Opinión
Por Gabriel Ortiz*.- Es apenas normal que los gobernantes se sientan dueños de los estados que les encomendaron manejar; y que quienes los asesoran construyan unos asfixiantes muros que los separan de quienes fueron sus amigos, confidentes y correligionarios. Estadistas, regentes y reyes caen las garras de melifluos y amanuenses. Hay otros más dañinos que a distancia ordenan, influyen y reprenden.
El poder y la ambición deslumbran, a tal punto que conducen a los más vigorosos e imperiales a cometer crasos errores que los alejan y aíslan de quienes fueron por años de los años sus amigos, confidentes, aliados, partidarios y rumberos. De esos que a nada aspiran y que no están tras las migajas que ofrece el poder, porque solo aportan generosidad, lealtad y consejos honestos.
Esta última senda puede ser el escalón que anhela el elector pensante. Ese que creyó en las promesas, en las reales intenciones y en la pulcritud de quien llega a la cúspide del poder. Conjugando estos propósitos puede un líder alcanzar la perfección de los mandatos que permiten a los pueblos el progreso, la paz y la felicidad.
Así se rompen las odiosas asfixiantes camarillas que cambian rumbos y programas íntegros y que fabrican falsos derroteros, inquinas, desorientaciones y corrupción.
Colombia es un país que quiere salir de la encrucijada que la tiene al borde de la destrucción y de caer en las redes y telarañas de quienes conforman camarillas que diezman la confianza y las ilusiones de un pueblo que lucha para rubricar la paz sin calificativos, los asesinatos de líderes, los grupos armados que secuestran, extorsionan, utilizan motosierras y se lucran del narcotráfico.
Colombia es de todos como lo dijo el Presidente Duque. De quienes votaron por él y de quienes lo hicieron por otros caudillos. Por ello, fastidió la postura de su Procuradora, cuando habló de “nuestro gobierno”. Ella, más que nadie, tiene que saber que su cargo es para toda Colombia, no para una camarilla y que el mandatario es de todos los compatriotas, no de la “ciudadanía que salió a votar verraca” contra la paz o a favor de Duque.
Esa la razón para que se imponga el propósito gubernamental de fortalecer cada vez más la hegemonía uribista y solo uribista. Así se impide que ingente cantidad de colombianos pensantes, idóneos, competentes, honestos y leales, puedan llegar al gobierno. El odio y los árboles, no permiten ver el bosque. Imposible que un presidente joven, se deje llevar por esas ideas y prive a su patria de gente tan capaz y que con voluntad y firmeza pueden modificar el concepto que, según las encuestas, se tiene de su gobierno. Es posible que esta pandemia haga que las cosas cambien y que las supuestas vacunas cambien rumbos y propósitos alejados de lo que acosan las asfixiantes camarillas.
BLANCO: Las vacunas que empiezan el 20.
NEGRO: La nómina del Emisor.
Bogotá, D. C, 5 de febrero de 2020
Periodista. Exdirector del Noticiero Nacional, Telematinal y Notisuper
Por Paloma Valencia*.- Algunos han salido a aplaudir la imputación de cabecillas de las Farc como máximos responsables del delito de lesa humanidad por haber participado en la decisión de dicha guerrilla de tener una política de retención ilegal de personas y cobro por su libertad, con el ánimo de financiar la organización. Fueron imputados 8 exguerrilleros, uno de ellos ya muerto. Les dan 30 días para que decidan si reconocen o no su responsabilidad y respondan los requerimientos individuales formulados por las víctimas.
Vale la pena resaltarlo como un hecho positivo; sin embargo, tampoco podemos exagerar en su significación. En 2018 fue la primera audiencia de este caso y citaron 32 exmiembros de las Farc, de los cuales algunos no aparecieron. Ese mismo año fue denunciada penalmente July Milena Henríquez y la directora jurídica, Martha Lucía Zamora, por unos audios que parecen favorecer a los miembros de esa guerrilla en los permisos para salir del país; y lo que es mucho más grave, una reunión preparatoria de esa audiencia. Y hay cuestiones que aún no me quedan claras: ¿Por qué fueron citados solo 32 en la primera audiencia? ¿Por qué fueron excluidos los otros 214 guerrilleros, también miembros del Secretariado de las Farc, comandantes de bloque y de frente? ¿No son ellos también máximos responsables? ¿No fueron acaso también coautores mediatos e inmediatos y responsables por mando?
También me interesaría que nos explicaran por qué de los 32 guerrilleros inicialmente citados solo quedaron 8. ¿Qué permitió que los excluyeran?
Muchas víctimas insisten, y creo que con razón, en que el secuestro no puede considerarse conexo al delito político. El secuestro no era un mecanismo de financiación, ‘‘sino un delito de venganza social cuya motivación primordial era expresar el resentimiento de los guerrilleros y el odio interior que profesaban, lo cual no tiene ninguna conexidad con el conflicto armado’’ (Fevcol)
Más allá de esto me quedan varias preocupaciones. Se imputó el delito como autores mediatos de la creación de la política y la responsabilidad de mando por los secuestros; se ordenó la verdad sobre las personas desaparecidas y el plan para encontrar sus restos. ¿Qué pasará con los autores materiales? Aquellos que efectivamente torturaron a miles de colombianos, que los tuvieron en jaulas, con hambre, con dolor físico, con cadenas… Han pasado ya tres años y apenas vamos en la imputación para los que promulgaron las “políticas de secuestro”, ¿Y la verdad sobre cada uno de los secuestros sucedidos?
