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Por Luis Fernando García Forero. Foto Ecos.- El profesor Moncayo es un símbolo de paz en Colombia. Desde que las Farc secuestró a su hijo Pablo Emilio, en la toma de Patascoy en el Putumayo, se dio a la noble y atrevida tarea de buscarlo por todos los rincones de Colombia.
Tuvo la suerte que su hijo se le escapara a la insurgencia, pero quedó convencido que ahí no terminaba su propósito: se convirtió en el caminante para buscar, a través de un acuerdo humanitario, la liberación de todos los secuestrados.
Marchó por los cuatro puntos cardinales del país y hasta traspasó las fronteras en búsqueda de un apoyo que lograra la liberación de los compatriotas secuestrados. Para el profesor Moncayo esa lucha y persistencia por lograr la paz, no ha terminado.
ECOS: Le dicen el caminante de la paz. Este lunes 26 de septiembre día histórico en Colombia, se protocoliza el fin del conflicto con las Farc, usted fue víctima, ¿qué piensa?
GM: Creo que es de esas utopías que se vuelven realidad. Un día salí con la ilusión de luchar por la liberación de nuestros policías, militares y personas que estaban secuestradas. Estaba enseñando algo importante: reconciliación. A través de esta iniciativa y con firmas buscaba un intercambio humanitario. Eso es símbolo de perdón. De ahí en adelante he seguido luchando por las víctimas, por aquellos que se han desplazado por la violencia, por todos los jóvenes que han sido mutilados por la guerra, por esos niños que son reclutados y que me duelen. Con orgullo lo digo: soy el caminante de la paz. Hoy en día la patria vive y siente el inicio de la reconciliación, esto es un gran avance.
ECOS: ¿Por fin se dio un gran paso para lograr la paz?
GM: Conozco mi Colombia, he visitado los sitios más neurálgicos de la patria, de las ciudades, donde la pobreza resbala, donde se puede notar esa ausencia de presente y futuro. Es allí donde me he dado cuenta que nosotros tenemos hoy cómo refundar la patria. Ese camino empieza sobre las bases de nuestros derechos que están en nuestra constitución. Es el clamor del pueblo porque no estamos dispuestos a morirnos en la quietud, estamos luchando por formar unos tejidos sociales en nuestras comunidades y seguir unos pasos más avanzados en la construcción de un país con una nueva estructura social, sin precedentes en la historia. Que seamos el orgullo de Colombia hacia el mundo. El silencio de los fusiles es un gran paso.
ECOS: ¿De alguna manera se le está cumpliendo el sueño?
GM: Hoy se está cumpliendo ese sueño, ese trabajo de labor de este maestro que incansablemente durante 19 años viene luchando desde el momento en que se dio la toma de Patascoy en 1997, y donde tomaron como rehén a mi hijo Pablo Emilio. Que después logró la libertad.
ECOS: Pero pese a eso siguió luchando por los demás secuestrados…
GM: Sin importar el cansancio ni que haya tenido que renunciar laboralmente, continué y lo sigo haciendo: luchar por la paz.
ECOS: Tocó puertas nacional e internacionalmente en su búsqueda por el intercambio humanitario, la reconciliación entre los colombianos.
GM: Busqué apoyo en Latinoamérica, Europa, Norte América, clamando para que los países se unieran en una sola voz, que hubiese un país neutral que dijera sí al diálogo del gobierno con la guerrilla. Gracias a Dios se dio el acompañamiento del reino de Noruega, Venezuela, Cuba. Me parece que son gestos muy interesantes. Sabía que mi lucha lograría resultados positivos, siento que mi voz también fue escuchada. Desde que se iniciaron los diálogos por iniciativa del Presidente Santos y la aceptación de las Farc, es un motivo de triunfo, porque lo primero que se pudo establecer fue que entre las partes hubiera voluntad y confianza, eso facilitó las condiciones para poder dialogar. Dentro de esos diálogos en La Habana se llegó a un acuerdo plasmado en las 297 páginas de las que reza la firma del fin del conflicto.
ECOS: Lo estamos celebrando con la presencia de muchas personalidades en Cartagena de Indias.
GM: Es algo histórico. El día que se comunicó desde La Habana que se había llegado a un acuerdo para el fin del conflicto, me comunique con mi hija y me dijo: “papito están firmando la paz, por fin vamos a tenerlo en nuestro hogar”. (Silencio, se le salen las lágrimas). Se imagina la alegría de mi hija de 10 años hablándome de la importancia de la paz. Decirle al mundo que la paz tiene millones y millones de defensores, donde el indígena, el campesino, el negro, el citadino, los mestizos y todos, nos podamos abrazar, como lo vamos a hacer en Cartagena con la firma del fin del conflicto.
ECOS: ¿Eso que escuchó de su hija, es una muestra de que están equivocados los opositores?
GM: Quienes hemos sentido en carne propia lo que es la guerra, la incertidumbre, dejar la familia, haberse mutilado, que se lleven a su hijo reclutado, que se lleven a su niña y que la conviertan en un elemento de guerra, es muy triste y doloroso. No queremos que se repita.
ECOS: Pero la oposición insiste en que ese proceso no es el camino
GM: Un llamado a aquellas personas que no entienden cuál es la línea única de la guerra. Será que ellos quieren que les pongan una bomba, que secuestren un familiar para que entiendan qué es la guerra. No creo que quieran. Entonces nos deben dar la razón, porque hoy le apostamos a la paz para cambiar la historia de Colombia.
