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Por Steven Pinker y Juan Manuel Santos. Tomado del The New York Times Es. Foto: ecestaticos.com.- El cese al fuego y el esperado Acuerdo Final de Paz entre el Gobierno de Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia marcan más que el fin de una guerra. Es un hito para la paz en el continente americano y el mundo.
La guerra entre el gobierno colombiano y las Farc es el conflicto armado más antiguo en el hemisferio occidental, además de ser el último que data de la Guerra Fría. Desde Alaska a Tierra del Fuego, la guerra, en el sentido clásico de un conflicto violento por el dominio de un territorio en el que por lo menos hay un ejército nacional combatiente, ha desaparecido. Aunque la violencia entre carteles del narcotráfico en América Latina continúa, el fin de los conflictos políticos armados en todo un hemisferio merece destacarse.
Basta examinar las décadas pasadas para darse cuenta de lo trascendental de este cambio. En Guatemala, El Salvador y Perú, al igual que en Colombia, fuerzas armadas de izquierda lucharon contra gobiernos respaldados por Estados Unidos, conflictos donde se perdieron cientos de miles de vidas. En Nicaragua ocurrió lo contrario: los rebeldes respaldados por el gobierno estadounidense lucharon para derrocar a un gobierno izquierdista. Estados Unidos y la Unión Soviética no escatimaron en su apoyo para mantener la intensidad de esas guerras. La “guerra sucia” en Argentina también se originó del enfrentamiento entre la izquierda y la derecha, y también murieron miles de personas.
En aquella época, las guerras entre países también eran comunes. Estados Unidos invadió Panamá y Granada para derrocar sus gobiernos. Gran Bretaña y Argentina se enfrentaron por la posesión de las Malvinas. Ecuador y Perú combatieron por establecer los límites de su frontera; y una controversia entre El Salvador y Honduras estalló en una guerra después de que los dos países se enfrentaron en un partido de fútbol.
La militarización llegó a la región debido a numerosos golpes de estado y juntas. En 1981, los países gobernados por dictaduras militares incluían a Guatemala, El Salvador, Honduras, Panamá, Surinam, Brasil, Bolivia, Paraguay, Chile, Uruguay y Argentina.
Hoy en día no hay gobiernos militares en el continente. Ningún país está en guerra con otro y ningún gobierno lucha contra un levantamiento importante.
Este avance hacia la paz en todo un hemisferio sigue el ejemplo de otras importantes regiones del mundo. Los siglos de guerras sangrientas en Europa Occidental, que desembocaron en las dos Guerras Mundiales, han dado lugar a setenta años de paz. Las últimas dictaduras militares en esa región, en Grecia y España, cedieron su lugar a gobiernos democráticos en los setenta. En el Extremo Oriente, las guerras de mediados del siglo XX cobraron millones de vidas, entre las conquistas de Japón, la guerra civil de China y las guerras de Corea y Vietnam. Sin embargo, a pesar de graves conflictos políticos, hoy el este y sudeste asiático están casi libres de enfrentamientos activos.
De hecho, las guerras en el mundo ahora se concentran casi exclusivamente en una zona que se extiende desde Nigeria hasta Paquistán, un área en la que solo habita una sexta parte de la población mundial. Lejos de ser un “mundo en guerra”, como mucha gente cree, vivimos en un mundo donde cinco de cada seis personas viven en regiones mayormente o totalmente libres de guerra. América Latina ahora puede unirse a las filas de la paz.
Por supuesto, esto no puede volvernos indiferentes ante la terrible violencia que vive un sexto del mundo. Solo que al resaltar los avances en algunas partes del mundo, podemos concentrar nuestra atención en aquellas partes que aún viven asoladas por la guerra. Así nuestros esfuerzos por llevar la paz a esas regiones pueden informarse y alentarse con el ejemplo de regiones como el continente americano. La guerra puede pasar de ser un medio generalizado para resolver conflictos a una rareza, pequeña en escala y fuera de las normas de comportamiento aceptable.
En América Latina son considerables los retos que prevalecen. Sigue habiendo demasiada violencia, pobreza y corrupción. Las sociedades de la postguerra permanecen frágiles y corren el riesgo de volver a la guerra. Los militares todavía son capaces de dar golpes de Estado, como ocurrió en Honduras en el 2009. Solo el esfuerzo, el apoyo y la vigilancia constantes pueden consolidar y expandir los logros alcanzados.
Dado que hemos avanzado tanto, sabemos que podemos avanzar aún más. Donde las guerras han terminado, otras formas de derramamiento de sangre, como la violencia entre pandillas, también pueden reducirse (en solo veinticinco años, por ejemplo, Colombia ha reducido su elevado índice de homicidios un sesenta por ciento). Dado que el continente americano se ha apartado de la guerra, sabemos que puede suceder lo mismo incluso en las regiones más obstinadamente violentas. Los avances hacia la paz son lentos e inciertos, pero los impulsan la determinación, el ingenio, la voluntad de millones y la comprensión de que la paz no es un ideal utópico sino un resultado eminentemente asequible.