Esos que aplauden dicen que esta es la prueba de que no habrá impunidad. Lo que me ha hecho volver a pensar en que significa impunidad…Para mí, y creo que en esto coinciden muchos, impunidad es no recibir sanción por el delito. Una pena irrisoria como la pactada es impunidad. No importa que los imputen, los juzguen y los condenen.
Impunidad ya hay. Tenemos hoy congresistas responsables de crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra, entre los cuales los de privaciones de la libertad, homicidio, asesinato, desaparición forzada, toma de rehenes, responsable de la política de privar de la libertad a oficiales y suboficiales de las fuerzas armadas y la policía puestos fuera de combate, para forzar un intercambio por guerrilleros presos. Es senador.
¿Cómo puede ser una mejora para nuestra democracia -a la que le sobran ya corruptos- adicionarle criminales de lesa humanidad?
Bogotá, 4 de febrero de 2021
*Senadora del Centro Democrático
Por Jairo Gómez*.- ¿Habrán llegado a la madurez política la izquierda o el centro izquierda en Colombia? Lo pregunto porque este iris político de la ideología en nuestro país no ha logrado superar ese infantilismo que lo atosiga, que no lo deja sentarse a la mesa a debatir con sensatez y sin egoísmos el futuro de un país sumido en la crisis más adversa que hayamos conocido los colombianos en los últimos cincuenta años.
Es tal la absurda confrontación que no le permite mirarse para adentro y hurgar entre sus líderes si entre ellos cuentan con alguien capaz de asumir con responsabilidad la presidencia del gobierno.
Pero además súmele aquellos vergonzantes de izquierda o centro izquierda que se ocultan en sus contradicciones para evitar ser descubiertos y optan por declararse únicamente de centro; una enfermedad pequeñoburguesa de la cual les cuesta sanarse. Es un extraño y sorprendente infantilismo político lo que frena el impulso desde este lado de la banda ideológica. Alguien decía por ahí, y lo equiparo con Colombia, que si estuviésemos en tiempos pasados, cabría inscribir lo que ocurre en la izquierda -desde una perspectiva leninista- en una dialéctica entre un “infantilismo de izquierda” y un “espíritu pequeñoburgués”.
Se les olvida la historia más reciente y poco se explora sobre ella para aprender. Por supuesto que se han dado pasos importantes y la izquierda o centro izquierda ya no es una fuerza marginal sin nadita que comer. Tiene de donde y así lo demuestra la primera elección de un alcalde de izquierda en Bogotá como Lucho Garzón y después la llegada de Gustavo Petro. La de Samuel Moreno no la cuento, pues solo al Polo Democrático se le ocurrió inventarse la idea de que el nieto del exgeneral Rojas, era de izquierda. Los resultados de esa falta de coherencia política o el infantilismo de no creerse el cuento lo sigue pagando con creces. Y porque no, agregar a Claudia López, una alternativa lejos de la tradición política que derrotó a un delfín que hoy posa de social demócrata.
Claro que se ha ganado en madurez política, pero a mi modo de ver esa madurez se ha despilfarrado y para el 2022 no se debe repetir. La izquierda o centro izquierda debiese ser el núcleo de un convocatoria que sume a su alrededor a las demás fuerzas políticas y no al contrario como ha sucedido en el pasado: la izquierda sumándose para adornar el paisaje democrático del país; es decir, no puede seguir siendo “perejil de toda boda”, como dicen las señoras de Carulla.
Las circunstancias políticas así lo imponen y para lograrlo la izquierda o centro izquierda debe proponer una agenda robusta que busque la verdadera transformación del país, es decir, proponer para cumplir un programa de gobierno. Ese es el almendrón: una propuesta seria, de cambio y reformadora.
Todo está servido para que Colombia vote por reformas sin temor a que las llamen populistas; no hay que temerle a este término que la élite del libre mercado satanizó con la anuencia de sus medios de comunicación corporativos. Se oponen al cambio de las reglas juego. Para el neoliberalismo como dijo Ronald Reagan, presidente de Estados Unidos (1981-1989), “el gobierno no es la solución a los problemas, es el problema”.
Por tanto, la izquierda o centro izquierda es la llamada a tener una respuesta contundente a esa inmensa rabia y frustración acumuladas que hay entre los colombianos; aquí se trata de rescatar el capitalismo para todos y quitárselo a unos pocos como se repite constantemente en algunos foros académicos, económicos y políticos, menos en Davos, Suiza.
Quién se opone, y es un mensaje que le debe llegar al ciudadano más allá de una etiqueta política o partidista, a que se reformen una reglas de juego que hoy están a expensas del libre mercado; quién se opone a que se regule la propiedad de la tierra, los monopolios que deprimieron hasta desparecer a la pequeña y mediana empresa, la contratación pública controlada por el sector privado; quién se opone a que metan en cintura los bancos y a estos se les monte una competencia de una banca pública; y, por supuesto, quién se opone a hacer cumplir la ley.
