Foto AFP.-“La confianza de la ciudadanía en la guerrilla fue duramente golpeada”, aseguró el .jefe de la delegación oficial de paz, Humberto de la Calle, en La Habana, al cierre del ciclo 35 de negociaciones, quien señaló que “las Farc incumplieron su palabra” por la masacre de 10 soldados en el Cauca.
Fue un mensaje contundente del gobierno contra las Farc a las que calificó de responsables de lo ocurrido en Arauca porque rompieron el anuncio de una tregua unilateral. “El problema de las Farc hoy es con la gente. No con los militares. No con la llamada oligarquía. No con los políticos. Es con la gente”, enfatizó De la Calle.
El jefe del equipo negociador del Gobierno añadió que es necesario que la guerrilla asuma la responsabilidad en una masacre que no solo les costó la vida a 10 uniformados, sino que sirvió de germen para una indignación prácticamente generalizada que ha desembocado en dos rechiflas espontáneas contra el presidente Juan Manuel Santos, en menos de 24 horas, en Bogotá y Medellín.
“El mayor daño es a la credibilidad de las Farc. Una falta de confianza de los colombianos que ha sido expresada de un modo que no tiene antecedentes y que hoy se acentúa con la afirmación alucinante de que el Estado es el responsable de lo sucedido. La responsabilidad recae exclusivamente en las Farc”, precisó De la Calle.
Dijo que el Jefe de Estado de Colombia, no se dejará presionar a través de actos violentos para acceder a un cese bilateral del fuego, ya que eso solo puede concretarse cuando las condiciones realmente estén dadas y, además, se acuerde el fin definitivo del conflicto armado.
Un aspecto sobre el que había preocupación y que dejó también una advertencia fue la posibilidad de que se les pongan límites a las negociaciones, con el fin de evitar que la mesa de La Habana se convierta en algo indefinido.
“No estamos dispuestos a permanecer indefinidamente en la mesa ni a pactar a cualquier costo”, precisó De la Calle, quien aclaró a renglón seguido: “No se trata de dar una palmada en la mesa para imponer públicamente cronogramas unilaterales”.
De la Calle insistió en que el Gobierno mantiene su propósito de acabar con un conflicto que ha desangrado al país por más de 50 años por medio del diálogo, pero sostuvo que llegó la hora de que la guerrilla entienda que sus acciones violentas solo están agotando la paciencia y la confianza en la mesa de negociación.
“Hemos avanzado, realmente hemos avanzado mucho, pero no es bajo la presión de los ataques como vamos a llegar a él (al cese bilateral del fuego). No se trata de pactar treguas imperfectas y frágiles en un momento de desespero. Eso no va a ocurrir”, enfatizó De la Calle.