Steven Pinker es Profesor de Harvard y autor de "The Better Angels of Our Nature: Why Violence has Declined". Juan Manuel Santos es Presidente de la República de Colombia.
Redacción Ecos. Foto: César Carrión/SIG.- El Presidente de la República, Juan Manuel Santos, posesionó este miércoles a Mariana Escobar Arango como Directora de la Agencia para la Renovación del Territorio (ART).
La funcionaria asumió en una ceremonia efectuada en la Casa de Nariño, a la que asistieron el Ministro de Agricultura, Aurelio Iragorri; el Alto Consejero para el Postconflicto, Derechos Humanos y Seguridad, Rafael Pardo y el Secretario General de la Presidencia, Luis Guillermo Vélez, entre otros.
Mariana Arango Escobar es politóloga de la Universidad de los Andes, especialista en Economía de la Defensa de la misma institución y magíster y Doctora en Ciencia Política de la Escuela de Economía de Londres.
Ha sido Subdirectora del Departamento Administrativo de Prosperidad Social, Subdirectora del Departamento Nacional de Planeación, consultora de la Fundación Ideas para la Paz y de la Fundación Social, investigadora en el Instituto de Estudios Políticos de la Universidad Nacional de Colombia y asesora en la Presidencia de la República.
La ART fue creada por medio del Decreto Ley 2363 de 2015 en desarrollo del Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018 ‘Todos por un nuevo país’, que establece la necesidad de adecuar la institucionalidad del sector Agricultura y Desarrollo Rural para asegurar una ejecución más eficiente de los recursos y mejorar su capacidad de intervención integral en el territorio.
La entidad tiene por objeto coordinar la intervención de las entidades nacionales y territoriales en las zonas rurales afectadas por el conflicto priorizadas por el Gobierno nacional, a través de la ejecución de planes y proyectos para la renovación territorial de estas zonas, que permitan su reactivación económica, social y su fortalecimiento institucional, para que se integren de manera sostenible al desarrollo del país.
“Como ustedes bien saben, hicimos unas reformas a todo el engranaje que tiene que ver con el campo en el Ministerio de Agricultura y también aquí en la Presidencia, para poder afrontar ese inmenso reto del posconflicto con los instrumentos y las herramientas adecuadas”, sostuvo el Presidente Santos.
Se refirió a la ART y dijo que “ahí vamos a tener la actividad más importante de lo que tiene que ver con el desarrollo del campo, que a su vez es el punto fundamental del posconflicto”.
Por Luis Fernando García Forero.- Foto elheraldo.com.- El Presidente de la Cámara de Representantes, el santandereano liberal Miguel Ángel Pinto, jamás pensó que llegaría a presidir una de las sesiones más históricas del Congreso de Colombia: aprobar el plebiscito por la paz.
Fue una sesión de dos horas y 20 minutos en medio de un colorido que adornó el salón elíptico con bombas tricolores de las insignias patrias y pancartas alusivas a la paloma de la paz. Donde voceros de las diferentes bancadas de la Unidad Nacional expusieron sus argumentos para votar la solicitud del presidente Juan Manuel Santos para que el pueblo decida el 2 de octubre si acepta los acuerdos de La Habana y que tuvo como resultado un cese el fuego bilateral definitivo entre el Gobierno y las Farc.
El quorum a las 3 y 45 de la tarde del 29 de agosto de la plenaria de la corporación, marcó el punto de partida de la sesión, donde los parlamentarios con camisas blancas demostraron su avidez para votar quizá una de las propuestas más importantes en este siglo: que el pueblo participe y decida en la reconstrucción de la patria en paz.
La iniciativa de llevar a cabo dicha sesión, con sentimiento y fervor patrio, partió del presidente de la corporación Miguel Ángel Pinto, quien le dio garantías a todos sus colegas, incluyendo a la oposición, para que finalmente las mayorías se impusieran desde el recinto de la democracia: el Capitolio Nacional.
ECOS: Una sesión que sorprendió al país, pero además aprobando de manera abrumadora el sí al plebiscito por la paz…
MAP: Si, fue histórica porque es la primera sesión que realizamos en el Congreso de la República luego del cese el fuego definitivo que decretaron tanto el Gobierno como las Farc. Fue la primera sesión después de la negociación en La Habana, en paz, de frente, sin armas, sin balas, sin actos terroristas, sin la presión de un grupo armado en Colombia.
ECOS: Parecía de verdad una fiesta…
MAP: Por su puesto, la plenaria de la Cámara estaba de fiesta y así lo demostramos. Todas las bancadas, los partidos minoritarios, de oposición y de la Unidad Nacional, tuvieron la oportunidad de intervenir con plenas garantías, con respeto de las decisiones de cada uno y al final la plenaria tomó la decisión de manera abrumadora dándole respaldo a la convocatoria del presidente Juan Manuel Santos para realizar el plebiscito el 2 de octubre.
