Esta ciudad búlgara es una de las más antiguas del mundo y un imán para los jóvenes emprendedores. Lo único que le hace falta es que una generación de relevo suplante a la clase política que hoy la administra sin amor y sin planes a futuro.
La de Plovdiv es una historia de más de ocho mil años. Los tracios, los romanos, los eslavos y otros pueblos antiquísimos dejaron su huella en esta ciudad, la segunda más grande de Bulgaria, y le dieron la pátina que exhibe, sobre todo, su arquitectura.
Pero su paisaje urbano no sólo está marcado por un anfiteatro y una basílica de tiempos remotos, sino también por templos judíos, cristianos y musulmanes que parecen conversar los unos con los otros, y por modernísimos cafés, comercios atentos al último grito de las modas globales, talleres y obras de arte callejero. De hecho, Plovdiv es un imán para los jóvenes emprendedores.
Y es muy probable que su elección como Capital Europea de la Cultura 2019, junto a la ciudad italiana de Matera, le dé un impulso adicional; se espera que dos millones de turistas de todas partes del mundo transiten por sus calles el año que viene y se enamoren de Plovdiv para siempre.
Plovdiv, 29 de diciembre de 2018.-
Por Redacción Ecos Cultura.