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Por Felicia Saturno Hartt. Foto: WHS.- A partir del 23 de mayo secelebrará en Estambul, Turquía, una Cumbre para transformar el sistema humanitario mundial, convocada por el Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki Moon y se espera que, de esta reunión, salgan una serie de "acciones y compromisos concretos" para ayudar a los países a enfrentarse a las diversas y complejas crisis de orden humanitario.
El Secretario General Adjunto de ONU para Asuntos Humanitarios, Stephen O´Brien, consideró que la Cumbre Mundial Humanitaria de Estambul, ofrece la oportunidad de mejorar la asistencia a millones de personas necesitadas y “debe unirnos en función de salvar vidas y proteger a la población civil”.
Según el diplomático, su visita de estos días a Níger y Nigeria demuestra la importancia del foro de Estambul, tras constatar un agravamiento de la crisis humanitaria, en esos países de la cuenca del lago Chad, por el accionar del grupo extremista Boko Haram.
Resultan esenciales los compromisos y la voluntad política de los líderes mundiales, en aras de no dejar a nadie atrás y de mejorar y hacer más eficiente y transparente la asistencia, subrayó O´Brien.
Una cifra sin precedentes en las últimas décadas de seres humanos necesitados de ayuda (Sólo la ONU estima que son 100 millones), el auge de los conflictos, los desastres asociados al cambio climático y la falta de financiación de los programas y planes para responder a crisis, explican la importancia del evento.
Desde la ONU defienden que "el mundo se encuentra en un punto crítico" en el que actualmente se da "el nivel más alto de sufrimiento humano desde la Segunda Guerra Mundial" motivado por el costo cada vez mayor de los conflictos, con cerca de 60 millones de personas, la mitad de las cuales son niños, que se han visto obligadas a abandonar sus hogares y también víctimas de los desastres naturales (218 millones de personas afectadas en los últimos 20 años y un costo anual por encima de los 300 mil millones de dólares).
Aunque nunca hasta ahora la acción humanitaria había ayudado a tantas personas vulnerables, lo cierto es que, según la ONU, a menos que se adopten "medios más eficaces" para afrontar su sufrimiento, "no podemos aspirar a conseguir un mundo en el que imperen la paz, la seguridad y el desarrollo sostenible y donde no se deje a nadie atrás".
El objetivo principal del encuentro es provocar un cambio en la manera de actuar frente al sufrimiento humano y la gestión y preparación ante las crisis, poniendo de relieve la responsabilidad compartida para lograrlo.
El Secretario General de la ONU, Ban Ki Moon, en el marco de la denominada "Agenda para la Humanidad", ha fijado tres metas de la cumbre: 1.- Reafirmar el compromiso con la Humanidad y los principios humanitarios. 2.- Iniciar acciones y asumir compromisos que permitan a los países y las comunidades prepararse para las crisis y responder ante ellas, además de ser más resistentes a las conmociones. 3.- Difundir las mejores prácticas para ayudar a salvar vidas en todo el mundo, de forma que las personas afectadas ocupen una posición central en la acción humanitaria y que se mitigue su sufrimiento.
La "Agenda para la Humanidad" recoge cinco responsabilidades básicas que los estados, la ONU, las organizaciones humanitarias y otras partes humanitarias deberían asumir: 1.- Prevenir los conflictos y ponerles fin. 2. - Respetar las normas de la guerra. 3.- No dejar a nadie atrás. 4. - Trabajar de manera diferente para poner fin a las necesidades. 5. - Invertir en la humanidad.
La ONU tiene prevista la asistencia de más de 5.000 participantes, entre ellos, jefes de Estado y de Gobierno, líderes de las comunidades afectadas por las crisis, directores generales del sector privado, jefes de organizaciones multilaterales, ONG internacionales y nacionales, representantes de los jóvenes y personas de la sociedad civil, la diáspora, la cooperación civil-militar y los círculos académicos.
Principalmente lo que se espera que salga de esta primera cita es una serie de compromisos para la acción por parte de los gobiernos y las agencias humanitarias para que el mundo pueda prepararse mejor frente a las crisis y responder de forma más eficaz cuando se produzcan.
Para que no se quede todo en papel, Ban Ki Moon ha instado a que los compromisos se apliquen inmediatamente y que haya un progreso real en los próximos tres años. Así, los compromisos quedarán recogidos en un resumen y el Secretario General de la ONU los traducirá en un informe sobre los resultados concretos alcanzados.
"Tenemos ante nosotros una oportunidad singular para levantarnos juntos y dar un mensaje de que no aceptaremos la erosión de la humanidad que vemos en el mundo hoy en día. No debemos fallar a las personas que nos necesitan, cuando nos necesitan más. Estambul es esta oportunidad. La historia nos juzgará por cómo usemos este momento. No debemos abandonar a los muchos millones de hombres, mujeres y niños en grave necesidad", sostuvo Ban en un discurso el pasado 4 de abril sobre los preparativos de esta cita mundial.
