Foto Leonardo Vargas. Prensa Senado.- El expresidente de la República y senador Álvaro Uribe Vélez, insistió en sus criticas al proceso de paz pero por fín, ante el Congreso, reconoce que los diálogos de negociación en La Habana han tenido cambios, "que da asomos de tranquilidad”.
Entre los aspectos positivos señala el que se refiere a la entrega de armas de la guerrilla, porque indicó que ya se habla con claridad que los fusiles no pueden mantenerlos quienes se desmovilicen bajo ningún parámetro.
El senador Uribe, quien al solicitar el uso de la palabra pasó al atril y pidió que le quitaran el mensaje semiótico: “la paz llega si usted quiere”, que estuvo expuesto en varias curules y sitios del recinto delsenado, insistió en la impunidad que puedan dejar los diálogos, pero señaló que la intervención del jefe de la delegación oficial de paz, Humberto de la Calle, ayuda a cambiar la percepción.
“Creo que hay un cambio de discurso entre lo escuchado ahora por el doctor De la Calle y lo que hemos escuchado muchas veces; “ya se está hablando con más claridad de la entrega de armas y se ha dejado la palabra dejación”, resaltó el exmandatario que gobernó durante 8 años a los colombianos.
Fue insistente en señalar que “hay un desbordamiento del microtráfico asediando las escuelas y colegios de Colombia” y acentuó en que el castigo necesita cárcel, al manifestar que en el modelo de justicia que se establezca en el proceso de paz debe privar de la libertad a los máximos jefes y cabecillas responsables de delitos atroces, “pero los guerrilleros rasos.
En el debate donde también asistieron los Ministros del Interior y de Defensa Nacional, así como el Comisionado de Paz y negociador, Sergio Jaramillo, las diferentes bancadas expresaron sus conceptos y apoyos al proceso de paz y exigieron que se necesita persistir para buscar el camino de la reconciliación nacional-.
No a una auditoria armada
Por su parte el coordinador de los negociadores del Gobierno, Humberto de la Calle, aseguró que los diálogos con las Farc están avanzando satisfactoriamente, pero dejó en claro que aún no se ha llegado a un punto irreversible.
Dijo que cualquier acuerdo debe estar ligado a la dejación de las armas de la guerrilla, porque un escenario de paz no debe verse afectado por otros fenómenos de violencia que surjan tras la firma de la paz.
“No vamos a aceptar una auditoria armada al Estado en la fase del posconflicto”, aseveró De la Calle, y añadió: “los acuerdos son públicos, por lo que pido que nos digan dónde hay una desviación marxista o leninista”.
Pese a los momentos críticos que se han vivido en el proceso, Dela Calle dejó el mensaje claro ante el Congreso y el país que “tras varios meses en La Habana tenemos la certeza de que hay una verdadera oportunidad de ponerle fin al conflicto a través del diálogo y la negociación política…este es un momento histórico y crucial dentro del proceso”.
El comisionado de Paz, Sergio Jaramillo, señaló que no se puede pensar en un proceso de paz que no implique el tránsito del grupo ilegal con el que se negocie a la democracia permitiendo su participación en política y dijo que para que se dé ese proceso hacia la legalidad, se necesita que se establezcan parámetros de justicia y no repetición, que incluya la “institucionalización del territorio” para evitar que la violencia resurja tras los acuerdos.
Jaramillo, quien fue el último de los funcionarios citados en hablar, dijo que sin esa participación no hay proceso de paz que sea posible y señaló que para concretar los acuerdos se requiere de un proceso que “debe incluirnos a todos”.
“La paz no se construirá en La Habana, sino en los territorios”, puntualizó Jaramillo.