ECOS: ¿Usted se propuso recuperar a su hijo que ya está libre, pero siguió su lucha por la liberación de los demás secuestrados, qué le deja esa experiencia?
GM: Estamos abrazando la paz. Soy un caminante y hacemos la multiplicidad de acciones por la unidad, por lograr la paz, la defensa de los derechos de los colombianos. He levantado la bandera de la paz y me siento orgulloso porque soy un maestro que le está dando ejemplo al mundo entero de lo que es el amor de un padre por un hijo, el amor de un maestro por sus alumnos y por el pueblo que es Colombia. Un ciudadano colombiano que por encima de todo le estoy diciendo sí a la paz.
ECOS: El Presidente Santos convocó al pueblo para que en un plebiscito el dos de octubre refrende los acuerdos, es acertado?
GM: Debemos salir todos a votar “Sí” a ese acuerdo que permite seguir el camino de la paz. Cuando inicio la marcha por la paz es una manera de decirle al pueblo colombiano cómo sanar heridas, de quitar esas cadenas de odio y rabia a mi corazón. De decir que perdono a las personas que nos afectaron. Lo maravilloso en el ser humano no es que le quite las culpas a quien cometió la acción, pero si le quita esa angustia y ese sufrimiento de rabia, incertidumbre y venganza, se sana usted porque encuentra en su interior ese estado espiritual. Si estoy en paz, todo lo demás estará en paz.
ECOS: ¿No le preocupa el surgimiento de otros grupos al margen de la ley que se atraviesen en el camino de la paz?
GM: Hemos logrado una lección: no es con la fuerza y con las armas que se logra el camino de la paz. Eso no tiene sentido. A los que quieren el camino de la fuerza para alcanzarla le estamos enseñando que hay otros diferentes de salir adelante para alcanzar la paz. Aquellos que tienen odio, van a tener que cambiar, decir que queremos una Colombia diferente. Ahí está la prueba, no utilizamos una sola arma para decirle a los rebeldes con armas: cambien.
ECOS: ¿Muchas anécdotas en sus caminatas?
Recuerdo cuando mi hijo me escribió una carta y me dice Papá le cuento que nosotros leemos muchos libros que nos ayudan a mantenernos vivos y las cartas las leo una y otra vez. Pensando en eso me encuentro con un periodista, Francisco Terán Sánchez de Todelar y me dice: qué le parece si hacemos una campaña del libro y se los enviamos a los secuestrados para que se den cuenta que no los hemos abandonado. Recogimos ocho mil libros, fui hasta el Caguan y allí los fuimos etiquetando y me dice Terán Sánchez: esta biblia para que ese bandido de Tirofijo se arrepienta. Escribimos todos: “los aquí firmantes queremos hacerle este pequeño regalo, una biblia, para que Dios entre en su corazón y un día nos devuelva nuestros hijos con vida. Señor Manuel Marulanda Vélez atienda nuestros ruegos. Le solicitamos que nos entregue una prueba de supervivencia de nuestros hijos, un video cortico donde ellos puedan decir hola papá, mamá, yo soy Pablo Emilio, solamente eso”. Era, algo humano.
ECOS: ¿Qué pasó, hubo respuesta?
GM: Cuando se voló mi hijo Pablo Emilio lo nombramos padrino de mi hija y llegó el cura y dijo: quién puede leer la biblia, Pablo Emilio se ofreció y le dijo que leyera el génesis referente al bautizo. Al terminar, mi hijo continuó y buscó el tema también en San Marcos, recorrió toda la biblia con el bautismo. Al final le pregunté por qué sabía tanto el manejo de la biblia y me respondió: “la biblia que ustedes le enviaron a Tirofijo me la hicieron llegar a mí. Ese fue mi alimento espiritual durante 10 años y me la he leído cerca de 12 veces”.
ECOS: Muy interesante recuerdo. Volviendo al proceso, cree que el Presidente Santos lo ha hecho bien?
GM: La actitud del Presidente Santos ha sido sabia porque una de las formas de conjurar ese conato de guerra es a través del diálogo. Recuerdo palabras de Pablo Emilio: “no es con las armas y con la violencia como se puede doblegar al enemigo. Hay guerras que se ganan sin derramar una sola gota de sangre, es la guerra de las personas inteligentes, de los sabios. Y hay guerras que se ganan acabando con el enemigo, destruyéndolo, esa es la guerra de los bárbaros. Entonces con quién nos identificamos más?: con la guerra de los inteligentes o la de los bárbaros. Pienso que él tomó muy sabiamente cómo ganar una guerra a través de no derramar una sola gota de sangre.
ECOS: ¿Qué viene de aquí en adelante para el profesor Moncayo?
GM: Ofrezco mis buenos servicios para contribuir con el proceso de paz. Hace falta que el ELN siga por el camino de las Farc. Tengo una propuesta muy interesante, ojalá que el ministro del interior, Juan Fernando Cristo se entere a través de este medio. Estoy planteando las ciudadelas de paz.
ECOS: ¿Se refiere a ciudadelas para quienes se reinserten a la vida civil?