"La Cumbre Humanitaria Mundial no es el punto final. Debe ser el principio de una nueva era de solidaridad internacional que frene el terrible sufrimiento de las personas afectadas por conflictos y desastres y que dependen de nosotros", agregó. "Hagamos de la Cumbre Humanitaria Mundial un paso histórico hacia delante para nuestra humanidad común", insistió el secretario general.
En este sentido, Antoine Gérard, Director de la Secretaría de la Cumbre Mundial Humanitaria, en la Oficina de la ONU para Asuntos Humanitarios (OCHA), expresó a Johannes Göbel, de Deutschland.de, que “ los gobernantes deben asumir su responsabilidad ante los seres humanos del mundo apoyando la Agenda para la Humanidad del Secretario General de la ONU. De la Cumbre Mundial surgirán numerosas acciones y obligaciones con el objetivo de que las comunidades y los países puedan reaccionar mejor a crisis, estén mejor preparados y puedan mitigar mejor catástrofes súbitas”.
Además, expresó Gérard, “se definirá una transformación hacia un mundo en el que la obligación derivada de nuestra condición humana común proporcione efectivamente impulsos para tomar decisiones a nivel global. Solo así podremos tener la esperanza de reducir el sufrimiento de 125 millones de personas que necesitan ayuda y protección”.
Palabras que definen que el profundo componente de responsabilidad política, ante la mayor crisis humanitaria luego de la Segunda Guerra, hará posible una respuesta efectiva y sin demoras.
Bogotá, D.C. Prensa-Senado. Foto Leonardo Vargas.-Un llamado a los contradictores y enemigos del proceso de paz que lleva a cabo el Presidente Juan Manuel Santos y las Farc, para que se concienticen sobre la necesidad de acabar con la guerra, hizo el senador liberal Jaime Enrique Durán Barrera, quien señaló que “no marchitemos las flores en plena primavera, porque la paz no da espera”.
A través de Canal Congreso, Durán Barrera, fue contundente en señalar que “Colombia vive el momento más importante de su historia republicana. Y al mismo tiempo su etapa más peligrosa y comprometedora, porque está en juego lo que vamos a dejar a las generaciones futuras. No es momento de equivocaciones, es un instante de definiciones y de una decisiva claridad para que la historia no nos condene”.
Fue claro en manifestar: “equivocarnos seria retroceder en el momento más cercano al logro de la firma del acuerdo de paz, para iniciar el proceso sociopolítico más costoso y más trascendente, luego de la emancipación: el complejo postconflicto” y dijo que “retroceder seria iniciar de nuevo el camino de 50 años de guerra, porque ni el gobierno ha derrotado la insurgencia, ni los guerrilleros se tomaron el poder.
Resaltó que no va a ser un proceso fácil, sobre todo para los partidos políticos, porque los cambios van a generarles nuevos desafíos como interlocutores de los ciudadanos y comunidades, lo que significa que deben presentar las mejores propuestas para alcanzar el poder.
El senador liberal santandereano Jaime Enrique Durán Barrera resaltó que como senador y ciudadano está consciente que el mayor desafío está por venir, ya que es evidente que el camino a la Paz está trazado.
“Los recientes anuncios del equipo negociador del gobierno en La Habana, con el aval de los organismos internacionales, demuestran que estamos cada vez más cerca no sólo de la firma, sino de los procedimientos legales, institucionales y pragmáticos del manejo del conflicto, como lo es la salida de los menores de los campamentos armados para su reinserción a sus comunidades, bajo la tutoría de los expertos de la ONU”, observó el senador liberal.
“Tenemos un escenario nacional de aceptación del proceso de paz. El Consejo Gremial y los Industriales han expresado desde diferentes perspectivas su apoyo a las negociaciones y los avances de la misma”, aseguró Durán Barrera, quien certero que ello implica un paso muy significativo para el proceso, “porque son sectores que representan la posibilidad de la reinserción económica, la contribución y el apoyo de los costosos programas, que harán inclusivas a la vida civil, las estrategias de reparación de las víctimas y reeducación de los victimarios”.
Durán Barrera reconoció que “ciertamente aún hay quienes no asumen el desafío de la Paz, porque temen el impacto que tendrá el fin del conflicto en la vida de la nación. Porque vivir en Paz, luego de 50 años, será todo un proceso de aprendizaje social” y recordó que “todo lo postergado será posible y todas las voces que el conflicto silenció querrán expresar sus ideas y concretar sus metas, en un escenario político, seguro más plural y más complejo, pero favorecido por la reconciliación”.
"Frente al desafío de la paz, invito a los contradictores para que se sumen a ese noble propósito que despeja el horizonte en bien de las nuevas generaciones de Colombia", concluyó Durán Barrera.
