Opinión
Por Amylkar D. Acosta*.-Después de afirmaciones tan categóricas como las de la Ministra de Minas y Energía Irene Vélez, en el sentido que “no vamos a firmar nuevos contratos de exploración y explotación”, enfatizando que “esta decisión no es caprichosa…estamos cumpliendo una promesa de campaña”, secundada por su Viceministra Belizza Ruíz, que, en un tono desafiante, les dijo a los delegados al Congreso de NATURGAS que no sabía “qué parte de esa frase no han entendido”, tuvo que salirles al paso el Ministro de Hacienda José Antonio Ocampo, afirmando que esa decisión “aún no está tomada”.
Este zambapalo en el seno del gabinete ministerial del Presidente Petro mandó mensajes equívocos y equivocados al mercado, que terminaron pasándole factura a la economía exacerbando la devaluación del peso, que ha pegado un brinco del 32% entre junio y octubre de este año y a ECOPETROL, de la cual la Nación mantiene el 88.49%, desplomando la cotización de su acción en la Bolsa, que ha acumulado una caída del 29.42% ¡!) entre el 2 de mayo ($3.252) y el 27 de octubre ($2.295).
No hay duda que el zar de las finanzas del gobierno, el Ministro Ocampo, sabe que tiene en el Ministerio de Minas y Energía la caja registradora. Sólo ECOPETROL, en el primer semestre de este año, gracias a los precios altos de la actual coyuntura, reportó utilidades de $17 billones, más de los $16.7 billones de todo el año anterior y se proyectan utilidades del orden de los $34 billones, mucho más de lo que se espera recaudar con el proyecto de reforma tributaria que cursa en el Congreso de la República, al cierre del 2022.
Desde luego, Colombia no puede perder su Norte que apunta hacia la Transición energética para contribuir al objetivo de alcanzar la carbono neutralidad hacia el 2050, pero como bien lo dijo la 26 Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio climático (COP26) “esperamos obligaciones más estrictas bajo el principio de responsabilidad común pero diferenciada”. El mensaje es claro: todo los países, todos a una como en Fuenteovejuna, deben contribuir a dicho objetivo, pero los mayores responsables de esta debacle, que significa el Cambio climático, son los que deben hacer el mayor esfuerzo. En este contexto, cuanto hagamos en Colombia, más alentados por el voluntarismo que por el realismo, no le mueve la aguja a esta problemática de dimensiones colosales.
Y no hay que perder de vista que la Transición energética no debe poner en riesgo la seguridad energética y aún más la soberanía energética. Esta es una de las lecciones aprendidas de la crisis que agobia a los países que integran la Unión Europea. Y de contera son muchos los estragos que se han derivado de la misma, abocándolos a una recesión acompañada de una inflación galopante (estanflación). No se puede jugar con candela!
Por todo lo anterior es que ha sido muy bien recibido el anuncio del Director de crédito público del Ministerio de Hacienda José Roberto Acosta dejando entrever que el Gobierno nacional está reconsiderando la decisión, aupada por la Ministra de Minas y Energía y su Viceministra, de no más contratos de exploración y explotación de hidrocarburos. Como es bien sabido el Marco fiscal de mediano plazo (MFMP) es la Carta de navegación del Ministerio de Hacienda y lo que ha dicho Acosta es que para que se cumplan sus presupuestos y metas es menester que la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) reanude sus rondas para ofertar y contratar la exploración y explotación de nuevos bloques en áreas con potencial hidrocarburíferas en el territorio nacional.
El análisis de esos números “definitivamente serán los que guien la decisión final en aras de esa sostenibilidad fiscal donde estos ingresos son muy importantes”, refiriéndose a los provenientes de la industria de los hidrocarburos. Este anuncio disipó muchos temores, muchas dudas y sobre todo mucha incertidumbre, desatada por pronunciamientos erráticos y errados que no le hacen bien al país.
De hecho la propia Ministra Irene había dado las primeras puntadas en su entrevista el pasado domingo en El Espectador, bajándole el tono a sus anteriores declaraciones, advirtiendo que “no se ha tomado una decisión a futuro, el Gobierno está analizando los escenarios y las necesidades que vaya presentando el país”. Y añadió que “en cuanto a la exploración de petróleo y gas, este es un tema que está en análisis para ver qué necesita el país mientras se lleva a cabo esa transición”. Dicho de otra manera, esta vez no descartó la firma de nuevos contratos de exploración y explotación!
