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Bogotá, D. C, 13 de noviembre de 2017. Por Luis Fernando García Forero. Foto: Leonardo Vargas.- El Alto Comisionado de Paz, Rodrigo Rivera, está entregado a su función en todos los campos de la vida institucional colombiana. Mide y asume sus tareas en las regiones, pero también al frente en el Capitolio Nacional para sacar con éxito las iniciativas que implementan y desarrollan la arquitectura jurídica de la paz que debe ser aprobada por el Congreso de la República.
Entiende las controversias en torno a la paz, pero es optimista sobre el futuro de la Nación. Es consciente que la tarea para sacar adelante el posconflicto no es fácil. Defiende a capa y espada lo que se ha avanzado en el proceso que inició el Presidente Juan Manuel Santos. Sostiene que desarmar a 14 mil hombres de las Farc es algo que se creía impensable e imposible en las últimas décadas en Colombia.
Nos recibió en su despacho en Casa de Nariño luego de organizar y firmar documentos, recibir a actores diplomáticos interesados en el desarrollo del mejor futuro para Colombia: la paz, de eso nos respondió.
ECOS: ¿Están estancados proyectos que implementan la paz en el Congreso por la falta de quorum?
RR: En el Congreso siempre ocurre así. Cuando vienen los debates más delicados siempre hay estos dramas. Al principio hay una especie de fuerza centrífuga, el riesgo de que todo fuera a naufragar, pero al final, una fuerza centrípeta, los líderes políticos vuelven a ejercer su responsabilidad, están a la altura del reto que tienen. El Congreso va a aprobar esta ley, va a salir mejorada, no nos debemos asustar porque la democracia funcione. Siempre he visto al Congreso tomando decisiones trascendentales por eso cumplirá con su responsabilidad.
ECOS. ¿Los excombatientes de las Farc deben pasar primero por la JEP y después hacer política. No hay claridad sobre el tema, hay desinformación?
RR: Debemos recordar que la Constitución este año fue modificada para establecer que los miembros de las FARC en este proceso tienen plena garantía de sus derechos políticos. Eso está en la constitución, no es el momento de discutirlo porque se recogieron compromisos que el Estado asumió frente a esa guerrilla cuando estaban armados para que entregaran las armas, dejaran de hacer daño y de recurrir a la violencia.
ECOS: ¿Es un mandato constitucional. Muchos colombianos no han tenido claridad sobre ese tema?
RR: Es un acuerdo de paz no solamente firmado por el Presidente Santos sino aprobado por el Congreso, ratificado por la Corte Constitucional. El tema central es si la palabra del Estado es sagrada o desecharla, es decir que no vale nada. Creo que es un tema ético muy profundo. Es una preocupación legítima que se debió haber discutido el año pasado cuando se aprobó el acuerdo. Pudimos no haberlo aprobado, el Presidente no haberlo firmado por eso y lo firmó; el Congreso pudo no haberlo aprobado por eso y lo aprobó; la Corte declarado inexequible por eso y lo declaró exequible; luego el Congreso reforma la Constitución para establecerlo en la Carta Fundamental, ahora nos toca cumplir la Constitución como corresponde.
ECOS: ¿Podríamos decir que esos derechos políticos de las Farc están sujetos a lo que manifiesten ante el Tribunal de la JEP?
RR: En el Acuerdo y la Constitución el ejercicio de esos derechos políticos no es absoluto por parte de las FARC. Está sujeto a que cumplan con sus obligaciones, si no comparecen a la JEP pierden ese derecho. Si comparecen sin decir la verdad y sin reparar, pierden el derecho. Si no lo dicen en la primera oportunidad pierden el derecho porque inmediatamente pasan al campo de las penas alternativas que son privativas de la libertad y es incompatible ejercer derechos políticos cuando están en la cárcel. Si no admiten nada o son vencidos en juicio en la JEP frente a uno de esos delitos graves que allí se van a juzgar, ahí sí que pierden el derecho porque la condena va a ser hasta de 20 años.
ECOS: ¿Es decir simple y llanamente se está cumpliendo con lo acordado y lo que está en la constitución?
RR: Sin esta justicia merecerían 60 años. Si cumplen con la verdad y reparación la pena va a ser una pena llamada propia, restaurativa, sino, serán penas alternativas y ordinarias que serán privativas de la libertad.
ECOS: ¿Fue un gran avance por pare de las Farc la dejación de armas?
RR: Recordemos que no los capturamos. Ese ejército entre comillas de 14 mil hombres estaba fuertemente armado. Con 70 toneladas de material de guerra y después de los gobiernos más duros de la historia contra ellos: dos del Presidente Uribe, dos del Presidente Santos, todavía seguían siendo 14 mil y con 9 mil armas que ya entregaron y seguían teniendo esas 70 toneladas de material de guerra. De modo que desactivar esa máquina de guerra fue lo que nos inspiró a firmar ese acuerdo de paz para evitarle a nuestros hijos el dolor que usted y yo hemos tenido que sufrir.
ECOS: ¿Sí se ha mermado el conflicto, hay más tranquilidad en las regiones?
