Bogotá, D.C, 11 de septiembre de 2017.- Por Luis Fernando García Forero.- Foto Giancarlos Décola Martínez.- El papa Francisco en sus cinco días de visita pastoral a Colombia, dejó sembrado el terreno para dar el primer paso que permita la reconciliación nacional y le pidió a los colombianos "no perder la paz por la cizaña".
En sus 99 horas del periplo en el territorio nacional, recorriendo Bogotá, Villavicencio, Medellín y Cartagena, el papa Francisco conmovió a todo un país y al mundo en sus encuentros con la multitud que escucharon paso a paso el llamado para que no teman perdonar y así avanzar en la reconciliación.
En cada ciudad que visitó su Santidad, se refería a temas específicos. En la plaza de Bolívar de la capital de la República y al frente de una multitud de jóvenes que llegaron de diferentes partes del país, el Obispo de Roma les dijo que no se dejaran robar la alegría. "No le tengan miedo al futuro. No tengan vuelo rastrero, vuelen alto y sueñen grande".
Desde el balcón del palacio cardenalicio del centro de Bogotá, le dijo al futuro de Colombia:"ayuden a los mayores a no acostumbrarse al dolor ni el abandono", pero además invitó a que le dijeran a los mayores que entraran en la cultura del encuentro porque "la juventud los hace capaces de algo muy difícil en la vida: perdonar" .
En la misa campal ante más de un millón de católicos reunidos en el parque Simón Bolívar y después de un fuerte aguacero, que no impidió la celebración de la Eucaristía, el papa Francisco fue certero en destacar que la corrupción, la desigualdad social y la sed de venganza, son las densas tinieblas que amenazan a Colombia.
A víctimas y victimarios
En Villavicencio, puerta de entrada a la Orinoquía y Amazonía colombiana, donde más se sufrió el conflicto armado, en el Encuentro de Oración por la Reconciliación Nacional en el Parque Las Malocas, el sumo pontífice ante víctimas y victimarios, sostuvo que estaba ahí presente no tanto para hablar él, sino "para estar cerca de ustedes y mirarlos a los ojos, para escucharlos y abrir mi corazón a vuestro testimonio de vida y de fe. Y si me lo permiten, desearía también abrazarlos y llorar con ustedes, quisiera que recemos juntos y que nos perdonemos, yo también tengo que pedir perdón? y así, todos juntos, podamos mirar y caminar hacia delante con fe y esperanza".El acto se convirtió en uno de los más conmovedores. "¡Cuánto bien nos hace escuchar sus historias! Estoy conmovido. Son historias de sufrimiento y amargura, pero también historias de amor y perdón que nos hablan de vida y esperanza; de no dejar que el odio, la venganza o el dolor, se apoderen de nuestro corazón", aseveró el papa Francisco, quien con sus palabras sentidas dijo que "no impidamos que la justicia y la misericordia se encuentren en un abrazo que asuma la historia del dolor de Colombia".
Exhortó a las víctimas a que "sanemos aquel dolor y acojamos a quienes cometieron delitos, que lo reconozcan, se arrepientan a comprometan a reparar a sus victimas, contribuyendo así a la construcción del nuevo orden donde brille la justicia y la paz".
Fue enfático en decirle a los victimarios que es indispensable asumir la verdad al afirmar que es un desafío grande pero necesario. Aseguró que la verdad es una compañera inseparable de la justicia y de la misericordia. "Juntas son esenciales para construir la paz y, por otra parte, cada una de ellas impide que las otras sean alteradas y se transformen en instrumentos de venganza sobre quien es más débil. La verdad no debe, de hecho, conducir a la venganza, sino más bien a la reconciliación y al perdón".
Les dijo a los victimarios que la verdad es contar a las familias, desgarradas por el dolor, lo que ha ocurrido con sus parientes desaparecidos. Instó a todos los colombianos a sanar las heridas, tender puentes y limar diferencias.
Renovación de la Iglesia
En Medellín, donde celebró la misa campal en el aeropuerto Olaya Herrera y ante la presencia del ex presidente y senador Álvaro Uribe Vélez, como un feligrés más, el papa Francisco hizo un llamado a buscar la renovación de la Iglesia en Colombia y enfocar todos los esfuerzos en la búsqueda de la paz y la reconciliación, así como la necesidad de formar mejores "discípulos de la Iglesia".
Enfatizó en la necesidad de la renovación de la Iglesia porque está "zarandeada" y deje "las comodidades y apegos". Agregó que la "renovación supone sacrificio y valentía, no para considerarse mejores o más pulcros, sino, para responder mejor al llamado del señor".
Fue Categórico en manifestar la obligación que tiene la Iglesia de no excluir a nadie sino abrirse a todos los que quieran acercarse a ella. "La Iglesia no es nuestra, es de Dios. Todos y tienen cabida".
Dignidad, Derechos Humanos y Narcotráfico
En Cartagena, su último paso de su santidad Francisco por tierra colombiana, fue recibido por miles y miles de cartageneros y turistas. En su recorrido por el papa móvil, recibió un golpe cerca al ojo izquierdo al saludar a un niño en los brazos de su madre, lo que no le impidió continuar con los objetivos pastorales que debía cumplir en la agenda en una de las ciudades más históricas y lindas del caribe colombiano.
En la Misa celebrada en Contecar, el papa Francisco se refirió en la homilía a la "Dignidad de la Persona y los Derechos Humanos", precisamente donde San Pedro Claver realizó su obra pastoral en defensa de los derechos humanos de los negros y esclavos que fueron torturados por los españoles; misión apostólica que lo llevó a la canonización.
Allí rechazó el narcotráfico y pidió la "inclusión real a las víctimas en el proceso de paz". Aseguró que "no se puede jugar con la vida de nuestro hermano, ni manipular su dignidad", por eso hizo un llamado para que se busquen "los modos que terminen con el narcotráfico porque lo único que hace es sembrar muerte por doquier, frustrando tantas esperanzas y destruyendo tantas familias".
Agregó que “Si Colombia quiere una paz estable y duradera, tiene que dar urgentemente un paso en la dirección de la equidad, justicia y respeto a la naturaleza humana. Estamos en un mundo de la violencia, desenredaremos la compleja madeja donde se encuentra”.
El papa Francisco tocó el interior y lo más íntimo del sentimiento da cada uno de los colombianos, en momentos en que el país se encuentra polarizado, pero según el testimonio de millares de compatriotas, no queda otro camino sino el de "Dar el Primer Paso" para lograr la reconciliación nacional y aquellos que se resisten, "Buscar un Segundo Paso", como lo dijo su santidad a los periodistas en el vuelo de regreso a Roma, para que se convenzan de la necesidad de la paz y la convivencia nacional.