GM: Es un trabajo de resocialización, reparación con aquellas personas que también han sido víctimas de la violencia. Porque un niño que es reclutado tiene derecho a una familia, educarse, estar con sus padres. Todos esos derechos se los allanaron cuando los reclutaron y convirtieron en elementos de guerra. No podemos juzgar ni señalar con dedo, porque también somos responsables, no fuimos solidarios en el momento que se los llevaron, no estuvo el alcalde, el médico ni el cura. No había nadie quien lo protegiera y que dijera: miren no se lleven ese niño o esa niña. Sin embargo hoy nos atrevemos a señalar y decir: acabemos con esos bandidos. Hay que pensar que también cerramos las puertas, nuestros oídos, ojos y nunca nos pronunciamos por alguien que fue secuestrado o un menor reclutado, nunca nos pronunciamos con un soldado que fue tomado como rehén, secuestrado, prisionero de guerra. Únicamente lo hacíamos los familiares de los secuestrados.
ECOS: ¿Cree que hubo ausencia total del estado, de la sociedad colombiana?
GM: Nunca nos pronunciamos por un soldado que fue tomado como rehén o prisionero de guerra. Solo la familiares de los dolientes que salíamos a la plaza de Bolívar a pedir que los liberaran y que nos lo devolverán vivos. Y qué decían en la ciudad?, es que estos ladrones de los desplazados son los que traen la violencia aquí en Bogotá, además que tuvimos que dejar nuestras tierras por el conflicto. El caso mío, tuve que renunciar a ser maestro y a mi familia, para vivir en una ciudad hostil y donde nos señalan que somos unos bandidos.
ECOS: ¿Siente que la ley de víctimas lo ha beneficiado?
GM: Estamos en espera. Es una reparación muy simbólica que realmente no da. Después de haber luchado tanto por la liberación de Pablo Emilio, Ingrid, Alan Jara y todos ellos, hemos sido estigmatizados. Donde a través de los medios me señalan como terroristas de las Farc.
ECOS: Cómo fue eso?
GM: Cuando llego a Estados Unidos me tuvieron una hora en New York, porque iba a dar una conferencia, me detienen y me dicen terrorista, terrorista. Cuando llegué a Madrid: terrorista, terrorista. En Italia cuando tuve la entrevista con el Papa Benedicto XVI, la guardia me replicaba: terrorista, terrorista. Entonces saqué mi charango y empecé a cantar en la plaza de San Pedro, pasó una familia de caleños y me abrazó y la guardia les dijo “ustedes porque abrazan a un terrorista”, “él no es un terrorista es el profesor Moncayo” le respondieron, “está encadenado porque el hijo está secuestrado” replicaron los colombianos. Finalmente aceptaron que no era ningún terrorista. Me insistieron que me quitara las cadenas y les dije que no me las quitaba hasta que no hablara con el Papa. Les dije quítenme las cadenas pero el charango no porque le quiero dar serenata al Papa. Entonces dese cuenta que nos hicieron mucho daño. Nosotros los desplazados hemos sido el blanco perfecto de todas las amenazas.
ECOS: Qué hace su hijo Pablo Emilio en este momento?
GM: Tratando insistentemente de manejar una fundación, pero ha sido blanco perfecto de las amenazas. Ya eso lo denunciamos. En el caso mío también han llegado muchas amenazas. En el celular mensajes como “Ya huelen a formol, los tenemos vigilados, sapos hijueputas, se va a morir junto a toda su familia”.
ECOS: ¿Qué va a hacer?
GM: Esto está ya en la Fiscalía. Les he dicho a esos enemigos de la paz, que nos dejen vivir tranquilos, no estamos haciéndole mal a nadie. Lo que queremos es la paz en Colombia. Por eso le comentaba de mi niña que me decía con lágrimas en los ojos, papito papito, por fin ya nos vamos a abrazar, vamos a estar en familia.
ECOS: ¿Siente mucho la ausencia de la familia?
GM: Si porque donde estoy siento que no es mi cuarto, no está mi televisor, no están mis seres queridos. Estoy lejos, eso me duele.
ECOS: ¿Con el fin del conflicto regresa a su tierra?
GM: Digamos que he hecho un compromiso personal, que lo que a mí me suceda, no le suceda a nadie. Sigo luchando por la paz. Tengo esa misión y todos los días le digo al señor: pon en mis labios palabras sabias que sean tu pensamiento, tus designios señor, los que fluyan a través de mi boca y que tengan ese poder de convencimiento de poder sanar el corazón de las personas para que dejen de hacer daño.
ECOS: ¿Qué les dice a los que quieren votar por el no en el plebiscito?
GM: Que están equivocados, que tengan unos minutos de reflexión y que piensen que la paz es fundamental en Colombia.
Por Luis Fernando García Forero.- Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia EP, tuvieron que esperar 52 años para darse cuenta que el camino de la lucha armada en pro de alcanzar el poder, es equivocado. En su X Conferencia ratificaron el compromiso de cumplir con los Acuerdos de La Habana con el Estado colombiano y acabar de una vez por todas con el conflicto más largo del continente americano.
“A más tardar en mayo, las Farc se reunirán como partido político”, fue la frase que Iván Márquez lanzó a los insurgentes participantes de la Conferencia, para abrirle paso al proselitismo político, no obstante a las críticas de muchos sectores de la sociedad en Colombia, que cuestionan el tema de la impunidad, por haber sido protagonistas de delitos de lesa humanidad.
