Opinión
Por Jorge Enrique Robledo.- De un tiempo para acá, la OCDE se ha vuelto casi omnipresente en Colombia. Que la OCDE dijo, que las normas de la OCDE señalan, que entrevista con Gurría, el secretario de la OCDE, que la OCDE sobre pensiones e impuestos, que la OCDE sobre educación… Y cada mención, en el 99,9 por ciento de los casos, con la connotación de cosa buena, de sabiduría, de amor por el país, de que los colombianos seremos felices si, primero, entramos a ese que la demagogia llama el "club de los países ricos" y de "las buenas prácticas". A tanto ha llegado el lavado de cerebro sobre este nuevo sanalotodo, que el jefe de Planeación pudo presentar como gran cosa suya y de Santos que en el Plan de Desarrollo vayan 136 "lineamientos específicos" de los 230 que el país debe cumplir para poder ingresar a la OCDE. Y en el artículo primero de dicho Plan se atrevió a poner que este "tiene como objetivo construir una Colombia (…) con los estándares (…) de la OCDE".
Por Horacio Serpa.- Siempre nos hemos alimentado de promesas y frustraciones. Relámpagos que iluminan el firmamento de lo social seguidos de largos períodos de oscuridad. En el siglo 19 y bien entrado el siglo 20 gran parte de la población se alimentaba de esperanzas celestiales que la mantenía en la penuria convencida de que los años de necesidades serían recompensados con siglos de bienaventuranza. Los laicos pusieron el pecho al fuego oficial porque creyeron que la tierra era para los que la trabajaban. A López Pumarejo y a Lleras Restrepo les enmuchilaron sus reformas al agro y el SETTT de López Michelsen (salud, educación, tierra, techo y trabajo) nunca operó en un sistema de manguala como el Frente Nacional.
Por Amylkar Acosta.-La caída de los precios del crudo ha alertado y alarmado a los países que, como Colombia tienen una alta dependencia de las exportaciones del oro negro, por su alto impacto en la economía y las finanzas públicas. Pero, la real realidad es que la caída de los precios no se circunscribe sólo al petróleo; los otros comodities que, aunque no tienen su misma relevancia, son vitales para el país, como el carbón, el oro y el ferroníquel han corrido con la misma suerte.
Por Iván Duque Márquez.- América Latina se encuentra pasmada ante la gravedad de la bomba pensional que se está activando en nuestra región. Según estudios del BID, solo cuatro de cada diez trabajadores cotizan en algún sistema pensional. Esta situación la agravan hechos como reconocer que hoy existen 40 millones de personas mayores de 65 años, y para el 2050, la cifra llegará a cerca de 140 millones.
Por Jorge Gómez Pinilla.-La propuesta de Justicia transicional para todos que lanzó el expresidente César Gaviria es el sapo que todos sabíamos que un día nos tendríamos que tragar, pero del que se hablaba en voz baja, como cuando se menciona la soga en casa del ahorcado.
Por Juan Manuel Galán.-Los motores de combustión interna, siempre funcionan mejor a nivel del mar. Las aeronaves no son la excepción. Por esta razón, y por la necesidad de invertir los recursos del sector aeronáutico de manera efectiva, debemos empezar a pensar en las regiones a nivel del mar, como el mejor lugar para destinar futuras inversiones en infraestructura que además promuevan la descentralización.
Por Horacio Serpa.- Todavía nos dolemos de los crueles asesinatos de los niños en el Departamento de Caquetá. Fue un crimen miserable, absurdo, que clama castigo. Con que la justicia actué diligente y rigurosamente aplique las leyes existentes, se podrá castigar a todas y todos los responsables.
Por Amylkar Acosta.-Así como la propuesta contenida en el Proyecto de Plan de Desarrollo que se tramita en el Congreso de la República atinente al monopolio rentístico de los licores contraviene principios esenciales del derecho que rigen la tramitación y aprobación de las leyes, otra propuesta de la misma laya, esta vez referida al monopolio de los juegos de suerte y azar, particularmente en lo que hace relación a los juegos novedosos, incurre en el mismo desaguisado, que hace de ellas propuestas, además de improcedentes, inconvenientes.
La propuesta del expresidente Gaviria debe dar lugar a una reflexión profunda sobre las múltiples caras de un conflicto que se ha extendido por nuestra historia y ha estremecido todas las capas de la sociedad colombiana. ¿Cómo aclimatar una paz sostenible, qué toca hacer para liberar a Colombia de ese cáncer? Será necesario entender que todo proceso de paz es político y que la justicia no puede erigirse como escollo insalvable. Máxima justicia que permita la paz, dice el Gobierno.
Por Rodrigo Villalba Mosquera.-El liberalismo para afrontar los retos del futuro dispuso reorganizarse con legitimidad recurriendo al mecanismo de los colegios electorales que en el presente mes se llevarán a cabo en cada una de las capitales de los 32 departamentos.