La Misión de Observación Electoral-MOE- publicó el resultado de una investigación donde se destaca que en 131 municipios hay riesgo indicativos de fraude electoral como alarmas por factores de violencia.
Del total de municipios en peligro, 49 están en riesgo extremo, 65 en riesgo alto y 17 en riesgo medio. El departamento de Antioquia es el que tiene el mayor número de municipios en riesgo.
Alejandra Barrios Cabrera, directora de la Misión de Observación Electoral, resalta en el informe que “Al comparar los ‘Mapas consolidados de riesgo’ de 2018 y 2022, se puede evidenciar que hay 38 municipios en los que el nivel de riesgo por coincidencia de factores indicativos de fraude electoral y violencia ha aumentado, mientras que 43 se mantuvieron en el mismo nivel”.
Sostiene Barrios cabrera que si bien el número consolidado de municipios en riesgo es el menor registrado desde que la MOE inició con la elaboración de los Mapas de Riesgo Electoral, el resultado está lejos de ser una buena noticia, pues no obstante el número de municipios en los que coinciden ambos riesgos disminuyó en un 23% con relación al 2018 (pasando de 170 a 131), las variables asociadas al conflicto y la violencia revelan un recrudecimiento con mayor intensidad en las zonas históricamente afectadas y en las que hoy se encuentran las Circunscripciones.
Los riesgos electorales se concentran en 23 de los 32 departamentos, de manera particular en las siguientes 5 subregiones: El Catatumbo; el Sur de Bolívar y el Nordeste Antioqueño; el Bajo Putumayo; la Orinoquía y la Amazonía; y el Andén Pacífico. Se destaca el departamento de Arauca, donde casi la totalidad de los municipios se encuentran en riesgo extremo.
Riesgo extremo por violencia
La MOE alerta de forma especial sobre 49 municipios que presentan un riesgo extremo por violencia y factores indicativos de fraude electoral, lo mismos que se ubican en los departamentos de: Putumayo, Arauca, Sucre, Norte de Santander, Nariño, Meta, La Guajira, Chocó, Antioquia, Bolívar, Caquetá, Cauca y Córdoba. De estos, 21 se mantienen en riesgo extremo desde el 2018.
Asimismo, de los 167 municipios que conforman las Elecciones Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz – CITREP -, 66 se encuentran dentro de los 131 municipios que presentan riesgos tanto indicativos de fraude electoral como de violencia.
Para las elecciones de 2022, el número de municipios en riesgo por factores de violencia es 319, nueve (9) más que los que se reportaron en el del 2018. Si bien desde las elecciones a Congreso de 2010 se venía presentando una disminución constante de los municipios en riesgo por violencia, en este proceso electoral se observa un incremento de los mismos.
La MOE atribuye este hecho a la reconfiguración y disputa por el control territorial por parte de los Grupos Armados al margen de la Ley, fenómeno que precisamente se está dando en las mismas regiones en las que se esperaba que el impacto del Proceso de Paz contribuyera a la disminución y posterior desaparición de la violencia.
Un ejemplo de esto es la situación en el departamento de Arauca, en donde la crisis humanitaria es de proporciones mayúsculas pues 5 de sus 7 municipios se encuentran en riesgo extremo y dos en nivel alto, a saber: Puerto Rondón y Cravo Norte. La presencia del Frente 10 de las disidencias de las Farc, así como la del ELN, y la crudeza de sus acciones terroristas tienen secuestrada en su propio territorio a la población civil.
En el caso de los 167 municipios que conforman las CITREP, 145 de ellos -es decir el 86.8%- hacen parte de la totalidad de los municipios que presentan riesgos por factores de violencia. Lo anterior genera una preocupación particular, al identificar que 52 de los municipios CITREP se encuentran dentro de los de riesgo extremo.
Amenaza a la democracia
De acuerdo con Barrios, ante un conflicto armado que muta de actores “el recrudecimiento de la violencia es una amenaza latente para la democracia colombiana. Un claro ejemplo de ello es la escalada violenta del pasado mes de enero; en la que hubo ataques a delegaciones humanitarias, líderes políticos, sociales y comunales, además de atentados coordinados contra la Fuerza Pública.
Estos hechos tienen un efecto sobre el proceso electoral, pues se impide la realización de actos de proselitismo político y se infunde miedo a la ciudadanía a la hora de ejercer su derecho al voto”.
En un análisis de los datos a partir de las estructuras que operan en los territorios:
- 91 municipios presentaron algún nivel de riesgo por la presencia del ELN en 2022.
- 124 municipios presentaron algún nivel de riesgo por la presencia de las disidencias de las FARC en 2022.
- 157 municipios presentaron algún nivel de riesgo por la presencia de Grupos Armados Organizados en 2022.
Cabe añadir que la presencia de grupos armados ilegales en los distintos municipios da cuenta también de la existencia de diversas economías ilegales (la producción y comercialización de cocaína, la minería ilegal, el contrabando y el tráfico de migrantes), pues estas están detrás de la financiación de estos grupos.
Riesgo en elecciones para Congreso:
Estando a 33 días de las elecciones parlamentarias, el nivel de riesgo de fraude electoral para la Cámara y el Senado se ubica de la siguiente manera:
- Riesgo de fraude Cámara 2022: 51 municipios en riesgo extremo, 98 en riesgo alto y 186 en riesgo medio, para un total de 335 municipios con algún nivel de riesgo.
- Riesgo de fraude Senado 2022: 30 municipios en riesgo extremo, 99 en riesgo alto y 194 en riesgo medio. Para un total de 323 municipios en riesgo.
Son 18 los municipios que coinciden en riesgo extremo indicativo de fraude electoral tanto para las elecciones de Cámara como de Senado. Sobre este grupo de municipios la MOE recomienda a las autoridades electorales, la Fiscalía y Procuraduría hacer un seguimiento especial, tanto en lo que resta del proceso electoral como en las jornadas de escrutinios.
En este sentido, “al comparar los ‘Mapas de riesgo’ de 2018 y 2022, son 127 los municipios que mantienen niveles de riesgo coincidentes por estos factores. Lo anterior significa que se requieren de mayores esfuerzos, dentro de ellos, fortalecer la capacidad de la autoridad electoral para realizar una efectiva vigilancia y control de la financiación de las campañas políticas”, afirma Barrios.
Para hacerle frente a los riesgos anteriormente mencionados, la Misión de Observación Electoral - MOE, reitera a las Autoridades, tanto del orden nacional, como departamental y municipal, la urgencia de convocar Comisiones de Seguimiento Electoral con el objetivo de brindar las garantías necesarias a todos los actores participantes de la contienda electoral, incluyendo a la sociedad civil.
Bogotá, D. C, 10 de febrero de 2022
Fuente: MOE.