Bogotá, D. C, 31 de octubre de 2022
*Economista. Expresidente del Congreso y exministro de Minas y Energía.
www.amylkaracosta.net
Por José Félix Lafaurie*.-Con buen juicio, la ministra Cecilia López aterrizó las posibilidades de compra de tres millones de hectáreas en el marco del convenio suscrito con FEDEGÁN para ese propósito.
“Si llegamos a comprar 500.000 al año (...) somos unos magos”, dijo la ministra, y concuerdo con ella, no solo por el reto operativo y económico, sino porque el Gobierno ya tiene las que dejó el anterior en la ANT, además de las que están en proceso de extinción de dominio o ya con sentencia en la Sociedad de Activos Especiales.
En efecto, la reforma agraria INTEGRAL -con mayúsculas para enfatizar esta condición-, tiene diferentes fuentes de adquisición de tierras productivas y, mientras se desarrolla el CÓMO del Acuerdo con FEDEGÁN para la compra directa, es bueno que el Gobierno se preocupe por el CUÁNDO de la reforma y dé los primeros pasos con las tierras disponibles, que si tienen vocación ganadera y, sobre todo, si la tienen sus nuevos propietarios, estaremos prestos a dar asistencia y extensión a los primeros proyectos asociativos de ganadería sostenible.
Hay que empezar, pero también es importante, sobre la base del compromiso de FEDEGÁN de facilitar las compras necesarias, conocer cuánta tierra está disponible y cuánta requeriría comprar el Gobierno.
En mayo de 2020, la entonces directora de la ANT, anunciaba que el Fondo había llegado al millón de hectáreas, aunque más de 740.000 eran baldíos. Un año después, la cifra era de 1,7 millones listas para entregar. Razón tuvo la ministra en no corroborar esa cifra hasta no confirmarla, con una acotación lapidaria: “Si estuvieron tan listas por qué no las entregaron”, no sea que pase lo de la SAE, digo yo, que a la hora de la verdad no haya tierra.
El 5 de agosto, el director saliente informó de 450.000 hectáreas rurales, pero el actual, que además destapó una situación de desorden, se refirió a solo 65.000 caracterizadas hasta ahora, pero también se habla con insistencia de apenas 33 mil que estarían disponibles.
Cualquiera que sea la cifra, insisto en la integralidad, y en el CUÁNDO, pues de nada sirve tener las tierras si no se tiene el acompañamiento, comenzando por otro elemento esencial: la asociatividad, quizás con condiciones especiales y temporales dentro del sistema solidario, pues no se trata de que estas comunidades compitan con ventaja, sino que puedan incorporarse a una economía campesina rentable, capaz de construir una nueva clase media rural.
En fin, son más aportes al cómo, pero ya es importante el cuándo, repito, con una clara señal de que el proyecto de distribución de tierras va en serio, entregando las de la SAE que estén disponibles, así sea en comodato, mientras hay sentencia judicial, como lo propusimos en el Documento Técnico que ya entregamos al Gobierno.
Comienzo tienen las cosas... y el país quiere ver ese comienzo.
Bogotá, D. C, 31 de octubre de 2022
*Presidente de FEDEGAN
@jflafaurie
Por Fernando Cepeda Ulloa*.-Inimaginable. Por décadas el contraste que se enseñaba era el de la estabilidad británica frente a la inestabilidad italiana. Inclusive peor. Inglaterra era modelo del buen gobierno e Italia del desgobierno. Un libro llevaba este sorprendente título: “Italia un país sin gobierno”.
El tema tenía máximo interés. Cómo era que los herederos de los romanos geniales creadores del derecho y muchas instituciones, parecían olvidar su glorioso pasado y se perdían en disputas que hacían ingobernable ese bello país. Ahora The Economist, revista británica por excelencia, encontró la manera de sintetizar el tema, en una palabra: “Bretalia”. Lo que ha venido ocurriendo en Gran Bretaña no es pasajero.
La crisis comenzó con el Primer Ministro Cameron, conservador, millonario, quien apareció enredado con evasión de impuestos, pero lo más grave fue haber embarcado al país en el famoso referéndum que llevó por escaso margen al retiro de Gran Bretaña de la Unión Europea. Todas las teorías sobre referéndum aconsejaban no hacerlo. Era obligar a la ciudadanía a tomar una decisión enormemente compleja que ya en un programa de posgrado especializado en una de sus excelentes universidades habría llevado, si se hubiera intentado, a una enorme confrontación intelectual entre personas que seguramente habrían dedicado mucho tiempo al estudio de sus implicaciones. Para ese tipo de decisiones no se inventó el referéndum.
