Por Luis Fernando García Forero.-La iniciativa para que los colombianos decidieran a través de un referendo prohibir la adopción en parejas del mismo sexo, solteros, divorciados y viudos, naufragó en el Congreso, pero sigue navegando el tema en el escenario político, porque se convierte en otro elemento que polariza al país y seguramente se reflejará en los próximos procesos electorales, donde los colombianos elegirán un nuevo Congreso en marzo del 2018 y al Presidente de la República en mayo de ese mismo año.
La sociedad ya está inmersa en ese tema. Aunque la senadora Viviane Morales quien fue la que presentó el proyecto y que fue derrotado por 20 votos a favor contra 12 en contra, en la Comisión Primera de la Cámara de Representantes, busca apelar la decisión ante la plenaria de la corporación, los antecedentes demuestran que es muy poco viable que se reviva la iniciativa, además porque estamos en un sistema presidencialista donde la fuerza del ejecutivo influye con sus mayorías en la Cámara y Senado, y ya el alto Gobierno había hecho saber su rechazo rotundo al malogrado proyecto.
La senadora Viviane Morales, acompañada de su esposo, Carlos Alonso Lucio, líder también de esa propuesta, anunció al término de la sesión en esa célula legislativa que convocarán a un plantón como protesta a la negativa de dicho referendo, lo que demuestra que los contradictores para la adopción en los casos expuestos, no se resignarán en su lucha y continuarán con la discusión en la sociedad colombiana y en los foros políticos del territorio nacional.
Hubo varios argumentos que tuvieron en cuenta los representantes que votaron el archivo de la iniciativa y que fueron expresados por varios Ministros. El titular de la cartera política Juan Fernando Cristo dijo que el proyecto era inconstitucional porque violaba derechos fundamentales, mientras que el que maneja la billetera, el ministro de hacienda Mauricio Cárdenas Santamaría fue contundente en señalar que ese mecanismo de participación ciudadana costaba $280 mil millones y existen otras prioridades.
Varios congresistas consultados por Ecos fueron claros en manifestar que Colombia no se debe quedar atrás en darles “herramientas jurídicas, como ya lo hicimos, en defensa y desarrollo de las comunidades o minorías como las LGTB, entre otros, para que los niños que requieren ser adoptados encuentren en ellos un afecto y proyección del futuro de los colombianos”.
Destacaron que en 26 países del mundo se permite la adopción por parte de parejas del mismo sexo, por eso decidieron que no era conveniente abrir el campo para echar para atrás una iniciativa que ya encontró la viabilidad jurídica para desarrollarla en Colombia.
Actualmente en Colombia 4247 niños están pendientes de ser adoptados, según el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ante una inmensa mayoría de ciudadanos o ciudadanas que son separados, viudos o tienen relación con una pareja del mismo sexo, que quieren tener el privilegio y el compromiso de adoptar.
Recordemos que el ya ahogado referendo llegó al Congreso gracias a 2,3 millones de firmas que reunió la pareja de cristianos Carlos Alonso Lucio y la senadora Viviane Morales, un respaldo que no es nada bajo para señalar que el debate continúa y que será tema para la política electoral. Por ahora sigue ganando la democracia.