Colombia distinta posible.
ECOS ¿Cuál es su agenda en el inicio de este nuevo Congreso 2018-2022?
AR: Radicamos con congresistas de Decentes, Verdes, Polo, la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, 14 proyectos de los cuales algunos son reformas legislativas que van encaminados a seguir dando desarrollo a la implementación del Acuerdo de la Habana, defendiendo la negociación con el ELN, ojalá dentro de mi tarea como integrante de la Comisión de paz que espero volver allí y una tarea que hice 8 años. Son muchas audiencias sobre Bogotá y en este caso sobre Colombia entera para precisamente defender la vida y la vida digna en Colombia.
ECOS ¿Considera que ha avanzado la participación y la inclusión para el desarrollo de la Democracia en Colombia?
AR: Sí, tenemos un Congreso con una diversidad enorme, unas bancadas que por primera vez en muchas décadas, recogen la voz en parte de la Colombia profunda, de quienes han vivido la guerra y de quienes hemos hecho un tránsito en la política alternativo.
ECOS: ¿Qué estrategia para la oposición y el control político por parte de las bancadas de la oposición?
AR: Cero Tolerancia a la corrupción, cero contratos, cero clientelismo y eso siempre va a estar presente. Ojalá en este grupo de partidos y movimientos ciudadanos que nos hemos declarado en la oposición, podamos hacerlo en forma colegiada, incluyente, donde podamos encontrar puntos de acuerdo con el Verde, el Polo, con nuestros compañeros indígenas, con la Fuerza Alternativa del Común, con Decentes y la Colombia Humana. Somos la representación con el senador Gustavo Petro para poder hacer una oposición democrática, reflexiva, inteligente, pero también defendiendo la paz y la vida en Colombia.
ECOS: ¿Insisten al nuevo Gobierno mantener el proceso de paz, respetar los Acuerdos, no hacerle reformas?
AR: En eso estamos y seguiremos defendiendo el Acuerdo de la Habana, pero le digo algo más, también se lo dijo al nuevo Gobierno, la Presidenta del Fondo Monetario Internacional cuando le hizo un llamado y le dijo la comunidad internacional, la económica y la de DD.HH que no encontraría explicación para devolvernos a la guerra. Además se tiene establecido que en noviembre, en el Foro de la Unión Europea, se hará un balance y seguimiento al cumplimiento de los Acuerdos de Paz en Colombia.
ECOS: ¿Es optimista que en ese aspecto el nuevo Gobierno cumpla?
AR: Colombia suscribió unos acuerdos que hoy parcialmente y en especial alrededor de la vida, hacen parte de la constitución y el próximo 7 de agosto Iván Duque elegido por los colombianos, jura cumplir la constitución. Nosotros esperamos que le cumpla al país, a la vida y que lo plasme especialmente a la Colombia profunda que es donde se libra la guerra en nuestro país.
ECOS: ¿Qué mensaje envía como representante a los colombianos que están pesimistas y que piensan que volvemos a un pasado de conflicto y muerte?
AR: Nosotros desde el Congreso no vamos a permitir que se vuelva a reactivar la máquina de la guerra. Somos un país de sobrevivientes donde la guerra afectó a los más vulnerables, los campesinos, indígenas, afro, a las mujeres, de eso está hecha esta guerra que ya quedó en el pasado. Desde aquí vamos a proteger la vida, somos muchos, creo que no es solo la bancada en su multiplicidad de partidos que se declara en la oposición, sino, segura, integrantes del Partido de la U, Liberales, incluso de Cambio Radical, nos van a acompañar en esta defensa de la vida y de los Acuerdos de La Habana.
Bogotá, 29 de julio de 2018
Por Luis Fernando García Forero
Bogotá, D. C, 25 de junio de 2018.- (Oficina de Prensa Cámara).- El Representante a la Cámara Harry Giovanny González García, es abogado de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad Libre de Colombia, especialista en Derecho Administrativo de la Externado de Colombia; cursó la Especialización de Administración Pública Contemporánea de la ESAP y participó en el curso de Alta Gerencia Política en la George Washington University y la Universidad del Rosario.
Un congresista que vivió en carne propia el conflicto armado del país, toda vez que le asesinaron su Padre José Ángel González, cuando hace 22 años gobernaba al departamento del Caquetá.
