Logo Ecospoliticos

Bogotá, D.C, abril 29 de 2016 (Prensa-Senado).-El Congreso de la República de Colombia reconoció la labor académica de cuatro importantes académicos colombianos, en sesión solemne en el Salón de la Constitución del Capitolio Nacional, donde el senador liberal Jaime Enrique Durán Barrera, a nombre de la corporación, destacó que la Universidad, como fuente del conocimiento, es el verdadero capital humano para la paz.

El Senador Jaime Duran Barrera, al entregar la condecoración en el grado de Gran Caballero,  por parte del Senado, a los catedráticos: Néstor Raúl Sánchez Batista, Luis Guillermo Ramos Vergara, Luis Eduardo Martínez y Over Humberto Serrano Suárez, reconoció la labor académica de los homenajeados y expresó que era un día afortunado, porque la Casa de la Democracia, el Congreso Nacional, tuvo el honor de rendir tributo a los ciudadanos más imprescindibles de la nación: los docentes.

Señaló con agudeza y visión, “que el Postconflicto, es una realidad que va a exigir el mejor aporte de todos  y el más llamado de todos a fomentar la Cultura de la Paz, a través del conocimiento, manejo y comprensión de los derechos y garantías inherentes a la persona humana”.

Agregó el senador santandereano  en la disertación,  la necesidad de  ir más allá de las acciones pertinentes a la Firma del Acuerdo de Paz y tener presente “la creación de consensos en la diversidad, porque no se pueden olvidar las causas asociadas que gestaron y alimentaron el conflicto armado más antiguo del mundo y que, aún hoy, 50 años después, están presentes en la sociedad colombiana”.

El senador Durán, a nombre del Congreso, llamó a una “reflexión con acción, porque el postconflicto, como una fase de transición, que sigue a los acuerdos de paz, tiene un desafío importante: poner en marcha las transformaciones requeridas para que la violencia con connotaciones políticas no vuelva a aparecer y para que el Estado Colombiano avance en su capacidad para controlar y combatir la violencia derivada del crimen organizado” .

En este sentido, enfatizó que el infinito capital humano de las Universidades Colombianas sería “un instrumento necesario para medir las tendencias, valorar los aciertos, estimar los mensajes, captar las señales, analizar los acontecimientos, calibrar las perdidas, valorar las ganancias, aprovechar las oportunidades y enfrentar las amenazas de un complejo proceso de cambio y edificación social, que nos  toca asumir como pueblo y como nación al comenzar el reto del Postconflicto”.