ECOS: ¿Voces como la del Presidente de la Cámara y como la del ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, hacen un nuevo llamado a los opositores para un acuerdo político y voten en el plebiscito la viabilidad de la paz?
MAP: La verdad no es un camino rápido ni fácil de recorrer. Ya empezamos a trabajar, ya lo demostramos las mayorías representadas en el Congreso. Entendemos a los opositores, no lo han entendido, pero debemos continuar porque de esa manera abrimos la oportunidad a que la paz nos lleva a abrirle el paso a la inversión extranjera. Que la comunidad internacional mire a Colombia y apoye lo que está haciendo el actual Gobierno para alcanzar la reconciliación, que podamos tener procesos de desarrollo productivo. Mucha gente en Colombia no invertía por temor al conflicto amado. Sé que es la gran oportunidad que tiene el país de abrirse a toda la comunidad internacional y tener empleo. Dejarle a las nuevas generaciones, a nuestros hijos y nuestros nietos, esa posibilidad que nosotros no vimos durante 52 años.
ECOS: ¿Es optimista que el pueblo colombiano responda con el sí al Acuerdo de la Habana?
MAP: Por su puesto. No creo que pueda haber un colombiano que le diga no a la paz. Esta gran posibilidad que se nos abre debe ser abrumadoramente respaldada por todos los colombianos. Esta es finalmente la paz de Colombia y no de Juan Manuel Santos, el jefe de Estado termina su periodo cumpliendo su promesa de celebrar la paz con las Farc, a nosotros nos corresponde construir lo que se viene para los próximos años, por eso el pueblo colombiano va a salir a respaldarlo porque era lo que añorábamos.
ECOS: Cree que le está saliendo bien al Presidente Santos toda esta iniciativa de paz?
MAP: Así es, lo está haciendo con paciencia y con resultados positivos que lo estamos viendo todos los colombianos y a los ojos a la comunidad internacional, que además respalda el proceso.
ECOS: Se perdieron varias oportunidades de alcanzar la paz…
MAP: Si lo hubiéramos hecho hace cinco años nos hubiéramos ahorrado miles de muertos en Colombia. Si hubiéramos logrado la paz hace 15 años hubieran sido cientos de miles de muertos que nos hubiéramos ahorrado. Desde el comienzo, cuando se inició el primer proceso de paz, si se hubiera consolidado, cuántas víctimas nos hubiéramos evitado con tantos actos de barbarie y terror que hemos sufrido durante estas décadas. Había que ponerle punto final y esta es la oportunidad que tiene el pueblo colombiano para salir a las calles a expresarle el sí de manera masiva, no se debe quedar un solo colombiano sin salir a decirle sí a la paz.
ECOS: El ministro del interior Juan Fernando Cristo anunció ante ustedes que el Gobierno tiene previsto, de entrada y después del plebiscito, un representativo número de proyectos legislativos para iniciar el posconflicto. ¿Qué expectativa tiene sobre el tema como Presidente de la Cámara?
MAP: Eso significa que el Gobierno está con todo en el tema de las reformas para el camino de la reconciliación entre los colombianos. Hay varias iniciativas que deben tramitarse en forma urgente una vez se apruebe el sí a la paz de manera decidida. Es un paquete de más de ochenta propuestas gubernamentales en diferentes materias: unas que hay que tramitar de manera rápida, el tema de amnistía y las Farc puedan, en las zonas de concentración, iniciar ya su tránsito a la normatividad en la vida civil. Otro, que puedan también los tribunales operar en el tema de la justicia transicional que se ha creado para estos sectores. Hay varios proyectos que tenemos que adelantar de manera ágil. El Congreso no va a ser inferior a sus responsabilidades. Vamos a trabajar, ustedes ya se han dado cuenta del ánimo que tienen las cámaras de trabajar sobre los temas de paz, por eso vamos a insistir día y noche en la implementación de los acuerdos.
ECOS: ¿Cree que el tema de la oposición al proceso del ex presiente y senador Álvaro Uribe es un tema personal?
MAP: Sin lugar a duda es una decisión más política, más de partido. Alguien escribía en una de las redes sociales que la patria busca el sí y un partido político busca el no que es la fundamentación del centro Democrático. Pero mi invitación es a que si gana el sí el Centro Democrático trabaje por la paz. Exhorto a la oposición a que sí pierde, se sume a la paz. Ellos son políticos y deben acompañarnos de la mano del pueblo a reconstruir un país en paz y desarrollo.
ECOS: Cómo ve a sus paisanos de Santander con este tema para el 2 de octubre con el plebiscito?