RR: Por su puesto. Tuvimos que vivir con miedo, que la guerrilla nos secuestrara o matara. Hemos sido objetivo militar los periodistas, servidores públicos, militares, jueces. Si queremos evitar a nuestros hijos ese dolor y ese riesgo, pues este es el costo, el precio que hay que pagar. El Presidente decidió pagarlo, el Congreso lo ratificó, la Corte lo ratificó, de modo que ahora nos toca cumplir porque la palabra del Estado está empeñada en que este proceso se consolide y se cumpla.
ECOS: ¿Qué viene ahora, qué proyectos de implementación faltan?
RR: No nos faltan sino 10, 15 o 20 años. Lo que se dice en el acuerdo de paz es que implementarlos por lo menos dura 10 años. Tenemos mucho afán porque los colombianos estamos llenos de pasión y nos gusta hacer las cosas con prontitud. Se ha avanzado bastante, lo que sigue es inmenso porque compromete a este Gobierno y los tres siguientes, así lo sentenció la Corte Constitucional.
ECOS: ¿Qué es lo inmediato y que falta por aprobar?
RR: Indudablemente la JEP, las Circunscripciones Especiales para estas comunidades y territorios que fueron tan afligidas por la violencia, por mencionar los dos más protuberantes. Avanzar en el proceso de reincorporación. Estamos educándolos para nivelarlos en primaria y hasta noveno grado de secundaria. Entrenando para proyectos productivos, establecer la financiación de esos proyectos y las tierras donde se van a adelantar. También el cumplimiento de la participación política, tienen la personería jurídica pero falta que participen en las campañas. Toda esta dinámica que es indispensable para que el corazón mismo del acuerdo, cambiar la violencia por democracia, se cumpla satisfactoriamente.
ECOS: ¿La paz implica que el estado esté verdaderamente presente en las regiones y localidades con obras sociales, infraestructura, salud, educación, entre otros?
RR: Falta todo el proceso de construcción del estado en esa Colombia rural a la que el estado nunca llegó como consecuencia de la violencia. Construir carreteras, escuelas, centros de salud, proyectos productivos, llevar empresarios y economía lícita para reemplazar la economía ilícita de la coca y de la minería ilegal en esas zonas donde no había más alternativa que la ilegalidad.
ECOS: ¿Cuál cree que sean esos enemigos políticos del proceso de paz?
RR: No los llamaría enemigos. Diría que tienen reservas, que tienen preocupaciones, que tienen dolor, rencor, que fueron afligidos por un daño directo que sufrieron.
ECOS: ¿Llegamos al tema del perdón?
RR: Perdonar no es fácil, es un tema muy íntimo. Le sirve tanto al perdonado como al perdonador, a veces le sirve más al perdonador que al perdonado porque la carga de rencor es tan grande muchas veces como la carga del sentimiento de culpa por haber cometido una atrocidad.
ECOS: ¿Es claro que el Estado no pude imponer el perdón?
RR: Eso no se puede matar por decreto ni acordar entre las partes que estaban en conflicto. Lo que se puede acordar, como lo hicimos, es silenciar los fusiles, garantías de seguridad, participación política, reincorporación productiva. La reconciliación no se puede ordenar, depende del sentido de responsabilidad íntima, a veces de la actitud frente a la divinidad que cada colombiano tenga. Son cosas muy difíciles de hacer. Si uno no tiene fe se vuelven imposibles de no hacer o no obedecer.
ECOS: ¿Cree que las iglesias pueden jugar un papel importante en ese aspecto?
RR: Hay que apelar a otra clase de actores. En la redacción final del proceso se incluyó un papel fundamental de todas las iglesias y todas las entidades basadas en la fe. Debemos aprender la lección de nuestra historia: tuvimos muchos siglos de violencia y muchos acuerdos de paz que funcionaron, pero nunca tuvimos reconciliación y por eso la violencia reapareció. El reto ahora es aprovechar esta oportunidad para que por fin tengamos reconciliación.
ECOS: ¿La Unión Europea ya sacó a las Farc como grupo terrorista. Qué opinión le merece?
RR: Es el paso natural y obvio que corresponde dar después de que ya la propia comunidad internacional y Naciones Unidas certificaron el desarme total de las Farc. Entregaron las armas, más de 70 toneladas de material de guerra están en poder de la Policía Nacional a disposición del Ministerio de Cultura para ser fundidas y convertidas en monumentos. Ahora que están apostándole a la democracia y que sinceramente están demostrando un compromiso con la ley y la Constitución, la comunidad internacional empieza a tratarlos como ciudadanos y como actores políticos.
ECOS: ¿El tema del post conflicto es muy complejo. Cómo lograr verdaderamente la cultura de la paz?
RR: No hay fórmula mágica. Se requiere que cada colombiano, cada institución, cada periodista, cada organización de la sociedad civil cumpla su tarea con excelencia, entendiendo que entre todos estamos construyendo una Colombia muy distinta a la que hemos vivido. No podemos seguir teniendo la misma mentalidad y las mismas palabras para una realidad que ya está cambiando, que no podemos describirla de la misma manera, que no podemos seguir estigmatizando a la gente por su pasado cuando ahora buscan una segunda oportunidad.
ECOS: ¿Volvemos al tema víctimas –victimarios?