Bogotá,D.C, Redacción y foto Ecos.-A pesar del avance del proyecto que busca darle más transparencia a la labor legislativa y administrativa de las Cámaras, la iniciativa dejó por fuera el artículo que obliga a publicar la declaración de renta ante el Dirección de Renta y Aduanas nacionales, DIAN.
Así lo denunció a instancias de Ecos la representante Angélica Lozano de la Alianza Verde, quien tiene la esperanza que ese aspecto se incluido en la plenaria de la corporación donde le espera el último debate.
“Se hacen públicos todos los documentos patrimoniales, perdimos la declaración de renta y es la pelea que vamos a dar en el último debate”, afirmó la congresista de Bogotá, quien consideró paradójico que cuando el Presidente Juan Manuel Santos está llevando a cabo una campaña contra la corrupción “los congresistas más difíciles de convencer han sido los que más apoyan al gobierno nacional”, dijo al referirse a los integrantes en la corporación de la U y de cambio Radical.
“Oh, casualidad. Nos toca convencer de transparencia a los partidos del Gobierno la U y Cambio radical. Espero que estas sean voces aisladas dentro de estos partidos, porque sería un oso que el Gobierno lidere en Londres el tema anticorrupción, que el Gobierno logre que sus ministros publiquen sus declaraciones de renta y sus propios partidos le den la espalda”, explicó.
A pesar de ese impase, "es importante destacar que la propuesta en materia legislativa es un avance y esperamos que la plenaria corrija ese tema y logre mejores mecanismos para establecer una legislación más fuerte en la lucha contra la corrupción", señalaron varios congresistas.
Foto: Ecos.- El Presidente de la República, Juan Manuel Santos, se fue lanza en ristre contra el Procurador Alejandro Ordoñez, otro de los opositores del proceso de paz: “…el Procurador no está por encima de la ley”, aseveró.
“De manera, señor Procurador, que usted no les va a prohibir a los funcionarios lo que la Ley ya les permite en forma explícita”, increpó el jefe de estado, quien invitó “a todos los funcionarios a que trabajemos como un ejército para sacar esta paz adelante”.
El Mandatario hizo la afirmación en la capital vallecaucana, donde posesionó a Clara Luz Roldán González como Directora de Coldeportes, en un acto efectuado en el Coliseo Mundialista Ivan Vassilev Todorov.
Santos recordó que los juegos olímpicos se iniciaron en la antigua Grecia hace siglos como un tratado de paz, para que en lugar de matarse y matarse, los habitantes compitieran. Afirmó que este año, cuando se celebran las Olimpiadas, los colombianos también están haciendo un pacto “para dejar de matarnos y seguir compitiendo, en la política y en otros escenarios, en forma civilizada”.
Fue enfático en señalar que “la paz no es del Presidente de la República, ni siquiera de mi gobierno. La paz les pertenece a todos los colombianos”, agregó el Mandatario y dijo que por ello la Directora de Coldeportes “puede perfectamente hacer campaña por la paz", lo mismo que la Gobernadora del Valle, que estaba presente en la posesión.
Agregó el Presidente de la República que “la Ley del plebiscito expresamente autoriza a todos los funcionarios de Colombia, a nivel nacional, a nivel departamental, a nivel municipal, a participar en la campaña por la paz”.
Bogotá,D.C, Resumen Internacional ECOS. Foto: esglobalvoices.org.- "Le tengo gran respeto a Maduro pero eso no quita que le diga que está loco, loco como una cabra", señaló a la prensa el ex presidente y dirigente de izquierda del Uruguay José Mujica, al referirse al intercambio de palabras entre el secretario general de la OEA Luis Almagro y el mandatario venezolano, Nicolás Maduro.
Mujica fue claro en destacar que Almagro "no es ningún traidor ni funcionario de la CIA", en defensa de su excanciller a quien Maduro acusó de formar parte de este cuerpo de inteligencia estadounidense.
Resaltó Mujica que “Almagro es un abogado, esclavo del derecho. Yo discrepo con Almagro en algunas cosas, pero también discrepo con Maduro", destacó el controvertido expresidente uruguay José Mujica, tras resaltar que "en Venezuela están todos locos. Se dicen de todo y así no van a arreglar nada. Están bien pasados de rosca todos", anotó.
Bogotá, D.C. Redacción Ecos. Foto Colprensa.-Con la aprobación en la Comisión Primera de la Cámara de Representantes del Acto Legislativo para la Paz, donde se incluyó el artículo que blinda el acuerdo final y eleva lo pactado a la categoría de acuerdo especial, le queda la responsabilidad a la plenaria de la corporación darle el último debate para constitucionalizarlo.
Cerca de diez horas los integrantes de dicha célula legislativa discutieron el tema, con la participación de todas las bancadas, las mayorías se impusieron y avalaron los cinco artículos del proyecto de Acto legislativo, donde se incluye que lo pactado con las Farc será un “acuerdo especial”, amparado por los Convenios de Ginebra.