MAP: Los santandereanos estamos unidos en este propósito. Hemos tenido reuniones con los diferentes sectores sociales, gremiales, políticos, entre otros, para tratar de conformar el equipo por la paz. He tenido la oportunidad de recorrer toda la provincia santandereana y el respaldo hacia la paz es unánime. Hay que hacer mucha pedagogía especialmente en el área metropolitana donde se ha hecho una campaña de desinformación en estos años que duró la negociación. Por fortuna los colombianos tienen ya en sus manos como leer los acuerdos. Santander es un territorio de paz, hace muchos años no tenemos guerrilla y menos el brote paramilitar. Los santandereanos ya sabemos lo que es tener un proceso de desarrollo en paz y queremos que así sea para todos los colombianos. Insisto, Santander será un pionero en este proceso, vamos a poner una altísima votación por el sí a la paz.
Redacción Ecos. Foto: L. Muñoz.- El Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, firmó el decreto mediante el cual convoca a un plebiscito que se realizará el 2 de octubre para que sea refrendado o rechazado el Acuerdo de Paz entre su Gobierno y las FARC.
Los colombianos responderán a la pregunta ¿Apoya usted el acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera? en el plebiscito del próximo 2 de octubre, luego que este martes el Presidente Juan Manuel Santos firmara el decreto para convocarlo.
"Hoy damos un paso más hacia la Paz. Gracias al Congreso de la República, que por abrumadora mayoría y en tiempo récord, avaló la convocatoria del plebiscito que le informé el jueves pasado. El plebiscito es ahora una realidad", dijo el mandatario en la Casa de Nariño, sede del Ejecutivo.
Esta consulta, que se realizará el domingo 2 de octubre, "es clara, sencilla y no da lugar a ninguna confusión", precisó. El Presidente Santos aseveró que con la pregunta se busca saber si "el pueblo aprueba o no exactamente las palabras que aparecen en el título de los acuerdos". Además, aclaró, "no hay lugar a ninguna confusión. No es una pregunta sobre si los colombianos quieren o no la Paz sino que es muy concreta sobre si apoyan o no el acuerdo final".
Al menos el 13 % del censo electoral
Si el Acuerdo de Paz es refrendado en las urnas, llegará al Congreso un paquete legislativo que se tramitará por medio del procedimiento especial, que permitirá la aplicación de lo acordado en La Habana.
En el plebiscito, cuya realización fue avalada el pasado 18 de julio por la Corte Constitucional, la opción del "sí" debe obtener al menos el 13 % del censo electoral, lo que significa que necesitará como mínimo 4.396.626 votos para ser aprobado.
Redacción Ecos. Foto: EFE.- El Gobierno colombiano y las FARC han solicitado a la FAO que acompañe la implementación del primer punto del Acuerdo de Paz, que propone una reforma rural integral, para desarrollar el campo y reducir la pobreza, informó este martes el organismo de Naciones Unidas.
Las partes en conflicto pidieron también su colaboración en ese asunto, en particular a la Unión Europea y la organización Vía Campesina, añadió la Oficina Regional para América Latina y el Caribe de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en un comunicado oficial este martes.
Las tres entidades presentarán un plan de trabajo conjunto en los próximos meses. Para este plan, la FAO propone acciones para fomentar la producción rápida de alimentos y responder así de manera urgente a quienes sufren hambre y pobreza.
También propone acciones para fortalecer las instituciones dedicadas al campo y la seguridad alimentaria, apoyando el empleo digno y la mejorar de la calidad de vida de los campesinos.
"Un entorno de seguridad es clave para que se reanuden las actividades agrícolas, para que mejore el funcionamiento de los mercados y las personas tengan mejor acceso a la asistencia social", apuntó en el texto del comunicado el Director General de la FAO, Graziano da Silva.
Millones de personas fueron desplazadas por el conflicto armado y muchos campesinos perdieron sus tierras. Por esto, según la FAO, es clave entregar apoyo a los pequeños agricultores para que tengan acceso a los mercados, inversiones e infraestructura.
Graziano da Silva aseguró que la Paz le permitirá a Colombia optimizar su agricultura y aprovechar las 22 millones de hectáreas con potencial agrícola que posee, de las que solamente se usan 7 millones en la actualidad.
"Acabar con el hambre y la malnutrición y alcanzar la paz y el desarrollo rural no son tareas separadas sino aspectos diferentes de un mismo desafío", dijo el Director General de la FAO.
La FAO celebró que el primer punto del acuerdo de paz busque fortalecer las áreas rurales, donde se originó buena parte del conflicto. "Allí donde brotó la guerra, Colombia sembrará las semillas de la paz", comentó Graziano da Silva.
Redacción Ecos. Foto: Portafolio.co.- El Congreso de Colombia autorizó este lunes al Presidente Juan Manuel Santos, para convocar, el próximo 2 de octubre, el Plebiscito para refrendar el Acuerdo de Paz, firmado la semana pasada con las FARC- EP en La Habana, Cuba.
En una histórica plenaria, ambas cámaras, de Representantes y del Senado, en una sesión de dos horas y veinte minutos aproximadamente, aprobaron, con mayoría, este paso para este importante proceso de paz y reconciliación nacional.
