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Según el Programa Mundial de Alimentos, otros 96 millones de personas cayeron en una situación de Inseguridad Alimentaria aguda en 54 países en el 2020.
Foto: forumlibertas.com

Por Luis Fernando García Forero.- Los impactos de la Pandemia de COVID-19 han aumentado de manera dramática la inseguridad alimentaria en los países más pobres y vulnerables. Por ello, es importante entender la escala de la falta de alimentos en muchos países, lo que significa, y lo que está en juego.

Según el Programa Mundial de Alimentos, otros 96 millones de personas cayeron en una situación de Inseguridad Alimentaria aguda en 54 países en el 2020.

Si se suman los 137 millones que ya sufrían Inseguridad Alimentaria aguda en esos países en el 2019, el total llegó a 233 millones a finales de 2020, lo que destaca que las personas que viven en entornos frágiles y afectados por conflictos, corren especial riesgo.

Peor aún, las proyecciones del Banco Mundial indican que esta cifra podría aumentar más, hasta alcanzar unos 330 millones en 2021.

Es probable que este fuerte aumento de la falta de alimentos, retrocede gran parte de los avances obtenidos en las últimas décadas en materia de nutrición materna e infantil. El aumento del número de niños con retraso del crecimiento comprometerá su capital humano y productividad económica en el futuro.

En todos estos ámbitos, es importante alinear mejor las políticas de los gobiernos y el gasto público para lograr mejores resultados. Esta alineación, es en resumen, lo que recomienda el BM, al destacar que es fundamental para atraer mayor inversión privada, promover el cambio tecnológico y se genere empleo y producción, para lograr disminuir la Inseguridad Alimentaria.

Una mejor logística y tecnologías digitales, también pueden ayudar a aumentar la eficiencia, la resiliencia, inclusión de los mercados y las cadenas de valor agrícolas, que, a corto plazo, ayudarán a superar esta situación.

Bogotá, D. C, 27 de febrero de 2021

Fuente: WGB_IDA.