Desde el momento en que las Farc anunciaron el cese el fuego, el 21 de diciembre del 2014, lo han cumplido, sostiene la Defensoría del Pueblo en un comunicado a la opinión pública.
Sin embargo, la Defensoría señala que ese grupo insurgente, que avanza en negociaciones de paz con el Gobierno de Colombia, en La Habana, no ha dejado de seguir delinquiendo en algunas regiones del país.
"Amenazas, extorsiones, secuestros, homicidios selectivos, accidentes por minas antipersonal, restricciones a la movilidad, imposición de manuales de conducta y desplazamientos forzados, son las acciones delictivas que atentan contra la población".
La Defensoría del Pueblo señala que entre el 20 de febrero y el 19 de marzo de 2015 “no se han registrado ataques armados con efectos indiscriminados, ni atentados con artefactos explosivos contra la infraestructura vial, energética y petrolera”, resulta preocupante para la entidad que en dicha tregua se hayan presentado siete accidentes e incidentes con minas antipersonal y con activaciones de artefactos explosivos.
Para el director del Centro de Análisis de Conflictos (Cerac), Jorge Restrepo, “aunque los índices de violencia sean los más bajos desde 1984, las Farc cumplieron la tregua pactada solo durante los dos primeros meses de los 90 días que prometieron. El tercer mes no fue así”.
Restrepo señala que hay una “relajación” de las tropas guerrilleras en tiempos de tregua lo cual les resta control sobre algunas unidades. De hecho según un reporte del Cerac, en estos tres meses se han identificado “30 eventos con posible participación de las Farc, que serían violatorios del cese unilateral, pero que están pendientes de verificación por parte de las autoridades”.
Pero lo difícil de verificar es que algunos de estos hechos sucedieron en zonas en control o en disputa por el Eln y bandas criminales, lo cual dificulta a las autoridades la identificación del actor armado.