RR: El interés de todos los colombianos es el éxito en esa apuesta por una segunda oportunidad. No solamente de los victimarios sino también de las víctimas, que al menos su dolor no fue en vano y que movió a toda esta sociedad a hacer lo necesario para desactivar la máquina de guerra y de daño que les causó tanto dolor. Garantizarles así la eficacia del principio de no repetición, que por lo menos nuestros hijos y nietos no sufran lo que nosotros hemos tenido que sufrir.
ECOS: ¿Sí hay una verdadera pedagogía de paz, principalmente en las regiones?
RR: La paz se debe construir desde las regiones y creo que el Gobierno está haciendo lo que le corresponde. Me entusiasma ver cómo este tema de la construcción de paz y la valoración de lo que estamos logrando, no es exclusivo del gobierno; hay líderes sociales y de opinión, las familias han entendido la lógica y el valor de vivir este momento tan especial de la historia de Colombia. Han asumido su roll protagónico para garantizar que esta oportunidad no se pierda.
ECOS: Muchas gracias.
Bogotá, D.C. 13 de noviembre de 2017. Por Luis Fernando García Forero. Foto: Reuters.- La Asamblea Constituyente de Venezuela, constituida sólo por oficialistas, acaba de aprobar "la Ley contra el odio, por la convivencia pacífica y la tolerancia", un Ley que pasará a la historia de la intolerancia como una muestra de la ignorancia, la intolerancia y la negación de los DD.HH. en las nuevas dictaduras.
Los artículos de esta pacífica Ley dotarán a Nicolás Maduro de una nueva herramienta para profundizar la censura, perseguir a los disidentes, ilegalizar partidos, cerrar medios de comunicación y controlar las redes sociales. Acción que ya habían experimentado con la buena pro de las débiles instituciones públicas manejadas desde Miraflores, emblemática sede del Poder Ejecutivo en Venezuela.
La nueva ley contempla hasta 20 años de cárcel para los culpables de promover o protagonizar los delitos de odio, siempre según el criterio chavista.
"Es una nueva espiritualidad a la que se ha convocado al pueblo de Venezuela y la convocó el Presidente Nicolás Maduro, hombre de paz", reseñó Delcy Rodríguez, Ex Canciller y Presidenta de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC).
Esta Ley se trataría de un supuesto "homenaje a los que perdieron la vida víctimas del odio y la intolerancia" durante las protestas contra el gobierno, aseguró la ex canciller Rodríguez. Una extraña explicación, ya que entre abril y julio murieron en Venezuela 125 personas, víctimas de la represión de las fuerzas gubernamentales y de la violencia desatada posteriormente.
Entre las obligaciones que impone esta ley está que debe ser publicada íntegramente de forma obligatoria por todos los medios, lo que ha puesto en alerta a opositores, ONG y periodistas, ya que también supone un nuevo instrumento para acallar a la disidencia y criminalizar las protestas.
Los encargados de establecer el criterio bolivariano son el Presidente del Supremo, Maikel Moreno; el Fiscal General del gobierno, Tarek William Saab, que sustituyó ilegalmente a la fiscal rebelde; delegados de la Constituyente; ministros; altos cargos del chavismo y representantes de organizaciones revolucionarias chavistas.
Todos ellos verificarán que se cumplan sus disposiciones, entre ellas la que prevé penas de 8 a 10 años de cárcel para los policías o militares que se abstengan o retarden su actuación contra los responsables del odio señalados por la revolución.
Se trata, por lo tanto, de conceptos jurídicos indeterminados para sancionar y privar de libertad de forma arbitraria y solo contra los enemigos.
El chavismo usa desde hace años sus medios de comunicación para amenazar e insultar a sus rivales políticos, empleando términos que ya forman parte del lenguaje nacional: escuálidos, vendepatrias, lacayos, fascistas, pitiyanquis, majunches y una larga lista que incluye descalificaciones personales a los jefes opositores como el "monstruo de Ramo Verde" (Leopoldo López), "Capriloca" (Henrique Capriles) o "coño de su madre" (Henry Ramos Allup), que es la versión venezolana del hijo de puta español.
"Sentencia únicamente a todo el que esté contra el gobierno", añadió Jesús Torrealba, ex secretario ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD).
Con la ley se han atrevido incluso a amenazar las redes sociales, único espacio de disenso encendido de los venezolanos, una de las grandes obsesiones del "hijo de Chávez", que lleva semanas clamando por supuestas censuras en Facebook y Twitter.
"Deben retirar en un lapso de seis horas los mensajes que promueven el odio y la intolerancia", advirtió Rodríguez. Las amenazas se extienden a las radios y televisoras, sometidas a niveles muy altos de censura y autocensura. A todas se les puede revocar su licencia si lanzan mensajes que fomenten el odio, siempre a conveniencia de la revolución.
"La ley del odio no es una ley, es una sentencia orbitando sobre la ciudadanía. Curiosa manera de luchar por la paz, convivencia pacífica y tolerancia", criticó la ex magistrada Blanca Rosa Mármol.
Para la ONG Espacio Público, que contabiliza 148 medios cerrados desde el advenimiento de Chávez, en 1999, la ley "es inconstitucional de origen, así como la ANC que la aprueba".