La X Conferencia dejó atrás las teorías de El Capital de Marx y los planes de estrategias guerreristas para acabar con las estructuras del Estado, a cambio de prepararse para la entrega de los fusiles y declarar bajo la gravedad del juramento, ante la Justicia Transicional, lo que hicieron con sus acciones dentro de la insurgencia. Un Tribunal Especial permitirá establecer el verdadero camino legal para que cada guerrillero ingrese como ciudadano a participar de la democracia y desarrollo del Estado.
Cientos de guerrilleros estuvieron atentos a las declaraciones de su máximo jefe Timochenco, cuando fue claro en afirmar: “hemos refrendado unánimemente el acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera (…) las FARC le manifiestan al pueblo colombiano su incalculable compromiso con el cumplimiento de lo acordado”.
De esa manera se daba paso al consenso dentro de esa organización armada para que este 26 de septiembre cuando el Presidente Juan Manuel Santos y Timochenco, ante cientos de personalidades de Colombia y el Mundo, así como de millones de televidentes, firmen oficialmente el documento que declara que la guerra en Colombia culminó y que se le abre paso a la reconciliación nacional para alcanzar una paz verdadera y duradera.
“Para que todo esto se pueda materializar, requerimos realizar un inmenso esfuerzo colectivo a fin de acompañar los acuerdos y lograr su implementación y que se imponga la tarea histórica de conformar una gran convergencia de fuerzas políticas y sociales, en el que quepan las más diversas expresiones progresistas, democráticas y revolucionarias”, manifestó ‘Timochenko’, en su discurso de clausura de la X Conferencia.
Mientras que la guerrilla de las Farc declaró el sí por el Acuerdo de La Habana, el Presidente de Colombia, su equipo de Gobierno y los partidos de la Unidad Nacional, recorren el territorio nacional convenciendo a los ciudadanos que la guerra es cosa del pasado y que el presente del 2 de octubre con el plebiscito, es la única oportunidad que tienen los colombianos, a través de las urnas, de iluminar y resplandecer el futuro de una patria en paz y que se merecen los niños de Colombia.
Redacción Ecos. Foto: El País.- En el Foro "Conversaciones Ciudadanas sobre el Acuerdo de Paz", que desarrolló el Partido Liberal, el ex Vicepresidente de España, Alfredo Pérez Rubalcaba, reconoció lo difícil que puede ser para las víctimas ver en el legislativo a quienes antes ostentaron las armas, pero que la democracia permitirá con sus reglas cambiar el rumbo de Colombia.
"En España les anunciamos a la Eta que si dejabais las bombas, podían defender sus ideas en el parlamento y, aunque no ha sido fácil, hoy llevamos 5 años disfrutando de la paz", aseguró Pérez Rubalcaba.
El ex Vicepresidente español, quien es reconocido por si lucha contra el terrorismo y que participó activamente en el proceso de la Eta, recomendó a los colombianos mantener vigente la preocupación por las víctimas.
"Les dejo una reflexión, las víctimas jamás deben dejarse en el olvido, disfrutarán de la paz y espero en muchos años ver que aprovecharon las oportunidades que trae la paz, pero no olviden que las víctimas nunca dejarán de extrañar a sus seres queridos", aseveró Pérez Rubalcaba.
La presencia del dirigente español se dio con ocasión del Foro "Conversaciones Ciudadanas sobre el Acuerdo de Paz", que organizó el Partido Liberal Colombiano, a través de sus sectores sociales y en desarrollo de todas las actividades que se adelantan para hacer pedagogía del acuerdo.
Por Felicia Saturno Hartt. Foto: UNICEF.- En todo el mundo, casi 50 millones de niños han quedado desarraigados, de los cuales 28 millones han sido expulsados de sus hogares debido a conflictos de los que no son responsables, y millones más han tenido que emigrar con la esperanza de encontrar una vida mejor y más segura.
Traumatizados a menudo por los conflictos y la violencia de los que huyen, estos niños tienen que enfrentarse a otros peligros en el camino, entre ellos el riesgo de ahogarse en las travesías por mar, de sufrir desnutrición y deshidratación, o de ser víctimas de la trata, del secuestro, de la violación e incluso del asesinato. En los países que atraviesan y en sus lugares de destino tienen que confrontar con frecuencia la xenofobia y la discriminación.
Un informe publicado por UNICEF, Desarraigados: Una crisis cada vez más grave para los niños refugiados y migrantes, presenta nuevos datos que describen un panorama desolador de la vida y la situación en la que se encuentran millones de niños y familias afectados por conflictos violentos y otras crisis de tal magnitud, que les resulta más seguro arriesgar sus vidas en un peligroso viaje que permanecer en su país.
“Una serie de imágenes indelebles de varios niños –del pequeño cuerpo de Aylan Kurdi que apareció en una playa después de ahogarse en el mar o de la cara atónita y sangrante de Omran Daqneesh cuando estaba sentado en una ambulancia después de que su casa resultara destruida– han conmocionado al mundo”, dijo el Director Ejecutivo de UNICEF, Anthony Lake.
“Pero cada imagen, cada niña o niño, representa a muchos millones de niños en peligro, y esto exige que nuestra compasión hacia esos niños concretos que vemos se equipare con acciones en favor de todos los niños”, señala el funcionario.
Este nuevo informe de UNICEF, presentado en Nueva York a la comunidad internacional a comienzos de septiembre, muestra las siguientes datos:
• Los niños representan un porcentaje desproporcionado y creciente de todas las personas que han buscado refugio fuera de sus países de nacimiento: constituyen aproximadamente un tercio de la población mundial y la mitad de todos los refugiados.
