Opinión
Por Jorge Robledo.-Durante los debates en el Senado sobre el TLC con Estados Unidos, el ministro de Comercio, en respuesta a mi reclamo porque esos tratados obligarían a Colombia a importar la comida de su población, me dijo: "Y quién ha dicho, senador, que el país tiene que producir sus alimentos; si se tienen carbón y petróleo, con sus exportaciones puede conseguirse con qué pagar las importaciones que se requieran".
Por Horacio Serpa.-“Volvió la burra al trigo y el pollino al cebadal”. Otra vez el gobierno pretende vender sus acciones en Isagén, la segunda empresa más importante de Colombia en generación de energía. El año pasado se propuso hacerlo bajo la orientación del señor Ministro de Hacienda, proceso que suspendió el mismo gobierno mientras superaban algunos desajustes en el procedimiento de la subasta, según se informó. Antes el gobierno del Presidente Uribe tuvo el mismo empeño.
Por Amylkar Acosta.-Es necesario llamar la atención sobre una doble paradoja que acusa el sistema alimentario en el mundo: por una parte, mientras millones de personas no tienen poder adquisitivo que les permita comer y miles de millones no consumen los nutrientes necesarios para tener una vida saludable, en la otra cara de la moneda nos topamos con el hecho de que 1.300 millones de seres son clasificados como obesos o sufren sobrepeso. Como lo afirma John Kenneth Galbraith, “más personas mueren por comer demasiado, que por comer poco”.
Por Edmundo López.-Hace ocho días publicamos las primeras cuatro cláusulas contentivas de nuestro “proyecto para la paz, hacia una ley de punto final”, (concebido y publicado en libro de nuestra autoría en el año 2003); proyecto que el Presidente de la República sometería a los colombianos, a través de una consulta nacional popular, según lo faculta el Art. 104 de la Constitución Política.
Por Horacio Serpa.- Emocionante. La gente salió por millares a reclamar por la vida. La sola presencia de tantas multitudes en diferentes lugares del País fue un grito que se escuchó en el mundo entero. Los colombianos anestesiados por los rigores de una guerra interminables rompieron la inercia del conformismo y en muchos lugares se manifestaron altivos y dignos en favor de la vida, de la convivencia, de la tolerancia democrática, del derecho a vivir en paz.
Por Amylkar D. Acosta.- Con la descolgada de los precios y la producción del petróleo, del carbón, del oro y del ferroníquel, productos estos que acaparan el 70% de nuestras exportaciones, sobrevino una caída de los ingresos tanto de la Nación como de las entidades territoriales. En cuanto a las regalías se refiere, obviamente que también están siendo impactadas. Se calcula que por cada dólar que baja el precio del crudo, y solamente estamos hablando de este, el SGR deja de percibir $80.000 millones.
Por Ramón Elejalde Arbelaez.- La importancia de los tribunales constitucionales dentro del Estado de Derecho es de tal alcance, que la existencia de esta fase del Estado Moderno depende de los controles constitucionales existentes y de la efectividad y legitimidad con la cual aquellos tribunales ejerzan sus funciones. Su razón de ser es la vigilancia y la defensa de la integridad de la constitución de un Estado.
Por Antonio Guerra de La Espriella.- Hay un adagio popular que dice: "En boca cerrada no entran moscas". Lo cito a propósito de la decisión que tomó el Congreso de la República al aprobar el proyecto de ley que dio vida a una reforma al estatuto tributario colombiano el año inmediatamente anterior, en el cual se incluyó expresamente la obligación por parte del Gobierno nacional de integrar una comisión de expertos en esa materia, con el fin de presentarle al país y al Gobierno central una propuesta de reforma tributaria estructural pedida desde años atrás por distintos sectores de la vida nacional.
Por Iván Duque Márquez.- A lo largo de los años la expresión “cantos de sirena” ha servido para describir aquellos discursos bellamente elaborados que ocultan una realidad y, en muchos casos, pueden conducir a una traumática desilusión. Por eso, al analizar el Plan de Desarrollo que en la actualidad se discute en el Congreso, encontramos que en medio del fino lenguaje técnico del documento de Bases se encuentran ocultas asignaciones presupuestales poco consistentes con el discurso.
Por José Gregorio Hernández.- Vale la pena recordar que la actual Constitución colombiana nació en medio de la enorme violencia desatada por el narcotráfico, y que uno de los propósitos buscados por los colombianos en el curso del proceso constituyente consistió en establecer unas instituciones firmes que fueran adecuadas al momento histórico y propicias para lograr la paz, que ha sido hasta ahora tan esquiva.