Logo Ecospoliticos

La visita de la Presidenta de Brasil a Colombia, Dilma Russeff, puede estimarse altamente positiva si se considera que lo acordado entre ambos Gobiernos, en materia de diplomacia, educación, tecnologías de información, integración fronteriza y desarrollo de agricultura familiar y comercial, es una clara proyección de apoyo al proceso de paz y el comienzo de un trabajo conjunto en la fase del posconflicto.

Colombia y Brasil, dos países vecinos trabajan en una agenda conjunta en materia ecológica, toda vez que sus vastos territorios, en gran porcentaje, iluminan el verde amazónico, llamado el pulmón de la humanidad,  para construir juntos una posición compartida a la cumbre sobre cambio climático que se celebrará en París en Diciembre de este año.

Los dos países, que comparten un límite de 1.645 kilómetros, buscan contribuir a la sostenibilidad del planeta, a través de un comercio solidario y respetuoso de la biodiversidad, tema de gran impacto político por las consecuencias de la minería ilegal y del avance de las ciudades.

En materia económica, las exportaciones colombianas a Brasil alcanzaron US1.700 millones en el 2014 distribuidas en combustibles, aceites minerales, plásticos y químicos; de Brasil llegaron a US2.380 millones, dirigidas específicamente a maquinarias, productos de hierro y acero y caucho, según informaciones oficiales de ambos gobiernos.

En su visita oficial la Presidenta de Brasil, Dilma Russeff, destacó que el proceso de paz de su homologo Juan Manuel Santos, “es un ejemplo para el mundo en un momento en donde lo que vemos es la impotencia de establecer los acuerdos de paz”.

Russeff , quien se entrevistó con el Presidente del Congreso de Colombia, Luis Fernando Velasco Cháves, puntualizó que las experiencias en el sector de la agricultura familiar y comercial serán el aporte fundamental del Gobierno del Brasil para la construcción de la paz y en particular en la etapa del posconflicto, porque permiten facilitar el intercambio económico y social entre ambos países.