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Por Luis Fernando García Forero.-La sociedad colombiana vive  de nuevo el triste panorama de un paro de maestros, que perjudica a 9 millones de estudiantes de Colombia  y pone en entredicho la verdadera reforma educativa que anunció el Presidente Juan Manuel Santos durante su campaña electoral,  donde los colombianos lo reeligieron hasta el 2018. Hasta el momento los maestros siguen con sus protestas y sin atender el mandato constitucional del derecho a los niños a ser educados.  

Han pasado ya 14 días donde la fuente primordial de producción académica del futuro del país,  se encuentra paralizada. Y no es la primera vez. La verdad sea válida, a los maestros  les han incumplido. En el 2014, miles de profesores salieron a protestar por las mismas circunstancias y aún no se ha visto que les hayan cumplido: nivelación de salarios, reforma educativa, jornada única ajustada a incentivos salariales, evaluación de competencias, acceso a la salud, gratuidad en la educación y que se aumenten los años de preescolar de uno a tres.

El tema económico es el más importante para los maestros. Hay cifras y realidades de muchos educadores que tienen hasta maestrías y que sólo se ganan, si acaso, dos millones de pesos. Sobre aumentos, el Gobierno dice que está entre las posibilidades de hacerlo hasta un 12% y los profesores han respondido que sus necesidades superan ese porcentaje.

"El Gobierno se mantiene en el 10% para la nivelación salarial, pero varios estudios, incluido uno del propio Ministerio de Educación, muestran que el déficit es mayor; también el Gobierno insiste en la atención a la primera infancia y desestima el preescolar de tres grados y tampoco soluciona lo prestacional ni la mala atención de las entidades de salud", señala Luis Gruber, Presidente de Fecode.

Aunque no se logró acuerdo este fin de semana, el paro sigue. Los maestros insisten en que es difícil avanzar en el dialogo, si no se acuerda lo de nivelación del salario. La gravedad de lo que pasa es que por ejemplo los profesores con maestrías, devengan en promedio $1.6 millones.

El inconveniente principal es que los pagos los hacen de acuerdo a los escalafones profesionales que rigen en Colombia y que van desde el 1 al 14, siendo este último, el que más pago genera a los docentes. En este aspecto pueden recibir salarios de hasta cinco millones. Así que pese a que acumulen experiencia y estudio, si no son promovidos de escalafón, no contarán con un mejor salario.

El tema  es que no hay plata, son escasos los recursos del presupuesto para la educación. Por eso los  salarios son bajos y aún más, a eso se le suma una evaluación docente que no ayuda a mejorar la calidad. 

La reforma

Según el Ministerio de Educación, “para poder aumentar los recursos del sistema, los cuales son la única fuente para el salario de los docentes, debe hacerse un cambio constitucional en la fórmula para que asciendan, o hacer un cambio legal en la Ley 715, para cambiar la forma en que se distribuyen”. Estos puntos están siendo discutidos en la mesa de negociación en un escenario neutral: la Defensoría del Pueblo.

Si bien la nómina docente pasó de $9,5 billones en 2010 a $13,25 billones en 2015, el Gobierno todavía no ha alcanzado a cumplir la meta de suministrar el 7 % del PIB a la educación. “Debe haber aumentos sujetos a mejoras en calidad y a la disponibilidad de recursos, eso es lo que se está discutiendo”, insiste la Ministra Gina Parody.

La Fundación Compartir señala la necesidad de  formar a los maestros para alcanzar una mejor calidad. “Mientras en otros países todos los docentes son profesionales universitarios con más de cuatro años de formación, en Colombia cerca de la tercera parte de los docentes en primaria y casi una cuarta parte de los profesores  de secundaria tienen menos de cuatro años de formación profesional”.

Otro de los temas, los exámenes a los maestros.  Actualmente, para ascender en el escalafón los maestros deben presentar una prueba escrita que, según ellos, es complicada y no refleja las falencias de los docentes. Sobre este punto se señala que “es una evaluación escrita engorrosa y que en 2 horas nos está diciendo si un profesor es bueno o malo y eso no es lo que queremos”.

La educación preescolar es otro aspecto de controversia. Los maestros  sostienen que  el Gobierno Nacional no incluyó la educación preescolar en el Plan Nacional de Desarrollo. “Marchita la educación pública cuando desconoce y niega el preescolar de tres grados”, sostiene Fecode tras señalar que la formación de los niños la está asumiendo el Estado desde transición, dejando los grados anteriores al ICBF o en programas tercerizados.

