Colombia se consolida como uno de los tres principales países receptores de Inversión Extranjera Directa (IED) en América Latina, después de Brasil y México, y como uno de los países que registra una variación positiva en la región durante 2017.

Así lo reporta Informe ‘La Inversión Extranjera Directa en América Latina y El Caribe 2018’, de la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (Cepal), en el que se evidencia un retroceso en la recepción de capitales foráneos en el mundo y en la región, a excepción de México, Brasil y Colombia.

Aun cuando la IED cayó un 23% en el mundo en 2017 en relación al 2016 y América Latina y el Caribe bajó en un 3.6%, Colombia registró un aumento del 0,5%, al pasar de US$13.850 millones en 2016 a US$13.924 millones el año pasado.

El crecimiento de la llegada de capitales extranjeros a Colombia, en el periodo de análisis de la Cepal, se destaca, incluso, por encima de las economías más grandes de la región como Brasil, en donde los flujos disminuyeron en 9,7%, y México, en donde la caída de estos fue del 8,8%.

Igualmente, Colombia se destacó por encima de otras economías similares como Chile (-48,1%) y Perú (-1,4%).

En este sentido, la Ministra de Comercio, Industria y Turismo, María Lorena Gutiérrez, expresó que “Colombia es un país estable. Contamos con instrumentos que atraen a los inversionistas como los acuerdos de inversión, las zonas francas y los acuerdos de doble tributación”.

Las perspectivas futuras son aún mejores. El Acuerdo de paz y el ingreso de Colombia a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde), son aspectos que hacen al país aún más atractivo”, afirmó Gutierrez.

Cepal señala, en su informe, que la disminución en los flujos de IED hacia la región, en los últimos años, se explica por los menores precios de los productos tradicionales de exportación, que han reducido significativamente las inversiones en el sector minero energético y por la recesión económica que se registró en 2015 y 2016, principalmente en Brasil.

En este sentido, esta comisión de la ONU agrega que los principales orígenes de los capitales foráneos en la región son la Unión Europea y EE.UU. Además, que la composición de la torta cambió. Desde 2011 aumenta la participación de los flujos de inversión hacia los sectores manufactureros y de servicios y se reduce en el minero energético. En Colombia sucedió igual. Mientras que en 2010 el 23,5% de la IED llegaba a sectores diferentes a petróleo y minas, en el 2017 esa participación pasó a ser un 70,6%.

Santiago de Chile, 11 de julio de 2018.-

Por Felicia Saturno Hartt.

Foto: El Economista.es


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