El Presidente del Senado, Mauricio Lizcano, dijo que el Presidente Santos no tenía ninguna obligación legal de radicar ante el Congreso la pregunta con la cual se consultará a los ciudadanos para refrendar el Acuerdo Final de Paz.
“El compromiso del Legislativo es autorizar al Gobierno para que convoque al Plebiscito, pero es el Gobierno el que puede formular la pregunta, con base en las condiciones establecidas por la Corte Constitucional”, explicó.
En la Cámara se realizó la plenaria en medio de un ambiente de fiesta, con congresistas vestidos de blanco e inclusive con bombas y serpentinas, por tratarse de la primera sesión sin armas, sin secuestros, sin tomas y sin muertos, por parte por parte de las Farc.
El Presidente de la Cámara, Miguel Ángel Pinto, explicó que la intención fue destacar el día histórico para el país, luego de que se decretara cese bilateral y definitivo entre el Gobierno y las Farc. “En la plenaria respaldamos y acompañamos la convocatoria al Plebiscito que hizo el Presidente Juan Manuel Santos. La paz es una necesidad y algo que requiere el país”, sostuvo.
En el mismo sentido, Pinto dijo que luego de haber leído los acuerdos se acabaron las “difamaciones y mentiras” que dijeron muchos sectores políticos. “Ya con los textos definitivos se han podido desvirtuar todas las mentiras que se han venido haciendo”, recalcó.
En la Plenaria de la Cámara de Representantes, 127 parlamentarios votaron afirmativamente, mientras que 15 lo hicieron en contra; en tanto que la solicitud del Presidente, tuvo en la Plenaria del Senado, 68 votos a favor y 21 votos en contra de la petición plebiscitaria.
El Ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, expresó su agradecimiento por la aprobación. "Es un día de fiesta y ustedes han sabido interpretar este sentimiento. Hoy estamos en el preámbulo de la paz definitiva para los colombianos", manifestó el premier colombiano.
Asimismo, Cristo expresó las diecisiete iniciativas legislativas para apoyar la etapa del Postconflicto, luego de la celebración del plebiscito.
Por su parte, el Senador del partido Alianza Verde, Antonio Navarro, recalcó que "por primera vez este acuerdo con las FARC va a estar refrendado por los ciudadanos". El ex guerrillero añadió que "es necesario que todos los que participemos en el plebiscito aceptemos lo que digan las mayoría, y aún sin conocer la pregunta, creemos que este Senado debe decir sí a la convocatoria a un Plebiscito el 2 de octubre".
Las únicas voces en contra fueron las del opositor partido, el Centro Democrático, liderado por el Ex Presidente y Senador Álvaro Uribe.
Entre los argumentos para apartarse de las mayorías, el Uribismo dijo que la discusión era inconstitucional, porque el acuerdo final que se dio a conocer desde la semana pasada, no tenía la firma del Presidente Santos, ya que fue rubricado por los jefes negociadores del Gobierno y de las FARC. Asimismo, otros senadores de esta tolda política, exigieron que primero se conociera la pregunta que se formulará a los colombianos para esa votación.
El Senador Uribista Alfredo Ramos, por ejemplo, propuso que, antes de aprobar la convocatoria, se citara al equipo negociador para que se pronuncie para “aclarar en este recinto y de cara a la ciudadanía las dudas e inquietudes sobre el Acuerdo Final”… “Definitivamente el Congreso no tiene el material suficiente para tomar una decisión sobre la materia”, agregó Ramos.
El Centro Democrático llevó otros de color rojo que, según dijeron, representa la sangre de las víctimas de las FARC. "Con estos acuerdos pasaremos de tener congresistas con votos a congresistas con muertos", manifestó el senador Fernando Araújo, del Centro Democrático, cuya bancada exhibió un cartel con el dibujo de un sapo, para representar los puntos que considera polémicos del acuerdo y que la sociedad tendrá que tragar en aras de la paz.
No obstante, los congresistas de la Unidad Nacional se impusieron y el Presidente ya cuenta con el aval del Congreso para emitir el decreto en el que citará formalmente a la votación.
Por su parte, el Senador Carlos Fernando Galán, del Partido Cambio Radical dijo que el acuerdo rubricado por el Gobierno y las FARC el pasado miércoles en La Habana "va a permitir que este país avance hacia una paz auténtica", pero pidió a los legisladores ser "cuidadosos a la hora de reglamentar e implementar el acuerdo".
En el Plebiscito, cuya realización fue avalada el pasado 18 de julio por la Corte Constitucional, la opción del "Sí" debe obtener, al menos, el 13 % del censo electoral, lo que significa que necesitará como mínimo 4.396.626 votos para ser aprobado.
Redacción Ecos. Foto: Leonardo Vargas.- El Presidente de la Comisión Segunda del Senado, Jaime Enrique Durán Barrera, fue contundente en señalar que lograr la Paz implica para los ciudadanos de Colombia grandes desafíos, siendo uno de los mayores retos: el posconflicto.
