Bogotá, D.C, 21 de mayo de 2018. Redacción Ecos. Foto: elnuevodiario.com.ni.- Horas después de conocerse los resultados de las elecciones presidenciales adelantadas por el Consejo Nacional Electoral de Venezuela, claramente alineado con el partido de Gobierno, las reacciones de la comunidad internacional no han dejado de expresarse este lunes, hasta el punto que 13 países “no reconocen la legitimidad de las elecciones realizadas por no cumplir con los standares internacionales de un proceso democrático, libre, justo y transparente”.
En este sentido los gobiernos de México, Canadá, Brasil, Chile, Colombia, Costa rica, Guatemala, Guyana, Honduras, Argentina, Panamá, Paraguay, Perú y Santa Lucia, acordaron reducir el nivel de sus relaciones diplomáticas con Venezuela, por lo que llamaron a consultas a sus respectivos embajadores en Caracas.
Así mismo el Grupo de Lima denunció varios fraudes además de una extensión record que no convalida la victoria de Nicolás Maduro y demuestra la escasa legitimidad del régimen. Por ello dicho grupo presentará una nueva declaración sobre la situación en Venezuela en el 48 periodo de sesiones de la Asamblea General de la OEA.
Varios países tanto miembros del Grupo de Lima, como observadores de la comunidad europea anunciaron que celebrarán una reunión de alto nivel en Perú, en la primera quincena de junio, para tratar el tema migratorio y de refugio ante el preocupante incremento del éxodo de venezolanos que por la crisis humanitaria están abandonando, día a día, el país.
El Grupo de Lima acordó informar al sector bancario y financiero sobre el riesgo en el que podrían incurrir si realizan operaciones con el Gobierno de Venezuela que no cuente con el aval de la Asamblea Nacional y coordinarán acciones para que los organismos financieros no aporten prestamos al gobierno de Maduro.
La posición de la comunidad internacional obedece, primero, al desconocimiento de la validez de estas elecciones por el ventajismo gubernamental, la falta de pluralidad de opciones a elegir y la carencia de garantías electorales, y en segundo lugar, por el resultado irrito alcanzado que no correspondió a la realidad de los centros electorales.
Se puede afirmar que quien ganó las elecciones del 20 de mayo fue la abstención como una forma de desobediencia civil que expresaron los ciudadanos ante la terrible crisis humanitaria que atenta contra los mínimos derechos humanos del pueblo venezolano.
Todo lo anterior significa que los procesos políticos también tienen implicaciones importantes en la historia de los países ya que la hegemonía chavista se desinfló ante la alta abstención, lo que implica que el voto duro rojo ya no definirá los procesos electorales.