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El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Latinobarómetro forman una alianza para medir de forma permanente la opinión de los latinoamericanos sobre los temas más sensibles que impactan el diseño de las políticas públicas.
La gestión pública transparente y la lucha contra la corrupción “debe involucrarnos a todos”, enfatizó el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, al instalar el foro ‘Cultura de la legalidad y seguridad jurídica en las regiones’, organizado por el Consejo de Estado.
La plaza de Bolívar será escenario este jueves, 3 de marzo, a partir de las 7 PM, de un concierto de guitarras, cuyas cuerdas le harán eco a la Paz, evento organizado por el presidente del senado de Colombia, Luis Fernando Velasco.
Por Luis Fernando García Forero.-Nació el nuevo insecticida C3FTD para empezar a erradicar la plaga financiera que permite sostener a las Organizaciones Criminales nacionales, transnacionales y terroristas.
Por SIG:- El principal reto para asumir el posconflicto es superar la estigmatización que recae sobre los excombatientes, contó Joshua Mitrotti, director general de la Agencia Colombiana para la Reintegración, ACR, al viceprimer ministro de Reino Unido, Nicholas Clegg.
La versión XV del Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá, llega cargada con una alucinante programación, en donde México es el invitado de honor y los países Nórdicos van a tener una amplia visibilidad. La gran fiesta capitalina que inicia el 11 de marzo 2016 y que se extenderá hasta el 27.
El presidente Juan Manuel Santos hizo una enérgica defensa de la Jurisdicción Especial de Paz y dijo que “no reemplaza nuestras instituciones de justicia ni nuestro Poder Legislativo, como se quiso decir, sino que los complementa y fortalece para esta situación especial y única de lograr la terminación de un conflicto armado”.
El Alto Comisionado para la Paz, Sergio Jaramillo, junto con el jefe de la delegación del Gobierno, Humberto de la Calle, y el Ministro Consejero para el Posconflicto, Derechos Humanos y Seguridad, Rafael Pardo, instalaron el foro ‘¿Cómo construir la paz en los territorios? – Los retos de la Paz Territorial’, en el que habló sobre los desafíos de la construcción de la paz en Colombia ante la inminencia de un acuerdo para ponerle fin al conflicto entre el Gobierno y las Farc.
Por Felicia Saturno Hartt. La ambición de perpetuarse, las pésimas administraciones, la corrupción campante y la necesidad de cambios palpables no utópicos han sido los factores patrocinantes de la crisis de los nuevos (o ya viejos) socialistas del Siglo XXI, esa mezcla de autoritarismo con populismo trasnochado, que lideró Hugo Chávez Frías en América Latina.
A diferencia de lo que piensan algunos analistas, la sociedad latinoamericana ha madurado y el proyecto político basado en un estatismo exagerado, un falso internacionalismo libertario y una promesa de equidad, que no se concreta y no da respuesta a las crecientes demandas de cambio y desarrollo, que la población de los países reclaman, ya no tiene seguidores.
Desde 2011 se han podido visualizar, tras varios años en el poder y un evidente proceso de fracaso de sus políticas, el repudio de las gestiones de los socialistas del Siglo XXI.
La situación de la administración de Evo Morales, mandatario boliviano, que fue reelegido con un 70% de aceptación popular, desafía un tremendo descontento, hasta el punto de que en las últimas encuestas, apenas es apoyado por el 30% de la ciudadanía.
Morales ha fracasado: no ha podido articular a los bolivianos y mantiene un agresivo lance con la oposición política; con el discurso del antiimperialismo paralizó la inversión extranjera en Bolivia, no ha alcanzado reducir la pobreza estructural ni optimizar las condiciones de vida de los bolivianos, no está preparado para administrar la riqueza minera del país, se ha enfrentado a antiguos aliados, como Brasil y Argentina, e incluso ha instigado un patrioterismo absurdo, como sucedió en la reciente alza general de combustibles, que debió echar apresuradamente hacia atrás, ante la reacción de los habitantes.
Bolivia es una nación cesante, envenenada por resentimientos de clase promovidos desde el poder, fórmula de manejo de masas originada por el Podemos Español y el Chavismo, sin ninguna perspectiva cierta para atender a las demandas del desarrollo económico y social.
Por ello, la pérdida del referéndum para la reelección presidencial es un indicador del rechazo a la gestión de Morales y del descontento ante su perpetuación en el poder por 10 años más. No valió el patrioterismo frente a la demanda a Chile, ni el uso de los recursos del gobierno para proselitismo y la campaña internacional de denuncia de los enemigos de la derecha, los bolivianos quieren alternabilidad democrática.
En Nicaragua la situación no es mejor, por el contrario se ha agravado por el desplante favorecido por Daniel Ortega contra la próxima Costa Rica. Si bien este episodio nacionalista le ha hecho corregir su posición en las encuestas, sólo el 45% de la población lo apuntala, porcentaje muy lejano de la popularidad con la que inició su gobierno.
