EL LED y la Eficiencia Energética

Por Felicia Saturno Hartt*.- En tiempos de imprevisiones y apagones, siempre la Tecnología tiene un abanico de herramientas y alternativas para solucionar angustiantes crisis y contribuir a la golpeada vida de los ciudadanos.

Una de esas alternativas es el uso del LED, el Light Emitting Diode, el diodo optoelectrónico emisor de luz, quien tiene más de 50 años presente en los mecanismos de control y en muchos dispositivos electrónicos, como semáforos y señalizadores y, hoy en día, es una alternativa lumínica.

Gracias a la búsqueda de sistemas más eficaces, en términos de incidencia energética y ahorro de energía, en los últimos 15 años el cincuentón LED se ha tornado en objeto de investigación continua y opción de innovación para los lighting designer y para el uso público, no sólo como alternativa para el paisajismo y la iluminación comercial, sino para su integración a la iluminación utilitaria de sitios públicos.

Pero, ¿Qué es el LED? En primer lugar, a diferencia de los otros sistemas de iluminación, el LED es un diodo, compuesto por la superposición de varias capas de material semiconductor, que emite luz en una o más longitudes de onda (colores), cuando es polarizado correctamente. En otras, palabras, el Led es un dispositivo que permite el paso de la corriente en una única dirección.

En segundo lugar, es un dispositivo lumínico que destaca por su considerable ahorro energético, arranque instantáneo, aguante a los encendidos y apagados continuos y mayor vida útil.

Son eficientes energéticamente, porque como los expresan los expertos, el LED no requiere de la gestión de otros aparatos internos como los otros sistemas lumínicos, lo cual determina su incidencia, como dispositivos que pueden ser utilizados en obras civiles y gubernamentales, como el alumbrado público, ya que, aunque sus costos iniciales son más altos que los de otros sistemas lumínicos, como el sodio, el metal halide y los fluorescentes, esta inversión significa, a corto y mediano plazo, ahorro y eficiencia sin reposición de componentes accesorios.

Y, en tercer lugar, el LED aparte de tener mayor tiempo de vida y consumir menos energía, posee mayor resistencia a las vibraciones, reducida emisión de calor, no contiene mercurio (altamente nocivo y contaminante), no crea campos magnéticos, reduce ruidos en las líneas eléctricas, son especiales para utilizarse con sistemas fotovoltaicos, en comparación con cualquier otra tecnología actual; asimismo, a los Leds no les afecta el encendido y son especiales para sistemas antiexplosión, por ser elaborados con materiales resistentes.

Por su novísimo uso como sistema de iluminación, poco se sabe aún de su impacto ambiental y en la salud de los seres vivos, aun cuando algunas investigaciones recientes apuntan a recomendar el control de la contaminación lumínica de los ledes azules, porque pueden ser dañinos a la vista.

De seguro sus productores en China y las transnacionales como Osram (Siemens) que los diseñan están a la vanguardia de estudiar los impactos del LED, sobre todo por su reciclaje y posterior destrucción.

En función a lo hoy expuesto, Ecos sugiere a los gobiernos y, en especial, a la administración actual de Colombia, la consideración de invertir en esta tecnología LED, ya que, como dicen los expertos, los grandes demandantes del servicio eléctrico, como los puertos y aeropuertos, la vialidad urbana (autopistas, túneles, puentes, etc) , los centros de salud, las instituciones de vigilancia y orden público, las instalaciones industriales, entre otras, que requieren el uso continuo de luz, por sus características y funciones, pueden usar en sus luminarias LEDs y reducir el consumo sin dejar de ser eficaces y sin  afectar el consumo doméstico,  donde la adquisición de estos dispositivos es casi imposible por sus altos costos.

Si se usa Led, el ahorro energético y la eficiencia serán realidad.

Arquiluz CEO @hagaselaluz

 

 

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