En el exterior también se han disparado las alarmas. "La ley antiodio hunde a Venezuela aún más en el régimen dictatorial de Maduro. Pero nadie se debe sorprender que el circo autocrático de Maduro haya llegado tan lejos: la mafia que gobierna Venezuela ha mostrado demasiadas veces que está dispuesta a aplastar toda crítica", destacó José Miguel Vivanco, Director Ejecutivo de Human Rights Watch.
El relator especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Edison Lanza, considera “alarmante” la Ley contra el Odio, aprobada ANC de Venezuela, que amenaza a partidos políticos, medios y ciudadanos.
“Tendrá el efecto sistemático de inhibir la crítica al interior del país, porque todos los seres humanos tienen temores naturales de sufrir en un régimen sin garantías, es mucho más grave de lo que parece a primera vista”, explicó hoy el experto en Washington.
Estos son los comentarios “preliminares” de Lanza, relator desde 2014, mientras en la CIDH “se está analizando” el texto aprobado y se prepara desde hace meses un informe completo sobre la situación de derechos humanos en el país para antes de final de año.
Cuando se terminaba de escribir esta nota, leemos en Twitter que Colectivos Chavistas armados y en motos, intentaron tomar a la fuerza este domingo, en tres oportunidades, con esmeriles y patas de cabras, la sede del Nuevo País y Zeta, periódico y revista del veterano periodista socialdemócrata Rafael Poleo. Una muestra más del acoso al periodismo libre y no oficialista y de la propiedad privada.
Bogotá, D. C, 12 de noviembre de 2017. Por Luis Fernando García Forero. Foto: Leonardo Vargas.-Desde septiembre de 2016, cuando entregó sus cartas credenciales como embajador de Noruega en Colombia, Johan Vibe, no cesa en estar atento a lo que se requiera para seguir apoyando los esfuerzos de nuestro país en el camino de la Paz.
Noruega fue uno de los principales garantes en el desarrollo de los diálogos durante más de cinco años en La Habana entre el Gobierno y las Farc, cuyo resultado fue la firma del Acuerdo de Paz.
Sin embargo la ayuda de Noruega no se ha quedado allí. www.ecospoliticos se encontró en los pasillos de la Casa de Nariño al Embajador Vibe, precisamente coordinando con el Alto Comisionado de Paz, Rodrigo Rivera, estrategias que permiten avanzar en llevar soluciones a las zonas donde estuvo ausente el Estado y donde más se desarrolló el conflicto.
Acompañado de su equipo diplomático, el embajador Vibe no dudó en atender y responder preguntas sobre la Paz en Colombia:
ECOS: ¿Aunque Noruega no forma parte de la Unión Europea, qué opinión le merece que esta comunidad de naciones del viejo continente haya excluido de la lista de terroristas a las FARC?
JV: Nos parece que es un paso más natural del proceso de transformación de las Farc de un movimiento guerrillero a ciudadanos normales que participen en política. También destacamos que ha habido recientes decisiones en el Congreso sobre este tema, por eso nos parece un paso importante y natural en el desarrollo del Proceso de Paz.
ECOS: Noruega ha sido fundamental en el apoyo a la Paz en Colombia. Sin duda ha sido un proceso complejo, ¿Qué cree que le falta a nuestro país para avanzar más en la convivencia y reconciliación nacionales?
JV: Creo que lo más importante es lograr la unidad para avanzar en la tarea de la Paz. También se debe avanzar en el desarrollo de las comunidades que han vivido años el conflicto. Asimismo la reincorporación de los excombatientes y la reconciliación en esas zonas donde más se desarrolló la violencia.
ECOS: ¿Está dispuesta la comunidad internacional y Noruega, en seguir apoyando estas tareas pendientes que conducen a la Paz?
JV: En esta tarea les puedo asegurar que la comunidad internacional está y seguirá apoyando para lograr esos objetivos de avanzar en el camino de la Paz. Estamos trabajando muy de cerca con el Gobierno Colombiano para avanzar en la Paz. No es fácil porque son regiones que han sufrido mucho, durante más de cincuenta años, pero además también han sufrido porque la presencia del estado ha sido limitada, a parte de las Fuerzas Armadas, que han jugado un aspecto fundamental en esas zonas. Les puedo asegurar a los colombianos que la comunidad internacional sigue y tiene mucho interés en seguir apoyando a Colombia en este proceso.
ECOS: ¿Cómo lograr que esa efectividad en el apoyo de la comunidad internacional se refleje de la misma forma en las regiones de Colombia?
JV: Insisto en la unidad del país. Eso es muy importante. Creo que en cada región se deben realizar foros para discutir estos temas para que de esa manera, entre todos, se busquen soluciones comunes y a la vez planes de desarrollo a nivel local con el apoyo del Gobierno desde Bogotá, del Gobierno Nacional y de la comunidad internacional. De esa forma sería un gran aporte de todos los protagonistas para sacar a Colombia adelante en paz.
ECOS: ¿Qué le dice usted a los políticos enemigos del Proceso de Paz en Colombia?
