“El sistema de salud sólo funciona para el negocio de las EPS”.
Por Luis Fernando García Forero.- El senador Jorge Enrique Robledo es quizá el congresista de izquierda democrática más opositor al Gobierno de Juan Manuel Santos.
Los temas de salud, políticas en materia minero energéticas, la corrupción, modelo económico, entre otros, son los principales elementos que lo llevan a la oposición, pero lo acercan al jefe de Estado en el proceso de paz.
El congresista Jorge Enrique Robledo, no dudó en aceptar un fluido y largo diálogo con Ecos, sobre temas que a diario enferman a los colombianos: la salud, la corrupción y la violencia, también el proceso de paz el que defiende a capa y espada.
ECOS: ¿Por qué dice usted que el gobierno prepara el super negocio de la salud?
JR: En el Plan de Desarrollo el ministro Alejandro Gaviria intentó meter una cláusula que decía que las cooperativas de salud se podían volver sociedades anónimas, figura de grandes inversionistas y de grandes negocios. Esa propuesta estaba cantada para Saludcoop. Él retiró la propuesta, después se presenta la liquidación de Saludcoop y de la figura de que pasaban para Cafesalud los seis millones de usuarios de Saludcoop. Al mismo tiempo el gobierno autorizó un crédito convertible en acciones para Cafesalud. Ahora Cafesalud, es Sociedad Anónima. Queda clarísimo que pusieron seis y medio de millones de clientes en una Sociedad Anónima que está nacionalizada porque el control legal por esos $200 mil millones se lo tomó Cafesalud. Digamos se lo tomó el gobierno.
ECOS: ¿Sociedad Anónima Privatizada?
JR: Hace unos días en CMY sale la noticia que “cacaos" entran a la junta directiva de Saludcoop. Además la información dice que es para privatizarla. O sea, sí es como dicen, blanco es, gallina lo pone, frito se come. Estamos hablando de que son 6 y medio millones de usuarios cada uno de los cuales tiene una EPS de $650 mil al año, o sea la plata que el Estado le da. Es un negocio, multiplique 6 y medio millones por 650 mil. Ese es el hecho.
ECOS: ¿El tema es ilegal?
JR: Es probable que esto sea legal. Estamos investigando. Lo que pasa es que todo lo que sea legal es debido. Que Cafesalud sea pública, no resuelve todos los problemas. El régimen de las EPS de la ley 100 se le aplica al sector público y es malísimo, pero sí estoy seguro que eso es mejor que entregársela a cuatro cacaos. El senador Armando Benedetti denunció que 100 de las principales inversiones de Saludcoop en IPS y en salud, entre las grandes y las menos grandes, están negociando con una transnacional para vendérselas, o sea que también allí hay otro negocio de privatización y de beneficio de capital transnacional.
ECOS: ¿Cada día se está privatizando más el servicio de salud. O sea no ha dejado de ser un negocio?
JR: Creo que es manifiesto el interés del ministro Alejandro Gaviria y sería muy propio de su concepción, además lo ha dicho, es bregar a agrupar en las EPS más poderosas el negocio. Eso es lo que se está viendo venir. Mire lo que pasó con Caprecom. No la metieron en un solo sitio a todos los usuarios, eso lo repartieron, dependiendo de las conveniencias. Pero la idea es agrupar en empresas cada vez más poderosas y creo que la tendencia es hacía transnacionales. También se ha dicho que Coomeva está por el camino de entregársela al capital extranjero. Van a remplazar a unos vivos poderosos por otros más vivos poderosos.
ECOS: ¿Y eso por qué no le conviene al enfermo de a pie cuando va a solicitar que lo atiendan?
JR: Lo que le conviene de verdad al de a pie es un sistema distinto al que se tiene. Este sistema no funciona porque no es para la salud de los colombianos sino para el negocio de las EPS, con la salud de los colombianos.
ECOS: ¿Seguimos en que se les niega a los pacientes sus derechos?
