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Por Redacción Ecos. Foto: SNTP.- La violencia creciente contra los periodistas en América Latina, tiene al periodismo independiente en cuidados intensivos. Así se destaca del Informe Anual de Reporteros Sin Fronteras.

En esta entrega la ONG, fundada en 1985, para vigilar el derecho a la información, luchar contra la censura y apoyar y proteger a los periodistas, pone el foco en la evolución de la libertad de información, en más de un centenar de países y señala los principales acontecimientos que han influido en el avance o retroceso de la censura.

El documento analiza los cambios legales en materia de libertad de prensa introducidos en cada país, los asesinatos de informadores, encarcelamientos, agresiones a periodistas, ataques a medios, y los casos de censura y represión, así como las represalias, detenciones y procesos judiciales contra periodistas, profesionales o ciudadanos, cuyo único delito fue ejercer su derecho a informar.

El Informe 2015 redactado por Lucía Campoamor, Macu de la Cruz, Sol Fuertes, Anthony Oruña-Gorianoff, Rafael Panadero y María Jesús Vigo y documentado por Valentina Valverde, denuncia que todos los indicadores relevantes para la libertad de prensa registran un deterioro notable y progresivo.

De los 180 países estudiados, Finlandia sigue siendo el mejor evaluado, algo que se repite desde 2010, seguido de Holanda, que gana dos puestos, y de Noruega, que pierde la segunda posición. Alemania se ubica en el lugar 16, retrocediendo cuatro puestos.

Entre las principales caídas destaca la de Polonia, que baja 29 puestos, para caer al 47, "ante los ataques lanzados contra los medios por el partido ultraconservador". La parte más baja de la clasificación la siguen ocupando Turkmenistán, Corea del Norte y Eritrea, que cierra la lista.

América Latina, peor que África

Acosados por el terrorismo, los conflictos armados y las crisis electorales, los periodistas africanos han visto empeorar sus condiciones de trabajo, con caídas notorias como la de Sudán del Sur, que perdió 15 plazas. Pero el deterioro es peor en América a causa de "las tensiones políticas crecientes en numerosos países, alimentadas por la recesión económica, y las incertidumbres sobre el futuro", indica RSF, que describe una situación "lastrada por la violencia creciente contra los periodistas en América Latina".

El crimen organizado sigue siendo una amenaza para los reporteros en la mayor parte de los países de América Central y en Colombia, donde los cárteles, grupos paramilitares y narcotraficantes hacen muy difícil el ejercicio de cualquier periodismo de investigación.

México pierde un puesto y se sitúa en el 149 a causa de la larga serie de asesinatos de periodistas ligados a la corrupción y al narcotráfico. Pero la mayor caída la firma El Salvador, que retrocede 13 posiciones para situarse en el 58, una degradación que comenzó en ese país, "carcomido por la violencia de los cárteles", en 2014 con el ascenso al poder de Salvador Sánchez Cerén, "que acusa a los medios de participar en una "campaña de terror psicológica" contra su Gobierno".

Panamá, donde "el acceso a la información sigue siendo parcial y está bajo control del Estado", pierde 8 plazas, según RSF, que señala que "la cobertura de asuntos delicados como la corrupción, conduce a procesos por difamación".

La violencia institucional de Ecuador, el crimen organizado en Honduras, la impunidad en Colombia, la corrupción en Brasil, la concentración de medios Argentina o la cibervigilancia en Estados Unidos, completan el panorama del continente.

Los peores; Cuba y Venezuela.

Los dos peores países del continente en cuanto a libertad de prensa siguen siendo Venezuela y Cuba, a juicio de la ONG. En el primer caso, RSF señaló que "la prensa de oposición y los medios independientes tratan de sobrevivir a las intimidaciones y maniobras del presidente, Nicolás Maduro".

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, no perdió la ocasión de acusar, en sus discursos, a los medios de comunicación extranjeros -como CNN en español y Miami Herald- de emprender una “campaña internacional” contra Venezuela.

Cuba se sitúa en el puesto 171 tras perder dos plazas, con "un control casi total de la información por parte del régimen de Raúl Castro".

El caso de Colombia según RSF

Informar sigue siendo una labor de alto riesgo en Colombia, en especial si se investigan temas como la corrupción, el crimen organizado o las violaciones de los DDHH. Con al menos 56 periodistas asesinados desde el año 2000 (en relación evidente o posible con su ejercicio profesional), es el segundo país más mortífero para los informadores en este continente. En 2015 fueron tres los periodistas asesinados.

Poco después de comenzar el año, dos colegas de radio perdían la vida. El 14 de febrero era asesinado, en su domicilio, Luis Carlos Peralta Cuéllar, director de Radio Linda, en El Doncello (Caquetá). Y quince días más tarde, el periodista Edgar Quintero, de la emisora local Radio Luna, en Palmira, en el Valle.