Harry González fue reelegido a la Cámara de Representantes por los caqueteños para seguir defendiendo los intereses de ese importante departamento de los antiguos territorios nacionales y que ha sido golpeado, no sólo por el conflicto armado, sino por la ausencia estatal.
Tiene experiencia profesional en la Rama Ejecutiva, Legislativa y Judicial de la Administración Pública. En el año 2011 fue candidato a la Gobernación del Caquetá donde obtuvo el apoyo de cerca de 40.000 ciudadanos.
El representante Harry González, tuvo a bien responderle preguntas a la Oficina de Información y Prensa de la corporación sobre diferentes temas y que conciernen principalmente a su región.
OPC: ¿Cuál es su prioridad en materia del trabajo legislativo que se acaba de iniciar?
HG: La prioridad que nos hemos planteado para este inicio de la agenda legislativa y principalmente en el marco del Plan de Desarrollo del Presidente Iván Duque, es convocar a una bancada que defienda los intereses de la Amazonía Colombiana.
OPC: ¿Cuál sería el objeto de esa bancada?
HG: Necesitamos defender y proteger la Amazonia colombiana como un área estratégica de los recursos naturales de nuestro país. Garantizar que el modelo de desarrollo para esta región que vincula a más de 6 departamentos y una tercera parte del territorio colombiano, sea un modelo de desarrollo que proteja los recursos naturales, el modelo de diversidad, la flora , la fauna y especialmente el agua que es el principal recurso que le aporta la amazonia colombiana al mundo.
OPC: El Presidente electo Iván Duque anunció que va a tener un contacto directo con las regiones de Colombia, cree que el Congreso y Gobierno pueden aunar esfuerzos para sacar esa iniciativa que usted propone y sacar a esta región que fue víctima del conflicto?
HG: Tenemos cierto grado de incertidumbre porque el anuncio del Presidente electo de su equipo de trabajo, los Ministros, se ven muy técnicos y la mayoría de ellos del centro del país y formados en el exterior, lo cual nos demuestra que será un Gobierno muy técnico y eso nos preocupa a nosotros que somos de las regiones. El nuevo Gobierno tiene el reto de resolverle los problemas a la Amazonia Colombiana.
OPC: ¿Un equipo de Gobierno que no conoce la verdadera problemática de las regiones del país?
HG: En realidad nos preocupa que esos Ministros no conozcan en detalle las problemáticas locales, territoriales, que vive la región amazónica, el departamento del Caquetá, el Putumayo o el Guaviare. Es posible que las conozcan en los libros que han leído o han escrito, pero necesitamos que este compromiso que ha hecho el Presidente Duque de visitar las regiones sea cierto porque me parece que puede darse un distanciamiento del Gobierno nacional con las regiones y tomar un aire centralista que iría en contra de los intereses de la región.
OPC: ¿Como legislador del Caquetá, qué le pide al Presidente electo en esa materia?
HG: Si el nuevo Jefe de Estado va a la región, debe ser algo más allá de seguridad. No queremos que la agenda del Gobierno en el departamento del Caquetá, Nariño, entre otros, donde hay presencia de disidencias donde antes existían las Farc armada, sea una agenda exclusiva de seguridad rural, con narcotráfico o sobre el problema de las disidencias. Tiene que ser una agenda que nos hable de la red terciaria, la educación, la salud, agua potable, inversión social, proteger los recursos naturales, evitar la deforestación. Esa es la agenda que requieren esos territorios.
OPC: ¿Estará con la óptica puesta en el nuevo Gobierno sobre la gestión que lleve a cabo en materia regional principalmente de la Amazonia colombiana?.
HG: Con toda la disposición, la Amazonía colombiana es un área que tiene muchas conflictividades y queremos hacer esfuerzos con la Bancada de la Amazonía, que esperamos instalar en las próximas semanas, para visibilizarnos y que el Gobierno Nacional conozca mucho más de los intereses de esta región y por su puesto con toda la disposición en el control político que es una herramienta que tiene el Congreso de la República en el marco de su independencia y de una actividad propositiva para el Gobierno Nacional.