La oposición del Centro Democrático criticó la propuesta, pero abandonó el recinto al darse cuenta que las mayorías se estaban imponiendo para sacar adelante la iniciativa en presencia del ministro del interior Juan Fernando Cristo, quien agradeció la aprobación del Acto Legislativo.
Para desarrollar lo acordado con las Farc se aprobó la creación de un procedimiento especial para que el Congreso tramite los proyectos de ley y las enmiendas a la Carta Política necesarias, así mismo se le dieron facultades extraordinarias al Presidente de la República exclusivamente para expedir decretos con fuerza de ley. En el mismo sentido, se habilitó un “plan de inversiones para la paz” que funcionaría los próximos 20 años.
Se establece en el proyecto de reforma constitucional que lo pactado con la guerrilla tendrá la categoría de “acuerdo especial” y que posteriormente se debe tramitar un proyecto de ley que lo incorpore al conjunto de normas que rige al Estado colombiano.
La decisión de la Comisión Primera de la Cámara se convirtió en el primer gran paso para blindar los acuerdos de La Habana elevando lo pactado a la categoría de Acuerdo Especial.
Ecos Redacción. Foto EFE.- El pasado martes, el Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, acusó al Secretario General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), el uruguayo Luis Almagro, de "traidor".
El mandatario dijo que "conoce sus secretos" y vinculó su elección en la OEA a "una jugada maestra que hicieron los "gringos", la CIA, con un agente: Almagro".
Este miércoles, Almagro respondió a Maduro con un comunicado en el que indica que no es un agente de la CIA y que la acusación del mandatario es "una mentira repetida mil veces" que "nunca será verdad".
"No soy traidor. No soy traidor ni de ideas, ni de principios, y esto implica que no lo soy de mi gente, los que se sienten representados por los principios de libertad, honestidad, decencia, probidad publica (sí, de los que suben y bajan pobres del poder), democracia y derechos humanos. Pero tú sí lo eres, presidente, traicionas a tu pueblo y a tu supuesta ideología", denunció.
Almagro dijo que Maduro es un "traidor de la ética" y que además traiciona "el principio más sagrado de la política, que es someterte al escrutinio de tu pueblo".
Expresó también que el mandatario debe "devolver justicia" a Venezuela "en toda la dimensión de la palabra" y le exigió que busque a los responsables de la muerte de 43 personas en protestas en su contra, en lugar de tener "presos por sus ideas, aunque no sean ni las tuyas ni las mías".
Criticó, asimismo, la situación precaria de los hospitales, la "intimidación", "desasosiego", "miseria" y "angustia" que afirma sienten los venezolanos en la actualidad, que tienen al país al borde de la más grande crisis humanitaria de su historia.
"Que nadie cometa el desatino de dar un golpe de Estado en tu contra, pero que tú tampoco lo des. Es tu deber", exigió el Secretario General de la OEA.
Almagro sentenció que Maduro debe "hacer el referéndum revocatorio en este 2016, porque cuando la política esta polarizada la decisión debe volver al pueblo".
"Negar la consulta al pueblo, negarle la posibilidad de decidir, te transforma en un dictadorzuelo más, como los tantos que ha tenido el continente", afirmó Almagro.
"Sé que te molesta la OEA y mi trabajo porque, entre los Ceibos estorba un Quebracho. Lamento informarte que ni me inclino ni me intimido", concluyó.
La respuesta completa de Luis Almagro a Nicolás Maduro:
Mensaje del Secretario General de la OEA al Presidente de Venezuela
18 de mayo de 2016
Presidente Nicolás Maduro,
No soy agente de la CIA. Y tu mentira, aunque repetida mil veces, nunca será verdad. De todas formas conviene aclararlo, aunque esto sea denegar el absurdo. Mi conciencia está limpia, Presidente, y mi conducta mucho más. No hay ninguna amenaza que me puedas hacer que ni remotamente roce a ninguna de las dos.
No soy traidor. No soy traidor ni de ideas, ni de principios, y esto implica que no lo soy de mi gente, los que se sienten representados por los principios de libertad, honestidad, decencia, probidad publica (sí, de los que suben y bajan pobres del poder), democracia y derechos humanos. Pero tú sí lo eres, Presidente, traicionas a tu pueblo y a tu supuesta ideología con tus diatribas sin contenido, eres traidor de la ética de la política con tus mentiras y traicionas el principio más sagrado de la política, que es someterte al escrutinio de tu pueblo.
Debes devolver la riqueza de quienes han gobernado contigo a tu país, porque la misma pertenece al pueblo, debes devolver justicia a tu pueblo en toda la dimensión de la palabra (incluso encontrar a los verdaderos asesinos de los 43 y no los que tienes presos por sus ideas, aunque no sean ni las tuyas ni las mías). Debes devolver los presos políticos a sus familias.