Quién se opone a que en el 2022 se elija un un nuevo congreso que rompa con el filibusterismo parlamentario que se opone a que la política se transforme y elimine la financiación de las campañas por la empresa privada, se logren reformas sustanciales a la educación, la salud y una igualdad salarial entre hombres y mujeres; mujeres que deben acceder en igualdad de condiciones en cargos de representación pública.
Esa es la agenda que debe liderar la izquierda o centro izquierda y para lograrlo la unión es imprescindible. Ese debe ser el punto de partida.
Bogotá, D.C, 2 de febrero de 2021
*Periodista y Analista Político.
@jairotevi
Por Guillermo García Realpe*.- Con los crespos hechos, así literalmente dejó el Ministro de Salud Fernando Ruíz, a los colombianos, tras su ausencia en la Audiencia Pública convocada por algunos senadores de la Comisión Quinta del Senado el pasado martes 26 de enero. El alto funcionario, no sólo se excusó, sino que tampoco delegó su representación en este importante control político para abordar lo concerniente al Plan Nacional de Vacunación y para que le contará al país todo el proceso de adquisición de las vacunas por parte de Colombia.
No fue un desplante al Senado, fue un desplante al país en general, es una muestra más de la indolencia de este gobierno por una preocupación que es nacional, por un tema sumamente importante que todos queremos saber y conocer, porque está en juego la vida de la gente.
La Audiencia Pública era el escenario propicio para que el gobierno resolviera una cantidad de dudas e inquietudes acerca de la contratación de las vacunas, la capacidad para gestionar las entregas, el proceso de logística, el cronograma de vacunación, la aplicación del biológico a los compatriotas que habitan la periferia, en fin, queríamos que fuera un espacio de interlocución, donde se le contara a los colombianos de manera transparente y de frente todo alrededor de lo que hoy es un misterio, debido a la figura de “confidencialidad” de la cual últimamente se habla mucho.
Y es que desde un principio no se le dijo la verdad al país, el pasado 18 de diciembre el presidente Iván Duque anunció con bombos y platillos que en las primeras semanas de 2021 empezaría la vacunación, ya estamos terminando enero y no tenemos ni jeringas. Ahora, nos dicen que febrero llegarían las vacunas del mecanismo COVAX, pero la Representación en Colombia de la OPS-OMS ya anunció que eso sólo será posible hasta marzo. Y mientras tanto la estela de muertos sigue aumentando en cada rincón de la patria día tras día.
Según estadísticas globales, Colombia lamentablemente está dentro de los 11 países con más muertes y es una de las tres naciones donde no se recomienda vivir debido al mal manejo en el control de la pandemia, es una pena, pero es nuestra triste realidad.
Ahora, según el prestigioso The Economist, Colombia sólo será vacunada masivamente a finales de 2022, seguiremos entonces sometidos a eternos confinamientos, toques de queda, restricciones a la movilidad, picos y cédula, y mientras tanto el virus haciendo de las suyas y matando a más hombres y mujeres de nuestra patria.
A este paso, seremos los coleros en inmunizar a nuestra gente, mientras países de la región como Ecuador e incluso Bolivia ya cuentan con sus primeras dosis, y otros como Argentina, México y Brasil ya han inmunizado al 0,6, 0,5 y 0,4 por ciento respectivamente de su población, en Colombia apenas existen decretos y una improvisación a escala superior que nadie entiende. ¡Realmente es vergonzoso!
Se dice ahora que, una vez lleguen las vacunas, se espera que sea el 20 de febrero, serán las EPS las encargadas del proceso, pero sí no han podido hacer más de 70 mil pruebas diarias, ¿serán capaces de aplicar 223 mil vacunas por día? Ese es otro gran interrogante que queda en el aire, ya veremos si eso se convierte en otra talanquera en el Plan Nacional de Vacunación, por el bien del país, hacemos votos para que no sea así. No merecemos esa suerte.
Finalmente, también nos preocupa la situación de miles y miles de colombianos que habitan la periferia y la Colombia marginal, necesitamos que ellos también tengan cobertura y acceso eficaz a la vacuna, no es posible que regiones como Nariño y otras que no cuentan con disponibilidad de equipos y personal médico, estén remitiendo enfermos a punto de morir a Cartagena y Barranquilla porque no tiene manera de atenderlos, pero también el interrogante tiene que ver en la distribución de las vacunas que irán a siete ciudades que tienen infraestructura y disponibilidad, pero nosotros estamos demandando que haya inmediatez entre esos centros regionales con los departamentos periféricos.
Quienes planteamos interrogantes y observaciones no podemos ser descalificados por el gobierno como politiqueros o populistas, estamos en defensa de un derecho legal y constitucional de promover la salud y la vida para los colombianos.
Bogotá, D. C, 1 de febrero de 2021
*Senador Liberal
@GGarciaRealpe
Por Juan Camilo Restrepo*.- El episodio de Fenalco Antioquia fue un hecho nuevo de un problema antiguo. Que reafirma, una vez más, por qué los gremios no deben participar en política.
El gerente de Fenalco Antioquia participa como promotor en el comité que busca controvertir la revocatoria del alcalde de Medellín. Inmediatamente un grupo nutrido de afiliados de Fenalco Antioquia anuncia su retiro del gremio, en protesta por lo que consideran una intervención indebida en política.