Fue algo inédito. Se sucedieron varios Primeros Ministros que dejaban serias dudas sobre su eficiencia y capacidad de manejar esa gran nación... y se llegó a la señora Liz Truss que desempeñaba la Cancillería y que pronto superó en apoyos a los otros candidatos de su partido, el Conservador. El segundo en esa contienda, Rishi Sunak, fue elegido ahora, prontamente, por el partido Conservador, como Primer Ministro. ¿Por qué no lo eligieron antes? Cosas de la vida política. El ascenso de la señora Truss coincidió con la muerte de la Reina. Y su retiro, después de 44 días, con la designación como Primera Ministra de Italia de una mujer de extrema derecha. Algo también inédito en Italia.
Es bien claro que el partido Conservador británico no podía darse el lujo de otra equivocación mayúscula. Pronto será necesario apelar a los ciudadanos para que elijan nuevo parlamento y establezcan nueva mayoría para gobernar. Dicen que el partido Laborista lleva ventaja de 30% en las encuestas. Apenas obvio. Ojalá se recupere la grandeza política de Gran Bretaña. Todas las democracias necesitan su sensatez y ejemplo, virtudes que la han enaltecido.
Recordemos. Es la crisis de la democracia liberal occidental, esta vez liderada por dos naciones que la ejercían ejemplarmente: Estados Unidos y Gran Bretaña. Su renacimiento pleno ayudará al fortalecimiento de la democracia donde ésta ya había logrado grandes progresos.
Hay otras cosas sorprendentes. Que muchos hubieran considerado que la señora Truss era la reencarnación de la gran Primera Ministra, Margaret Thatcher, quien gobernó durante diez años y ejerció enorme influencia no sólo en Gran Bretaña, en época realmente muy difícil, sino que fue respetada, admirada e imitada en importantes países. Dirigente de talla mundial. Con buenas razones la denominaron "la mujer de hierro". No existía razón alguna para darle la misma categoría a la señora Truss.
Otro aspecto aún más sorprendente que dirigentes del partido conservador hubieran considerado que el exministro Johnson podría ser reelegido... impensable, por decir lo menos. Opción inusitada. Por fortuna, el fin de la semana pasada él mismo la descartó. Y claro, miren el valor de la libra esterlina...y comparen cómo se está comportando la inflación... ¡Es que el arte de gobernar se ha complicado mucho!
Bogotá, D. C, 30 de octubre de 2022
*Abogado y Politólogo. Ex diplomático. Ex Ministro del Gobierno.
Por Juan Carlos Echeverry*.- Ha hecho carrera la idea de que los países desarrollados se enriquecen a costa de nosotros. En particular, que el éxito de los EE. UU. se fundamenta en el fracaso de América Latina. En su excelente libro, Delirio Americano, Carlos Granés pone el origen de esta manía en 1898, con la derrota de España en Cuba. Con agudeza señala que los latinoamericanos no entraremos en el siglo XXI hasta que no superemos esa obsesión.
Es una animadversión que superaron países clave. En 1945, después de la segunda derrota en guerras mundiales, los alemanes se aliaron con los americanos y crearon el milagro económico alemán. Inspirados en Adenauer y los americanos, ayudaron a crear la Unión Europea, las Naciones Unidas, el Banco Mundial y el FMI, que son la arquitectura del mundo civilizado y pacífico.
Los japoneses pasaron de luchar con fiereza y valentía contra los americanos, a soportar dos inefables bombas atómicas en Iroshima y Nagasaki, y una rendición incondicional. Luego los admitieron como inversionistas y socios. El milagro económico japonés tiene bastante que ver con la inversión americana en ese país, y la apertura comercial de EE. UU. a las exportaciones japonesas.
Luego vinieron los coreanos. En su territorio se luchó una guerra civil en la que tomaron partido las grandes potencias. Los del norte quedaron bajo la tutela de China y Rusia y los del sur bajo la de EEUU. 70 años después, los del norte solo producen misiles, pobreza y pesar. Los del sur son una potencia económica.
Esos acontecimientos llevaron a Deng Xiaoping, el gran transformador chino a concluir: los alemanes se aliaron con los americanos y les fue bien, los japoneses se aliaron con los americanos y les fue bien, los coreanos se aliaron con los americanos y les fue bien, los singapurenses se aliaron cn los ameicanos y les fue bien. Los chinos debemos aliarnos con los americanos.