• 28 millones de niños han sido expulsados de sus hogares por la violencia y los conflictos dentro de sus países y a través de las fronteras, incluyendo 10 millones de niños de refugiados; 1 millón de solicitantes de asilo cuyo estatuto aún no ha sido determinado; y unos 17 millones niños y niñas desplazados dentro de sus propios países, y que tienen una necesidad extrema de recibir ayuda humanitaria y acceso a servicios esenciales.
• Cada vez hay más niños que están cruzando fronteras por cuenta propia. En 2015, más de 100.000 menores de edad no acompañados solicitaron asilo en 78 países, el triple de la cantidad de 2014. Los niños no acompañados están entre aquellos que corren un mayor riesgo de explotación y abuso, y esto incluye a los contrabandistas y los tratantes de personas.
• Unos 20 millones de otros niños y niñas migrantes a escala internacional han dejado sus hogares por distintas razones, incluyendo la pobreza extrema o la violencia debida a las pandillas. Muchos corren un peligro concreto de sufrir casos de abuso y detención porque no tienen ninguna documentación, su estatus legal es incierto y no hay un seguimiento ni monitoreo sistemáticos de su bienestar; son los niños a quienes nadie detecta.
En este sentido, UNICEF recomienda, a grandes rasgos, lo siguiente:
• Proteger a los niños refugiados y migrantes, especialmente a los no acompañados, de la explotación y la violencia.
• Acabar con la detención de niños migrantes, o los que esperan obtener la condición de refugiados, mediante la incorporación de varias alternativas.
• Mantener unidas a las familias como la forma más adecuada para proteger a los niños y concederles un estatus legal.
• Mantener estudiando a todos los niños refugiados y migrantes y darles acceso a la salud y a otros servicios de calidad.
• Insistir en la necesidad de abordar las causas subyacentes a los movimientos a gran escala de refugiados y migrantes.
• Promover medidas para combatir la xenofobia, la discriminación y la marginación.
Ecos invita a conocer la profundidad el informe por el siguiente enlace http://weshare.unicef.org/Package/2AMZIFQP5K8
Redacción Ecos. Foto: muycomputer.com.- Durante tres días, los más importantes expertos en seguridad digital, tanto nacionales como extranjeros, se reunirán en Bogotá para el III Foro de Seguridad Digital 2016 y el Simposio Internacional sobre Seguridad Cibernética y Equipos de Respuesta, que se realizarán el 28, 29 y 30 de septiembre, en el Hotel Tequendama de Bogotá.
Organizados por los Ministerios de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) y de Defensa y la Cámara Colombiana de Informática y Telecomunicaciones (CCIT), los dos eventos buscan establecer un marco de trabajo conjunto, que permita crear una visión a largo plazo en la que intervengan los principales actores que influyen en el planteamiento de una estrategia sólida de seguridad y defensa cibernética en Colombia y la región.
Las políticas de seguridad digital, los retos de un modelo nacional de gestión de riesgos, así como los beneficios y desafíos del mundo interconectado en el que vivimos, serán algunos de los temas que harán parte de la agenda académica.
III Foro de Seguridad Digital
Luego de dos exitosas versiones, que alcanzaron un amplio reconocimiento internacional, el III Foro de Seguridad Digital reunirá a la academia, el Gobierno y a los empresarios más importantes del sector para generar un espacio de discusión y debatir sobre las oportunidades, los desafíos y las tendencias que, desde múltiples perspectivas, se presentan para contrarrestar o mitigar los efectos de los delitos cibernéticos.
El evento contará con la participación, principalmente, de organismos internacionales que trabajan activamente en el tema, empresas proveedoras de tecnología de seguridad, entidades estatales encargadas de la defensa cibernética en Colombia, Fuerzas Militares, entidades de control y la academia.
"Es un honor poder trabajar de la mano con el Ministerio de Defensa y el Ministerio TIC de Colombia, generando las discusiones necesarias para poder brindarle a todos los colombianos mayor seguridad en la red. Damos fe de los importantes esfuerzos desarrollados por el Gobierno Nacional en materia de ciberseguridad y ciberdefensa, los cuales nos enorgullecen como representantes del sector de las TIC en el país", expresó Alberto Samuel Yohai, Presidente de la CCIT.
Simposio Internacional sobre Seguridad Cibernética
Por su parte, el Simposio Internacional sobre Seguridad Cibernética y Equipos de Respuesta se realizará gracias a la Secretaría del Comité Interamericano contra el Terrorismo (CICTE) de la Organización de los Estados Americanos (OEA).
Este encuentro está enmarcado en la iniciativa del Foro Global de Experticia Cibernética (GFCE), como apoyo y preámbulo a la próxima Conferencia Global del Ciberespacio (GCCS), que se realizará en México en el 2017.
El Ministro TIC, David Luna, destacó que Colombia es el primer país de Latinoamérica en incorporar plenamente las recomendaciones y las mejores prácticas internacionales en gestión de riesgos de seguridad digital, emitidas por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde). "Con el Conpes, Colombia cuenta con una política pionera en temas de seguridad digital moderna, que seguramente será referente para la región e incluso para países de otras latitudes, razón por la cual este Simposio es un excelente escenario para compartir nuestra experiencia con otros actores del continente", añadió.