En ese sentido el senador santandereano fue explícito en destacar que las terribles y complejas consecuencias del conflicto armado afectaron la fibra social y humana de Colombia, su posición en la geopolítica mundial e inclusive en la propia concepción del mundo y de cada habitante de nuestro país.
Por ello Durán Barrera resaltó lo que los estudiosos han afirmado, que “el posconflicto es un reto de mayor intensidad e inclusive mayor que la guerra de la independencia y sus consecuencias”.
Enfatizó el congresista que el país está en un momento histórico que plantea cambios profundos en su estructura como Nación y Estado, “ya que superar 52 años de violencia ameritará cambios culturales, jurídicos, sociales, socio económicos, geopolíticos, e incluso como el de construir una nueva sociedad como visión del mundo”.
Durán Barrera, como estadista, prevé cambios que visualizan nuevos acuerdos sociales y políticos para construir posibilidades de aceptación, inclusión, reparación, interacción y reintegración de la diversidad, que son tareas pendientes del Estado colombiano.
El dirigente liberal, en su habitual columna de opinión, afirmó que los colombianos tenemos que aprender a vivir en paz, “a manejar las crisis y sobre todo honrar las diferencias y someter a la fuerza del consenso, las decisiones que nos tocan a todos como un país democrático”.
Resaltó el Presidente de la Comisión Segunda del Senado, que “los colombianos tenemos el 2 de octubre un desafío concreto en el plebiscito por la paz, porque es una decisión que ratifica nuestra posición sobre el presente y futuro del país. Ese sí y ese no, tienen un peso en nuestra historia para decidir en qué país queremos vivir y bajo qué condiciones”.
Se mostró optimista Barrera con el resultado del plebiscito porque está seguro que una inmensa mayoría de colombianos se enrutarán por el camino de la reconciliación nacional y aseveró que “no tiene sentido, en este momento histórico, no tener como objetivo un nuevo proyecto de país, con una sociedad más incluyente, justa y más humana”.
Por Felicia Saturno Hartt. Foto: Ecos Media.- Más de 220 millones de personas en la región viven con un nivel socioeconómico “vulnerable” detalló el último Informe sobre Desarrollo Humano (IDH) para América Latina y el Caribe, presentado en Venezuela recientemente por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Entre el 24 y 25 de agosto, autoridades de varios gobiernos de América Latina y representantes del PNUD, realizaron una serie de encuentros para discutir el documento donde, uno de los autores, George Gray Molina, señaló que “existe el reto de proteger los logros sociales” de la última década frente a una coyuntura internacional adversa, con acciones de protección social, políticas de cuidado, acceso a activos físicos y financieros y mejora de la calificación laboral.”
De acuerdo al documento, la premisa invita a “un progreso multidimensional” en la región, que dibuje el bienestar más allá del ingreso e incluye mejorar la calidad de los servicios sociales.
Índices de la región
Ahora, partiendo de este marco, el propio IDH ratifica que de 2003 al 2013 América Latina “logró reducir la pobreza prácticamente a la mitad” y aumentar la clase media. Esto indicó que la proporción de pobreza se redujo del 42% en 2002 al 24% en 2013.
Reseñaron entonces, que estimaciones hechas muestran que el ritmo de reducción de la pobreza se desaceleró luego de la crisis de 2009, y se habría revertido durante 2015, con un promedio anual de latinoamericanos que salieron de la pobreza de casi 8 millones entre 2003 y 2008 y de 5 millones entre 2009-2014.
No obstante, el informe califica tal trascendencia latinoamericana como una “transformación incompleta” y sitúan a casi dos de cada cinco latinoamericanos (38%) en posición “vulnerable” a nivel socioeconómico. Es decir, que más de 220 millones de hombres y mujeres no son ni clasificados como pobres (viviendo con menos de 4 dólares diarios) ni han logrado ascender a la clase media (con más de 10 dólares diarios).
Incluso, señalan “especial preocupación”, pues entre 25 y 30 millones de personas son considerados “ultra-vulnerables”, al correr aún más riesgo de regresar a la pobreza, por crisis financieras generalizadas, desastres naturales o emergencias familiares.
Entre otras cosas, el texto del PNUD ha simulado el supuesto de un crecimiento continuo en la región de 4% al año, y destaca que los rendimientos son decrecientes, refiriendo que el ritmo de reducción de pobreza caería a 2.8 millones de personas entre 2015 y 2016 (1.4), con respecto al periodo anterior. En otras palabras, aunque la región siguiera creciendo al mismo ritmo en los últimos 13 años sacaría de la pobreza alrededor del 80% menos gente en el 2016 que en 2003.
Recomendaciones
Por ello, ante tales escenarios, el PNUD emplaza a que las políticas no deben agotarse sólo en el logro de un umbral determinado por el ingreso y pide reforzar la necesidad de elevar los estándares laborales, mejorar la calidad de los servicios sociales, expandir el acceso a sistemas de cuidados de niños y niñas y de adultos mayores y garantizar la paridad de género, según el informe.
