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Por Felicia Saturno Hartt. Foto: Ecos Media.-  Han pasado 500 años desde que el Monje Católico Agustino Martín Lutero clavara sus 95 tesis en la puerta de la Iglesia del Castillo de Wittenberg.

Los argumentos de un monje que criticó las indulgencias se convirtieron en un programa de reforma de la Iglesia Católica que acabó con un cisma. Aquel acto de Lutero marcó la posterior historia europea, tanto en el plano religioso como en el político, el económico y el cultural. La historia de las 95 Tesis de Lutero sintetiza los cambios que significaron el paso del Mundo Medieval a la Modernidad.

Si bien no es un hecho confirmado históricamente, bien es cierto que fue un suceso que cambió el mundo y será un gran aniversario el que se celebre en 2017, no solo en las ciudades luteranas de Wittenberg y Eisleben, sino incluso en los EE.UU.

Martín Lutero, monje, profesor y reformador, es el punto central de toda una década: Alemania y los países protestantes festejan a uno de sus grandes ciudadanos.

Y la Iglesía Católica, dirigida hoy por el Papa Francisco, da un paso a la integración de la fe y firma una declaración conjunta, en Suecia, con el Presidente de la Federación Luterana Mundial, Munib Younam, en la que se comprometieron a trabajar para que se acoja a los inmigrantes y refugiados, rechazando todo tipo de violencia en nombre de la religión.

Un mundo corrupto: Las indulgencias

El origen de la protesta de Lutero tuvo mucho que ver con el grado de corrupción que reinaba en el siglo XVI, en un régimen basado en la unidad entre el Papado y el Imperio. Lutero concentró sus críticas en las llamadas indulgencias.

En la doctrina católica, el Papa se había autoasignado el privilegio de eximir a los creyentes del cumplimiento de los castigos derivados de la absolución en la confesión. Este mecanismo que Lutero consideró alejado de las enseñanzas de la Biblia se convirtió en una máquina de recaudar dinero desde el mismo Vaticano y desde las monarquías que se mantenían fieles y sumisas a Roma.

Lutero denunció ese abuso y la mentira que se escondía tras él: no había criterio teológico que sustentara la emisión indiscriminada de indulgencias que solo respondía a un afán recaudatorio que se aprovechaba de la buena fe de los fieles católicos y que además se había convertido más en un estímulo al pecado que en un mecanismo de control social.

En última instancia, al Papa con las indulgencias le beneficiaba más el pecador que el santo. Las indulgencias eran, pues, la ejemplificación a los ojos de la gente sencilla de la decadencia del poder medieval gestionado por lo que hoy llamaríamos una casta corrupta.

Muchos europeos cansados  de los abusos de la alianza entre el cetro y la mitra, entre el Papa y el emperador, alentaron la rápida difusión de las 95 tesis. Fueron traducidas rápidamente al alemán y se llevaron a imprenta.

Por primera vez en la historia, una revolución avanzó gracias a la imprenta inventada por Gütemberg unas décadas antes. En pocos meses, un tiempo que hoy parecería una eternidad, pero que entonces era un prodigio, las 95 tesis de Lutero circularon por todo el continente aunque corrieron una suerte desigual. Calaron hondo en lo que es la actual Alemania y en su zona de influencia a través del Danubio hacia el Este, en una parte de los Países Bajos, Suiza, Escandinavia y el norte de Francia.

Lutero, la Reforma y su Impacto

La Reforma de Lutero, a la que más tarde se sumaron los planteamientos de Calvino, acabaron con el monopolio político de la Iglesia Católica y desmembraron el imperio, dando paso traumáticamente a la proliferación de iglesias nacionales y de estados nacionales.

Y ello en un proceso no exento de guerras y enfrentamientos, el más importante de los cuales fue sin duda la Guerra de los Treinta Años. Europa perdió entonces una unidad que no recuperó hasta la creación de la Unión Europea luego de cuatro siglos después.

La Reforma de Lutero fue un cisma religioso: le expulsaron de la Iglesia Católica, lo persiguieron e intentaron impedir el despliegue de su doctrina y la organización de sus seguidores. El resultado en el campo católico fue la contrarreforma del Concilio de Trento que en lugar de dar paso a la regeneración que exigían las denuncias de Lutero, supuso una parálisis  que dejó a Roma fuera de la historia hasta el concilio Vaticano II celebrado ya entrado el siglo XX.

La Reforma Protestante fue un preludio imprescindible de la Modernidad fraguada entorno a la Ilustración, la Revolución Industrial y la Revolución Francesa. Ninguna de ellas se explica sin el impacto y la difusión de las tesis de Lutero hoy hace 500 años.

El primero en darse cuenta de ese decisivo impacto y de ese nexo fue Max Weber. En su obra "La ética protestante y el espíritu del capitalismo", describe como Lutero y Calvino desencadenaron un cambio de mentalidad en Europa y en EE.UU. que está en la base de la Modernidad.

Sin Lutero y su apuesta, para que los creyentes leyeran directamente la Biblia sin intermediarios, la Ilustración no hubiera triunfado. Sin su zarpazo a la autoridad infalible del Papa y del Emperador, no hubiera surgido la democracia representativa.

La idea de profesión defendida por Lutero está en la base de la división social del trabajo, la idea de Calvino sobre la predestinación está en la base del ideal de progreso y el fin de la resignación católica está en el origen del desarrollo económico.

Por eso, concluye Weber, el capitalismo se implantó primero donde triunfó la reforma protestante. Y aún hoy, ciertas dinámicas entre el norte y el sur de Europa en temas del euro se mueven con esa misma dinámica.