El evento contará con representantes de Estados miembros de la OEA; expertos y participantes de otros países; además de socios del Programa de Seguridad Cibernética, entre los que se encuentran gobiernos, representantes del sector privado y la sociedad civil, para de esta forma poder llevar a cabo actividades de capacitación, las cuales serán puestas a disposición de los participantes locales.
Con un programa académico diverso, el evento tendrá lugar del 28 al 30 de septiembre en el Salón Rojo del Hotel Tequendama. Para mayor información consulte la página: www.seguridaddigitalcolombia.com
Redacción Ecos. Foto SIG.-En un discurso de 12 minutos ante la Asamblea General de la ONU, el presidente Juan Manuel Santos, con voz emocionada, le notificó al mundo que después de más de medio siglo de conflicto interno, la guerra en Colombia ha terminado, que nuestro país está listo para desarrollar su potencial en el contexto internacional.
“Hoy, señoras y señores, tenemos motivos para la esperanza, pues hay una guerra menos en el planeta. Y es la de Colombia”, aseveró el Presidente Santos quien anunció que las armas que entregarán las Farc serán utilizadas para tres monumentos a la paz, uno en New York, otro en Cuba y Colombia, para que quede sólo en el pasado lo que generó el conflicto: más de 220 mil muertos y más de ocho millones de víctimas en el territorio nacional.
Fue contundente y emotivo en señalar, en medio de los aplausos, que “suenan en Colombia las campanas de la paz, y su eco llega a todas las naciones representadas en este recinto. América –el inmenso continente americano, con todas sus islas, desde la Patagonia hasta Alaska– es ahora una zona de paz”.
En su disertación, el Jefe de Estado de los colombianos, explicó los alcances del Acuerdo que llevó al fin del conflicto con las Farc y que será oficializado ante la presencia de gobernantes y personalidades de muchos países del mundo el 26 de septiembre en Cartagena.
Basado que fue en un Acuerdo para lograr una paz estable y duradera el Presidente Santos señaló que con la terminación del conflicto se le ha cumplido a Colombia y al mundo y que además es la ruta para lograr una paz estable y duradera.
Destacó luego de la culminación de dicha Acuerdo con las Farc, “cinco días después, se decretó un Cese al Fuego y de Hostilidades Bilateral y Definitivo que ha significado que –desde entonces– no haya habido un solo muerto, un solo herido, una sola bala disparada, por causa del conflicto con las Farc”.
Dijo que “el próximo 26 de septiembre –en Cartagena– se firmará oficialmente el Acuerdo, y el 2 de octubre se someterá a un plebiscito para que el pueblo colombiano lo refrende, destacando que a partir de ese momento, “comenzará la concentración de los miembros de la guerrilla en diversos campamentos, donde entregarán sus armas a las Naciones Unidas en un plazo de seis meses, e iniciarán su proceso de reincorporación a la sociedad”.
El narcotráfico
Fue preciso en destacar ante los gobernantes de las naciones: “sabemos que el narcotráfico ha sido un combustible de la guerra en Colombia y en el mundo. Gracias al acuerdo, las Farc se comprometen a romper cualquier vínculo con esta actividad, y a cooperar, con acciones concretas, para combatir este fenómeno. El Estado y las Farc trabajarán conjuntamente para lograr el desminado de todo el territorio nacional”.
Al referirse a lo acordado en materia de justicia, el Presidente de Colombia subrayó que el modelo pactado en las negociaciones de La Habana servirá de precedente para futuros procesos de paz.
“Estamos seguros de que este modelo de justicia (…), será un precedente útil para futuros procesos de paz”, aseveró.
“Esta es la primera vez en la historia de la resolución de conflictos armados en el mundo en que un gobierno y un grupo armado ilegal –a través de un acuerdo y no por imposiciones externas– pactan una justicia transicional para someterse a ella. Los responsables de crímenes internacionales y otros delitos graves serán investigados, juzgados y sancionados”, destacó el Presidente Santos.
Agregó que lo acordado en esa materia “ha sido destacado positivamente por la Fiscal de la Corte Penal Internacional, por la propia Comisión Interamericana de Derechos Humanos, y muchas otras organizaciones y expertos”.
Gracias a comunidad internacional
De igual manera, el Presidente Juan Manuel Santos agradeció a la comunidad internacional por el respaldo que le ha otorgado al proceso de paz, en particular a Cuba y Noruega, países garantes de las negociaciones, y Chile y Venezuela, por su papel de acompañantes.
“Hoy, en nombre de cerca de 50 millones de colombianos, quiero expresar –desde el fondo del corazón– nuestra gratitud hacia la comunidad internacional por su continuo y permanente apoyo a la paz de Colombia”, manifestó.
Y agregó: “Gracias a Cuba –anfitrión de los diálogos– y a Noruega, que fueron garantes de las conversaciones de paz. Y a Chile y Venezuela, que acompañaron todo el proceso”. Así mismo, manifestó su gratitud a Estados Unidos, Alemania y la Unión Europea por la designación de enviados especiales al proceso.
Por Felicia Saturno Hartt. Foto: ONU Press.- En su último discurso ante las Naciones Unidas como Presidente de Estados Unidos , Barack Obama habló aunque no de forma directa, sobre las elecciones que tendrán lugar en el país en noviembre y aseguró: "Si las naciones se encierran en murallas, van a ser prisioneras de esa cárcel".