La mayoría de los gremios tienen en sus estatutos la explícita prohibición para que como entidad colectiva o a título personal sus directivos participen en política. Muy a menudo esta prohibición se incumple abiertamente. Pero en el caso de Fenalco Antioquia ha generado una fuerte crisis y ha resultado ruidosa.
La prohibición -a menudo consagrada a nivel estatutaria como queda dicho- para que los gremios participen en política, obedece a una razón muy sencilla: como los gremios agrupan afiliados que se supone tienen diferentes tendencias políticas es de sentido común que un pronunciamiento gremial de carácter político agrada a unos y molesta a otros. Los gremios no están para participar en política sino para gestionar y defender intereses de los afiliados que les sean comunes a todos ellos.
Los gobiernos no siempre respetan la independencia política que debe rodear la actuación de los gremios. A menudo cortejan a los directivos gremiales para que adhieran a tal o cual manifestación de carácter política. Sobre todo, cuando se trata de gremios con un numero amplio de afiliados como es el caso de Fenalco. Eso debió ser lo que sucedió con el alcalde de Medellín y el gerente Pineda de Fenalco- Antioquia. En otros casos la causa de la desfiguración con sesgos políticos nace de los mismos directivos que afanosos por posicionarse políticamente no tienen ningún reato en comprometer abusivamente sus gremios en causas partidistas.
Desde cuando Miguel Urrutia hizo hace una treintena de años sus estudios sobre la actividad gremial en Colombia, las cosas han cambiado mucho. En primer lugar, han aparecido a nivel nacional y regional los llamados “consejos gremiales” que restan importancia a las agrupaciones gremiales individualmente consideradas. De hecho, el consejo gremial nacional es mucho más importante hoy en día que los gremios que lo conforman. En los años sesenta y setentas del siglo pasado no era así. Había un gran gremio: la ANDI y algunos otros. Pero no existía la figura del consejo gremial. De hecho, hay hasta un chiste que dice que la ANDI perdió la preeminencia que siempre tuvo desde que dejó de “desensillar en palacio”. En política económica no se movía una hoja en el país si la ANDI no estaba de acuerdo. Hoy ya no son así las cosas.
En segundo lugar: la frontera entre lo que es una intervención en política y una actuación estrictamente gremial es difusa. Aunque en el caso de Fenalco-Antioquia era claramente una intervención política (por la que el gerente Pineda pidió excusas inicialmente y a la postre terminó renunciando) no siempre es así de claro. Todo depende del buen juicio de cada dirigente gremial: existen aquellos que comprenden que su función es representar exclusivamente los intereses económicos y sociales comunes de los afiliados, al paso que los hay también que utilizan la tribuna gremial para hacerse autobombo y promocionarse políticamente. Este último caso es especialmente delicado cuando el dirigente gremial que interviene en política maneja a la vez recursos parafiscales (es decir, recursos públicos) que son utilizados para promocionarse en el terreno político o partidista. Tanto más en el clima de polarización que vive Colombia.
Pero es evidente que los gremios ya no manejan la influencia que llegaron a tener en la segunda mitad del siglo pasado. Su papel es hoy más técnico que en aquel entonces. Ninguno de ellos “desensilla en palacio” y su participación en política sigue estando prohibida. Por eso el episodio de Fenalco-Antioquia resultó tan ruidoso.
Bogotá, D. C, 1 de febrero de 2021
*Abogado y Economista. Exministro de Estado.
Por Mauricio Cabrera Galvis*.- Esa celebración de la palabra que es el Hay Festival ha sido muy diferente este año de pandemia. En lugar de los salones abarrotados y las largas colas bajo el sol cartagenero para entrar a oír a los artesanos de la palabra, esta vez nos sentamos solitarios frente a una pantalla donde podemos ajustar el volumen, repetir la explicación que no entendimos y hasta escoger la hora para verlos en diferido.
Puede ser más cómodo y eficiente, y hay que agradecer a los organizadores del Festival el enorme esfuerzo para hacerlo virtual y dar la posibilidad a miles de personas de que lo disfrutemos; pero falta lo esencial del contacto humano, compartir con el vecino de silla la frase que nos impactó, esas charlas sin principio ni final a la entrada o la salida de los conversatorios, las tertulias en la librería sintiendo en los dedos el papel de los libros al pasar las hojas.
De todas maneras ha sido una maravillosa oportunidad de deleitarse oyendo a Padura, a Juan Gabriel Vásquez, a Paul Auster, a León Valencia, a Isabel Allende y a tantos otros escritores. Pero como la deformación profesional pesa, también a los economistas y científicos sociales que nos alejan un poco de la realidad de la literatura para enfrentarnos a la ficción de lo que está sucediendo en el mundo.
Aunque son inspiradores filósofos como Michel Sandel o Peter Singer, y es muy interesante ver a Piketty hablando sobre su último libro –Capital e Ideología- sin duda el plato fuerte de este año fue la premio Nobel de economía Esther Duflo quien, gracias a las acertadas preguntas de Ana María Ibáñez, expuso con claridad algunas de las tesis más llamativas de su libro Buena economía para tiempos difíciles.
Por ejemplo, explicó por qué el crecimiento del PIB no debe ser el objetivo principal de los gobiernos porque lo más importante es el bien-estar de toda la población. No niega la importancia de que el PIB crezca, pues es indispensable para tener recursos que permitan elevar el nivel de vida, pero esto es solo un instrumento, no un fin en sí mismo. Si el crecimiento no se distribuye bien, y se queda en los bolsillos de unos pocos, la política es equivocada porque aumenta la desigualdad.