JR: Está establecido un régimen de aseguramiento que consiste que las EPS exprimen la plata de la salud en su beneficio y ese beneficio para las EPS consiste en negarle la salud a los colombianos porque de algún lado sale esta plata. Acuérdese que las ganancias de las EPS salen de lo que no se gasta en salud. Es decir, el negocio de las EPS es que si la UPC de una persona, o sea el gasto que el Estado le da a la EPS para que gaste en salud del ciudadano, lo que no se gaste en salud, se vuelve ganancia para la EPS. Por eso es que les niegan a los pacientes los derechos que les niegan.
ECOS: ¿A dónde quedó lo que se reformó que la salud es un derecho fundamental?
JR: Es parte del problema. La constitución nacional dejo abierta la puerta para la privatización del sistema de salud en Colombia. Es una constitución que tiene aspectos democráticos, pero también tiene aspectos neoliberales. Entonces allí lo que apareció fue la salud como un negocio. La ley 100 de salud está montada sobre la constitución. Entonces la ley estatutaria de salud es un derecho fundamental, pero toda la práctica, no es un derecho fundamental, sino un negocio fundamental para el capital financiero.
ECOS: ¿No se hizo nada pese a la aprobación de la norma. Se quedó en la imprenta, cómo corregir esa legislación sino se aplica?
JR: Cambiar a Santos. (Risas).
ECOS: ¿y al ministro de salud?
JR: Claro también y voy más allá: a los Juan Manueles. Porque el problema al final es que todos ellos, el poder de las EPS en la estructura del Estado colombiano es muy grande. No solo el de los congresistas, de los ministros, que se ha hablado mucho. Para poner sólo dos ejemplos, Juan Carlos Echeverry, actualmente Presidente de Ecopetrol, es contratista de saludcoop. Yo lo denuncie. Este ministro que tenemos ahora, Alejandro Gaviria, el día que lo nombraron ministro era de la junta directiva del Banco de Colombia que es SURA EPS dentro del grupo empresarial antioqueño. La señora del Ministro de Alejandro Gaviria era vicepresidente Ejecutiva de Fasecolda que es la organización de las compañías de seguros y las EPS son compañías de seguros. Entonces todos se tapan con la misma cobija, pero es además línea del Banco Mundial.
ECOS: Recordando a Álvaro Gómez Hurtado, ¿el tema es cambiar el régimen antes que el sistema?
JR: Mantenernos dentro de la economía del mercado, pero ese es un debate que estamos haciendo. En la economía de mercado hay distintas actitudes o distintas posiciones: la de ellos del neoliberalismo rabioso, enfermizo que le entrega todo al extranjero, al monopolio, a la transnacional para aplastar a los pobres y a las clases medias, y otra cosa que estamos planteando es que usted puede estar en una economía de mercado pero por ejemplo que no debe haber ganancia sobre la plata de la salud. Que gane alguien que tenga una IPS, eso puede ser, pero sobre la plata que es de nosotros los colombianos y del Estado, que tengan esas ganancias con la plata de la salud, es una monstruosidad, o como son las políticas de la privatización de ISAGEN, que todos conocemos.
ECOS: ¿Estatizar la economía está pasando o pasó de moda?
JR: Cuando hablamos de cambiar de modelo económico y de modelo de salud, no estamos hablando de un proyecto de estatizar la economía y de acabar con la propiedad privada, pero si estamos hablando de un nuevo modelo de carácter democrático, de fundamentos democráticos, que es lo que no existe en Colombia.
ECOS: ¿A este tema de crisis de salud se le suma la corrupción?
JR: Sin duda que esto es parte grave del problema. Uno puede decir que en las economías capitalistas del mercado, la corrupción es algo como el lubricante de eso. Lo que pasa es que en Colombia la corrupción está alcanzando unos niveles absolutamente escandalosos. Más grave aún, han ido cambiando las normas para volver legal lo ilegal y para que el corrupto pueda aparecer como un gran señor. En este sentido el caos es inmenso. Vale una frase en el sistema de salud: donde usted pone el dedo, sale pus. Quien actúe honradamente en ese sistema, queda como un imbécil, porque la norma no es precisamente esa.
