-Aunque estamos en un momento trascendental para alcanzar la paz, no hay duda que la terna designada para la elección de Fiscal General de la Nación, es directamente proporcional a la politización de la justicia en Colombia.-
Por la Redacción ECOS.-En la historia presente de Colombia todos los hechos políticos podrán estimarse, a futuro, como extraordinarios. Uno de ellos y que pasará a la historia es la elección del Fiscal General de la Nación, el funcionario clave del PostAcuerdo.
Para este fin se realizó una convocatoria pública, postulados y 16 finalistas. Y luego, la terna definitiva, donde hubo sorpresas y no estuvieron los esperados, como el Fiscal General encargado Jorge Perdomo.
El Presidente Juan Manuel Santos desde Cartagena de Indias hizo el histórico anuncio. La última palabra, luego de la convocatoria y la selección, la tendría el primer mandatario. La terna estratégica que apuesta a ser Fiscal ya estaba escogida: Mónica Cifuentes, Yesid Reyes y Néstor Humberto Martínez.
Aunque se crea que esta decisión ya estaba anunciada, no era una selección fácil, porque si bien siempre los intereses de las élites pactan, la Agenda del PostConflicto, no es precisamente un trabajo administrativo, un trámite fácil, ni un memorándum definitivo.
La Fiscalía será uno de los escenarios que definirá el cambio de Colombia, porque la paz duradera dependerá de la certeza de la justicia y, su rol, es fundamental para la ansiada reconciliación nacional.
El Fiscal del Postconflicto tiene ya 3 posibles rostros: dos muy cercanos a las negociaciones del proceso de paz, en roles distintos, pero importantes, y el otro, muy controvertido, por sus apoyos y trayectoria.
Mónica Cifuentes es una de los ternados. De excelentes credenciales, Cifuentes es la candidata más próxima al Proceso de Paz. Durante los últimos años se ha desempeñado como Directora Jurídica del Alto Comisionado para la Paz. Es suficiente leer su hoja de vida para comprender que posee la mayor experiencia y formación en temas capitales en el Postconflicto como son “desarme, desmovilización, reintegración (DDR) y justicia transicional”. Preparación que la puede definir con idoneidad para tan importante cargo, en el momento más crucial del proceso de paz, aparte de su experiencia en temas de defensoría y transparencia.
Yesid Reyes, es el otro candidato que está cercano al proceso de paz. Como Ministro de Justicia ha tenido un rol muy importante en el desarrollo del proceso, aparte de ser un reputado jurista, libre de innecesarias polémicas y ha abanderado importantes proyectos de ley en su cartera ministerial. Es reconocido como un funcionario de gestión transparente y lo ha demostrado al cerrar su despacho para integrarse al gobierno. Además es un convencido de la Paz, sin rencores, sin venganza, toda vez que es víctima del conflicto, porque su padre Alfonso Reyes Echandia, Presidente de la Corte Suprema, fue inmolado en la toma del Palacio de Justicia por el M19.
El tercer candidato, Néstor Humberto Martínez, si es estimado como un hombre polémico y de cercanos y poderosos apoyos políticos. Ponderado, sabe lo que es el manejo de la política en la administración del estado y ha desempeñado importantes posiciones públicas, desde ser Ministro de Justicia y del Interior hasta ser embajador. Pero, a diferencia de los otros 2 ternados, no es abogado penalista y es muy difícil, por tradición jurídica y visión y misión de la institución, que esto pase desapercibido por los Magistrados de la Corte Suprema de Justicia.
El funcionario que defiende los intereses del Estado, la Sociedad y los Ciudadanos no solo debe ser abogado, sino tener sentido de la realidad de los delitos, las penas y las víctimas, como garante de la legalidad y del estado social de derecho.
Si bien la experiencia del exministro Néstor Humberto Martínez es amplia y puede ser apropiada a los nuevos retos de la fiscalía con los nuevos delitos, el momento histórico de la justicia transicional amerita otras capacidades principalmente en materia penal.
La Corte Suprema de Justicia tendrá la última palabra para decidir quién debe ser el Fiscal General de la Nación máximo organismo investigador de la justicia en Colombia, que va a protagonizar uno de los papeles más complejos, difíciles y controvertidos de nuestra Historia en estos primeros 50 años del Siglo XXI.
Aunque estamos en un momento trascendental para alcanzar la Paz, se debe destacar que la terna es directamente proporcional a la politización de la Justicia.