Más aún, tampoco basta el bienestar de la población si no se respeta la dignidad de las personas. Para ella las protestas populares en Chile son la reacción de un pueblo que ha elevado su nivel de vida pero que han visto aumentar la desigualdad y reclaman dignidad.
Duflo critica a los economistas que proponen recetas para el crecimiento a partir de creencias ideológicas y políticas sin sustento en la realidad. Una de las más difundidas desde las épocas de Reagan es la supuesta necesidad de reducir impuestos para estimular la inversión y acelerar el crecimiento; o la creencia de que es necesario mantener salarios bajos para aumentar el empleo. La opinión cualificada de la mayoría de los economistas reconoce que no son ciertas estas teorías, que solo reflejan los intereses de las élites, pero aún así siguen siendo utilizadas por muchos gobiernos, incluyendo el de Colombia, para definir sus políticas.
A pesar de la mala fama de los economistas, es importante que en el Hay haya unos como Duflo que reivindican a la profesión.
Bogotá, D. C, 1 de febrero de 2021
*Filósofo y Economista. Consultor.
Por Amylkar D. Acosta M*.- Desde que el Ministro de Hacienda Alberto Carrasquilla asumió el cargo ha intentado infructuosamente la privatización de las dos joyas de la Corona, ECOPETROL e Interconexión Eléctrica S. A (ISA) con el propósito de tapar el hueco fiscal del Gobierno central. La férrea oposición que tuvo que enfrentar en el Congreso de la República y la reacción en contra de la opinión pública arruinaron sus planes.
A pesar de las acrobacias del Ministro Carrasquilla para maquillar y disimular el déficit fiscal pagando deudas con deudas, mediante la emisión de títulos de Tesorería (TES) y recurriendo al ardid de la contabilidad creativa, haciendo pasar el gasto corriente por financiamiento, tuvo que solicitar al Comité Consultivo de la Regla fiscal la dispensa para su flexibilización primero y para su suspensión después, ante la imposibilidad de cumplir con el objetivo de meter en cintura el déficit fiscal estructural que acusa el Gobierno central.
El ex ministro de Hacienda Guillermo Perry, uno de los integrantes de dicho Comité, criticó acerbamente este proceder, así como el tratamiento de la venta de activos al registrar “los recursos procedentes de esas ventas como ingresos corrientes para reducir su déficit y cumplir con la regla fiscal”. Fedesarrollo, ANIF y Portafolio, al unísono que ello era violatorio de las normas contables del FMI, “según las cuales las ventas de activos constituyen una forma de financiar el déficit y no de reducirlo”. En su momento la calificadora de riesgo Fitch le advirtió claramente al Ministro Carrasquilla que si persistía en tales prácticas ello le podría acarrear la pérdida de la calificación inversionista de la deuda soberana de la Nación, con todas sus implicaciones.
Han sido muy variados los argumentos que se han esgrimido para privatizar los activos de la Nación, primero se adujo que el Estado era un pésimo administrador y como este no era el caso de ISAGEN, esta vez se arguyó sibilinamente que de lo que se trataba era de reemplazar un activo de generación por otro, que sería la modernización de la infraestructura vial del país, en la que se supuestamente se invertirían los recursos provenientes de su venta, circunstancia esta que nunca se dio.
Esta vez, la insistencia en vender el 51.4% de la participación accionaria de la Nación en el holding de ISA es, sin ambages, sólo para cuadrar caja, toda vez que pese a los malabares del Ministro carrasquilla el 2019 cerró con un déficit del 2.5% del PIB, el cual se vio agravado el año anterior a consecuencia de la crisis pandémica, estimándose que el déficit de 2020 estuvo alrededor del 9%, muy lejos a la meta que se tenía par el 2020 inicialmente de 2.3% y en el Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP) de junio pasado del 5.1%. Por lo demás, la Regla fiscal sigue de vacaciones desde el 15 de junio del año anterior cuando el CCRF accedió a su suspensión.
Según el Observatorio fiscal de la Pontificia Universidad Javeriana el Presupuesto para la vigencia de 2021 se aprobó con un desfinanciamiento de $39.1 billones y se previó en el mismo que $12 billones se procurarían teniendo como fuente “ingresos por disposición de activos”. Y estos, como ya quedó dicho tienen nombre propio, en primera instancia ISA. El previsivo Ministro carrasquilla se adelantó a expedir, al amparo de la declaratoria de la Emergencia económica y social, el Decreto legislativo 811 de 2020, el cual deja abierta en su artículo 10 la posibilidad de la enajenación de accionaria entre entidades estatales.
Esta jugada maestra del Ministro Carrasquilla es la que le permitirá la enajenación de ISA sin su privatización. Tres entidades estatales pujan en este momento por adquirir la participación accionaria de la Nación en ISA y de esta manera hacerse al control de la misma. Son ellas las Empresas públicas de Medellín (EPM), el Grupo Energía Bogotá (GEB) y ECOPETROL. Esta, ya ha oficializado su oferta y de darse este sería un enroque que, al tiempo que le significaría ingresos frescos a la Nación de $7 billones, aproximadamente, según valoración reciente de la banca de inversión, para financiar su déficit, pero sin perder dicho activo habida cuenta que ECOPETROL es de la Nación. ECOPETROL por su parte, de concretarse esta operación, diversifica aún más su portafolio de inversión y su matriz de riesgo, gana en sinergias y se consolidaría como un conglomerado energético, muy a tono con la Transición energética en cuya hoja de ruta cumple un rol preponderante.