ECOS: ¿Temas claves para el posconflicto?
JR: Si pero por ahí no va a llegar. Primero porque no se está pactado y segundo porque allí solo se puede acordar lo que firme el Presidente Santos y él no va a firmar nada que se contradiga con el modelo de libre comercio del neoliberalismo, las privatizaciones y las transnacionales.
ECOS: Pero el debate se va a dar.
JR: Ojo con eso. Lo que le acabo de decir, no le quita la inmensa importancia que tendría para Colombia un éxito del proceso de paz. Exceptuando el nacimiento de mis hijos, el día que sepamos que las armas de la ilegalidad desaparecieron y que quienes las empuñan en la ilegalidad se deciden entrar en la vida civil abandonando su posición política de lucha armada y remplazándola por una decisión política de participar en la vida civil sin armas, ese probablemente va a ser uno de los días más felices de mi vida. Pero ojo, no va a arreglar todos los problemas de Colombia.
ECOS: Es que se considera irreversible el proceso de paz.
JR: Es importante el éxito del proceso de paz porque hay menos sangre, menos huérfanos, menos viudas. Eso es muy positivo, pero además porque se van a crear mejores condiciones para que avance la lucha democrática de la que hago parte para transformar a Colombia. El punto es que ese proceso de paz nos tendrá que servir para que, sin esas armas, crezca la lucha de oposición a Juan Manuel Santos y a los juanmanueles, esa es mi concepción, y en esa lucha, transformar la salud y lo otro que se debe cambiar.
ECOS: ¿Entonces adelante con el plebiscito?
JR: Sí de acuerdo, pensamos que es una idea acertada, el Polo lo votó positivamente y vamos a estar en esa campaña, no tenemos duda. Cuando alguien me acusa de no estar respaldando el proceso de paz, esos son sectarismos, porque no faltan los sectarios que quieren que uno respalde el proceso de paz volviéndose santista y eso no es necesario. Respaldo el proceso sin ser santista, pero por supuesto que vamos a acompañarlo. No somos corredores de Santos en el tema del proceso de paz. Iremos mirando. En el tema del plebiscito vamos opinando positivamente al respecto y si el tema se da vamos a promover el Sí, pero tenemos derecho a opinar de acuerdo a las circunstancias.
ECOS: ¿Pese a la aparición diaria de dificultades confía en que el proceso termine bien?
JR: Muchas cosas nos dicen que va a terminar bien. Ojalá así sea para que le de unos votos a Santos, algún precio tenemos que pagar. Risas…., porque la verdad hay que tomarla de los hechos, cuando una persona que es tan propensa al error como Santos, casi que de chiripa acierta en algo, uno tiene que reconocerlo, porque si no, que más vamos a hacer, bienvenido ese proceso, porque la idea es acertada.
ECOS: Bueno uno de los más opositores al gobierno cree en el proceso.
JR: Ojo, estoy optimista en el sentido que esas armas van a desaparecer y que las Farc van a cambiar su posición política de lucha armada por una decisión de hacer política por la vía civil, pero tengo una preocupación: no se ha podido lograr un Acuerdo Nacional en torno a esto. Me preocupa mucho no tanto que no se pueda llegar a ese desarme sin necesidad del Acuerdo Nacional, sino que pasado el desarme, se siga en un ambiente de gran violencia verbal, de muchas agresiones de todos los tipos, de vindictas, de acusaciones y creo que los procesos de paz para que salgan bien, nos lo dice la historia, necesitan de una especie de desarme de los espíritus. Necesitan una actitud diferente por parte de todas las partes.