OPC: ¿Qué va pasar con el proceso de paz y este camino del posconflicto, desde la mira de la Cámara de Representantes?
HG: Vamos a asumir el reto de dar discusión a los proyectos que aún están faltando sobre la implementación del Acuerdo de Paz en el tema de reformas constitucionales, si es necesario, las reformas legales. Este Gobierno alcanza a radicar dos proyectos de ley: uno para dar cumplimiento al punto sobre la problemática de tierras y otro relacionado con las curules para las víctimas del conflicto armado. Creo que una vez tome posesión el Presidente Duque tendrá que hacer las observaciones frente a estos proyectos, pero hay que avanzar, insisto, en la implementación de los acuerdos.
OPC: ¿Cree que hay confusión sobre ese tema por lo que ha anunciado el nuevo Gobierno de revisar temas concernientes a la paz?
HG: Sí, lo relacionado principalmente con la Jurisdicción Especial para la Paz, pero si le vamos a pedir al Gobierno que cumpla con la implementación de los acuerdos especialmente en tres aspectos: avanzar con el programa de erradicación de cultivos ilícitos en la etapa voluntaria, donde se le cumpla a los campesinos con los pagos por haber tomado la decisión de erradicar la coca. Avanzar en el cumplimiento de los programas y proyectos viabilizados en los planes de desarrollo con enfoque territorial, que es una aspiración que tienen millones de campesinos en Colombia después de haber hecho mesas y reuniones para socializar estos proyectos y finalmente continuar con contundencia en el cumplirle a los antiguos guerrilleros para que asuman la etapa de resocialización y entren a hacer ciudadanos libres en este país.
Bogotá, D. C, 5 de junio de 2018. Por Luis Fernando García Forero. Foto: Jairo Navas.- Si hay un dirigente en Colombia que tiene que contar historias de la política desde la mitad del siglo 20 y lo que va corrido del actual, es el senador Roberto Gerlein Echeverría.
Un congresista que le está llegando la hora, por motivos de salud, de alejarse de su actividad como legislador. El 20 de junio de 2018, cuando se cierra el periodo legislativo del Gobierno del Presidente Juan Manuel Santos, deja, después de 52 años, el Congreso de Colombia.
Siente y es consciente que cada día que pasa, se convierte en un momento difícil, de nostalgias y ansiedades, pero que le permite demostrarle a su esposa, Lidia Besada, a su familia, amigos y compatriotas, que cierra su ciclo en la actividad política con el parte del deber cumplido.
Abogado y con especialización en derecho laboral de la Universidad Javeriana, Roberto Gerlein Echeverría, demostró durante su trayectoria política ser un gran demócrata, respetuoso de las decisiones y triunfos de las mayorías. Un orador que controvirtió en la discusión y debates de los grandes temas de la política nacional. Un excelente conversador y conservador a ultranza, toda vez que ha sido fiel y leal a los principios de su Partido y a la religión católica.
Protagonista de muchos debates. Las nuevas generaciones y el país lo recuerdan por su contundente participación en contra del matrimonio de las parejas del mismo sexo. En la discusión del proyecto rechazó esa propuesta por considerar que va en contra de los principios de la naturaleza divina y el irrespeto al género.
Fue ministro de Desarrollo Económico del Presidente Belisario Betancur, cuando Colombia transitaba en la vida institucional bajo el amparo de la Constitución de 1886. Gobernador del Atlántico entre 1974 y 1975. Representante a la Cámara por el Atlántico entre el 20 de julio de 1968 al 20 de julio de 1973, y de ahí en adelante, Senador de la República.
Se siente orgulloso de ser barranquillero y del valor cultural que representa la costa caribe para Colombia y el mundo. Cumple el 18 de noviembre del 2018, 80 años, edad precisa para despedirse de sus amigos del Congreso y de la política activa porque asegura que cambiará las columnas y pasillos del capitolio por su biblioteca, para seguir alimentando el conocimiento y estar al día en el acontecer nacional e internacional.
Sin aspirar al Congreso, porque desde enero anunció su retiro de la política, su nombre apareció en el tarjetón de Senado y sacó más de 8 mil votos. La razón, se había inscrito antes de anunciar que dejaba su curul como senador de la República.