Como bien dijo su Presidente Felipe Bayón, “esta adquisición significaría un hito en la historia de ECOPETROL que nos fortalecería en el sector energético nacional e internacional y nos permitiría acelerar la Transición energética en la que estamos comprometidos. Sería el nacimiento de un conglomerado más fuerte, más resiliente y con mayor capacidad para crecer en la nueva era de la energía limpia”.
Huelga decir que, como lo afirmó el Viceministro de Hacienda Juan Alberto Londoño, de llegar a darse la enajenación de ISA a manos de ECOPETROL, dada la magnitud del déficit fiscal en 2021 y el que se proyecta para el 2022, no nos librará de la anunciada reforma tributaria, ahora llamada eufemísticamente “reforma fiscal”, que el Gobierno considera inexorable para tratar de corregir el creciente déficit fiscal.
Santa Marta, enero 29 de 2021
*Expresidente del Congreso y Exministro de Minas y Energía.
www.amylkaracosta.net
Por Paloma Valencia*.- La muerte del Ministro de Defensa Carlos Holmes Trujillo ha conmovido a millones de colombianos, y tienen mucha razón. Carlos era un hombre excepcional. Su carrera de servicio público, donde acumuló victorias electorales y cargos que desempeñó con brillo, honestidad y eficiencia; es muy escasa. Fue el primer alcalde electo de Cali, miembro de la constituyente, Canciller, embajador, cónsul, presidente y fundador de la federación de municipios, Ministro de Defensa. Pocos colombianos han logrado tanto en una vida. Fue un político de votos y de ideas. Un político donde se combinaban las habilidades del discurso, la cercanía con la ciudadanía, la capacidad de diálogo; y al mismo tiempo, un intelecto lúcido para los debates más técnicos, las elucubraciones y las discusiones filosóficas. Se preparaba para ser precandidato presidencial, y era de esperar que su paso por la Cancillería, desde donde lideró el cerco diplomático al tirano Maduro, y sus ejecutorias contra la criminalidad como Ministro, le garantizaban mucho espacio.
Es, por supuesto, un golpe muy duro para nuestro partido. Su compromiso con nuestra causa se evidenció desde muy temprano, cuando renunció a los honores de ser embajador durante el Gobierno Santos, para venir a apoyar la fundación y creación del Centro Democrático. Hay mucho que se podría contar de su vida y de sus formas siempre amables, ecuánimes y agudas.
Tengo muchas anécdotas que compartí con el Ministro. La más significativa fue la precandidatura presidencial. La inicié con una bebé de brazos. Por insistencia del Presidente Uribe decidí unirme a esa dura campaña y tratando de cumplir también como madre, llevé a Amapola conmigo a todas partes. Hoy quiero recordar a Carlos y Alba Lucía, su señora, en ese tránsito. Pese a que no tenía una relación personal muy estrecha con Carlos, pues no estaba con nosotros en el congreso, ni teníamos amistad previa (antes de la creación del partido); fueron él y Alba Lucía quienes se convirtieron en mi soporte y mis principales amigos. Si no tenía vehículo en alguna ciudad a la que llegábamos -lo cual era muy usual- ellos me llevaban. Se preocupaban por mi almuerzo, por mi estadía, por mi bienestar y el de Amapola. La vida política es agitada e intensa, y en medio de una campaña, la escases de tiempo se vuelve extrema y agobiante. Sin embargo, Carlos siempre parecía tener tiempo para acordarse de mí. Tenía esa escasa virtud de ver a toda persona que estuviera cerca.
También quiero destacar no sólo su inteligencia y su sentido del humor que daba lugar a grandes carcajadas, sino también al maravilloso esposo que era. En algún discurso en el Huila confesó que Alba Lucía era el amor de su vida. Asunto que ya era claro para mí. Se fusionaban ambos en una relación donde prevalecía el enamoramiento, el permanente consejo, la discusión constructiva de todos los temas, y el soporte mutuo. Era novios, amigos, aliados, eran apoyo, virtud, encanto. Me siento afortunada de haber podido verlos compartir e irradiar todo ese amor que se tenían.
Alba Lucía querida, puedo vislumbrar desde aquí tu corazón herido y triste, y los abismos tan hondos de esta pena que hoy te embarga. No hay palabras. No puede haberlas. Solo la certeza de que ese amante tuyo, te estará esperando con la mano extendida, para que, al final de los tiempos, otra vez sean uno, como lo fueron.
Bogotá, D. C, 30 de enero de 2021
*Senadora del Partido Centro Democrático.
Por Gabriel Ortiz*.- Un ministro y un líder sindical se fueron. Carlos Holmes, Julio Roberto y millares de compatriotas, ya no están con nosotros; y somos muchos los que estamos en capilla. ¡16 fallecen durante los 60 minutos que tarda el programa presidencial de las 6!