Debes devolverle a la Asamblea Nacional su legítimo poder, porque el mismo emana del pueblo, debes devolver al pueblo la decisión sobre su futuro. Nunca podrás devolver la vida a los niños muertos en los hospitales por no tener medicinas, nunca podrás desanudar de tu pueblo tanto sufrimiento, tanta intimidación, tanta miseria, tanto desasosiego y angustia.
Que nadie cometa el desatino de dar un golpe de Estado en tu contra, pero que tú tampoco lo des. Es tu deber. Tú tienes un imperativo de decencia pública de hacer el referéndum revocatorio en este 2016, porque cuando la política esta polarizada la decisión debe volver al pueblo, eso es lo que tu Constitución dice. Negar la consulta al pueblo, negarle la posibilidad de decidir, te transforma en un dictadorzuelo más, como los tantos que ha tenido el continente.
Sé que te molesta la OEA y mi trabajo porque entre los Ceibos estorba un Quebracho. Lamento informarte que ni me inclino ni me intimido.
Referencia: C-062/16
Bogotá, D.C. Redacción Ecos. Foto Nelson Cárdenas, SIG.- Mientras el Consejo Gremial se reunía con el Primer Mandatario en Bogotá, los Empresarios reunidos en Proantioquia y ANDI invitaban a todas las fuerzas vivas de Colombia a trabajar juntos para construir una sociedad en paz.
Gremios e industriales se sumaron al respaldo del acuerdo entre el Gobierno y Las Farc, para blindar el proceso de paz, luego de recibir información directa y clara del Presidente Juan Manuel Santos y su equipo de colaboradores, sobre el significado, trascendencia, impacto e importancia de los avances en La Habana que harán posible y viable, en el menor tiempo posible, la consecución de la reconciliación y, por ende, el desarrollo y la productividad en Colombia.
“Quedamos satisfechos, nos explicaron con mucho detalle el proceso de La Habana”, afirmó Santiago Montenegro, Presidente del Consejo Gremial quien reafirmó el apoyo al proceso de paz y aún más, al posconflicto, luego de la reunión con el jefe de Estado, quien les informó a los empresarios los últimos acontecimientos de avance de las negociaciones con las Farc.
“Nosotros le manifestamos al Presidente que apoyamos, seguimos apoyando el proceso de paz, queremos estar activos en la culminación del proceso de La Habana y también muy activos en todo el proceso de lo que se llama el posconflicto de eso no puede caber la menor duda”, aseveró Montenegro al salir de Casa de Nariño quien indicó que durante el encuentro, en el que también participaron el jefe del Equipo Negociador, Humberto de la Calle; el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo; y el expresidente de la Corte Constitucional, Manuel José Cepeda, formularon sus inquietudes sobre aspectos jurídicos y constitucionales del acuerdo.
Montenegro en diálogo con los medios de comunicación expresó que “hicimos preguntas sobre nueve temas que tienen que ver con las implicaciones jurídicas y constitucionales del acuerdo, con la refrendación, con el papel del Congreso, con el papel de la Corte Constitucional, con la secuencia de hechos que lleven hasta el proceso final del acuerdo”.
Fue enfático en manifestar que “tenemos una idea más clara de cómo va el proceso” y expresó además, su satisfacción y la de los integrantes del Consejo Gremial por la información obtenida sobre el desarrollo de los diálogos de La Habana: “quedamos satisfechos, nos explicaron con mucho detalle”, concluyó Montenegro.
En la reunión, estuvo además el Ministro del Interior, Juan Fernando Cristo; el senador Roy Barreras; el Asesor Externo, Manuel José Cepeda; el presidente de ACOPI, Antonio Osorio; de ANALDEX, Javier Díaz Molina, de la ANDI, Bruce Mac Master, de Asobancaria, Santiago Castro, entre otros.
En Proantioquia y ANDI también se habla de Paz
Paralelamente, los empresarios reunidos en Proantioquia y ANDI manifiestaban su apoyo al proceso de paz: “Invitamos a los partidos políticos, los movimientos sociales, trabajadores, la academia, los gremios, la guerrilla en tránsito hacia la democracia y todas las instituciones, organizaciones y ciudadanos, a trabajar juntos para construir una sociedad en paz”, indica un documento de análisis y recomendaciones de los industriales.
“La superación del conflicto armado es trascendental para Colombia y apoyamos el actual proceso de negociaciones con las FARC”, indicó el documento “Construir una paz sostenible, análisis y recomendaciones desde el sector empresarial”.
“Consideramos que la agenda del país debe ser vista de manera amplia e integral, en el entendido de que los compromisos del Estado y la sociedad colombiana con las guerrillas, deben ser parte de los temas estratégicos para la democracia, la equidad, el desarrollo, la sostenibilidad y la competitividad del país”, agregó el documento.