Vean lo que ha hecho China desde 1980. El capital, la tecnología, la capacidad de organización empresarial y los mercados americanos, japoneses, alemanes y europeos sacaron a China de la pobreza. Claro está, con evidentes avances de los propios chinos. Se debe resaltar que ninuguno de esos países sacrificó su identidad nacional en esa asociación positiva con los EE. UU.
Esa epifanía nos ha quedado grande a los latinoamericanos. No logramos superar un encono que muchos parecen haber mamado en el seno materno. Salvo Salinas de Gortari, que a principios de los años noventa convenció a los mexicanos de que el futuro era con los americanos. Hoy México compite con China en poder manufacturero, quién lo creyera. Si no fuera por la alianza forjada en el NAFTA, México podría estar abrumada por los carteles de droga, la corrupción y el desconcierto.
Colombia ha derivado buenas cosas de su asociación con EE. UU. La misión Kemerere de 1923, que creó el Banco de la República, la misión Currie al principio de los años cincuenta y el Plan Colombia a principios de este siglo son ejemplos notables con buenos resultados. El TLC ha tenido menos éxito para nosotros del que presagiábamos.
Muchas personas en Colombia mantienen la animadversión a los americanos, y eso no los deja salir del siglo XX. Más nos valdría aprender del conservador alemán Konrad Adenauer, del comunista chino Deng Xiao Ping y del pro-mercado Salinas de Gortari, que dejaron atrás idologías trancochadas y decidieron empezar una era de prosperidad para sus países acompañados de buenos socios.
Bogotá, D. C, 18 de octubre de 2022
*Economista. Exministro de Hacienda y Expresidente de Ecopetrol.
Por Juan Camilo Restrepo*.-El humor inglés, que nunca falta, ha denominado a la exprimera ministra Liz Truss que debió presentar su apresurada renuncia la semana pasada como la ministra lechuga. En razón a que no duró en 10 Downing Street ni siquiera la vida útil que se atribuye a esta conocida verdura.
Aunque ya fue elegido Rishi Sunak como nuevo primer ministro para sucederla resulta interesante reflexionar sobre las razones de la caída de la señora Truss. ¿Qué lecciones deja la súbita defenestrada de la flamante primera ministra que apenas duró 45 días en el cargo, el más breve término de un primer ministro en la historia del Reino Unido?
Primero veamos porqué cayó. Cuando Liz Truss ganó su nominación dentro del partido conservador para suceder a Boris Johnson lo hizo con un programa que abogaba, entre otras cosas, por una baja de impuestos drástica y por un incremento abultado de subsidios a los ciudadanos del Reino Unido para compensarles las fuertes alzas que se han presentado allí -como en toda Europa- las tarifas del gas y de la electricidad.
Hasta allí muy bien. El problema surgió cuando a los pocos días de iniciar su mandato puso precipitadamente en marcha su programa en el presupuesto sin tener en cuenta los costos que habrían de tener en las cuentas fiscales la implantación de dichas iniciativas.
Su programa acarreaba un costo gigantesco que conducía a un inmenso desequilibrio en las cuentas fiscales británicas. Y que, como no hay nada gratis en la hacienda pública, requerían de amplios créditos del Banco Central a la tesorería.
Y ahí fue cuando se le vino la estantería encima a la señora Truss. El mercado reaccionó de manera negativa y violenta. La libra esterlina se desplomó. El Banco Central se mostró poco favorable a los créditos que solicitaba el gobierno. El costo de los bonos ingleses se disparó. Los intentos agónicos para salvarse, como el cambio de su ministro de Hacienda, no fueron suficientes. Y las bases del partido conservador terminaron retirándole su apoyo, lo que la obligó a renunciar humillada y con las finanzas públicas de su Majestad vueltas un embrollo.
Su caída no se debió al intento por bajar impuestos a los contribuyentes ubicados en los escalones superiores de las tarifas impositivas, como dijo el presidente Petro, como tampoco a que ampliara inmoderadamente los subsidios a los hogares agobiados con las facturas energéticas. Se debió a que dichas medidas no estuvieron debidamente financiadas. Todo se intentó hacerlo atropelladamente a base de crédito que disparó estrepitosamente el déficit fiscal, de la noche a la mañana.