En un sutil comentario respecto de la idea del candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, de construir un muro en la frontera con México, el actual mandatario aseguró que esa no es la forma de resolver problemas.
Obama pidió a los representantes de todos los países que promuevan modelos de cooperación y reconozcan los logros alcanzados en los últimos 25 años en todo el orbe y resaltó que en ese lapso de tiempo el mundo se ha hecho menos violento, pero también más incierto.
En su alocución de casi una hora, Obama describió a EI como "una amenaza medieval sin sentido" y admitió que el grupo "no se va a poder revertir con rapidez". "La comunidad tiene que seguir trabajando con aquellos que están tratando de construir. Tenemos que derrotar a EI, que no demuestra signos de respeto a la condición humana. Tenemos que poner fin a guerras que llevan al desorden. Las cenizas del extremismo seguirán llegando", aseguró el presidente.
No olvidó hacer mención a los refugiados. En consecuencia de las guerras que se viven en países de Medio Oriente, Obama insistió en que "cruzan las fronteras huyendo porque el orden básico se ha desmoronado, porque los gobiernos censuran la información, porque redes terroristas buscan para cambiar las mentes de los jóvenes llevando odio contra inocentes".
El presidente demócrata también habló sobre la Democracia. Si bien aseguró que en los últimos 25 años varias países cambiaron hacia esta forma de gobierno, también habló sobre "un nacionalismo agresivo, un populismo crudo, que intenta restablecer lo que consideran es mejor, libre de contaminación externa". "No podemos desestimar estas visiones, son poderosas y reflejan la insatisfacción aunque no creo que puedan llevar prosperidad", advirtió el mandatario estadounidense.
En referencia a estas necesidades, Obama habló sobre una alternativa distinta: "Creo que hay otro camino que no requiere sucumbir a un capitalismo despiadado. Hay que respetar los derechos de los trabajadores, hay que invertir en nuestros pueblos, en educación, en fortalecer la red de seguridad".
Además, Obama, remarcó que los países que concentran la riqueza del mundo deben cambiar su mentalidad: "Tenemos que trabajar juntos para asegurarnos que los beneficios de esa integración se compartan. La economía global debe ser mejor para todos, no solo para los que están arriba. Y aunque el capitalismo mejoró el nivel de vida de mucha gente, también ha debilitado la posición de trabajadores y la capacidad de tener una remuneración decente. Las organizaciones de trabajo han sido reprimidas con frecuencia y la clase media no ha podido crecer. Un mundo en que un 1 por ciento controla la riqueza nunca va a ser estable".
"Necesitamos nuevos modelos de mercados, inclusivos y sostenibles", advirtió el líder demócrata.
El Presidente de Estados Unidos insistió con la importancia de la libertad de los pueblos en su última ponencia ante el organismo mundial. "La democracia liberal no puede extenderse por todo el mundo con una sola ola, es trabajo de generaciones y a veces se da un paso adelante y otro hacia atrás. Creo que el camino a una auténtica democracia sigue siendo el mejor. Los que creemos en la democracia tenemos que hablar en voz alta, los hechos y la historia están de nuestro lado. Tenemos que rechazar toda forma de fundamentalismo o racismo, de creencia de superioridad étnica. Tenemos que hacer nuestra la tolerancia, el respeto a todos los seres humanos. No es posible progresar si nuestro deseo de conservarnos lleva al deseo de dominar o perseguir a los otros", dijo el mandatario.
Redacción Ecos. Foto SIG.- Así lo afirmó el Secretario General de las Naciones Unidad, Ban Ki-moon , al reunirse con el presidente Juan Manuel Santos a quien le manifestó que el logro de la paz es una "gran victoria para el país y para la humanidad".
Con esas palabras Ban ki- moon le agradeció el jefe de Estado colombiano el haberle entregado el Acuerdo entre el Gobierno y las Farc y que será oficialmente firmado por las partes el 26 de septiembre en Cartagena.
"Usted superó todas las dificultades, todos los ataques y no desfalleció (…) Yo personalmente soy testigo de lo que ha hecho", sostuvo el Secretario de la ONU y fue contundente en manifestarle: “señor Presidente, aún quedan muchos fuegos por extinguir en el mundo, pero el fuego del conflicto armado en Colombia morirá para siempre el próximo 26 de septiembre. Colombia cuenta con todo nuestro apoyo”, expresó.
Al instalar la Asamblea de Naciones Unidas Ban ki- moon fue certeró en afirmar que ‘la ONU apoyará a Colombia en cada paso que tome’ y confirmó que el próximo lunes 26 de septiembre viajará a Cartagena para asistir a la ceremonia protocolaria de la firma del Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera, que se realizará en Cartagena.
“Señor Presidente, aún quedan muchos fuegos por extinguir en el mundo, pero el fuego del conflicto armado en Colombia morirá para siempre el próximo 26 de septiembre. Colombia cuenta con todo nuestro apoyo”, expresó.
"De todos los jefes de Estado, usted es el más triunfante", concluyó Ban Ki moon.
Redacción Ecos. Foto: Efraín Herrera/SIG.- Durante el desarrollo de la “Iniciativa Global de Desminado Humanitario en Colombia”, un encuentro organizado por EE.UU y Noruega, que se realizó este domingo en Nueva York, el Secretario de Estado, John Kerry y el Canciller de Noruega, Borge Brende, anunciaron el compromiso total de la comunidad internacional para apoyar el objetivo de lograr que Colombia sea un país libre de minas antipersonal en el año 2021.