De la misma forma, indicaron que desde el inicio de las negociaciones para la búsqueda de la paz, Proantioquia y la Andi se dieron a la tarea de asumir de forma responsable la participación del sector empresarial que representan en este proceso de paz tan determinante para Colombia.
Fue así como iniciaron, con el acompañamiento de la Universidad EAFIT, un trabajo de análisis técnico y riguroso sobre el avance del proceso y de los acuerdos, cuyos resultados han sido compartidos con el Gobierno y sus representantes en la mesa de negociaciones, con la expectativa de que sean útiles para afianzar el proceso mismo y asegurar las mejores decisiones para el país.
Tras hacer un análisis riguroso, concluyeron que “por ello, la invitación es que es deber de todos rehacer el tejido social y crear una cultura que privilegie el bienestar general, donde el Estado junto con sus instituciones, cumplan sus objetivos a cabalidad y los particulares lo complementen a través de esfuerzos para el beneficio común”.
Foto: Ecos.- “Estamos aquí para terminar esta larga y dolorosa guerra y para que ningún niño nunca más tenga que vivir lo que vivimos nosotros”. Así lo expresó El Jefe de la delegación del Gobierno Colombiano, Humberto de la Calle, sobre el acuerdo para la salida de menores de 15 años de los campamentos de las FARC-EP, en el día de hoy, en la Habana.
“Como acaban de anunciar los representantes de los países garantes, hemos llegado a un acuerdo con las FARC -EP para lograr que todos los menores de edad dejen los campamentos por decisión de la organización armada, se desvinculen de la misma y regresen a la vida civil”, señaló De la Calle.
Tres importantes medidas han sido anunciadas por el jefe negociador: 1) La salida de los menores de 15 años de los campamentos; 2) La elaboración de una hoja de ruta, que permita la desvinculación progresiva de todos los demás menores de 18 años; y 3) La creación de un programa integral para brindarle la mejor atención a estos niños que salen de la guerra.
“Uno de los mayores horrores de un conflicto, señaló el vocero del gobierno en La Habana, es cuando arrastramos a nuestros niños y jóvenes al combate. Cuando las nuevas generaciones hacen parte activa del conflicto el reto de ponerle punto final es mucho mayor. Es por eso que este acuerdo es un avance crucial en este proceso de ponerle punto final a la guerra. Las generaciones jóvenes son las llamadas a apoderarse de la paz. Son los, niños y jóvenes de Colombia quienes deben liderar la transformación de nuestro país”.
El acuerdo prevé que las FARC entregue toda la información para identificar y ubicar a los menores, que aún están en los campamentos, colaborando con la salida de estos pequeños de dichos lugares.
De otra parte, el Gobierno Nacional conformará una mesa técnica en cabeza de la Defensoría del Pueblo y de la Consejería de DDHH de la Presidencia de la República, con el objetivo de elaborar la hoja de ruta de la salida de los menores de los campamentos, presentarla a la Mesa de Conversaciones y diseñar el programa para atender a estos menores que abandonen la guerra.
Esta iniciativa contará con un mecanismo de acompañamiento integrado por la UNICEF y la OIM, que verificará el cumplimiento de los compromisos, con la supervisión de Leila Zerrougui, Representante de la ONU para Niños y Conflicto.
Como jefe de la delegación, Humberto de la Calle dedico, muy especialmente, este acuerdo sobre los niños a Elena Ambrosi, por su labor en las deliberaciones. “Elena ha sido, en la delegación del Gobierno, el alma y el motor de este acuerdo que venimos discutiendo desde hace más de un año y que es producto de su trabajo, de su insistencia y de su extraordinaria capacidad. No puedo dejar de mencionar que Elena ha hecho el mayor sacrificio que puede hacer una madre: dejar de ver por largas temporadas, durante más de cuatro años, a sus dos niños pequeños por estar en La Habana".
"Y lo ha hecho precisamente para que ninguna madre en Colombia nunca más pierda un niño en la guerra y para que en adelante todos crezcan en paz. Pero además, escasamente alguien ha contribuido a la construcción de los acuerdos de La Habana que Elena Ambrosi Turbay, a quien le doy las gracias de todo corazón”.
“Esperamos que todos los jóvenes y niños salgan pronto de los campamentos y se reintegren en sus familias y comunidades. Y que en la mente del resto de la niñez, desaparezca la realidad del conflicto. Para eso estamos aquí, los delegados del Gobierno: para terminar esta larga y dolorosa guerra y para que ningún niño nunca más tenga que vivir lo que vivimos nosotros” señaló De la Calle.
En este sentido, el jefe negociador refirió: “Mi primer recuerdo está ligado a la violencia. Antes, a mis seis meses de edad, mi familia fue expulsada de su terruño”.