El Senado le rindió en pleno un homenaje por sus 50 años como congresista. La figura de Roberto Gerlein es un vivo ejemplo de los valores democráticos que han sostenido a la República.
Ecos tiene el honor de publicar una entrevista que recoge el sentimiento y el trabajo, al servicio de la Patria, de este colombiano ejemplar:
ECOS: ¿Qué se siente cuando está culminando su labor en la actividad política y legislativa después de 52 años en el Congreso de la República?
RGE: Siento lo que los portugueses y brasileros llaman saudade, o sea nostalgia de algo que consideramos nuestro por muchos años. He estado 52 años en el Congreso de Colombia, seis en la Cámara de Representantes y los restantes en el Senado.
ECOS: ¿El Congreso ha sido su vida?
RGE: Además que ha sido mi vida, el capitolio ha sido mi oficina, los congresistas han sido mis amigos, los temas tratados han sido mi ilustración; entonces, siento la angustia o la ansiedad de quien por mucho tiempo ha disfrutado de una lección diaria, que es el Congreso y que ahora tenemos que vivir dentro de la biblioteca para poder aprender de la misma forma como lo hicimos en la Cámara y el Senado durante más de cinco décadas.
ECOS: ¿En la biblioteca virtual o la de los muebles con los libros y los periódicos?
RGE: Vivo con los libros. Para mí los libros son unos compañeros, me agrada verlos, ojearlos, leerlos, releerlos, comentarlos. No creo que la cuestión digital pueda arroparse con el cariño que uno arropa sus libros. Uno mira un tablero con unas letras que se pierden y no es lo mismo. El libro es el amigo, uno sabe dónde está, donde lo puso en la biblioteca, en qué página se quedó leyendo. El libro no se terminará nunca y la cuestión digital no lo va a remplazar porque son cosas distintas.
ECOS: Hablemos de política, la que ha hecho toda su vida. ¿Dónde se ha sentido mejor, legislando, en la discusión de proyectos o como protagonista de debates de control político?
RGE: Ambas situaciones son parte de un mismo todo porque la política hace parte de la cotidianidad del congresista. Pero la legislatura también. La legislatura exige conocimiento, estudio, perseverancia, inteligencia, también un manejo político de las situaciones. Me he sentido muy cómodo en ambas.
ECOS: ¿Le ha faltado poder y decisión al Congreso de Colombia sobretodo en asuntos determinantes de la vida nacional en este sistema democrático presidencialista?
RGE: Colombia tiene un régimen presidencial impresionante. No creo que el zar de Rusia, salvo la pena de muerte, tuviera el poder que tiene el Presidente de Colombia, que lo puede todo. Es el jefe de Gobierno, el Jefe de Estado, el Presidente es el jefe de la diplomacia, de los militares, de los soldados; el que tiene la posibilidad de decidir la suerte de la nación en los momentos difíciles. El Congreso necesita más poder para preservar la clase media colombiana. Senado y Cámara son los últimos refugios que le quedan a la clase media en Colombia.
ECOS: ¿Quiere decir que la clase media colombiana ha estado ausente de las responsabilidades del Congreso. Ha legislado para ciertos sectores?
RGE: Los ricos de este país se han apoderado del mando.
ECOS: ¿Urge al legislador hacer una gran reforma política que dé más poder de decisión al Congreso colombiano y no esté arrodillado al Presidente de turno?
RGE: No hay duda que en estos momentos que caminamos por el sendero del posconflicto una reforma política es uno de los retos más importantes del Congreso y ahí debe tener la oportunidad de establecer unas cámaras con más poder de decisión y de control del ejecutivo. Sino seguimos lo mismo.
ECOS: ¿Qué le faltó por hacer en estos 52 años en el Congreso de Colombia?
RGE: Traté de hacer todo lo que pensaba que debía hacer. No me he lamentado que hayan quedado situaciones sin resolver en el tintero legislativo ni el tintero político.
ECOS: Como se dice en el argot popular: ¿le sacaron algún día la piedra en la discusión de un proyecto o en un debate?
RGE: Nunca. Uno no puede perder ni las buenas maneras ni la paciencia, si quiere hacer carrera en el parlamento colombiano.
ECOS: ¿Recuerda algún debate de los que protagonizó o participó y donde se sintió ganador, que salió avante y satisfecho?
