Prensa Senado.-Una histórica sesión enmarcó la plenaria del senado del pasado 8 de marzo, donde el Congreso no sólo dio un paso fundamental para viabilizar el avance del proceso de paz en Colombia, al aprobar la reforma de la ley de orden público, sino, que permitió un Acuerdo Político, entre todas las bancadas, incluyendo al Centro Democrático, y que permite el avance de la reconciliación entre los colombianos.
Ocho horas de deliberación y discusión con altura política e ideológica, llenaron el recinto de ideas en torno al tema que mueve a los colombianos en los últimos años: la paz. Una sesión que permitió demostrarle a quienes han optado por las armas, que ese no es el camino, sino que deben reivindicarse con la sociedad buscando a través de la democracia, de los votos, lo que decidieron escoger por la vía armada en la lucha por el poder.
Uno de los artífices de lograr el Acuerdo Político para establecer las zonas de concentración con el objeto que la guerrilla se desmovilice, entregue las armas y permita que el jefe de Estado levante las órdenes de captura, insertadas en el proyecto de Orden Público, fue el presidente del senado Luis Fernando Velasco. Días antes, el alto dignatario del congreso, tuvo encuentros con voceros del Centro Democrático, logrando el consenso político y normativo que solo le falta la firma del Presidente Santos.
En la Oficina de información y Presa del Senado, hemos querido resaltar los principales aspectos de las disertaciones de los voceros de los Partidos Políticos representados en la corporación, que dieron muestra que la democracia en Colombia está por encima de cualquier fuerza ilegítima que quiera acabar con la voluntad popular.
El ponente del proyecto de ley fue el senador Roosvelt Rodríguez, quien en una exposición clarividente, política y jurídica, presentó a sus colegas un informe pormenorizado de los alcances de esa iniciativa gubernamental donde señaló: “establecer la temporalidad y funcionamiento de las zonas de concentración, se convierte en la columna vertebral de la ley de orden público”.
En su intervención como vocera de la Alianza Verde, la senadora Claudia López explicó que esta ley no es para crear: “una zona de despeje; si no una zona delimitada y específica para iniciar el desarme de las FARC. Tantas veces hemos protestado en contra de la violencia, hemos dicho ¡No a las FARC!, ahora que estamos a punto de lograr la desaparición de esta organización no es momento de dudar. Es fundamental autorizar estas facultades”.
Resaltó que las zonas de concentración no podrán estar en áreas urbanas, que estas no podrán ser establecidas en regiones fronterizas, que las armas entregadas por las FARC tendrán que ser destruidas y que el proceso de verificación del desarme estará únicamente a cargo de organismos internacionales.
El jefe del Partido Liberal, senador Horacio Serpa, quien formó parte de la comisión interpartidista, destacó la decisión y aporte del partido de oposición Centro Democrático de participar en el Acuerdo y dijo que el liberalismo sigue y seguirá apoyando iniciativas que conlleven a una paz por la vía política, como lo está haciendo el actual gobierno donde ha avanzado por lograr ese propósito como ningún otro lo había hecho.
Acuerdos en el desacuerdo
El senador del Partido de la U Roy Barreras fue certero en señalar que la aprobación de la iniciativa y el acuerdo deja varios mensajes: “no sólo que la paz avanza y será una realidad pronto, sino que puede haber acuerdos en el desacuerdo y diálogo entre los partidos a pesar de las diferencias. Es hora de bajarle a la polarización la irritación y construir país entre todos”.
El senador del partido conservador Hernán Andrade, resaltó que la colectividad a la que representa ha estado y sigue apoyando la apuesta por la paz en Colombia. “El Partido se mantiene fiel y firme en la búsqueda de la paz. El rumbo nuestro es la paz”, anotó Andrade.
Se refirió a lo que se aprobó y dijo que las zonas de concentración serán “temporales y no para que lleven carros robados, ni para que produzcan coca, ni para delinquir, sino para producir en un tiempo breve y preciso, el desarme del grupo subversivo más asesino en la historia política de Colombia. Para eso son esas zonas de ubicación”, destacó el senador huilense Hernán Andrade.
El partido opositor Polo Democrático Alternativo, que ha apoyado el proceso de paz del Gobierno, se sumó al apoyo de la iniciativa y del Acuerdo político que se consolidó en la plenaria de la corporación.