Leila Zerrougui, Representante Especial del Secretario de la ONU para los niños y los conflictos armados, al ser informada del acuerdo, aseguró que se trata de un acuerdo histórico y trascendental, que se constituye en un elemento necesario para la construcción de una paz estable y duradera.
“Hoy hace casi un año me reuní con ustedes por primera vez en La Habana. Esta es mi tercera visita y los progresos han sido sorprendentes. Están reconociendo que el pueblo de Colombia considera que los niños merecen toda nuestra protección”, manifestó la representante de ONU al hacer un llamado a todos los colombianos para que apoyen el acuerdo y lo reciban como un elemento crucial en la construcción de una paz duradera.
“Esta firma es un acuerdo importante y vital pero solo es un primer paso, ustedes tendrán que ser capaces de hacer realidad este acuerdo para asegurar que los niños reciban los cuidados y apoyos necesarios”, señaló Zerrougui, al insistir que el camino no será fácil pues los menores requerirán una atención especial y un fuerte acompañamiento en su transición hacia una nueva vida.
“Contar con buenos programas de reintegración asegurará su protección, sin estos programas hay riesgo de que los niños sean reclutados por otros grupos armados lo que sería un elemento desestabilizador para la sociedad y la paz”, puntualizó la Oficial de la ONU.
Foto Ecos.- En medio de la polémica propuesta del Ex presidente de la República y Senador, Álvaro Uribe Vélez, de convocar a los colombianos a la resistencia civil contra el proceso de paz, las Farc “lo invitan a conversar sobre el futuro de nuestra nación”.
A través de una carta del máximo jefe de ese grupo insurgente, Timoleón Jiménez, le pidió al máximo opositor de dichas negociaciones: “Doctor Uribe Vélez! Por caridad, ¡no más viudas y huérfanos adoloridos!”. "Lo invito cara a cara para hablar de paz". “Presidente Uribe, estamos dispuestos a conversar tranquilamente con Usted sobre el futuro de nuestra nación. En La Habana, o en el lugar de Colombia que usted prefiera, contando desde luego con las garantías de seguridad suficientes para nuestro traslado y estadía en suelo patrio. Discutamos sobre su llamado a la resistencia nacional contra la paz”.
Señala la misiva de las Farc que “tenemos muy claro que la pasión y la polarización son malas consejeras, que nadie es dueño de la verdad absoluta, que la paz es una construcción colectiva” y agrega Timochenco: “todos los hombres y mujeres de Colombia debemos aportar a su concreción. La paz no solo debe ser mirada desde la propia experiencia, también es necesario proyectarla con vista a las futuras generaciones, al país mejor del mañana”.
La siguiente es la carta remitida por el Jefe de las Farc, Timoleón Jiménez al Ex presidente Álvaro Uribe:
En 2010, a pocos meses de iniciado el período presidencial de Juan Manuel Santos, tuvimos conocimiento en las FARC del interés del nuevo gobierno por abrir conversaciones de paz con nosotros.
Eso quiere decir que desde los primeros contactos secretos que posibilitaron el encuentro exploratorio, han transcurrido poco menos de seis años.
Durante ese trecho ha germinado la esperanza y ya palpita muy cerca la firma de un Acuerdo Final de Paz.
Ha sido un tiempo largo dedicado a la reflexión, a la revisión de conductas, a la aproximación de temas, al estudio, al conocimiento de verdades, al intercambio con las víctimas.
Hemos examinado temas de gran interés con prestantes personalidades nacionales y extranjeras, políticos, filósofos, hombres de Estado, jerarcas de la Iglesia Católica y de otras confesiones, juristas, funcionarios de la Corte Penal Internacional, científicos y excombatientes rebeldes de todos los continentes.
Hemos intercambiado con ex militares nacionales y extranjeros, con oficiales en servicio de la patria, miembros de la Policía Nacional, empresarios del campo y la ciudad, representantes de innumerables organizaciones sociales y políticas, congresistas, directores de medios, funcionarios de la ONU y otras entidades internacionales, regionales y locales. Hablamos con enviados especiales de los Estados Unidos, la Unión Europea y el Congreso Nacional Africano.
Antiguos jefes de Estado y de gobierno también se han reunido con nosotros. Hemos aprendido de todos y cada uno de nuestros interlocutores, al tiempo que todos han escuchado y recibido nuestras experiencias con bondad y comprensión.
Muchos nos han dado a conocer sus preocupaciones y reservas. Pero en su conjunto ninguno ha dejado de animarnos a perseverar en la búsqueda de la paz por las vías del diálogo y la reconciliación.
Todos nos han repetido la lección, con odios no se llega a ninguna parte. Tenemos muy claro que la pasión y la polarización son malas consejeras, que nadie es dueño de la verdad absoluta, que la paz es una construcción colectiva.
Todos los hombres y mujeres de Colombia debemos aportar a su concreción. La paz no solo debe ser mirada desde la propia experiencia, también es necesario proyectarla con vista a las futuras generaciones, al país mejor del mañana.