Resulta interesante observar cómo son de inclementes los mercados en los tiempos que corren ante ligerezas fiscales como esta. A pesar de que en el Reino Unido no existe lo que acá llamamos una regla fiscal (una restricción del endeudamiento máximo por disposición legal) y que, por supuesto, la tesorería inglesa estaba lejos de caer en lo que podríamos catalogar como un estado de insolvencia, bastó la precipitud del gobierno de la primera ministra que creyó factible montar su programa de reducción de impuestos y extensión de subsidios con simple crédito. No contempló otras fuentes y los operadores del mercado la castigaron con una rudeza nunca vista. Hasta el punto de que debió salir de Downing Street sin pena, sin gloria. Y con una melancólica premura nunca vista en la democracia británica.
¿Qué lección deja este episodio para un país como Colombia? Que el gasto público no se puede financiar indefinidamente a base de endeudamiento. Que se necesitan otras fuentes de ingresos que complementen la deuda pues, de lo contrario, cuando se sobrepasan ciertos límites de prudencia, los mercados terminan revelándose haya o no regla fiscal de por medio.
Próximamente se aprobará la reforma tributaria en Colombia. A pesar de que los estimativos del recaudo que obtendrá son significativos (acaso mayores de lo que han logrado otras reformas de impuestos del pasado), no serán suficientes para atender la represa de gastos públicos que se han anunciado o que está en camino.
Los gastos del Estado colombiano -aun con la aprobación de la reforma tributaria que está en curso- no podrán atenderse todos al mismo tiempo. Se impone una cuidadosa graduación y una esmerada priorización en el tiempo. Lo mismo que la búsqueda de otros ingresos fiscales diferentes al uso inmoderado del crédito público, si no queremos ver en Colombia repetirse lo que le aconteció a Lady Lechuga en el Reino Unido.
Bogotá, D. C, 30 de octubre de 2022
*Abogado y Economista. Exministro de Estado.
Por Paloma Valencia Laserna*.- El gobierno quiere indultar, amnistiar y pagarle sueldo a los condenados y procesados por delitos cometidos desde la Primera Línea. Su estrategia es confundir y engañar la opinión pública. Cuando denunciamos los micos en la ley de orden público, anunciaron que los quitaban y todos celebramos. Pasaron solo minutos para que el senador Gustavo Bolívar anunciara que lo retiraban, pero solo de ese proyecto, e iniciaban sueldo y la libertad en otros proyectos.
Disfrazan su discurso bajo el derecho a la protesta social. Habrá que recordar que la protesta social solo incluye la expresión pacífica. Los delitos en el marco de la protesta no están cobijados por ese derecho. Pretenden que los delitos en el contexto de la protesta se conviertan en delitos políticos. La teoría del gobierno, que bien la conozco, porque la escuché del entonces senador Petro.
El país debe recordar que en el paro 2021 hubo 3.603 bloqueos, más de 1.784 uniformados heridos, 3 policías asesinados, 179 entidades públicas destruidas, 1.421 buses públicos vandalizados, 277 estaciones afectadas y más de 1.500 entidades comerciales afectadas. Miles de millones de pesos en pérdidas además de miles de gallinas, pollos y cerdos que murieron de hambre, litros de leche botados. Hubo un desabastecimiento de 555mil toneladas de alimentos que causó la inflación que aún no para. Se destruyeron cerca de 1 millón de empleos y el 70% de las PYME del país suspendieron sus operaciones. Se estimaron pérdidas del sector productivo por 6 billones de pesos.
Y no eran solo bloqueos. Era un secuestro de las ciudades en especial Cali y Popayán. Se incautaron 1.625 armas de fuego, 40.747 armas cortopunzantes, 207 elementos explosivos y 621 armas neumáticas.
El delito político es una elucubración de la teoría del Estado que prevé que posibilidad de que el ciudadano pueda revelarse contra su gobierno cuando es despótico o una tiranía. Es evidente que se trata de un derecho excepcional y especialísimo. Se trata del momento donde el ciudadano está facultado a subvertirse contra el Estado y la ley. En Colombia -no logro entender cómo- se convirtió en el derecho del ciudadano a cometer delitos con la excusa de que no le gusta el gobierno. Colombia no ha tenido sino una interrupción de su democracia en el siglo pasado, todos los demás gobernantes han sido democráticamente elegidos. Han dicho entonces que la democracia está cooptada, lo cual hoy también carece de significación cuando alguien que estuvo en las “guerrillas insurgentes” es elegido por esta democracia como presidente.
Colombia no debería aceptar el delito político como justificación de crímenes, no debería aceptar extenderlo incluso al escenario de la protesta. Es inaceptable teóricamente, y en la práctica, es aún peor. Las más terribles violencias que hemos vivido siempre pretenden el título de delito político para sublimar y hacer altruistas los crímenes. No hay justificación para ninguna violencia.
