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Desde la Constitución de 1991, es la primera vez que se realiza una Consulta Popular a nivel nacional y pese a que no alcanzó los 12.140.342 votos de umbral para volverla vinculante ante el Congreso, se convirtió en un histórico hecho político contundente que obligará al Gobierno y al Congreso a repensar su lucha contra la corrupción.
Foto: Leonardo Vargas

La Consulta Anticorrupción no pasó el alto umbral establecido, pero ganó con ese mecanismo de participación ciudadana, porque permitió que 11.688.008 compatriotas se manifestaran en las urnas por una Colombia que quiere estar libre de ese grave fenómeno social y que más de $2 billones de los dineros públicos hayan quedado en los bolsillos de la clase dirigente ladrona, que han sumergido a la nación en más atraso y violencia.

En el resultado de la votación, que superó el alcanzado por Iván Duque como Presidente, los colombianos hablaron en forma contundente para pedir los cambios necesarios y urgentes de una nación que desea consolidar la paz y trabajar para superar sus grandes desafíos, que pasan por desaparecer del mapa el fenómeno de la Corrupción y a quienes pretenden a través del poder, seguir robándose los recursos públicos.

Si bien es cierto que se necesitaban 12.140.342 votos para que este ejercicio democrático fuese válido, los más de 11 millones de votos es suficiente para que esa expresión democrática representada en las urnas en siete puntos, le de las herramientas suficientes al Gobierno y al Congreso e inicien la verdadera arremetida política, legislativa y jurídica contra la Corrupción en el territorio nacional.

El resultado de la Consulta Anticorrupción derrotó no sólo a los corruptos sino a los abstencionistas, a las maquinarias políticas y hasta el mismo ex presidente y senador Álvaro Uribe Vélez, quien en el Congreso estuvo de acuerdo y apoyó la iniciativa para que se llevara a cabo ese mecanismo de participación ciudadana, pero que en los últimos días reversó lo que había votado cuando el Congreso autorizó la realización de esa consulta.

También venció a quienes la calificaban de innecesaria, populista y a quienes argumentaban el costo de la realización de la misma, pero cuyo valor, jamás, superaba todo cuanto se han robado en recursos para beneficio de la nación.

Otro aspecto que se destacó en este histórico domingo fue que no hubo problemas con los jurados de votación en el territorio patrio ni en el exterior, ni problemas de orden público, “un proceso de plenas garantías”, como lo afirmó el Registrador Juan Carlos Galindo.

Para muchos analistas de la política colombiana, el desarrollo y resultado de la Consulta Anticorrupción, es un avance del Posconflicto y de la consolidación de la Paz, no solo para el desarrollo de la democracia, sino para lograr un  país mas desarrollado, pujante, equitativo y justo.

Desde la Constitución de 1991, es la primera vez que se realiza una Consulta Popular a nivel nacional y pese a que no alcanzó los 12.140.342 votos de umbral para volverla vinculante ante el Congreso, se convirtió en un histórico hecho político contundente que obligará al Gobierno y al Congreso a repensar su lucha contra la corrupción.

Bogotá, D.C, 26 de agosto de 2018

Por Luis Fernando García Forero