RGE: En varios, pero recuerdo que cuando fui ministro participé en varios enfrentándome a Luis Carlos Galán y a otros amigos del Nuevo Liberalismo. Fueron debates muy inteligentes, persuasivos y llenos de sustancia. Debates que me sirvieron para aprender, para conocer e interpretar. Uno está permanentemente diciendo cosas en el Congreso, no tiene tiempo para recordar lo que no pudo ser.
ECOS: ¿Considera que el Congreso de Colombia tiene en estos momentos las herramientas para hacer los cambios que necesitamos en estos tiempos del posconflicto?
RGE: No. El Congreso carece por completo de la posibilidad de resolver los problemas estructurales de Colombia. El Congreso tiene una finalidad: preservar el saldo de democracia que nos queda. El Congreso tiene la posibilidad de resolver los problemas regionales. Este es un país de regiones y a través del entendimiento con el ejecutivo debe solucionar las problemáticas de la provincia colombiana, entre otras cosas porque los senadores y representantes conocen lo que pasa en sus respectivas regiones. Pero como se lo afirmé la capacidad para arreglar situaciones en el país, la tiene el Presidente de la República.
ECOS: ¿Qué le apalude al Presidente Santos y qué le critica?
RGE: Santos es un gran Presidente. Zanjeó el tema de la paz, manejó sus relaciones con el Congreso. Es un Presidente que escucha, atiende. Creo que tuvo demasiados enemigos, demasiados críticos sin fundamento. En definitiva me ha gustado mucho la Presidencia de Juan Manuel Santos.
ECOS: ¿El mayor logro del jefe de Estado definitivamente fue el fin del conflicto con las Farc?
RGE: Claro, no hay duda. Lo apoyamos votando la paz. Voté todos los proyectos que presentó el Gobierno para implementar la paz. Acompañé al Gobierno y al país en ese tema de la restructuración de la política de paz.
ECOS: ¿Cuál cree que debe ser el Presidente de Colombia?
RGE: Iván Duque.
ECOS: ¿Por qué?
RGE: Porque es lo mejor para el futuro de Colombia.
Bogotá, 9 de febrero de 2018. Por Luis Fernando García Forero. Foto: FECOLPER.- En la celebración del Día del Periodista en Colombia, son muchos los temas que se controvierten y se tejen alrededor del ejercicio del periodismo en nuestro país.
Las circunstancias para informar y estar informado le está dando la vuelta al mundo en minutos y de eso no se escapa Colombia, sobre todo en momentos donde se pactó un acuerdo de paz, que le puso fin al conflicto con las Farc, tema que polariza a los colombianos en pleno proceso electoral para elegir a un nuevo Congreso y al Presidente de la República.
ECOS dialogó con la Presidenta de la Federación Colombiana de Periodistas, FECOLPER, Adriana Hurtado.
ECOS: Cómo ve actualmente el ejercicio del periodismo en Colombia?
AH: Es difícil decir que existe en Colombia libertad de prensa. Las cifras hablan por sí solas. FECOLPER en una investigación estableció que siguen apareciendo patrones de violencia que intentan silenciar al periodismo.
ECOS: ¿Cuáles son específicamente?
AH: Amenazas, agresiones físicas, obstrucciones al trabajo periodístico y campañas de estigmatización. Además una que está subiendo y que nos tiene preocupados: el acoso judicial y otras formas de acoso a los y las periodistas.
ECOS: ¿En la investigación, qué cifras de agresiones y amenazas se saben que atentan contra el periodismo?
AH: En el 2017 FECOLPER constató 276 vulneraciones y un total de 376 víctimas. Las cifras se siguen incrementando y por eso estamos en alerta, porque no hay garantías para ejercer el periodismo.
ECOS: ¿A quiénes se responsabiliza de esa amenaza contra el periodismo?
AH: Lo inaudito frente a esa estigmatización es que el Estado a través de la Fuerza Pública y junto con los funcionarios y servidores públicos, aparecen como los responsables del 25 % total de esas afectaciones
ECOS: ¿FECOLPER ha realizado acciones que logren contener esas amenazas?
