Redacción Ecos. Foto SIG.- Al anunciar que, como Jefe de Estado, su deber es proteger siempre el interés general y los derechos de los colombianos sobre los intereses económicos de unos pocos, el presidente Juan Manuel Santos, fue contundente en advertir que “he dado la orden de duplicar el número de efectivos de nuestra fuerza pública en las carreteras. Serán ahora 50 mil hombres que garantizarán la seguridad de las vías y acompañarán las caravanas de las empresas que quieran trabajar”.
En un paro de camioneros que lleva ya 38 días y donde se ha acudido a las vías de hecho, el presidente Santos anunció la inmovilización e incautación de los vehículos que se usen para bloquear las vías, la cancelación de las licencias a los conductores que participen en bloqueos, así como la cancelación de la licencia de operación a propietarios y empresas.
“Frente a la necesidad de garantizar el abastecimiento, el transporte de mercancías, he tomado, entre otras, las siguientes decisiones: “cancelar la licencia de operación a los propietarios y a las empresas e imponer multas hasta por 480 millones de pesos; cancelar las matrículas de los vehículos que se presten para vías de hecho”.
El Jefe de Estado en una declaración desde la Casa de Nariño resaltó la labor adelantada por la fuerza pública en la actual situación y dijo que “se ha hecho presente en las carreteras y ha protegido más de 1.700 caravanas contra las agresiones ilegales de los violentos”.
Ordenó la habilitación temporal de vehículos particulares para el transporte de carga y “establecer un centro logístico para facilitar el movimiento de carga en coordinación con los empresarios y los transportadores que quieran trabajar”.
Rechazo vías de hecho
El Presidente Juan Manuel Santos hizo un llamado a la búsqueda de soluciones realistas al paro transportador y rechazó la corrupción denunciada por el Fiscal General (e) Jorge Perdomo. “Desde que se inició la protesta de unos gremios de transportadores, hace 38 días, ordené al Ministro de Transporte y a su equipo que abriera una mesa de diálogo y de trabajo para escuchar los reclamos de los transportadores y buscar soluciones realistas”, recordó.
Fue enfático en señalar que esas soluciones no pueden ir en contra del interés de los ciudadanos ni afectar la economía de las familias colombianas.
“¿Qué significa que sean realistas las soluciones? Significa que no pueden ir en contra de la gran mayoría de los colombianos. No pueden ir en contra de la canasta familiar, del bolsillo de las familias. No pueden ir en contra del normal abastecimiento de alimentos. No pueden ir en contra del empleo, del trabajo decente, de la actividad de los campesinos, de la actividad de los industriales”, declaró.
Aseguró que “el Gobierno no puede permitir, y no voy a permitir, que los precios de los alimentos para los colombianos, como el huevo, la carne, el arroz, suban de forma permanente por cuenta de este paro”.
Se refirió a las denuncias del Fiscal General de la Nación y dijo que es inaceptable que los líderes del paro transportador exijan que se mantenga el actual sistema de chatarrización, que “se ha convertido en un foco de corrupción”.
“Esta corrupción la tiene identificada el señor Fiscal General de la Nación, que va a proceder con toda la contundencia en contra de los responsables de esta corrupción. Estos individuos han convertido el programa de chatarrización en un negocio particular en el que las principales víctimas son precisamente los pequeños transportadores”, sostuvo.
Sin embargo el Presidente de la República reiteró la disposición del Gobierno Nacional para encontrar una salida al paro del sector transportador: “quiero reiterar una vez más la disposición del Gobierno para encontrar soluciones concertadas, pero que sean realistas, que sean convenientes para el país, y sean también convenientes para los transportadores, pero sobre todo que sean convenientes para los más pequeños, no para unos pocos”, subrayó.
Finalmente, exigió el cese de las vías de hecho para facilitar acuerdos que permitan el levantamiento del paro.