Peralta Cuellar, propietario y director de la emisora, abordaba con frecuencia en sus programas casos de corrupción. El 3 de marzo la policía detuvo a un sospechoso, pero lo dejó en libertad por fallos en el procedimiento. RSF manifestó su preocupación por la seguridad de su colega Geovanny Canacué Pajoy, a quien Peralta Cuéllar había confiado ser víctima de amenazas una semana antes de su asesinato. Éste periodista ha padecido numerosas intimidaciones en los últimos seis años y varias veces se ha visto obligado a marcharse de su ciudad.

Edgar Quintero fue asesinado en las inmediaciones de la radio. La Federación Colombiana de Periodistas (Fecolper), señaló que hace diez años el periodista había dado a conocer las amenazas del ex alcalde de Palmira, Miguel Motoa Kuri, por haber denunciado casos de corrupción.

La tercera víctima fue la periodista Flor Alba Núñez,  asesinada el 10 de septiembre, cuando entraba en las instalaciones de la radio La Preferida FM. Dos hombres que circulaban en motocicleta dispararon a sangre fría a la locutora, de 25 años. Núñez, presentaba el programa ‘La preferida Stereo’ y era  corresponsal de Canal 6, TV5 y Canal Nación TV. Asimismo, realizaba estudios en Humanidades en la Universidad de Magdalena.

Tras una batalla procesal de siete años, el 11 de marzo la justicia colombiana declaró inocente al periodista de Telesur William Parra, quien estaba acusado de tener nexos con las FARC. Frente a estas acusaciones infundadas, el periodista se vio obligado a exiliarse en Venezuela, donde reside desde 2007.

En mayo, RSF y la Federación Colombiana de Periodistas (Fecolper) daban a conocer un informe sobre la libertad de información en el Valle del Cauca. Una constante se impone: los periodistas trabajan allí entre terror, la autocensura y presiones económicas. Además de la violencia, la libertad de información se ve seriamente limitada por el condicionamiento de la publicidad del Gobierno. Las autoridades locales continúan valiéndose de este medio para favorecer o sancionar a los medios de comunicación por su línea editorial.

El 4 de junio, el Fiscal General, Eduardo Montealegre, anuló la decisión tomada  por la fiscalía de poner en libertad a Alejandro Cárdenas Orozco, ex paramilitar de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). En 2011 este hombre confesó que había participado en el secuestro y tortura de la periodista Jineth Bedoya, ocurrido en el año 2000; después se retractó. En menos de una semana, la justicia cambió en tres oportunidades sus decisiones en el caso Bedoya. Finalmente, el 4 de junio el Fiscal General reanudó la orden de captura de Cárdenas e inició la investigación del fiscal del caso. Pero el ex paramilitar seguía libre en esas fechas.

Por otra parte, continuaron las obstrucciones judiciales en el proceso contra miembros del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) –el antiguo servicio de inteligencia de Colombia–, acusados de torturar psicológicamente a la periodista Claudia Julieta Duque. La audiencia, que debía realizarse el 24 de junio, en el marco del proceso en el que el ex subdirector del DAS, José Miguel Narváez, y otros dos directores de este organismo están acusados de haber torturado a Duque, fue aplazada por ausencia de los acusados. Duque se encuentra en la lista de “Cien héroes de la libertad de información” de RSF.

A 15 años de la creación del Programa de Protección a periodistas en Colombia, se evidencian deficiencias que exigen reformular el modelo. Deficiencias que se recogen en los informes realizados por la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), y en el de la alianza RSF-América Latina y Federación Colombiana de periodistas (FECOLPER). Para la FLIP, aunque el número de periodistas asesinados ha disminuido considerablemente, el panorama sigue siendo desalentador.

El Estado ha optado por orientar la protección hacia la custodia de los periodistas, escoltándolos, pero dejando de lado la justicia, la prevención y la eliminación del riesgo.

Las agresiones contra la prensa no disminuyen, y de las 338 amenazas contra periodistas que la Fiscalía General de la Nación tenía registradas en agosto de 2014, sólo en una se condenaron a los responsables.

El informe de FECOLPER y RSF Colombia: “Actividad periodística en riesgo", recoge la percepción y testimonio de 104 periodistas vinculados al Programa de Protección; establece datos sobre el funcionamiento y las medidas otorgadas, y denuncia los riesgos y vivencias que enfrentan estos periodistas amenazados.

 ¿Y Europa?

Como ya sucediera en su último informe, RSF alertó también contra el deterioro de la libertad de prensa en Europa en nombre del contraespionaje y de la lucha contra el terrorismo, pero también mediante una mayor concentración de medios de comunicación y de la influencia de los poderes en los medios públicos.

Ecos invita a colegas de Colombia y el mundo, así como a la ciudadanía en general a conocer más extensamente el contenido de este Informe a través del siguiente enlace: http://www.informeanualrsf.es