Como oposición al gobierno hemos tenido pequeños logros. La semana pasada suspendimos el debate de la ley de “orden público” para que no se aprobaran los indultos. Ese mismo día en horas de la tarde algunos indígenas Embera atacaron la Fuerza Pública en Bogotá lo que le dio visibilidad a la irracionalidad de exculpar crímenes como los cometidos contra nuestros policías. Es una batalla pequeña, pues ya anunciaron la búsqueda de esa impunidad desde otros proyectos. Conseguimos que el marco legal de sometimiento de grupos criminales sea tramitado en un proyecto ante el congreso y no expedido de manera unilateral por el gobierno por decreto. Además eliminamos lo que denominé la incorporación automática de los acuerdos para ser obligatorias para las demás ramas del poder. Ahora deberán pasar por el congreso. Me duele no haber logrado que los diálogos obligaran la conversación sobre la liberación de niños reclutados. Y lo peor que Iván Márquez y su grupo terrorista que incumplieron los acuerdos tengan otra oportunidad.
Bogotá, D. C, 29 de Octubre de 2022
*Senadora del Centro Democrático.
Por: Guillermo García Realpe*.-El tema del Gas Licuado de Petróleo (GLP) es un asunto que hemos abordado desde que entré al Senado en el año 2009. Siempre estuvo en mis debates, audiencias y pronunciamientos por varias razones.
Primera, son más de tres millones de familias sus usuarias, más de once millones de colombianos, la quinta parte del país, una gran población.
Segunda, los usuarios del GLP, pertenecen en un 85% a los estratos 1 y 2, la población más vulnerable urbana y rural, que vive en los sitios más remotos de los territorios y en los barrios más humildes y marginados, donde no llegan las redes domiciliarias de gas o redes eléctricas o cocinar con energía resulta muy costoso.
Tercera, el GLP especialmente en cilindros es de gran portabilidad y de fácil transporte, llega en carro, a lomo de mula, moto, etc.
Cuarta, el GLP es un gran sustituto de la leña y el carbón. Donde logra penetrar es un gran instrumento de lucha contra fenómenos como la deforestación y de lucha contra enfermedades respiratorias que causa la cocción en medio del humo de la leña. Es decir, además de salud, es un tema de dignidad humana.
Quinto, por lo anterior en el 2013 por mi iniciativa se promovió un plan piloto de subsidio para más de 300 mil familias de los departamentos del Macizo Colombiano, la más importante fuente hídrica de Colombia, correspondiente a los departamentos de Nariño, Cauca, Putumayo y Caquetá, programa que no se ha podido extender a todo el país.
Sexta, en los últimos dos años ha habido un disparo en los precios del GLP, que nos ha preocupado mucho, a tal punto que se ha tornado inalcanzable su precio en cilindros.
Séptimo, por justicia tarifaria hemos llamado la atención al gobierno. Hoy un usuario de estrato 1 ó 2 del GLP en cilindros está pagando más que el usuario del estrato seis de cualquier ciudad al que llega la red domiciliaria del gas. Algo absolutamente injusto.
Octava, el subsidio en el Macizo Colombiano fue rebajado con el paso de los años y hoy es marginal, de una proporción muy baja sobre el precio total del cilindro.
Por todo lo anterior, propusimos con los usuarios dos iniciativas, que el subsidio sea para todos los colombianos, para todo el país, un acto de justicia por la gente pobre de todo el territorio. También que el subsidio equivalga a un efectivo 50% para usuarios de estrato uno y un 40% para el estrado dos del precio total del cilindro.
Para la población donde se está extendiendo redes domiciliarias de GLP, la conexión interna en las casas para los mismos estratos 1 y 2, sea subsidiada en un 70% por el gobierno nacional.
En la semana que termina en el Cuarto Congreso Internacional de GLP, promovido por Gas Nova, el gobierno manifestó su voluntad ante estas iniciativas.
De todas formas en los Diálogos Vinculantes serán propuestas estas iniciativas para que sean acogidas en el nuevo Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026 del Presidente Gustavo Petro.
El cambio es cambiando.
Bogotá, D.C. 27 de octubre de 2022
*Exsenador Liberal.
@GGarciaRealpe
Por Gabriel Ortiz*.- Es muy probable que no se requiera comprar la tierra de Fedegan para realizar la Reforma Agraria en Colombia, máxime cuando la ministra de Agricultura Cecilia López, con sobrada razón ha dicho que la verificación de predios y el acuerdo de precios son “complejos y extensos”.