Además, el IDH exhorta a reconocer los derechos multiculturales de los pueblos, mejorar la seguridad ciudadana, proteger el medio ambiente, asegurar el acceso a la energía renovable y fortalecer la capacidad de recuperación ante desastres naturales, todo con miras a dar los primeros pasos hacia la implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en la región.
Por Luis Fernando García Forero. Foto EFE.- Después de cinco días de la firma del Acuerdo de Paz entre el Gobierno y las Farc, el máximo jefe de ese grupo insurgente Timoleón Jiménez, Timochenco, ordenó a todos sus frentes, un cese al fuego definitivo contra el Estado Colombiano, mientras el Presidente Juan Manuel Santos, como Comandante y Jefe de las Fuerzas Armadas, solicitó no atacar por la vía violenta a ese movimiento subversivo, lo que significa que la guerra quedó en el pasado.
Después de 52 años se silenciaron por fin los fusiles entre las partes, para que la guerrilla se proponga a reinsertarse a la vida civil y hacer política sin armas. Tanto el Gobierno y las Farc se dedicarán a hacer pedagogía de lo acordado en La Habana: los dirigentes de la insurgencia a explicarles a sus frentes el propósito de la firma y cómo debe iniciarse el proceso de entrega de armas, mientras que el Gobierno Colombiano a explicar en el territorio nacional qué fue lo que se acordó, para que el pueblo participe del plebiscito del 2 de octubre, iniciativa que el jefe de estado decidió para legitimar más el proceso de reconciliación entre el estado colombiano y esa guerrilla.
La guerrilla anunció que, entre el 13 y el 19 de septiembre, en la zona de los Llanos del Yarí, municipio de San Vicente del Caguán, realizará su décima conferencia, máxima instancia de decisión de la organización, en la que se les presentará a las tropas el Acuerdo de Paz alcanzado con el Gobierno, para su discusión y refrendación, primer paso para la transformación de las Farc en un movimiento político legal. Se espera la presencia de unos 200 delegados, entre ellos los 29 miembros del Estado Mayor Central.
Sería la última conferencia de las Farc, que se hará además en el contexto del cierre de una negociación de paz con el estado. Asimismo, después de 23 años, marcará el reencuentro de sus máximos comandantes, hoy en vida.
La última vez que se dio eso fue en 1993, pues en la cumbre de 2007 muchos de ellos tuvieron que participar vía medios de comunicación electrónicos, ante el asedio que en ese entonces padecían por parte del Gobierno de Álvaro Uribe y su política de seguridad democrática.
Una vez la guerrilla avale el acuerdo, el camino queda despejado para la realización del acto protocolario de la firma de la paz, cuya fecha marca definitivamente el inicio de la desmovilización de las Farc. El ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, reveló que ese llamado “Día D” será entre el 20 y el 26 de septiembre y que todo depende de las agendas de las personalidades internacionales que serán invitadas por el Gobierno.
Es claro que todo está calculado. Como es sabido a partir de ese momento, comenzarán a contar los 180 días para la dejación de las armas y empezará a darse el traslado de las unidades guerrilleras a las zonas veredales transitorias.
Por esos días coincide la Asamblea General de las Naciones Unidas, en New York, organización multilateral que está aliada con el proceso y que estará atenta a la realización del plebiscito y del posconflicto.
Entre tanto, se espera que este lunes las plenarias del Senado y Cámara de Representantes, ya citadas, le den el visto bueno a la convocatoria hecha por el presidente para el domingo 2 de octubre, para que los colombianos se expresen en las urnas.
Otra tarea es la del Consejo Nacional Electoral que debe expedir la reglamentación para que se inicien formalmente las campañas por el Sí y por el No, en lo que tiene que ver con comités promotores, topes de financiación, publicidad, espacios en radio y televisión, y participación de funcionarios públicos, para el día democrático, 2 de octubre, donde el pueblo tiene la palabra para iniciar el posconflicto.
Redacción Ecos. Foto: Ecos Media.- Bucaramanga fue, este jueves y viernes, el escenario del primer gran evento de paz, que convocó a los líderes de los departamentos de Colombia: la II Cumbre de Gobernadores 2016.
En el Centro de Ferias y Exposiciones de la ciudad bonita, se reunieron los 32 gobernadores del país y conocieron, trabajaron y plantearon sus expectativas sobre la Nueva Colombia, que se ha comenzado a gestar, con el acuerdo final, firmado protocolariamente por los plenipotenciarios, tanto del Gobierno como de las Farc.
Asimismo, se analizaron temas relacionados con financiación para la paz, gobernanza del posconflicto, autonomía regional para la paz, convivencia ciudadana, reconciliación entre los colombianos y pedagogía para la paz, entre otros.