La ministra Gina Parody defiende el modelo actual, que funciona con el programa De Cero a Siempre . Dice que  “el país está mucho más allá del preescolar de tres grados que suma dos años de escolaridad formal. Hoy, gracias al programa de Cero a Siempre se garantizan 5 años de educación inicial con atención integral desde los cero años. El reto ahora es aumentar la cobertura que hoy está en 1´054.857 niños y queremos llevarla a dos millones de niños atendidos en el cuatrienio”.

Jornada única escolar

Significa que los estudiantes de colegios públicos permanecerán ocho horas en la escuela, no cinco o seis como sucede actualmente.Según Fecode, no hay una infraestructura establecida escolar, ni tampoco de personal, para establecer dicha jornada.

“Para lograr la jornada única necesitamos más y mejores aulas. Cantidad y calidad. Faltan escuelas y por eso los niños deben compartir los colegios en dos jornadas. El gobierno ya puso en operación 212 colegios oficiales con jornada única. Próximamente serán 300”.

El compromiso del gobierno es construir 30 mil aulas nuevas en 1.500 colegios nuevos. Sin embargo, como lo ha dicho la Fundación Compartir y Fecode, el Gobierno “debe garantizar la formación docente para que estas estrategias funcionen”.

Sin recursos nada

No hay duda que el mayor problema son recursos. El presupuesto del Ministerio de Educación en 2015 asciende a $28.95 billones. De estos recursos, el Sistema General de Participaciones, a través del que se financia la educación preescolar, básica y media, cuenta con $17.35 billones. El Fomag (Fondo Nacional de Prestaciones Social del Magisterio) que administra pensiones, salud y cesantías de los docentes, recibió otros "$6.16 billones. De otro lado, las transferencias a la universidades fue de $2.3 billones.

El presupuesto de inversión del Ministerio con el que se financia la alimentación escolar y el Icetex, entre otros,asciende a $2.49 billones. 

Esa plata no alcanza, razón por la cual está en crisis el sistema educativo en Colombia. Como lo señalamos al comienzo de la nota, el Presidente de la República, Juan Manuel  Santos,  en su campaña presidencial, hizo una serie de compromisos con el magisterio que seguramente consideró necesarios. Pero no se vislumbran.

El Presidente de Fecode, Luis Grubert,  ha manifestado que la petición inicial es que el presupuesto para educación alcance 7 puntos en el PIB. Señala que de eso depende que se puedan implementar políticas públicas como la jornada única, que se mejore la alimentación escolar, los útiles.

“Para nosotros es cardinal el crecimiento del presupuesto. Sabemos que es gradual, y esperamos que el Gobierno incremente los recursos” sostiene Grubert quien afirma que  otro tema importante es la formación de maestros: “necesitamos definir una hoja de ruta que conduzca a una política pública educativa. Hoy en día existen recursos para la formación de maestros pero son limitados. Que de 330 mil accedan 10 mil es una cifra pequeña. Sin formación, ni garantías alimenticias, por ejemplo, no se puede hacer la jornada única.

Destacó Grubert que también hay una diferencia muy marcada entre los maestros rurales y urbanos. Dice que  para que la política de educación impacte a nivel nacional se debe cerrar esa brecha por eso se habla del escalafón:  “es inminente llegar al estatuto único de la profesión docente”.

Ante todo este panorama de la crisis de la educación, tal como van las cosas, no seremos el país más educado de latinoamerica para el 2025, como lo ha señalado el presidente Santos. Para la muestra un botón, sigue el paro y quién sabe si se levante el mismo y se logren cumplir los compromisos.

Convocar e involucrar todos los sectores 

No habrá una verdadera educación y un mejor futuro sino se establecen políticas estatales que logren los objetivos que se quieren alcanzar y que ha anunciado el actual Gobierno.

El problema no es sólo del Gobierno y los maestros. Debe involucrar a toda la sociedad en general: padres de familia, estudiantes, Congreso, iglesias, empresa privada, entre otros sectores.

Para ello el Gobierno debe convocar a todos esos sectores y conseguir que la educación sea una verdadera política de Estado, con objetivos puntuales, que permitan en verdad que seamos el país más educado en el mediano y largo plazo.

Gobierno, maestros y Congreso, convoquen para lograr esos objetivos, ustedes tienen la palabra. Por ahora se espera que las partes cedan en lo que más se pueda y se reanuden las clases en el territorio nacional.