Ortega sueña reelegirse y por ello ha pisoteado la Constitución y embarcado a su país en un conflicto armado que la comunidad internacional rechaza, ante la existencia de conflictos más reales.
En el caso de Argentina, el rechazo de la propuesta de reforma constitucional para lograr la reelección de Cristina Fernández y la posterior derrota del candidato del oficialismo Daniel Scioli frente a Mauricio Macri, fue una respuesta del país austral a los desmanes de una administración que negaba la real crisis económica de un país que podría ser totalmente autosuficiente.
Casi sobra recalcar el fracaso del régimen chavista en Venezuela, que está a la vista del mundo. Un país riquísimo donde todo escasea, donde se prefiere destruir la tercera empresa petrolera del mundo, el moderno y especializado parque industrial y el empuje del comercial, productos del emprendimiento particular, y donde no sólo prevalecen la inseguridad, el tráfico de drogas, el desempleo, la pésima administración de los recursos públicos y la parálisis económica, sino también una corrupción estatal que produjo los mayores cleptócratas del mundo sólo superados por los funcionarios chinos.
La pérdida de las elecciones parlamentarias del 6D ante el infinito ventajismo oficialista, que le arrebató el Parlamento luego de 17 años de apoyo irrestricto a los mandatos de Chávez y las atrocidades del gobierno de Maduro, con la mayoría absoluta, siendo un comicio en extremo complejo por la diversidad electoral de su proceso, es un indicador del deseo de los venezolanos de volver a la democracia que le dio la posibilidad no sólo de ser un país próspero y preparado, sino de superar la terrible crisis social, política y económica que sobreviven cada día.
Los pueblos de América Latina quieren y requieren gobiernos respetuosos de los DDHH; administraciones que propongan proyectos de crecimiento y desarrollo, basados en la meritocracia, la inclusión y la acción contralora; gobiernos que, bajo la mirada de veedor de los ciudadanos, admita el diálogo y la negociación como alternativas al poder absoluto; liderazgos que inspiren a la gente a enrolarse en un proyecto político que traerá beneficios a todos.
La gente común ambiciona que las cosas funcionen. Porque la ineficacia no tiene color político, sino indicadores de riesgo, que denuncian que las aulas no tienen pupitres, los medicamentos no existen en los hospitales, las unidades de transporte están deterioradas, las calles están rotas, los contratistas cobraron y no alimentaron a los niños y las alzas de los presupuestos de los servicios jamás nadie las previó.
Desde esta venta digital de Ecos creemos que la transparencia, el servicio y la eficiencia no son ideología, sino los presupuestos mínimos de la gobernabilidad democrática.
Colprensa. El Fenómeno de El Niño sigue avanzando sin dar tregua al sector agropecuario en Colombia. Uno de los gremios que ha sentido el impacto es la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), que comenzó a estudiar la situación y realizó un estudio del deterioro de las cosechas, que incide en la producción, calidad y precios del grano.
En el sondeo realizado con los representantes de los comités cafeteros, se conoció que los departamentos más afectados son Cauca, Huila, Tolima y Valle.
La preocupación está en que estos cuatro departamentos tienen una participación de 41% en la producción nacional de café, la cual es de 808.000 toneladas, de acuerdo a las cifras del Censo Nacional Agropecuario.
En cuanto al área total cosechada, también tuvo gran injerencia, porque cuentan con 44,4% de 765.000 hectáreas que hay en el país, destinadas a este producto insignia del país.
Luis Javier Trujillo, representante del Comité de Cafeteros del Departamento de Tolima, expresó que el tema es delicado, porque de las 116.000 hectáreas de las zonas cafeteras, cerca de 50% se encuentran afectadas”.
El representante destacó que los municipios que cuentan con gran estrago, en sus áreas cercanas, son Rovira, Alvarado, Venadillo, Livano, Fresno, Alpujarra, Iconazo y otros más que se ubican en la zona centro, sur y oriente del departamento.
Otro de los representantes que ve una difícil situación es José Fernando Montoya, que hace parte de Antioquia. “Los efectos del Fenómeno de El Niño, se están viendo desde octubre del año pasado en todo el país, principalmente en los cultivos que se encuentran por debajo de 1.400 metros sobre el nivel del mar”.
Por esta razón, la Federación publicó una serie de medidas con las que los caficultores podrían reducir el impacto, entre ellas, comprar más de 5% de pasilla que se produzca; eliminar el descuento de $30 por kilo; comenzar programas de fertilizantes con $12.000 millones; y reestructurar créditos.
Con estas soluciones, representantes de Quindío, Huila, Pereira, así como los mencionados anteriormente, ven con buenos ojos la reducción del impacto en los cafetales.
Pero, lo que sugieren los expertos es que la cosecha para final de año podría no superarse por los inconvenientes mencionados anteriormente. En 2015 fue de 14,2 millones de sacos de 60 kilos.
Lo cierto es que El Niño se suma a los efectos del cambio climático que afecta al mundo. Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU) más de 98 millones de personas fueron afectadas durante 2015, además que nueve de cada 10 desastres se deben al cambio climático.