Se calcula que el país tiene 5 millones de hectáreas de tierra fecunda y productiva para entregar a los campesinos desposeídos que, quieren convertirse en productores de alimentos y productos agrícolas para exportar, doblegar el dólar y crear empleo, y riqueza. Esas extensiones hacen parte de los baldíos, que también tienen su tinte complejo de recuperación, pero saldrían más baratos que los que se proyectan comprar a los ganaderos.
Según estudios de varias universidades y entidades nacionales e internacionales, nuestro país tiene 114 millones de hectáreas, 48 de ellos aprovechables para cultivar alimentos, para reservas naturales, para bosques y para la protección del medio ambiente.
Los expertos consideran que existen 5 millones de hectáreas de baldíos -tierra fértil y productiva- para dedicarlos a la reforma agraria, sin necesidad de sacar los 30 billones que se calcula valen las tierras que ofrecen los ganaderos. Estas pueden ser adquiridas posteriormente.
Estos baldíos invadidos y ocupados ilegalmente y a la fuerza, son de propiedad del Estado.
Se desconoce en poder de quienes están. El 75% de los dudosos documentos que exhiben quienes los ocupan y usufructúan, son falsos, pero los usan y disfrutas. Muchos hasta son negociados o arrendados.
Ahí está la llave que busca el gobierno y su ministra de agricultura, para repartir granjas fértiles y ubérrimas a los campesinos sin parcelas. Los baldíos pueden abrir la “trancada” puerta que por centurias han impedido justicia en el reparto de la tierra.
Habrá necesidad de crear un ejército de funcionarios especializados en recuperar bienes usurpados, y en impedir que millares de abogados actúen para burlar la ley. Habrá que realizar una divulgación precisa y exacta de la acción que el gobierno y la sociedad están ejerciendo para lograr que se pueda adelantar una reforma agraria que siempre ha sido vilipendiada, difamada y desdeñada.
El tiempo apremia, cada día urge la necesidad de que Colombia dote a los campesinos de granjas propias, para que seamos una nación productora de alimentos, derrote la hambruna nacional, restablezca el empleo y exporte.
Millares de compatriotas y refugiados, no alcanzan a ingerir las tres comidas diarias, mientras medidas, como la que se persigue con reparto adecuado de parcelas, podemos eliminar la hambruna, derrotar la inflación y crear riqueza.
BLANCO: Los pensionados celebran la eliminación del zarpazo que se pretendía aplicar a sus mesadas con la reforma tributaria. Falta aún la devolución del 8% que les elevaron a los servicios de salud y que los ajustes anuales por costo de vida sean iguales al de los demás colombianos.
NEGRO: Colombia se quedó sin carne y sin cuero. Esa es la pésima política de exportación de ganado en pie que practican los pecuarios.
Bogotá, D. C, 26 de octubre de 2022
*Periodista. Exdirector del Noticiero Nacional, Telematinal y Notisuper.
Por José G. Hernández*.- Es muy importante lo que se han propuesto tanto el presidente Gustavo Petro como la vicepresidenta Francia Márquez: orientar al Estado hacia una eficaz promoción de la dignidad humana como base necesaria para la paz.
El respeto a la dignidad humana es uno de los fundamentos del sistema jurídico colombiano, según lo contempla el artículo 1 de la Constitución. Declara el artículo 5 que el Estado reconoce, sin discriminación alguna, la primacía de los derechos inalienables de la persona. El 13 expresa que “todas las personas nacen libres e iguales ante la ley, recibirán la misma protección y trato de las autoridades y gozarán de los mismos derechos, libertades y oportunidades sin ninguna discriminación por razones de sexo, raza, origen nacional o familiar, lengua, religión, opinión política o filosófica”.
El artículo 94 señala: “La enunciación de los derechos y garantías contenidos en la Constitución y en los convenios internacionales vigentes, no debe entenderse como negación de otros que, siendo inherentes a la persona humana, no figuren expresamente en ellos”. El 93 estipula que los tratados y convenios internacionales ratificados por Colombia, que reconocen los derechos humanos y que prohíben su limitación, prevalecen en el orden interno. Esos derechos -dispone la norma- se interpretarán de conformidad con los tratados internacionales sobre derechos humanos ratificados por Colombia.
En su preámbulo, dice la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 que “la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana”. Y añade que “el menosprecio de los derechos humanos ha originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad”.