A la iniciativa se sumaron hoy, con el aporte de nuevos recursos y acciones de apoyo en materia de desminado humanitario, naciones como Países Bajos, Canadá, México, Chile, Argentina, Eslovenia, Reino Unido, Suiza e Israel, entre otras.
El Presidente Juan Manuel Santos hizo un llamado el domingo a la comunidad internacional para que ayude a Colombia a erradicar las minas antipersona que plagan el país, ahora que su gobierno está a punto de firmar la paz con las FARC.
"Después de la paz comienza lo difícil: la construcción de esa paz", declaró el mandatario. Santos habló de las "nefastas" consecuencias de las minas y mostró a los presentes una guía que dijo es usada en escuelas de Colombia para que los niños sepan por donde caminar y así las eviten.
El mandatario habló del desminado en el contexto del proceso de paz que vive ahora su país de cara a la firma el 26 de septiembre del tratado de paz entre su gobierno y las FARC. El 24 de agosto, en La Habana, delegados del gobierno colombiano y de las FARC cerraron exitosamente un proceso de paz que pone fin a más de 50 años de hostilidades. Para el 2 de octubre está programado un plebiscito en el que los colombianos dirán en las urnas si aprueban o no los acuerdos alcanzados por las partes.
La conferencia sirvió para que los países interesados en ayudar en proyectos de desminado en Colombia hablaran de la aportación con la que contribuirán. EE.UU. ya había anunciado un apoyo de 33 millones de dólares, aunque el Secretario de Estado estadounidense John Kerry dijo el domingo que su país contribuirá con 36 millones de dólares adicionales. El canciller noruego Borge Brende dijo que el suyo aportará 22 millones de dólares.
Según cifras del gobierno colombiano, desde 1990 Colombia ha registrado más de 11.000 incidentes de minas antipersona, en los que las víctimas han sido tanto civiles como militares. Es el segundo país con más minas, después de Afganistán, según datos oficiales.
Kerry habló del drama que supone para un país tener minas, citando ejemplos como Camboya o el continente africano. "Diferentes países, diferentes épocas, pero la misma trágica historia", dijo el funcionario estadounidense.
El secretario de estado también destacó que más de una veintena de países se han comprometido a ayudar, entre ellos la Unión Europea como bloque.
En mayo, Santos anunció que aumentará a 10.000 el número de funcionarios dedicado a erradicar las minas antipersona en más de 700 municipios colombianos.
A mediados de este año el gobierno de Santos fijó como meta el año 2021 para que Colombia sea un país libre de estas minas. Cifras del gobierno calculan que para 2025 el país habrá invertido unos 300 millones de dólares para adelantar el desminado.
No hay un censo de cuantas minas quedan ocultas en el país, según el gobierno de Santos. De los 32 departamentos colombianos, el único que no se ha visto afectado con las minas es el archipielago caribeño de San Andrés y Providencia.
Redacción Ecos. Foto: M. Dueñas Castañeda.- La Décima Conferencia Nacional Guerrillera de las FARC tiene un sabor distinto a todas las otras, porque es la última que este grupo armado realiza como guerrilla antes de sumergirse en las procelosas aguas de la política partidista. Este sábado el líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Rodrigo Londoño, alias Timochenko, dio inicio a una cita que calificó de “histórica” y en la que los comandantes seguramente aprobarán el acuerdo de paz alcanzado con el Gobierno.
Timochenko hizo hincapié en que el pacto no dejó “vencedores ni vencidos” y que a partir de ahora las FARC seguirán luchando por la justicia social y los más pobres, pero como un partido político. El encuentro cuenta con la presencia de unos 200 delegados y otros cientos de combatientes, quienes se han desplazado hasta la remota región de El Diamante, en los Llanos del Yarí, un corredor natural de sabanas que abarca parte de los Departamentos del Caquetá y Meta, uno de los bastiones de los rebeldes.
“Hay que conseguir que la paz se convierta en una realidad en nuestro país sobre la base de la justicia social y la democracia”, dijo Londoño en la ceremonia de apertura del primer encuentro guerrillero abierto a la prensa (se cree que acreditaron 900 periodistas), y que durará una semana, hasta el 23 de septiembre. “Eso implica la vinculación de las grandes mayorías inconformes a la vida política activa de nuestra nación”, agregó desde una tarima.
Vital mantener la unidad
Los líderes acudieron a la cita con camisetas que portaban el eslogan “Reconciliación nacional, paz con justicia social y democracia avanzada”, ideas sobre las que giró buena parte del discurso de Timochenko, que también apeló al ideario histórico de las FARC, de corte marxista-leninista. Asimismo, recordó que la decisión que salga de la conferencia acerca del acuerdo tendrá “carácter vinculante” para todos los miembros del grupo.
De este modo quienes se declaren reacios a continuar los pasos, bien por radicalismo ideológico o por el fuerte influjo del narcotráfico, quedarán al margen de la organización. Por lo mismo, Londoño exhortó a los miembros del grupo a entregarse a la “imprescindible tarea de la unidad sin la cual todo esfuerzo se desperdiga y pierde”. Ese es precisamente uno de los principales desafíos de los rebeldes en su camino a la política, para evitar que sus integrantes se sumen al Ejército de Liberación Nacional (ELN) o a bandas criminales.