América Latina y el Caribe disfrutan, casi en general, de niveles de desarrollo humano altos, pero cuando se ajustan por Desigualdad, el valor regional cae un 21,8%, sobre todo debido a la inequidad en la distribución de los ingresos.
“La Desigualdad implica que hay sectores importantes de la población que están completamente excluidos del desarrollo, es decir, el mundo se va desarrollando con nuevas tecnologías, sin embargo, hay sectores a los cuales ese desarrollo les pasa por el lado, eso pasa al interior de los países, pero también comparando distintas naciones”, sostiene Heriberto Tapia, especialista del PNUD.
En Haití la esperanza de vida al nacer es de solamente 64 años, en cambio en el país vecino, República Dominicana, es de diez años más. "Solo por el hecho de nacer a un lado de la frontera hay una diferencia de diez años”, resalta.
En Costa Rica, la esperanza de vida es de 80 años, donde el resto de los países de la región deben apuntar y pronto, ya que el progreso se está desacelerando, destaca el PNUD.
“América Latina es una región que en general de desarrollo alto, que ha estado progresando bastante, sin embargo, en el contexto global, su tasa de crecimiento y de progreso no ha sido tan alta como otras regiones del planeta, está por debajo del progreso promedio en el mundo”, asegura Tapia.
Cabe destacar que, a pesar de su Desigualdad, la región tiene la menor brecha entre hombres y mujeres en el índice de desarrollo humano, con un 2%, por debajo del promedio mundial del 6%.
Sin embargo, tiene la segunda tasa de natalidad entre adolescentes más alta y el índice de participación en el mercado laboral de las mujeres es considerablemente menor que el de los hombres (51,6 % frente al 77,5%).
“Los resultados para América Latina muestran que está bien, está avanzando pero que podría hacerlo bastante mejor”, destaca el experto del PNUD.
Pero no todas son malas noticias, a nivel global, la tendencia general es de una continuar mejorando en materia de desarrollo humano, con muchos países ascendiendo de categoría. De las 189 naciones para los que se calcula el índice, 59 se encuentran en la actualidad en el grupo de desarrollo humano muy alto, y solo 38 países pertenecen al grupo del desarrollo bajo. Hace tan solo ocho años, en 2010, estas cifras eran de 46 y 49 países respectivamente.
Los resultados para América Latina muestran que está bien, avanzando, pero que podría hacerlo bastante mejor.
Además, los niveles promedio del índice han aumentado de manera considerable desde 1990 - un 22% a nivel global y un 51% en los países menos desarrollados-, lo cual significa que, de media, las personas hoy viven más, tienen un nivel educativo más alto y cuentan con mayores ingresos. Sin embargo, sigue habiendo diferencias importantes en el bienestar de las personas de todo el mundo.
“Aunque hay motivos para ser optimistas sobre la reducción de la disparidad, la considerable Desigualdad en el bienestar de las personas sigue siendo inadmisible. La Desigualdad, en todas sus formas y dimensiones, entre países y al interior de ellos, limita las opciones y oportunidades de las personas y frena el progreso”, afirma Selim Jahan, Director de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano del PNUD.
Nueva York, 15 de septiembre de 2018.-
Por Felicia Saturno Hartt.
Fuente: Informe Anual del Programa de la ONU para el Desarrollo (PNUD).