¿Cuántos contratos se podrían haber estudiado, escudriñado y sometidos a todas las confidencialidades durante las acidias horas que dejamos pasar? ¿Cuánta de nuestra gente -parientes, amigos y conocidos- estarían acompañándonos, si la indolencia de quienes manejan la emergencia sanitaria, o pandemia, se hubieran pellizcado?
El anterior Procurador Fernando Carrillo descubrió el desgano, la desidia y la tardanza para comprar las vacunas y alertó al país. Esa prevención, ese aviso, esa denuncia, irritaron la infinita arrogancia de un gobierno que solo escucha elogios. Con fiereza apabullaron a Carrillo, utilizando “conceptos” de un Contralor de bolsillo y una recién posesionada Procuradora, ídem. Con esa zaranda, sepultaron la primera alerta, malogrando la compra de las primeras vacunas.
Antes de esa imprevisión, el gobierno Duque se había montado en el populismo y la politiquería, decretando un día sin IVA, para moderar los inventarios de quienes financiaron la campaña del 2018. Así explotó la primera hecatombe y el primer pico del covid-19. De paso se minó la disciplina que había guardado una población que hasta entonces creía en la peligrosidad del virus. Presidente y Alcaldesa de Bogotá, entraron en serios enfrentamientos. Ella quiso frenar la frivolidad, mientras él, lanzaba consignas vespertinas elogiando su gobierno. Del Covid, nada de nada.
La diaria caravana de féretros de nuestros compatriotas incluyó a un líder que quería superar el covid-19 para alcanzar una presidencia diferente, progresista, social e igualitaria.
Sin Carlos Holmes Trujillo, quien se habría opuesto a “jugaditas”, surgió la espeluznante idea de reimplantar el “articulito” inventado por Fabio Echeverri para reelegir a Uribe. Un “articulito” envenenado que está circulando, no contempla elecciones en el 22. Se trata de unificar elecciones de presidente y congreso y aplazar indefinidamente la fecha para realizarlas: cuando se termine la pandemia.
Es idea de Alejando Chacón y Ernesto Macías, con el título de “un articulito para Duque”, que le “alarga” el período hasta cuando se vaya el covid. Para lograr este cometido, ya tienen comprometidos los votos del Centro Democrático, de los conservadores, los cristianos, cambio radical y un amplio sector del liberalismo. Quiere decir que la propuesta está aprobada con mermelada y congreso virtual.
La ausencia de Carlos Holmes, hombre demócrata e integral, que aspiraba a jugar limpio en la escogencia de candidato del Centro Democrático, todo se le facilita a Macías. Trujillo se fue, cuando ya acariciaba la banda presidencial para un país halagüeño y recto.
BLANCO: Justo homenaje a la periodista y política Diana Turbay, llevando a su hijo con honores al Senado. La conciliación que heredó de su abuelo Julio Cesar, le permite inyectarla al uribismo.
NEGRO: Inmenso vacío deja Julio Roberto Gómez, “el señor del diálogo”.
Bogotá, D. C, 30 de enero de 2021
*Periodista, Exdirector del Noticiero Nacional, Telematinal y Notisuper.
Por Mons. Fernando Chica Arellano*. - Desde que fuera elegido Sumo Pontífice, en el año 2013, Francisco ha publicado tres encíclicas: Lumen fidei (2013), sobre la fe; Laudato Si’ (2015), sobre el cuidado de la casa común; y Fratelli tutti (2020), sobre la fraternidad y la amistad social. Pienso que puede ser útil detenernos a hacer una lectura combinada de estos tres escritos del Santo Padre, trazando un cierto hilo conductor entre ellos. Esto nos permitirá aclarar cómo podemos mejorar nuestras relaciones con Dios, con la creación y con los demás.
La relación con Dios, el Creador
Ya desde su mismo título, la encíclica Lumen Fidei (en adelante, LF) busca “recuperar el carácter luminoso propio de la fe” (LF 4), recordando que “la fe nace del encuentro con el Dios vivo, que nos llama y nos revela su amor” (LF 4). En realidad, “la fe es la respuesta a una Palabra que interpela personalmente, a un Tú que nos llama por nuestro nombre” (LF 8). Es claro que “Dios no se puede reducir a un objeto. Él es Sujeto que se deja conocer y se manifiesta en la relación de persona a persona” (LF 36).
Ahora bien, “quien recibe la fe descubre que las dimensiones de su ‘yo’ se ensanchan, y entabla nuevas relaciones que enriquecen la vida” (LF 39). Por eso “la fe no es únicamente una opción individual que se hace en la intimidad del creyente, no es una relación exclusiva entre el ‘yo’ del fiel y el ‘Tú’ divino, entre un sujeto autónomo y Dios. Por su misma naturaleza, se abre al ‘nosotros’, se da siempre dentro de la comunión de la Iglesia” (LF 39). Es decir, que, “en la fe, el ‘yo’ del creyente se ensancha para ser habitado por Otro, para vivir en Otro, y así su vida se hace más grande en el Amor” (LF 21).
Al ensancharse, “la fe se muestra universal, católica, porque su luz crece para iluminar todo el cosmos y toda la historia” (LF 48). “No se trata solo de una solidez interior, una convicción firme del creyente; la fe ilumina también las relaciones humanas” (LF 50), “ilumina todas las relaciones sociales” (LF 54) y la misma “vida en sociedad” (LF 55).
