El Partido Liberal convocará a un nuevo Congreso a finales del 2015, luego que el Consejo de Estado declarara ilegal los estatutos jurídicos de la colectividad que fueron aprobados en diciembre del 2011,sin embargo, se seguirán entregando los avales para sus candidatos a la próxima jornada electoral del 25 de octubre cuando los colombianos elegirán a los candidatos a las corporaciones públicas, mandatarios regionales y locales.
El codirector del partido Liberal y Presidente de la Cámara de Representantes, Fabio Amín, indicó que las decisiones que se han adoptado hasta el momento por la Dirección, siguen en firme.
"Nuestra Dirección Nacional Liberal va a continuar con el ejercicio de entrega de avales para las elecciones regionales de 2015", indicó Amín y señaló que “tal como lo ordenó el Consejo de Estado, dejarán de aplicar los estatutos del año 2011 y volverá a los del 2002, y adicionalmente convocarán su congreso nacional para finales de este año.
"Buscaremos que quede lo mejor posible esta propuesta de reforma de los estatutos. Vamos a armar un gran equipo con representación de todos los sectores, jóvenes, mujeres, afrodescendientes", manifestó Amín.
El codirector afirmó que en los estatutos actuales del partido se ha procurado la descentralización y se mantendrá así una vez se reformen en el Congreso que es la máxima autoridad de la colectividad.
Sobre el tema, Ecos quiere recordarle a nuestros lectores la columna escrita por Giovanni Décola, quien presagió la decisión del Consejo de Estado, por las falencias en la Segunda Constituyente Liberal y que motivó la decisión de ese alto tribunal de dejar sin piso jurídico dichos estatutos:
“El todo vale” se tomó al Partido Liberal
Por Giovanni Décola.- En mi condición de Exdirector Nacional del Partido Liberal, asistí con entusiasmo a la Segunda Constituyente Liberal, con el propósito de sentar las bases de la anhelada reunificación de las vertientes del liberalismo, hoy atomizadas en distintos escenarios partidistas.
El evento empezó con una falla en el protocolo imperdonable. La tradición liberal, nos enseña que el delegado con más pergaminos preside la máxima instancia partidista. Entre los presentes se encontraba el Expresidente Ernesto Samper Pizano, y la manera torpe de burlar ese elemental gesto de cortesía, fue dejar que la presentadora Adriana Eslava, fungiera como moderadora de la magna asamblea.
Y la grosería continuó…En el video institucional del Partido, se ignoró al último Gobierno Liberal, y las ejecutorias del que fue calificado el mejor Gobernador del País, Horacio Serpa.
Ernesto Samper Y Alfonso Gómez Méndez, líderes de la tendencia socialdemócrata en el liberalismo, no se les ofreció el micrófono, les tocó tomárselo por asalto.
Los nuevos estatutos se aprobaron por una maniobra torticera del Secretario General, Mauricio Jaramillo, propia del uribismo. Cuando al iniciar la asunción de los nuevos estatutos, un coro al unísono manifestó su rechazo rotundo por esos nuevos estatutos, claramente ilegales e inconsultos. Pero a renglón seguido, en una artimaña propia de los mafiosos, sembró el pánico y dijo que si no se aprobaban, el Partido perdería la personería jurídica.
Para rematar la trampa, dijo que si se votaba por el NO, quedarían los estatutos que Inscribió Rafael Pardo ante el Consejo Nacional Electoral, y si ganaba el SI, era votar por unos ajustes que se hicieran en un cuarto oscuro en horas de burdel, horas previas a la Constituyente y que los delegados no conocíamos. Con cara ganaban ellos y con sello perdíamos quienes nos oponíamos a esos estatutos retrógrados e inconsultos.
Ni se perdería la personería jurídica, y si ganaba el NO, tampoco quedarían vigentes los estatutos que inscribiera Pardo. Los que quedaban vigentes serían los aprobados en la primera constituyente liberal en el 2002 y que fue refrendada por más de 2.500.000 votos. La maniobra mafiosa se impuso y triunfó.
Se cercenó la presencia de los sectores sociales en los órganos de dirección del Partido y se acabó con el equilibrio de poderes en el mismo. Hoy, lo que existe es un Jefe único con poderes estrambóticos, como la de tener facultades disciplinarias, que jamás antes, había tenido Director alguno, pues sería la segunda instancia para juzgar a los congresistas.
Pero no contentos con eso, se elaboró una lista de Magistrados al nuevo Consejo de Control Ético, confeccionada exclusivamente por los parlamentarios, que incluía a nueve principales y cinco suplentes, lo cual, como era obvio, se aprobó a pupitrazo. Es decir, no se dejó espacio alguno a las facciones minoritarias en el seno de Partido, y esa es la señal que enviaron a las vertientes disidentes que hoy se mantienen alejadas del liberalismo: “Bienvenidos a someterse”, y a los que ya estamos, y representamos una visión distinta al neogavirismo, “se callan y sí no, de todas formas los aplastamos”.
Fui el pionero en cuanto a jóvenes en la DNL, y celebro, aunque con temores, que Simón Gaviria haya llegado a tal dignidad. Espero que sus ejecutorias me convenzan, que al menos en su elección, no se equivocó la Convención Liberal. Por lo pronto, antes que empezar a hablar de reunificación liberal con otras facciones, le corresponderá unir las nuestras, porque de ese Congreso, salió un Partido Liberal, tristemente dividido, así se nos quiera enseñar otra realidad.
No ganó el Santismo, triunfó el Oscurantismo. No perdió Samper y Serpa, ganó “el todo vale”.