ECOS: ¿Se refiere al ex presidente y senador Álvaro Uribe, líder máximo del Centro Democrático que es el Partido que no apoya el proceso de paz?
JR: A todas las partes. Para bailar se necesitan dos o tres o cuatro. Uno sólo, es bien difícil, eso se debe mirar. Hago un llamado a todo el mundo, que cada quien reflexione y piense que sería una lástima que lograremos desarmar ese factor de violencia y que después, en la manera de convivir, lo hagamos con un lenguaje y unas actitudes diferentes a las que hasta el momento son tan importantes. Invito al desarme de los espíritus en el desacuerdo. No lo pido para mí, porque no le he declarado la guerra a nadie, con migo no hay problema, pero otros sectores deberían mirar esto con detenimiento.
ECOS: ¿Podríamos decir que el Presidente Santos no ha podido llevar a la realidad concertar el proceso de paz, siendo que la constitución le dice que es el símbolo de la unidad nacional?
JR: Pueda que sea el símbolo, pero eso es retórica. Lo que pasa es que el Presidente Santos tiene montado un combo de compadres, de Juan Manueles, para repartirse el botín del Estado y gobernar de la peor manera. Pero bueno, eso es él, en eso está, está en su derecho, pero nosotros estamos en el derecho de no ser santistas, así de simple, aunque podamos coincidir en que no es bueno defender las diferencias a bala.
ECOS: ¿Debe haber constituyente después del plebiscito?
JR: No comparto la idea de una constituyente porque no es necesaria. Los acuerdos de La Habana se pueden refrendar con mecanismos menos aparatosos que una constituyente. Ese mecanismo para definir sobre lo que se acuerde podría destruir los acuerdos
ECOS: ¿Entonces el Congreso estaría dispuesto a hacer las reformas para alcanzar la verdadera y duradera paz?
JR: Puede haber paz aun cuando no haya reformas. Hay una cosa que no he compartido que es la idea que la violencia en Colombia es una resultante de la pobreza. No, eso no es cierto. Bueno que se lleven a cabo las reformas pero no digamos nada que pueda justificar la violencia porque no ha habido reformas, eso no es cierto. Si nos metemos por ese camino puede suceder que entonces no puedan entregar las armas, por qué si no se han hecho las reformas?
ECOS:Hay que valorar la iniciativa de la guerrilla de entregar las armas?
JR: Esa es la clave de todo. Que no se vaya a levantar la tesis de que porque no se resolvieron todos los problemas de la nación, el proceso de paz no vale la pena. No.
ECOS: ¿Entregar las armas y querer participar en la vida política del país, cómo sería?
JR: Claro que deben participar, pero cómo, no sabemos. Esos son problemas de las decisiones políticas de los acuerdos.
ECOS: ¿Bajo la óptica de los tribunales de la justicia internacional?
JR: Con una serie de mecanismos que finalmente acuerden y esos mecanismos que acuerden deben resistir ciertos análisis. No comparto la idea que haya que pedirle permiso a algún organismo internacional para adelantar un proceso de paz, eso tampoco me suena, me parece un despropósito, pero bueno, hay que tener en consideración muchas cosas igual vamos haciéndolas, pero repito, no desvaloremos la inmensa importancia de que haya menos sangre en Colombia porque queden un poco de problemas sociales y económicos, que repito no se van a resolver.
ECOS: Es muy duro contra el Presidente santos. ¿Mucha gente se pregunta si es algo personal contra el Presidente Santos?
JR: Personal no, es objetivo, de carácter científico. Es que es un desastre, no sólo de ahora, es que ha estado con todos los gobiernos desastrosos durante estos últimos 25 años. No ha habido medida retardataria en Colombia que el doctor Santos no haya respaldado.
ECOS: ¿Pero el pueblo lo va a recordar por haber firmado la paz?
JR: Bueno ese gusto se lo dará él. (Risas) Yo me daré el gusto de recordarlo por el proceso de paz y por las otras cosas que nos ha causado.