En La Habana se acordó un mecanismo especial de justicia, ante el cual todos los vinculados directa o indirectamente al conflicto deberán responder por sus actos.
Eso nos incluye a nosotros. A la luz del derecho de los Derechos Humanos, el Derecho Internacional Humanitario y el Estatuto de Roma.
Nos hemos acogido a los principios y estatutos de Naciones Unidas, a los tratados y convenciones internacionales sobre derechos humanos.
No hemos evadido nada. Es por eso que después de todas las tragedias sangrientas ocurridas en Colombia, tras sufrir en carne propia la muerte de propios y extraños, sentimos el derecho de pedir en nombre de la civilización, en nombre de las incontables víctimas, ¡ya no más muerte y horror para la patria! ¡No más guerra, en nombre de nuestros hijos y de los hijos de todos! ¡Ya nunca más violencia y miedo en nuestra tierra, doctor Uribe Vélez! Por caridad, ¡no más viudas y huérfanos adoloridos!
A todos aquellos que por diversas razones se sienten dejados a un lado por los diálogos de La Habana, a usted mismo, doctor Uribe, los invitamos del modo más comedido a deponer prevenciones.
No es justo concluir con tanto desparpajo que los acuerdos alcanzados sin su presencia constituyen una traición a la patria, ni cabe continuar alimentando en la mente de parte importante de la población colombiana el rencor y los ánimos de venganza.
Los ocho años de su gobierno, doctor Uribe Vélez, hubieran podido ser de paz, pero se fueron en la más intensa confrontación de la historia nacional.
Cuánta muerte, desolación y miserias ocurrieron por cuenta de ella. No debe olvidarse que pese a eso no se nos pudo vencer. Y si no se nos derrotó en la guerra que enlutó a Colombia, emerge entonces la opción de la paz, que no es otra cosa que la derrota de la injusticia, la desigualdad y la violencia política.
La paz no apunta contra nadie, contra ningún partido o movimiento político, contra ningún trabajador colombiano, sea este de derecha o izquierda. Que arroje la primera piedra aquel que habiendo tenido responsabilidades de Estado en el pasado, pueda clamar que no tiene nada que ver con lo sucedido, o que las cosas ocurrieron sin que él se percatara.
Presidente Uribe, estamos dispuestos a conversar tranquilamente con Usted sobre el futuro de nuestra nación.
En La Habana, o en lugar de Colombia que usted prefiera, contando desde luego con las garantías de seguridad suficientes para nuestro traslado y estadía en suelo patrio. Discutamos sobre su llamado a la resistencia nacional contra la paz, producido sin haber escuchado a quienes tanto combatió por tierra, mar y aire sin vencerlos.
Nosotros provenimos de la resistencia a la violencia, a la injusticia y la impunidad. Precisemos entonces el significado del término. Cuánta sangre, cuántas lágrimas, cuánta desolación le han dejado a nuestro país llamados semejantes a los que Usted viene haciendo.
Es cierto que siempre se sabe cómo comienzan las cosas, pero nadie es suficientemente sabio para saber cómo van a terminar.
Es fácil azuzar la violencia desde cómodas habitaciones en los barrios altos de la ciudad, cuando los muertos caen en los campos y son hijos ajenos de gentes anónimas.
La resistencia iniciada por Manuel Marulanda Vélez, Jacobo Arenas y cuarenta y ocho campesinos en Marquetalia comienza a quedar atrás por quienes aceptamos convertirnos en constructores de paz y reconciliación.
Lo acordado hasta hoy en La Habana, más lo que se irá anunciado en plazos próximos, conseguirá por fin hacer sonreír a Colombia, sin olvidar su pasado y sus víctimas.
La calidad de acuerdo especial configura ni más ni menos que el cimiento del Nunca Más.Lo queremos a Usted sentado a la Mesa de la Reconstrucción y Reconciliación Nacional.
No a la mesa del capricho personal o las exigencias carentes de generosidad. Continuemos la marcha a partir de lo alcanzado que ya aplauden las naciones de todos los continentes, que responde al derecho de gentes, a tratados internacionales que hacen parte del bloque de constitucionalidad de la República, que aplauden mandatarios de todo el mundo y hasta el Papa Francisco.
Proponemos al país entero un acuerdo político para reordenar entre todos la nación colombiana.
Nadie quedaría por fuera, queremos que Usted sea partícipe de él, doctor Uribe, conversemos.
Fue Usted un formidable adversario que nunca nos dio cuartel, pero como ve, seguimos aquí, en la brega, trabajando incansables por la nueva Colombia.
Venga esa mano, le extendemos la nuestra con un ramo de olivo. La paz sí que merece dejar atrás orgullos. Resuélvase.
Timoleón Jiménez
Comandante del Estado Mayor Central de las FARC-EP
La Habana, 14 de mayo de 2016.