JV: Un acuerdo de paz nunca es perfecto, por eso se deben buscar soluciones de balance entre las partes, que son complicadas, difíciles. La reconciliación es y será siempre difícil. Tengo el mayor respeto por todas las víctimas en Colombia y que han sufrido diferentes tipos de abusos durante el conflicto y se debe respetar que hay muchos sentimientos fuertes por parte de las víctimas, eso es entendible. Pero también y es muy bonito verlo que hay muchos casos donde se puede superar el pasado, a través de diálogos, encuentros entre víctimas y victimarios y mejor aún, a través de un sincero pedido de perdón por parte de los que han efectuado estos hechos.
ECOS: ¿Cree que las partes que firmaron el Acuerdo de Paz han cumplido con lo pactado?
JV: El Acuerdo de Paz con las Farc se ha implementado en gran medida. Si se compara este acuerdo con otros procesos internacionales, el de Colombia ha mostrado avances muy importantes, pero eso no significa que no queda mucho por hacer.
ECOS: ¿Qué le dice a los protagonistas de este acuerdo y a los colombianos sobre lo que estamos viviendo actualmente para superar tantos años de guerra y principalmente ahora que entramos al proceso electoral?
JV: El proceso electoral es un ejercicio democrático muy importante en estos momentos en Colombia y lo que les deseo es que se desarrollen unas elecciones pacíficas, principalmente con un respeto mutuo entre todos los partidos, con un discurso civilizado. Nadie tiene la verdad, nadie tiene la solución, hay que discutir civilizadamente, esa es una de las esencias de la democracia.
Bogotá, D. C, 12 de noviembre de 2017.Redacción Ecos.- Los funcionarios públicos no podrán participar en las campañas electorales y los recursos del estado no se podrán usar con fines políticos, son los aspectos fundamentales de la ley de garantías que empezó a aplicarse en todo el territorio nacional.
Se trata de la Ley 996 de 2005 y que brinda las garantías a todos los candidatos y campañas políticas de cara a las elecciones a Congreso que se realizarán el 11 de marzo del 2018 y presidente de la República, el 27 de mayo.
La norma establece prohibiciones para garantizar el equilibrio y la transparencia en la administración nacional, regional y municipal en medio del proceso electoral con el objeto de que la nómina estatal y de contratación favorezca a los candidatos.
La Ley establece que a partir del 27 de enero de 2018 y hasta el día de la elección del nuevo Presidente de la República, todas las entidades del Estado, de las ramas del poder público no podrán contratar directamente.
Se recuerda que estas restricciones no aplican a las entidades sanitarias y hospitalarias. Además, durante la vigencia de la ley se podrán celebrar contratos con modalidad de selección como la licitación pública, concurso de méritos y selección abreviada.
Desde el 11 de noviembre, los gobernadores, alcaldes municipales y/o distritales, secretarios, gerentes y directores de entidades descentralizadas no podrán vincular o desvincular personal o modificar la nómina estatal.
No podrán crear nuevos cargos ni proveer vacantes definitivas, salvo que se trate de renuncia, licencia, muerte o expiración del periodo fijo que se vuelvan indispensables en la administración de la función pública.
Sobre el tema el Procurador General de la Nación Fernando Carrillo fue contundente en señalar que el incumplimiento de la ley de Garantías “constituye una acción preventiva en materia contractual y dará lugar a investigaciones disciplinarias bajo los parámetros de la Ley 734 de 2002, como consecuencia del incumplimiento de la misma y el ordenamiento jurídico vigente”.
Abu Dhabi, 11 de noviembre de 2017. Por Redacción Ecos. Foto: César Carrión. El Príncipe Heredero de Abu Dhabi, Sheikh Mohammed bin Zayed Al Nahyan, oficializó, en la visita de estado del Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos a los Emiratos Árabes, el aporte de 45 millones de dólares para el Posconflicto Colombiano.
El Presidente Santos informó desde Abu Dhabi que estos recursos se invertirán “se van a invertir principalmente en primera infancia” en la construcción de Centros de Desarrollo Infantil (CDI) y en hospitales. Además, el Mandatario aprovechó para agradecer la donación de 7 millones de dólares que hizo este país con motivo de la tragedia de Mocoa.
“Los vamos a comenzar construir apenas el memorando de entendimiento, que vamos a firmar hoy, se firme, y los recursos comiencen a llegar”… “hemos identificado con ellos el sector de salud. Ellos están muy interesados en construir hospitales” señaló el mandatario colombiano.
Según el Director de la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional, Sergio Londoño, el aporte de los 45 millones de dólares para el Posconflicto es la mayor contribución de un país del Medio Oriente para Colombia y explicó que se utilizará en los municipios más afectados por el conflicto armado.
“Estos 45 millones de dólares son para obras priorizadas en zonas de Posconflicto. Estamos esperando el desembolso, porque se va a hacer posterior a la firma en Emiratos Árabes Unidos, con la presencia del Presidente”, sostuvo Londoño.
Bogotá, D.C, 10 de noviembre de 2017.Redacción Ecos. El domingo 19 del presente mes, el Partido Liberal a través de una Consulta abierta, elegirá entre Humberto De la Calle y Juan Fernando Cristo, el candidato de la colectividad con miras a las elecciones presidenciales de mayo del 2017.