Desde sus primeras sentencias, la Corte Constitucional destacó: “El respeto de la dignidad humana debe inspirar todas las actuaciones del Estado. Los funcionarios públicos están en la obligación de tratar a toda persona, sin distinción alguna. La integridad del ser humano constituye razón de ser, principio y fin último de la organización estatal” (Sentencia No. T-499/92).
Como se ha reconocido en el mundo, la Carta Política colombiana de 1991, desarrollada por la doctrina y la jurisprudencia, es una de las más completas y avanzadas en la consagración de los derechos esenciales y las garantías públicas. Por paradoja, sin embargo, nuestro país se encuentra hoy en los primeros lugares en materia de vulneración de los derechos humanos, desigualdad, desaforada violencia, irrespeto a la vida, la integridad y la dignidad de las personas, crimen e impunidad, sicariato, racismo, intolerancia y agresividad. Hay una gran distancia entre la dura realidad y lo que proclama las normas jurídicas y la jurisprudencia.
Todas las ramas y órganos del poder público, más allá de lo puramente formal y retórico, están en la obligación de buscar la efectividad y genuina vigencia de la dignidad de la persona humana, de los derechos básicos, de la libertad y sus garantías.
Y, como ordena el artículo 41 de la Constitución, “el Estado divulgará la Constitución”. Pero, fundamentalmente, debe cumplirla y hacerla cumplir. No ha sido la regla general en la política de los últimos gobiernos.
Bogotá, D. C, 26 de octubre de 2022
*Expresidente de la Corte Constitucional
Por Robinson Castillo*.-Es más caro hoy comprar cualquier producto. El consumidor actualmente se preocupa más que en cualquier tiempo, por el precio de lo que adquiere. Ya no se puede tener en casa nada en exceso, se acabó el poder de compra. Es el fin de la abundancia.
La inflación, la disparada del dólar y una recesión inminente, tienen en pánico la economía mundial. Es decir, las condiciones actuales y futuras, le permiten a los más expertos una predicción fácil, se viene la pandemia económica. El momento es crítico.
Nada refleja mejor la coyuntura de liquidez, que la cotidianidad de las familias. Hace algunos días en la tienda de mi barrio, escuché a una señora contar su estrategia para hacer frente a la crisis: “Me levantaré más tarde para ahorrarme el desayuno”. Fue contundente.
Lo peor del asunto es que el Dane estima que 23.1% de los hogares colombianos consumen apenas dos comidas al día. Son más de 13 millones de colombianos en esta situación adversa para alimentarse. Moisés Naím lo afirma sin tapujos: “La inflación es hambre”.
El tema único que debería importarle a todos por estos días es el de la economía. Es una bomba que ya estalló y sus consecuencias apenas se están sintiendo con toda la fuerza, por eso es mejor ahorrarse las uvas este 31 de diciembre, pues el 2023 será el de la recesión.
El consumir tendrá que aplicar una especie de autocensura de alimentos. Es imposible comprar mangos, sandías y manzanas todos los días, su alto costo no lo permite. Y ni hablar de la carne y pescados. Hay que modificar en contra de la voluntad, los hábitos de gastos. El dinero rinde menos.
Nada está barato. El huevo, café, leche, pan, y así podría seguir este párrafo de manera interminable de alimentos con precios elevados, las góndolas de los supermercados pasan muchos días intactas. Y a esto se le suma la desbordada oferta de tarjetas de crédito y la gente ahora se endeuda por comida. ¡Ah! Y es mejor tener reservas de papel higiénico, todo indica que habrá escasez.
El desplome de la economía es inevitable. Muchos supermercados en Europa han dejado de ofrecer algunos productos, debido a sus precios fuera de control, algo similar puede ocurrir en breve en Colombia. Si la gente no compra algunas cosas, la lógica establece que se dejarán de ofertar.
Otra práctica común es el cambio de actitudes de consumo. Es una alternativa para conseguir algo de ahorro en las tradicionales visitas al mercado, no se compra un arroz de X marca, sino de otra que permitan mantener unos pesos más en los bolsillos.
Afrontamos una economía de crisis. No se trata de exagerar ni generar pánico, aunque muchos sectores siguen tomando a la ligera lo que se viene, mientras la escalada de precios no se detenga, el eclipse financiero se mantendrá. Lo cierto es que la hora cero de la recesión es inatajable.
Bogotá, 26 de octubre de 2022
*Consultor en comunicación parlamentaria.