AH: Sí. Desde el 2012 trabajamos en la política pública de libertad de expresión y hemos participado en su formulación. Allí hay una serie de problemáticas que hemos identificado. Hemos intentado luchar contra la impunidad, las amenazas y crímenes de periodistas y por lograr condiciones laborales que puedan permitir un trabajo digno y decente.
ECOS: ¿A través de quién, que entidad estatal?
AH: En esa política pública se ha venido trabajando con el Ministerio del Interior. Lamentablemente el Ministro del Interior nos dijo que no aprobaba el proyecto de decreto, tema que nos cogió de sorpresa porque con esa cartera se trabajó durante más de cinco años y parece ser que hubo una serie de presiones para que el decreto no saliera firmado.
ECOS: ¿El proyecto de decreto al que se refiere, en qué consiste, que fórmulas se establecieron para garantizar el buen ejercicio del periodismo?
AH: Ese proyecto se trabajó con más de 39 organizaciones de la sociedad civil que participamos. Lamentablemente muchas de esas propuestas solo tenían que ver con aspectos de formación que fue uno de los asuntos que más criticamos. Se establecía una mesa de trabajo con el Mintrabajo para revisar las políticas en cuanto a trabajo digno y decente de los periodistas y los convenios internacionales que ha ratificado Colombia con la OIT.
ECOS: Qué más acciones que contemplaran el ejercicio del periodismo?
AH: Un plan especial para la investigación de crímenes y amenazas a periodistas. Otro aspecto y que fue posiblemente el que dio al traste con hacer realidad el decreto, por las presiones: la necesidad de democratizar los medios y la información.
ECOS: ¿Es decir acabar con el monopolio en los medios de comunicación?
AH: Revisar la normatividad actual. Que no se estuviera facilitando el monopolio de los medios, es decir, no era algo radical, sino una cuestión más de revisión. También se hablaba del tema de la publicidad, especialmente la oficial para identificar criterios en la asignación, sin características, si el periodista o el medio es crítico o afín, entonces lo premio o castigo con los recursos públicos.
ECOS: ¿Cree que se debe insistir en esos aspectos y revivir el borrador proyecto de decreto?
AH: Debemos seguir planteando soluciones porque esa iniciativa es susceptible de mejoras, este esfuerzo no debe botarse a una cesta de la basura. Creemos que fue un trabajo a conciencia de organizaciones, que incluso, nos llama la atención, ahora no están de acuerdo con ese borrador cuando también lo trabajaron y tuvieron la oportunidad de aportar en su construcción.
ECOS: ¿En cuanto a garantías de seguridad en el ejercicio del periodismo, qué nos puede decir?
AH: Hemos trabajado en la política de reparación colectiva a víctimas. Somos la organización que participa en el espacio de protección de la Unidad Nacional de Protección y que se llama Cerrem, es un comité donde se establece que los periodistas en riesgo se les pueda dar un esquema de protección, precisando que nuestra participación es con voz, llevamos la información de los hechos de riesgo, pero quien toma la decisión en última instancia, es el Estado colombiano.
ECOS: ¿La Federación vela más que todo por la estabilidad, seguridad y desarrollo del periodismo regional?
AH: Somos una organización de base social conformada por periodistas especialmente de la región y en ese sentido con nuestras organizaciones locales, que suman 30 en el país. Incidimos porque estamos más cerca de los autores del conflicto, pero también de los diferentes gobernantes.
ECOS: ¿Con respecto al desarrollo del posconflicto que posición tiene Fecolper?
AH: Somos conscientes que desde que se iniciaron los diálogos con la guerrilla de las Farc, sí se presentó una disminución de afectación. Sin embargo hemos establecido que en el trabajo de investigación de periodistas en las zonas de normalización, se han presentado obstáculos. Hay unos desafíos, en el periodismo debe hacerse seguimiento y veeduría para poder informar qué ha pasado, cómo va la implementación de esos acuerdos, insisto, para poder informar a la ciudadanía.
ECOS: ¿Hay desafíos en ese aspecto?
AH: Básicamente me refiero a que no le corresponde al periodismo instigar a delitos. Es decir, parece inaudito pero algunos periodistas desde sus medios de comunicación también han instigado el tema de los linchamientos contra los candidatos que se reincorporaron a la vida civil. Eso también nos parece riesgoso y hasta irresponsable porque esa no es la función de los medios de comunicación. Frente a los acuerdos de paz creemos que hay unos desafíos, esperamos se pueda hacer un periodismo responsable.
