Logo Ecospoliticos

Por Luis Fernando García Forero.-Más allá de las estimaciones que se puedan hacer al Presupuesto General de la República de Colombia para el 2016, recien aprobado por el Congreso, los colombianos podemos visualizar aspectos que nos ubican con la posibilidad de un futuro mejor e incluso más viable para todos, pese al contexto de los cambios globales, vinculados a la caída de los precios del petróleo, la firma de los acuerdos de paz y sus consecuencias en término de Justicia Transicional.

Particularmente impacta que la asignación del presupuesto más alta sea la de Educación, con un 14.61%.  Es un significativo cambio de concepción de prioridades, e incluso, de paradigma de Estado.

Sin duda, la Educación es uno de los instrumentos más poderosos para reducir la pobreza y la desigualdad y la mejor y más sólida de las bases para un crecimiento económico.

Las inversiones en el capital humano inciden en el empleo, en el conocimiento asociado a las tecnologías y la gestión idónea, tanto del sector público, como del privado y, por ende, en el equilibrio entre la eficacia, la eficiencia y la legitimidad social y política.

Este es un paradigma nuevo para construir una Colombia con futuro, ya que la superación del esquema belicista, que ubicaba de primero el gasto militar, habla de una visión enfocada en la Paz, la Equidad y el Desarrollo Sostenido.

Sólo quedaría sugerir, en posteriores planificaciones, la valoración de una posible Dupla del Desarrollo "Educación y Salud", al armonizar lo más posible las asignaciones de educación con salud, como áreas estratégicas que no sólo crean las condiciones de la productividad, sino que definen la calidad de vida, la operatividad del gobierno y las posibilidades a posteriori del desarrollo.

Entrar en esta nueva etapa involucra mayores responsabilidades. Por un lado, de los organismos del Estado encargados del monitoreo, seguimiento y evaluación de las asignaciones en los niveles programáticos para la ejecución presupuestal,  y del otro, el de los ciudadanos en exigir el rendimiento de cuentas y la publicación de resultados de lo invertido.

La Paz es una condición del desarrollo y la Educación y la Salud son los caminos para construir una reconciliación equitativa y duradera.