Bogotá, D.C. 9 de noviembre de 2017. Redacción Ecos. Foto : Prensa Cámara.- De esta manera la iniciativa sólo le queda la conciliación con el Senado para que sea implementado ese tema dentro de los acuerdos de paz y que además se garantizará que solo se puedan presentar a esas circunscripciones las víctimas del conflicto.
"Quien acredite la condición de víctima debidamente certificadas podrá presentarse a esa circunscripciones. Se limita a las zonas rurales que son las más golpeadas por el conflicto. Quien se acredite por la Unidad de Atención a las víctimas podrá participar".
El ministro del interior Guillermo Rivera fue contundente en destacar que esas circunscripciones solo serán para las víctimas del conflicto y que los partidos tradicionales o el nuevo movimiento de la FARC no podrán presentar candidatos. Precisó que solamente las circunscripciones operarán en zonas rurales porque allí fue donde más se vivió el conflicto armado.
"Lo que ocurre es que las personas con mayor afectación del conflicto son las que viven en las zonas rurales y con menor representación política. Ese fue el espíritu del acuerdo", agregó Rivera.
Según el articulado las siguientes serán las circunscripciones:
Circunscripción 1-
Municipios del Cauca: Argelia, Balboa, Buenos Aires, Caldono, Caloto, Cajibío, Corinto, El Tambo, Jambaló, Mercaderes, Morales, Miranda, Patía, Piendamó, la zona rural de Santander de Quilichao*, Suárez y Toribío. Municipios de Nariño: Cumbitara, El Rosario, Leiva, Los Andes, Policarpa y los municipios de Florida y Pradera, Valle del Cauca.
Circunscripción 2
Conformada por Arauquita, Fortul, Saravena y Tame. Departamento de Arauca.
Circunscripción 3
Municipios del departamento de Antioquia: Amalfi, Anorí, Briceño, Cáceres, la zona rural de Caucasia, El Bagre, Ituango, Nechí, Remedios, Segovia, Tarazá, Valdivia, Zaragoza;
Circunscripción 4
Constituida por 8 municipios de Norte de Santander: Convención, El Carmen, El Tarra, Hacarí, San Calixto, Sardinata, Teorama y Tibú,
Circunscripción 5
Municipios del departamento del Caquetá: la zona rural de Florencia*, Albania, Belén de Los Andaquíes, Cartagena del Chairá, Curillo, El Doncello, El Paujil, Montañita, Milán, Morelia, Puerto Rico, San José de Fragua, San Vicente del Caguán, Solano, Solita y Valparaiso, y el Municipio de Algeciras del Departamento del Huila.
Circunscripción 6
Municipios del Departamento de Choco: Bojayá, Medio Atrato, Itsmina, Medio San Juan, Litoral de San Juan, Novita, Sipi, Acandí, Carmen del Darién, Riosucio, Unguía, Condoto y dos municipios de Antioquia Vigia del Fuerte y Murindo.
Circunscripción 7
Municipios del departamento del Meta: Mapiripán, Mesetas, La Macarena, Uribe, Puerto Concordia, Puerto Lleras, Puerto Rico y Vistahermosa y 4 municipios del departamento del Guaviare San Jose del Guaviare, Calamar, El Retorno y Miraflores.
Circunscripción 8
Municipios del departamento de Bolívar: Córdoba, la zona rural de El Carmen de Bolívar*, El Guamo, María La Baja, San Jacinto, San Juan de Nepomuceno y Zambrano. Municipios de Sucre: Colosó, Chalan, Los Palmitos, Morroa, Ovejas, Palmito, San Onofre y Toluviejo.
Circunscripción 9
Municipios del Cauca: Guapi, López de Micay y Timbiquí y la zona rural de Buenaventura, del departamento del Valle del Cauca.
Circunscripción 10
Está constituida por 11 municipios del departamento de Nariño: Barbacoas, El Charco, La Tola, Maguí, Mosquera, Olaya Herrera, Francisco Pizarro, Ricaurte, Roberto Payan, Santa Barbara y la zona rural de Tumaco
Circunscripción 11
Municipios del departamento del Putumayo: Orito, Puerto Asís, Puerto Caicedo, Puerto Guzmán, Puerto Leguízamo, San Miguel, Valle del Guamuez y Villagarzón
Circunscripción 12
Municipios del Cesar: Agustín Codazzi, Becerril, La Jagua de Ibirico, La Paz, Pueblo Bello y la zona rural de Valledupar. Municipios de La Guajira: Dibulla, Fonseca, San Juan del Cesar. Municipios del Magdalena: Aracataca y las zonas rurales de Santa Marta, Ciénaga y Fundación.
Circunscripción 13
Municipios del departamento de Bolívar: Arenal, Cantagallo, Morales, San Pablo, Santa Rosa Del Sur y Simití y el municipio de Yondo del departamento de Antioquia.
Circunscripción 14
Municipios de Córdoba: Puerto Libertador, San José de Uré, Valencia y las zonas rurales de Tierralta*, y Montelibano*.
Circunscripción 15
Municipios del departamento del Tolima: Ataco, Chaparral, Planadas y Rioblanco.