ECOS: ¿Respecto a las noticias falsas en las redes de comunicación qué opinión le merece?
AH: Afortunadamente la Corte Constitucional advirtió a las personas que publican en las redes sociales que también tienen la obligación de contrastar información. Es decir, que ahora esas personas que utilizaban las redes sociales para enlodar el buen nombre para informar asuntos que no eran ciertos, ya tendrán una connotación penal y podrán ser investigados y judicializados por injuria, calumnia y otros delitos similares.
ECOS: ¿Cree que de alguna manera esa sentencia le da claridad y establece responsabilidad en la información en las redes sociales.?
AH: Sí porque aún en medio de esta desprotección del periodismo, cualquier persona puede ejercer y eso no nos permite ni siquiera poder tener una información clara de quiénes somos, quiénes ejercemos, quiénes lo hacen responsablemente, quiénes no; pues en medio de todo eso si es un aliciente de que por lo menos no todo se le eche la culpa al periodismo.
ECOS: ¿Culpaban a algunos medios de la información falsa?
AH: Lo que se pudo evidenciar es que a través de las redes sociales transita información y contenidos que no están siendo verificados. Creo que si es importante que el periodismo sea más juicioso en la revisión de la información. Habíamos visto cómo unos medios de comunicación tuvieron que rectificar noticias porque utilizaban como insumo la información que encontraban en las redes sociales. Ahí también hay todo un reto.
ECOS: ¿En el tema ético también hay retos y ahora más en el proceso electoral?
AH: También. No hay duda que existe un periodismo sensacionalista, amarillista, y lo estamos observando en el proceso electoral actual. Esperamos que haya la posibilidad de que en el gremio se discuta hacia adentro. Que podamos nosotros mismos tener unas políticas de ética y no unas impuestas por un Gobierno que de pronto pueda ser mordaza.
ECOS: ¿Cómo ve al periodismo en medio de la polarización del país?
AH: Difícil. Obviamente entendemos que cada persona tiene su ideología política porque somos periodistas pero al mismo tiempo ciudadanos. Creemos que no es un absurdo pensar en que podemos hacer un ejercicio, como organización también incluso ha sido un reto cambiar los imaginarios que teníamos. Antes en nuestros informes, la guerrilla de las Farc era uno de los principales violadores de la libertad de prensa y hoy día vemos como por ejemplo fuimos entrevistados por el Canal NC Noticias de ellos. Es ver a hombres y mujeres en otros escenarios, incluso también desde la comunicación y el periodismo.
ECOS: ¿Fecolper que augura por el periodismo regional y en las relaciones con la comunidad?
AH: Trabajar en la región sigue siendo complicado especialmente por las condiciones de seguridad y desprotección. Aunque existe un programa de protección, tiene bastantes deficiencias. No es fácil hacer periodismo escoltado en este país y más cuando las fuentes huyen de personas que tengan protección. Es difícil por la precariedad laboral. En la región se sigue pagando con cupos publicitarios, quiere decir que no hay un salario por los servicios prestados, sino que se hace a través de lo que se pueda vender de publicidad.
ECOS: ¿Menos medios y millones de personas en las redes?
AH: Sí y por eso más periodistas vienen siendo desempleados. Algunos empiezan a realizar proyectos de emprendimiento, especialmente en plataformas digitales, pero sigue siendo un reto el tema del financiamiento de estos medios. Muchos terminan desapareciendo porque no son sostenibles.
ECOS: Ante todo este diagnóstico, ¿Cómo ve el futuro del periodismo en Colombia?
AH: Incierto, los desafíos son grandes, esperamos conseguir estas garantías que se necesitan para trabajar libremente. Tenemos muchos retos, nos debemos una reflexión hacia adentro. No es fácil decir que va a estar de tal manera. La tendencia es que cada vez sea peor informar, las cifras lo dicen, pero tenemos la convicción que hay que negociar y decidir políticamente. No abandonar los diálogos con el Estado ni las mesas de concertación para intentar y mejorar la situación actual.