Desde aquí es fácil ver la conexión con las otras dos encíclicas. Por un lado, la historia de la Modernidad nos ha mostrado que intentar construir la fraternidad “sin referencia a un Padre común como fundamento último, no logra subsistir. Es necesario volver a la verdadera raíz de la fraternidad” (LF 54). Por otro lado, la fe, al revelarnos el amor de Dios, “nos hace respetar más la naturaleza, pues nos hace reconocer en ella una gramática escrita por él y una morada que nos ha confiado para cultivarla y salvaguardarla” (LF 55).
La relación con la casa común, la CreaciónUna de las convicciones centrales de la encíclica Laudato Si’ (en adelante, LS) es que “todo está relacionado, y que el auténtico cuidado de nuestra propia vida y de nuestras relaciones con la naturaleza es inseparable de la fraternidad, la justicia y la fidelidad a los demás” (LS 70). En otro momento, vuelve el Papa sobre este argumento indicando: “Todo está relacionado, y todos los seres humanos estamos juntos como hermanos y hermanas en una maravillosa peregrinación, entrelazados por el amor que Dios tiene a cada una de sus criaturas y que nos une también, con tierno cariño, al hermano sol, a la hermana luna, al hermano río y a la madre tierra” (LS 92).
Por eso “el descuido en el empeño de cultivar y mantener una relación adecuada con el vecino, hacia el cual tengo el deber del cuidado y de la custodia, destruye mi relación interior conmigo mismo, con los demás, con Dios y con la tierra. Cuando todas estas relaciones son descuidadas, cuando la justicia ya no habita en la tierra, la Biblia nos dice que toda la vida está en peligro” (LS 70). Dicho ahora en positivo, esto “implica una relación de reciprocidad responsable entre el ser humano y la naturaleza” (LS 67).
Pero, por lo mismo, necesitamos recuperar “una sana relación con lo creado como una dimensión de la conversión íntegra de la persona” (LS 218).Así, Su Santidad invita “a todos los cristianos a explicitar esta dimensión de su conversión, permitiendo que la fuerza y la luz de la gracia recibida se explayen también en su relación con las demás criaturas y con el mundo que los rodea, y provoque esa sublime fraternidad con todo lo creado” (LS 221). Y es que “no habrá una nueva relación con la naturaleza sin un nuevo ser humano” (LS 118). Dicho de otro modo: “no podemos pretender sanar nuestra relación con la naturaleza y el ambiente sin sanar todas las relaciones básicas del ser humano” (LS 119).
Las relaciones de fraternidad, las criaturas
La encíclica Fratelli Tutti (en adelante, FT) quiere impulsar una “fraternidad abierta, que permita reconocer, valorar y amar a cada persona más allá de la cercanía física, más allá del lugar del universo donde haya nacido o donde habite” (FT 1). Por eso, dice el Papa, “no puedo reducir mi vida a la relación con un pequeño grupo, ni siquiera a mi propia familia, porque es imposible entenderme sin un tejido más amplio de relaciones: no solo el actual sino también el que me precede y me fue configurando a lo largo de mi vida. Mi relación con una persona que aprecio no puede ignorar que esa persona no vive solo por su relación conmigo, ni yo vivo solo por mi referencia a ella. Nuestra relación, si es sana y verdadera, nos abre a los otros que nos amplían y enriquecen” (FT 89).
De aquí se sigue que, de acuerdo con la visión cristiana, “el amor no solo se expresa en relaciones íntimas y cercanas, sino también en las macro-relaciones, como las relaciones sociales, económicas y políticas” (FT 181). Dos concreciones son la amabilidad y la solidaridad. Escuchemos al Sucesor de Pedro cuando afirma: “El cultivo de la amabilidad no es un detalle menor ni una actitud superficial o burguesa. Puesto que supone valoración y respeto, cuando se hace cultura en una sociedad transfigura profundamente el estilo de vida, las relaciones sociales, el modo de debatir y de confrontar ideas” (FT 224). Por otro lado, la solidaridad significa “luchar contra las causas estructurales de la pobreza, la desigualdad, la falta de trabajo, de tierra y de vivienda, la negación de los derechos sociales y laborales” (FT 116).
Un aspecto de la mirada católica al mundo es la opción preferencial por los pobres. Así, procurar “la amistad social no implica solamente el acercamiento entre grupos sociales distanciados a partir de algún período conflictivo de la historia, sino también la búsqueda de un reencuentro con los sectores más empobrecidos y vulnerables” (FT 233). “Por consiguiente, un pacto social realista e inclusivo debe ser también un ‘pacto cultural’, que respete y asuma las diversas cosmovisiones, culturas o estilos de vida que coexisten en la sociedad” (FT 219).
Conclusión
En resumen, las tres encíclicas convergen en subrayar que “para una adecuada relación con el mundo creado no hace falta debilitar la dimensión social del ser humano y tampoco su dimensión trascendente, su apertura al ‘Tú’ divino. Porque no se puede proponer una relación con el ambiente aislada de la relación con las demás personas y con Dios” (LS 119). La misma Biblia nos muestra “que la existencia humana se basa en tres relaciones fundamentales estrechamente conectadas: la relación con Dios, con el prójimo y con la tierra” (LS 66). Ojalá que nunca lo olvidemos.
Bogotá, D. C, 29 de enero de 2021
*Observador Permanente de la Santa Sede ante la FAO, el FIDA y el PMA