El Presidente Juan Manuel Santos, en su intervención en la XXX Sesión Especial de la Asamblea de la Organización de las Naciones Unidas sobre el Problema Mundial de las Drogas, enfatizó en la necesidad de replantear la lucha contra esta compleja problemática social. Sin embargo, advirtió que Colombia no está proponiendo la legalización.
El mandatario colombiano aseveró que el problema del consumo de las drogas ilícitas es un asunto de salud pública que no amerita un tratamiento criminal y advirtió que Colombia seguirá combatiendo el crimen organizado y el narcotráfico.
El Jefe del Estado subrayó que, al consultar a las madres de dependientes a las drogas, sobre si prefieren que sus hijos vayan a la cárcel o a un centro de rehabilitación, ninguna opta por la reclusión en un penal.
“Pregunten a cualquier madre –a cualquiera– si quiere que su hijo dependientes a las drogas pase años en una cárcel, o si prefiere que sea tratado por los servicios de salud para su rehabilitación. Ninguna va a optar por la cárcel”, señaló.
“Las cárceles son para delincuentes, no para los dependientes”, agregó” afirmó el presidente colombiano en su intervención en Nueva York.
La guerra contra las drogas no se ha ganado, ni se va ganando
El Presidente Juan Manuel Santos cuestionó si se ha logrado el objetivo de la lucha contra las drogas y consideró que pese a los esfuerzos de varias décadas, esa guerra no se ha ganado, ni tampoco se va ganando.
“¿Podemos decir que ganamos esta guerra? ¿Podemos decir –al menos– que la vamos ganando? La respuesta –infortunadamente– es no. No la hemos ganado y tampoco la vamos ganando”, recalcó el primer mandatario suramericano.
Indicó que, por tanto, “la lógica y el sentido común nos obligan –entonces– a repensar. Si hemos aplicado una receta –basada principalmente en la represión– por tanto tiempo, sin resolver el problema, es hora de replantear el tratamiento”.
En tal sentido, el Jefe del Estado colombiano recordó que en la VI Cumbre de las Américas, cumplida en Cartagena hace cuatro años, planteó la importancia de revisar la estrategia mundial contra las drogas.
“En esa dirección avanzamos en el seno de la Organización de Estados Americanos (OEA). A nivel mundial, propusimos –junto con México y Guatemala– realizar esta Sesión Especial en la ONU. Hoy adoptamos un documento que da un paso en la dirección correcta, acercándose a una visión más integral y equilibrada en la lucha contra las drogas”, destacó.
No obstante, el Presidente Santos advirtió que ello “no es suficiente”, y “queda mucho camino por recorrer”.
En esa medida, sostuvo que aún se debe acordar que “los DDHH–y las convenciones que los reconocen y protegen– no pueden estar en segundo plano frente a las convenciones de drogas”.
El presidente colombiano pidió una moratoria en la aplicación de la pena de muerte en delitos relacionados con drogas mientras se alcanza un consenso para su eliminación.
Puso de relieve la importancia de reconocer que las medidas represivas se han enfocado en los eslabones más débiles de la cadena del narcotráfico.
“Sigue pendiente reconocer que las medidas represivas han recaído de manera desequilibrada sobre los eslabones más débiles de la cadena del narcotráfico. Los pequeños cultivadores, las llamadas ‘mulas’ y los consumidores llenan las prisiones alrededor del mundo”, lamentó el primer mandatario colombiano.
Asimismo el Presidente Santos fue ilustrativo al exponer a la plenaria de la ONU la situación de los campesinos y cultivadores: "¿Cómo le explico yo a un humilde campesino colombiano que va a ir la cárcel por cultivar marihuana cuando en cualquiera de los estados de Colorado o en Washington, aquí en los Estados Unidos, cualquiera puede producirla, venderla y consumirla libremente? No tiene sentido."
Consideró Santos que, por el contrario, la lucha se debe centrar en los eslabones más fuertes del citado negocio ilícito: “Tenemos que enfocar nuestra lucha contra los eslabones más fuertes de la cadena: los grandes narcotraficantes, los proveedores de insumos químicos, las organizaciones que facilitan el lavado de activos”, indicó.
“A las mafias hay que golpearlas donde más les duele. ¿Cómo? Persiguiendo los dineros mal habidos y quitándoles esas utilidades exorbitantes que tanta violencia y corrupción generan”, expresó enfáticamente el Presidente de Colombia.
Colombia no aboga por la legalización de las drogas
El Presidente Juan Manuel Santos insistió en que se deben explorar nuevas alternativas para enfrentar el problema de las drogas ilícitas.
“Hay una gran gama de opciones que podemos explorar para mejorar nuestro desempeño frente a este flagelo, protegiendo al ser humano y brindando oportunidades a las comunidades campesinas presas del negocio del narcotráfico”, señaló.
Sin embargo, Santos advirtió que “Colombia no aboga por la legalización de las drogas ilícitas”… “Colombia, que no quepa duda– seguirá atacando el crimen organizado, sustituyendo los cultivos ilícitos por lícitos, e interceptando barcos y aeronaves del narcotráfico”, aseguró.
Al afirmar que, en Colombia, la lucha contra las drogas es un asunto de seguridad nacional, el Presidente Santos propuso que, para el año 2019, se haya logrado un acercamiento entre las diferentes posiciones de lucha contra las drogas.
“De aquí al 2019 debemos seguir acercando las posiciones divergentes para que ese año –cuando se haga un balance sobre el Plan de Acción del 2009– logremos el objetivo: un nuevo consenso global sobre la política frente a las drogas”, afirmó el presidente.
Para concluir, el primer mandatario colombiano puntualizó: “Compartimos la iniciativa –que han promovido varios países– de solicitar al Secretario General la creación de un Grupo de Alto Nivel de Personas Eminentes que ayude a evaluar las bases de las políticas actuales y proponga las reformas necesarias”.