Por Redacción Ecos. Foto: HRW.- El nuevo Acuerdo de Paz tiene el visto bueno crítico de una de las voces más polémicas exigentes del universo de los defensores de los DD.HH. en el mundo: Human Rights Watch, la ONG que había hecho críticas profundas al anterior acuerdo.
En una misiva dirigida al Presidente Colombiano Juan Manuel Santos, para disculparse de no poder asistir a la Firma del Nuevo Acuerdo, José Miguel Vivanco, Director Ejecutivo de HRW, aprovecha para señalar que “la firma del acuerdo de paz debería significar el fin de un sangriento capítulo de conflicto armado y representar una extraordinaria oportunidad para la vigencia de los derechos fundamentales en el país”.
Asimismo, Vivanco admite aún tener dudas y reservas sobre “el componente de justicia de este proceso de paz, así como de la extensión de los beneficios acordados en La Habana a agentes del estado responsables de atrocidades”, pero propone “que el Congreso en su implementación y la Corte Constitucional, aparte de salvaguardar los derechos y las libertades, “corrija los principales defectos del acuerdo de justicia”.
En este sentido, HRW señala enfáticamente en la comunicación al Jefe de Estado Colombiano que “resulta de la mayor importancia que se establezca que la definición del principio de responsabilidad de mando contenida en el acuerdo debe reflejar la definición aceptada en el derecho internacional y que se corrijan las numerosas ambigüedades que privan de fuerza a las llamadas “restricciones efectivas a la libertad”.
Estas críticas reflejan la preocupación de esta ONG en DD.HH. sobre la justicia genuina a las víctimas y la regulación de la participación política de los criminales de lesa humanidad.