Circunscripción 16
Municipios del departamento de Antioquia: Carepa, Chigorodó, Dabeiba, Mutatá, Necoclí, San Pedro de Urabá y las zonas rurales de Apartadó* y Turbo*.
Bogotá, 9 de noviembre de 2017. Por Redacción Ecos. Foto: ONU Colombia.- Desde que entró en vigor el acuerdo de cese al fuego entre el gobierno de Colombia y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), la población en varias regiones de Colombia ha sentido “cierto alivio humanitario”, pero aún se mantienen serios desafíos a la seguridad de las comunidades que viven en zonas de conflicto, reveló en un comunicado la Misión de Verificación de la ONU en Colombia.
Se cumplió un mes del funcionamiento del Mecanismo de Veeduría y Verificación del Cese al Fuego Bilateral, conformado por la Misión de Naciones Unidas y la Conferencia Episcopal.
Tanto la ONU como la Iglesia resaltaron el compromiso de las partes para lograr el cumplimiento de los protocolos al suspender acciones ofensivas y evitar incidentes armados entre la fuerza pública y el ELN, pero señalaron que les preocupaba una serie de incidentes de violencia y la tensa situación en zonas rurales del norte y occidente del país.
El mes pasado, varios campesinos fueron asesinados cuando protestaban en la ciudad de Tumaco, en el Departamento del Cauca, en hechos que aún no han sido esclarecidos por completo. Además, el líder indígena Aulio Isarama Forastero del Departamento del Chocó también fue asesinado a balazos, en un hecho que el ELN reconoció y por el que pidió perdón y el cual fue calificado por el Mecanismo de Veeduría como una “violación a las reglas y compromisos”.
La Misión de Verificación de la ONU y la Conferencia Episcopal de Colombia, instaron a las partes a mantener su compromiso y voluntad para afianzar el trabajo del Mecanismo, contribuir al propósito fundamental de mejorar la situación humanitaria de la población y establecer un nuevo cese cuando sea cumplido el plazo.
Maracay, 9 de noviembre de 2017. Por Felicia Saturno Hartt. Foto: Comunica RSE.- De cara al escenario electoral del 2018, es importante revisar algunos de los temas más preocupantes y urgentes de la Agenda Política Mundial, no sólo para los aspirantes a las jefaturas de estado, sino a aquellos, que desde los órganos deliberantes deben asumir las banderas de la Protección y de los DD.HH. de los ciudadanos, sobre todo de los niños y adolescentes.
Se hace esta reflexión desde una dimensión que pasa desapercibida en las estadísticas globales, porque el Trabajo Infantil no destaca puntos neurálgicos como si lo hace la infracción, por su vinculación futura con el delito, en sus múltiples formas.
El niño o el adolescente que trabaja es parte de una mirada de misericordia y de crítica momentánea, pero ante las alarmantes cifras de la Organización Internacional del Trabajo y la Walk Free Fundation, en asociación con la Organización Mundial para las Migraciones (OIM), se requiere hacer un alto y ver que iniciativas contundentes pueden articularse.
Alrededor de 152 millones de niños, entre 5 y 17 años, son víctimas del trabajo infantil. De 42 millones, 28% tienen entre 12 y 14 años y 37 millones (24%), entre 15 y 17 años.
En todo el mundo, 218 millones de niños, entre 5 y 17 años, están ocupados en la producción económica y 152 millones son víctimas del trabajo infantil prematuro; casi la mitad, 73 millones, están en situación de trabajo infantil peligroso, no propio para su edad y con implicaciones de riesgo. Una cuarta parte de los niños ocupados en el trabajo infantil peligroso (19 millones) son menores de 12 años.
En términos de prevalencia, 1 de cada 5 niños de África (19,6%) están en situación de trabajo infantil, mientras que, en otras regiones, la prevalencia oscila entre el 3% y 7%: 2,9% en los Estados Árabes (1 de cada 35 niños); 4,1% en Europa y Asia Central (1 de cada 25); 5,3% en las Américas (1 de cada 19 niños trabaja) y 7,4% en la región de Asia y el Pacífico (1 de cada 14).
De los 152 millones de niños en situación de trabajo infantil, 88 millones son varones y 64 millones son niñas. Los niños varones representan el 58% del total de ambos sexos en situación de trabajo infantil y el 62% del total de ambos sexos que realizan trabajo peligroso.
Se observa que los niños corren más riesgos que las niñas de verse involucrados en el trabajo infantil, pero esta apreciación puede deberse a que el trabajo de las niñas no siempre se declara, especialmente en el caso del trabajo infantil doméstico o de ocupaciones intrafamiliares o ilegales.
El trabajo infantil se concentra, en primer lugar, en la agricultura (71%), que incluye la pesca, la silvicultura, la ganadería y la acuicultura y comprende, tanto la agricultura de subsistencia como la comercial; el 17% de los niños en situación de trabajo infantil trabaja en el sector de servicios y el 12% en el sector industrial, en particular la minería.
Con este panorama, los líderes y dirigentes que aspiran a gobernar y representan a las ciudadanías de sus países, tienen la obligación y el compromiso ético de generar propuestas e iniciativas que hagan que cada vez menos niños trabajen.
