Logo Ecospoliticos

Con toda razón el Presidente de ANALDEX Javier Díaz se cuestiona, a propósito del rosario de TLCs que sigue negociando y firmando el Gobierno a tontas y a locas por doquier, qué vamos a exportar. 

Y señala categóricamente que “infortunadamente, la oferta exportable no surge espontáneamente…En el Plan Nacional de Desarrollo, el Gobierno del Presidente Santos había establecido cinco locomotoras que jalonarían el desarrollo económico del país. Infortunadamente, después de dos años, no se percibe que ellas hayan arrancado y se podría estar perdiendo la oportunidad de sembrar productivamente la bonanza minero energética que ha vivido el país por cuenta de la gran demanda que por estos productos ha tenido la economía internacional”.

Y lo más grave es, el cuarto de hora del boom minero – energético está en riesgo por la crisis internacional que ha afectado los precios de las materias primas, sin alternativa a la vista porque se ha desindustrializado el país y se ha agostado el sector agropecuario del país, ahora asediados por la avalancha de las importaciones merced al embeleco del atolondrado aperturismo. Y la advertencia de Díaz puede ser premonitoria: “podríamos correr el riesgo de tener unos TLC de una sola vía, por la cual los empresarios traigan para su comercialización en el país, aquellos bienes que antes producían y los cuales ahora simplemente resulta más beneficioso importar para su venta en el mercado local”.

Y no estamos en el campo de las suposiciones o de manifestaciones tremendistas, CAUCHOSOL, fabricante de calzados, una de las empresas insignias de Colombia, pasó de producirlos a importar botas desde el Brasil para comercializarlas en el país. Carlos Arturo Zuluaga, hermano del ex ministro de Hacienda Oscar Iván Zuluaga y Presidente de ACESCO, no tuvo empacho en afirmar sin rodeos que por desgracia con el TLC “la solución óptima pasa por convertirse en importador”. Así de claro!

Por el desayuno se sabe lo que va a ser el almuerzo: entre enero y abril de este año las exportaciones totales fueron del orden den los US $20.300 millones, de los cuales US $10.900 millones corresponden a petróleo y sus derivados; los US $9.400 millones restantes corresponde a una cifra prácticamente igual del año pasado, lo cual quiere decir que los demás renglones se estancaron o estacaron. En sólo mes de abril, las exportaciones totalizaron US $4.885 millones, de las cuales US $2.800 millones corresponden a petróleo y sus derivados y US $2.085 millones, el resto, es una cifra que está por debajo en un 10% al dato correspondiente al mismo mes en 2011.

Por lo demás, las exportaciones del sector agropecuario han caído en lo corrido del año 14% y en abril el desplome fue estruendoso, 30 puntos (¡!). Es decir, que la economía nacional pende de las exportaciones de crudo, las cuales están seriamente amenazadas por la caída del orden del 24% de los precios internacionales hasta la fecha y por la precariedad de las reservas probadas del oro negro. Lo mismo podríamos decir con respecto al carbón, cuyo precio ha caído más del 30% el último año, poniendo en riesgo los anunciados planes de expansión de la producción que han anunciado varias de las empresas que lo extraen para la exportación.

Y qué decir del café, por muchos años nuestro principal renglón de exportación de Colombia, que fue un jugador de peso en las grandes ligas y que ahora ha venido a menos en los mercados internacionales, en donde la participación de Colombia llegó a representar un envidiable 20% en los años 60 - 70. Se dolía el Presidente Juan Manuel Santos, en su discurso en el acto especial con motivo de los 85 años de existencia de la Federación Nacional de Cafeteros, que “hemos pasado de una participación porcentual de nuestro grano en el mercado mundial, de más del 15% en 1980, a apenas el 6.2% el año pasado”.

Después de ser monoexportador de café, renglón este que por muchos años fue el primero, el año pasado quedó de quinto con un insignificante 4.6% del valor total de nuestras exportaciones. De un potencial de producción de 12 millones de sacos sólo se alcanzó a producir el año pasado 7.8 millones y este año se espera llegar, apurados, a los 8 millones. Hemos llegado al extremo de tener que importar café para el consumo doméstico y así poder cumplir los compromisos con nuestros clientes en el exterior; somos en este momento el principal importador de café del Perú con el 24%. El año anterior se importaron a Colombia 956.683 sacos de café para satisfacer el consumo doméstico de 1.2 millones que se consumen; es decir, que aproximadamente el 79% del consumo interno de café (¡!) se atendió con importaciones de Perú, Ecuador, Vietnam y otros países.

 

Miami, agosto 11 de 2012

 

www.amylkaracosta.net