El Crimen de Autor atraca a Barcelona

“La novela negra no es un gueto, vertebra buena parte de la literatura”, afirma contundentemente Zanón que, poseído por el espíritu de «The Wire» y por la poderosa imagen del puerto, como «territorio franco y espacio al margen del mundo, ha querido que el hilo conductor de este BCNegra sea, precisamente, la repercusión literaria que tiene un puerto en una ciudad, ya sea Barcelona, Baltimore, Nápoles, Marsella o Tánger.
El comisionado del Instituto de Cultura de Barcelona, Joan Subirats y el comisario de BCNegra, Carlos Zanón, posan en el puerto de Barcelona. Foto: EFE.

Los bandidos más celebres, divertidos y malvados han secuestrado a la ciudad condal, porque los autores de las historias negrocriminales se están reuniendo para hablar de un género literario siempre competitivo e interesante y perpetuamente pleno de interrogantes.

Atracar, en fin, es el  lema oficioso de una nueva edición de BCNegra, a la que su comisario, el escritor Carlos Zanón, ha vuelto a imprimir un sello de arrebatada personalidad, a fuerza de equilibrar la apertura, los ejes temáticos capaces de agrupar buena parte de las cuarenta actividades que se desarrollarán entre el 24 de enero y el 3 de febrero, con  la presencia de autores de peso como David Peace, John Banville, Claudia Piñeiro, Leila Slimani, Yasmina Khadra, Charles Cumming y Lisa McInerney, entre muchos otros.

“La novela negra no es un gueto, vertebra buena parte de la literatura”, afirma contundentemente Zanón que, poseído por el espíritu de «The Wire» y por la poderosa imagen del puerto, como «territorio franco y espacio al margen del mundo, ha querido que el hilo conductor de este BCNegra sea, precisamente, la repercusión literaria que tiene un puerto en una ciudad, ya sea Barcelona, Baltimore, Nápoles, Marsella o Tánger.

De ahí que cada una de las mesas redondas tengan nombre de muelle real o ficticio y que en el programa convivan desde charlas técnicas sobre el bullicioso puerto de la capital catalana a espacios centrados en la serie de David Simon, paseos en golondrina junto a autores como Rosa Montero o Andreu Martín y viajes a las costas italiana y senegalesa de la mano, respectivamente, de Antonella Lattanzi o Ken Bugul.

“El puerto es un lugar de acogida y de esperanza, de despedidas, de llegada de influencias y de entrada de la idea de libertad también en épocas de dictadura”, destaca el comisario.

Para reforzar el mensaje, Zanón y el equipo de prensa de BCNegra fletaron un autobús repleto de periodistas para presentar el programa y desgranar las claves de esta XIV edición ,bajo la atenta mirada de las gigantescas grúas que se alzan frente a la terminal de cruceros del puerto de Barcelona.

Camarasa en la memoria

Sin perder de vista tendencias pujantes como el “True Crime” (Crimen real), la novela negra rural o el espionaje en primera persona, BCNegra apuesta también por autores que van más allá del género negro, como ocurre con el británico David Peace o la argentina Claudia Piñeiro, ganadora del Premio Carvalho y combina la pulsión narrativa con historias memorables llegadas desde el otro lado. A

hí estará, por ejemplo, Otto Penzler, fundador de la primera librería neoyorquina especializada en género negro y eminencia libresca que se ha codeado con Elmore Leonard, Mary Higgins Clark o Joyce Carol Oates, entre otros.

Paco Camarasa, ideólogo de BCNegra fallecido el año pasado, estará bien presente gracias a una mesa redonda en su honor y a «Paraula de llibreter», libro que recoge todos sus discursos durante la entrega del premio Carvalho y también a través de la donación a la ciudad de sus fondos documentales y bibliográficos, mientras que Lisbeth Salander, Chester Himes y «Total Khéops», de Jean-Claude Izzo, serán el personaje, el autor y libro sobre los que Zanón quiere profundizar en esta edición.

Del olvido se quieren rescatar también los «bolsilibros», novelas de a duro que durante años llevaron a los kioscos la ciencia ficción, el terror y, claro, el género negro y que protagonizarán una jugosa exposición en la Biblioteca Jaume Fuster, uno de los centros neurálgicos del festival.

Los Aribau Multicines, la Fundació Navegació Oceànica o la sala Apolo son otros de los espacios en los que se desarrollará un festival que, con un presupuesto de 170.000 euros, sigue apostando por hermanar cine, teatro, música y fotografía.

 

Barcelona, 12 de enero de 2019.-

Por Felicia Saturno Hartt.

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