La excusa que justifica el trabajo de los niños y adolescentes como formador se desvanece, cuando se observa los sectores económicos donde se desenvuelven éstos: la pesca, la silvicultura, la ganadería y la acuicultura, los servicios y la minería y las edades, cada vez más precoces para su inicio.
Los líderes y los dirigentes tienen la palabra. La tolerancia a la explotación de niños y adolescentes genera un mundo desigual, inequitativo y antidemocrático que, desde Política en mayúsculas, puede resolverse.
Bogotá. 9 de noviembre de 2017. Por Luis Fernando García Forero.- En medio de la discusión del proyecto de ley estatutaria de la Jurisdicción Especial para la Paz, que se debate en la Plenaria del Senado, www.ecospoliticos.com dialogó con el senador Juan Manuel Galán, quien se mantiene unido con su bancada para sacar adelante los proyectos que implementan el Acuerdo de Paz, pero lo divide de su colectividad, la forma como se decidió el mecanismo que escoge al candidato único a la Presidencia de la República.
Todo indica que la historia se está repitiendo a lo ocurrido en 1981 y 1982, cuando Luis Carlos Galán Sarmiento decidió abrir toldo a parte y crear el Nuevo Liberalismo lo que ocasionó la derrota del expresidente Alfonso López Michelsen, quien fue escogido por la Convención del Partido en Medellín. A López lo derrotó Belisario Betancur en las elecciones de 1982, cuando gobernaba a Colombia Julio Cesar Turbay Ayala.
Esta vez el hijo del inmolado Luis Carlos Galán, Juan Manuel, repite la historia pero de un manera diferente. Mientras su padre se rebeló por la escogencia del candidato a través de una convención y no por consulta popular, Juan Manuel Galán sostiene que "el mecanismo de participación del 19 de este mes, es una consulta organizada por las maquinarias del Partido liberal”.
El senador Juan Manuel Galán es contundente en señalar que no dará un paso atrás en su lucha por la Presidencia de Colombia. Es consciente de que la consulta como mecanismo para escoger un candidato es la idónea y está prevista en los estatutos de la colectividad, como un hecho histórico que selló la unidad entre el partido y el regreso de su padre al oficialismo liberal.
Sin embargo la consulta para el senador Juan Manuel Galán se debió realizar en marzo del 2018, con las elecciones para elegir al nuevo Congreso.
ECOS: ¿Cuál es el panorama actual del Partido Liberal con miras a la consulta del 19 de noviembre y las elecciones presidenciales?
JMG: Como liberal me siento defraudado, triste por el camino y el rumbo que los dirigentes del Partido le han trazado al liberalismo porque van a hacía un desastre. Fue cantado con anticipación que es esa consulta del 19 de noviembre va a tener una escasa y pobre participación. Que va a costar $40 mil millones para dirimir entre dos egos que suman un 3 % de la intención de voto en las encuestas.
ECOS: ¿Se debe echar para atrás esa consulta, hay tiempo de hacerlo y buscar otro mecanismo para escoger candidato?
JMG: Tiempo si hay pero veo muy difícil que den reversa frente a ese desastre al que están ya encaminados con una velocidad de crucero. Les pedí que pasaran la consulta para marzo donde podríamos beneficiar las listas del Congreso, reduciríamos los costos, podríamos tener toda la participación del voto de opinión que no se va a expresar en las elecciones del 19 de noviembre.
ECOS: ¿Cuál cree usted que es el status del Partido Liberal en estos momentos?
JMG: El Partido Liberal no se ha renovado. La desgracia del partido Liberal ha sido su incapacidad para renovarse. Los partidos que no se renuevan se van muriendo poco a poco y eso es lo que le ha pasado al Partido Liberal a lo largo de los años.
ECOS: ¿Con lo que dice presiente ya la derrota. Cree que no llega a tener una carta de presentación electoral para las Alianzas y llevar a cabo la interpartidista?
JMG: El Partido Liberal el 19 de mayo va a sellar la pérdida de su vocación de poder.
ECOS: ¿Cuál es su expectativa sobre el tema. Insiste en la candidatura, qué va hacer?
JMG: Una de las opciones y que estoy esperando es la reforma política que llega la semana entrante a la Comisión Primera del Senado y de la cual hago parte. Vamos a mirar qué opciones hay en ese Acto Legislativo que permitan abrir espacios de participación. Lo que tengo definido y decidido es mantener mi aspiración presidencial y continuar con la campaña.
ECOS: ¿Un reto, no hay paso atrás con esa iniciativa?
JMG: Es un reto con miras a interpretar y a representar al gran liberalismo que está huérfano en representación y que es mayoritario en Colombia pero que está desencantado. La mayoría de sus militantes se ha ido a militar a otras toldas, sectores independientes, al Partido Verde, al Partido de la U, en otros partidos. Y ese gran liberalismo está cada vez menos representado por el Partido Liberal.
ECOS: ¿Anuncia disidencia?
JGG: No sé si el Partido Liberal aguanta una disidencia. Ha tenido tantas, muchos militantes se han ido maltratados, marginados, desconocidos por sus dirigentes. Tal como está la colectividad no da para una disidencia.