Cómo bien lo expresó Amylkar Acosta, el Director Ejecutivo de la Federación Nacional de Departamentos, “esta cumbre ha sido la oportunidad para que la paz aterrice en los territorios”.
La agenda contó con la participación del Ministro de Interior, Juan Fernando Cristo; de Hacienda, Mauricio Cárdenas; de Medio Ambiente, Luis Gilberto Murillo; de Comercio, María Claudia Lacouture; de Justicia, Jorge Londoño; del Jefe Negociador del Gobierno, Humberto de la Calle; del Alto Comisionado de Paz, Sergio Jaramillo; del Expresidente Cesar Gaviria; del Alto Consejero para el Posconflicto, Rafael Pardo y del Director de Planeación, Simón Gaviria; entre otros importantes altos funcionarios, analistas, catedráticos y líderes de opinión.
Santander como escenario de la Cumbre por la Paz y el Postconflicto
La propuesta para que Bucaramanga acogiera la cumbre de los mandatarios departamentales fue del propio gobernador de Santander, Didier Tavera. El mandatario aseguró que Santander es un departamento en que históricamente se vio golpeado por las acciones de la guerrilla, por lo que pretenden dar a entender que es posible creer y lograr una transformación desde la paz.
“Nosotros hicimos la petición de que la cumbre, con los temas relacionados con la paz, se adelantara en el departamento de Santander como una región que decirle no a la violencia, que tuvo los peores escenarios de la subversión, vivimos hechos atroces en San Vicente, Carmen de Chucurí, Soto Norte y hoy casi después de 8 años que salimos del conflicto estamos en los mejores indicadores del país”, concluyó Tavera.
“Digámosle adiós a la guerra con nuestras manos y con la fuerza de nuestro espíritu”, invitó el Gobernador de Santander, Didier Tavera, al clausurar la cumbre de mandatarios departamentales este viernes en Bucaramanga.
“No es sostenible un acuerdo de paz si no se vincula a los protagonistas de la guerra en la implementación.”: Patrick Colgan
El Expresidente del Fondo de la Unión Europea para la implementación de los Acuerdos de Paz en Irlanda del Norte, Patrick Colgan, fue invitado por la Federación Nacional de Departamentos, para exponer en la Cumbre de Gobernadores sobre su valiosa experiencia como articulador de la paz lograda entre el grupo IRA y los gobiernos de Irlanda y Reino Unido.
Este invitado de lujo habló con los gobernadores colombianos de su experiencia como negociador y sobre “la importancia de la inclusión que se hizo en Irlanda de la Sociedad civil en el proceso. Inclusión de excombatientes, prisioneros y víctimas en la mesa de seguimiento. No es sencillo pero es fundamental. No es sostenible un acuerdo de paz si no se vincula a los protagonistas de la guerra en la implementación.”
El Presidente Santos en la 2 Cumbre de Gobernadores por la Paz
El presidente Juan Manuel Santos, aseveró el viernes, en su intervención en la Segunda Cumbre de Gobernadores, que la paz debe emerger en los territorios campestres, porque allí el conflicto armado azotó con mayor fiereza a la población.
"La paz debe nacer y debe hacerse en los territorios, la paz tiene que ser territorial", señaló Santos.
"Es en los territorios donde se ha vivido el conflicto, donde se han sufrido las consecuencias, las dificultades que trae el conflicto armado. Y es ahí donde tenemos que concentrar nuestros esfuerzos", agregó.
El jefe de Estado refirió que "esa construcción tiene que ser de abajo para arriba, no de arriba para abajo". Santos resaltó la valía de los gobernadores en el camino hacia la paz, al ser "los socios naturales dentro de este proceso que comienza".
Por su parte, los 32 mandatarios departamentales de Colombia agradecieron el esfuerzo se Santos y lo ovacionaron de pie por su liderazgo y tenacidad para conseguir la paz.
Los gobernadores, la paz, el postconflicto y las regiones
Durante la Cumbre, la mayoría de gobernadores manifestaron su apoyo al plebiscito, en el que el país decidirá si aprueba o no el acuerdo de paz con las Farc, y le pidieron a la guerrilla del Eln que se siente a negociar con el Gobierno.
Por su parte, el gobernador de Arauca, Ricardo Alvarado, aseguró que “la dinámica de la paz no la frena ni el Eln” y se ofreció de mediador entre el Gobierno y esa guerrilla, a la que invitó a que libere a los cuatro arroceros y al Exalcalde de Charalá (Santander) que mantiene secuestrados en su departamento.
Otra de las voces que se escucharon en favor de la paz fue la del gobernador de Norte de Santander, William Villamizar, quien dijo: “Estaremos apoyando este proceso (con las Farc) desde todo punto de vista. Iniciamos una campaña muy fuerte en favor del ‘Sí’ al plebiscito”.
Y frente al Eln, Villamizar aseguró que “el camino se les acorta” y que solo les “queda la posibilidad de dialogar o de recibir el ataque de las Fuerzas Militares que lo puede llevar a su extinción”.