Por Redacción Ecos. Foto: Leonardo Vargas.- El Presidente de la Comisión Segunda del Senado de Colombia Jaime Enrique Durán Barrera, fue enfático en afirmar que el Jefe de Estado venezolano, Nicolás Maduro, cometió un exabrupto al cerrar de nuevo la frontera con Colombia por 72 horas, con el supuesto fin de contener el flujo de billetes de 100 bolívares, los de mayor denominación en el vecino país.
Durán Barrera criticó la decisión del mandatario venezolano, y la que decretó también cerrando la frontera con Brasil, con el argumento de culminar lo que considera la "lucha contra las mafias", que trafican con la moneda local.
Maduro ha denunciado que grupos vinculados a casas de cambio que operan en ciudades fronterizas, extraen billetes desde Venezuela (en especial, los de 100 bolívares) para hacer operaciones cambiarias y otros negocios, “que han venido debilitando a la moneda venezolana frente al dólar”.
En este sentido, Durán Barrera, aseguró que esa disposición demuestra la miopía del mandatario venezolano, en términos de Política Exterior, al desconocer el impacto de la medida.
“Parece que Maduro desconoce el significado geopolítico de la frontera Colombo- Venezolana, porque se extiende por 2.219 kilómetros, siendo el más largo límite geográfico que ambas naciones poseen con alguna otra”, manifestó Durán Barrera.
Aseveró que “el Presidente Maduro no tiene en cuenta que el tramo fronterizo entre Táchira (Venezuela) y Cúcuta (Colombia), presenta unos de los flujos poblacionales más dinámicos de toda América Latina. Y allí nuestros compatriotas y venezolanos se movilizan con regularidad, incluso, hay habitantes de Táchira que trabajaban en Cúcuta y viceversa. Con el cierre de la frontera, se limita la actividad económica de la mayoría de las familias que habitan a ambos lados” expuso Duran Barrera.
El congresista santandereano Jaime Enrique Durán Barrera señaló que el cierre fronterizo en el 2015, para eliminar por completo el contrabando, los controles de precios que se mantienen en Venezuela y la fuerte devaluación del bolívar frente al peso colombiano en la frontera, sólo generó importantes distorsiones de precios y permitió que el contrabando siga siendo un negocio increíblemente rentable.
“Es una experiencia que no debía repetirse, porque su impacto en la vida de las comunidades fronterizas aún es palpable”, anotó Durán Barrera, quien señaló que desde el punto de vista comercial, “el cierre de la frontera impacta el flujo comercial total entre estos países vecinos. Algo que, en medio de la coyuntura de inflación y desabastecimiento que vive Venezuela, sumaría mayor conflictividad social y política.
El Presidente de la Comisión Segunda del Senado de Colombia considera que esta decisión sólo perjudicará a ambos países, sobre todo a Venezuela, por la el problema del abastecimiento de alimentos y medicinas y el desarrollo del comercio, que es el dinamizador de la economía.
“Nicolás Maduro requiere ilustrarse. Debe detenerse a observar las consecuencias de sus decisiones y cómo uno de los países más prósperos y modernos de América Latina, bajo su administración, presenta una crisis hasta de corte humanitario”, sostuvo Durán Barrera.
“Si ésta fue la cortina de humo para ocultar el deterioro de la economía venezolana, sus consecuencias ya se sienten en la población del vecino y hermano país, que no tiene acceso a la moneda nacional, en épocas decembrinas”, concluyó el Presidente de la Comisión Segunda del Senado de Colombia, Jaime Enrique Durán Barrera.