La paz social
Alexander López, Vicepresidente del Senado, a nombre de esa colectividad de la izquierda democrática dijo que los alcances del proceso de negociación con las Farc, van a posibilitar que el país empiece a mirar de otra manera.
Señaló que para el Polo es muy complicado entregar facultades al Presidente de la República, pero destacó el apoyo al Acuerdo y a esa iniciativa, porque la colectividad que representa quiere que las nuevas generaciones tengan la posibilidad de resolver otros problemas y preocupaciones, distintas a la guerra.
“Las nuevas generaciones quieren apostarle al país en una forma diferente al que hemos vivido en estos 60 años: un sistema de salud que garantice la vida de los colombianos. Que los niños y niñas puedan acceder al sistema educativo sin ningún tipo de restricción, que los niños de La Guajira y del territorio nacional no se mueran por desnutrición, todas esas falencias, entre otras, causadas por el modelo económico”.
Para el senador Alexander López “nos falta discutir es la otra paz: la social; la que tenemos que deliberar en este recinto para solucionar las necesidades básicas e insatisfechas de millones de colombianos”.
El senador Carlos Fernando Motoa, Cambio Radical, expresó que este es un paso necesario para poder avanzar en los diálogos y en la concreción de la paz: “sino tenemos donde ubicar a los miembros de la guerrilla de las Farc difícilmente vamos a generar la dejación de armas y culminar este proceso que ya lleva tres años en discusión”. Sostuvo que Cambio Radical acompañará este tema al máximo con el anuncio del Gobierno que esas zonas de concentración van a tener la verificación internacional, “esto da tranquilidad al país, al Congreso de la República y se elimina esa zozobra de repetir historias como las que se vivieron en el Caguan”.
Para que Farc no sigan delinquiendo
El expresidente y senador Álvaro Uribe explicó los motivos por los cuales su bancada decidió apoyar la iniciativa.
“Encontramos aspectos positivos en el proyecto. “No es el afán nuestro, como algunos lo dicen, de buscar excusas para cabalgar en el proceso de La Habana” , anotó y agregó: “entenderán ustedes senadores que, en mi caso, las circunstancias de la edad y del recorrido de la vida, van reduciendo las pasiones y aumentando el cuidado para incurrir en la menor subjetividad”.
Dijo que “si las Farc entran en esas zonas con vigilancia nacional e internacional, el respeto al Estado de Derecho, el compromiso de no delinquir más, creo que le queda a las autoridades más fácil saber que los delitos que se cometen por fuera de esa zona no son imputables a las Farc”.
El máximo crítico del proceso, senador Álvaro Uribe, fue claro en señalar ante sus colegas: “nosotros hemos dicho que la circunstancia de que estén armados allí, desde que haya buena voluntad con el proceso y desde que cumpla con todo el cese de actividades criminales, nosotros la aceptamos. Nosotros creemos que la condición para avanzar en el proceso tiene que ser el cese de actividades criminales y la entrega de armas tiene que ser un puerto de llegada del proceso”.
De otra parte el senador Marco Aníbal Avirama (ASI), señaló que el partido apoyó la iniciativa para que se avance en la terminación del conflicto y agregó que es importante “que los combatientes a los que se les llama ‘rasos’ puedan tener la oportunidad de beneficiarse de esta Ley”.
Respecto a las zonas de concentración indicó que, si se va a elegir algún asentamiento indígena, se debe consultar y acordar con los pueblos indígenas pues “no queremos que los sitios de concentración sean un problema durante y después del tiempo establecido”.
A su vez, el senador del partido MAIS, Evelis Andrade, resaltó que los territorios indígenas han sido de los más azotados por la violencia por su ubicación geográfica. Mencionó que se ha estudiado la posibilidad de que estos territorios hagan parte de las zonas de concentración, por lo que se “ha planteado que Argelia, en el sur del departamento del Cauca, sea una zona de territorio de discusión del proceso de paz. Ahí están los campesinos y los indígenas de acuerdo”.
Para la historia de Colombia, el senado le cumplió al país entregando herramientas políticas y jurídicas al Gobierno para que continúe con el proceso de paz. Ese hecho lo resume el presidente del congreso, Luis Fernando Velasco Chaves, en una frase: “Hicimos un ejercicio civilizado de hacer política”.