Redacción Ecos. Foto SIG.- El ex negociador del Gobierno con las Farc, Frank Pearl, habló sobre el presente y futuro de Colombia. Fue contundente en afirmar que "dejar de matarnos es un paso enorme, pero no es suficiente" y agregó que la oposición al proceso de paz "en vez de estar pensando en la próxima generación, piensan en la próxima elección".
En diálogo con la periodista Isabel Miranda del periódico virtual ABC de España, Pearl dijo que para alcanzar la verdadera paz los "colombianos debemos hacer un cierre" y para hacer ese cambio sostenible, se debe "rescatar la legitimidad del sector público, modernizar la economía del país y tener un sistema de Justicia que nos represente a todos".
Destacó el avance legislativo para el desarrollo de los acuerdos de paz con las Farc y dijo que la lucha contra el flagelo de la corrupción es indispensable, "pero se queda corto para los retos que tiene Colombia".
En la entrevista dejó en claro que no es un político:"soy un servidor público". En ese sentido y con su experiencia como funcionario ha estado presente en las iniciativas de paz, toda vez que acompañó la desmovilización de los paramilitares, después plenipotenciario del Gobierno con las FARC y como jefe negociador con el ELN, durante los primeros contactos.
Es certero en señalar que existe una división entre los colombianos. No le sorprendió la derrota del plebiscito del primer acuerdo con las Farc. "Mi preocupación no fue el 2 de octubre, sino cuando después del nuevo acuerdo —sustancialmente distinto y con la mayoría de los cambios implementados—, no logramos un consenso simplemente porque los dirigentes políticos pusieron la política por encima de los intereses nacionales"
"Los dirigentes de la oposición ponen sus intereses electorales a corto plazo por encima del bien común", aseveró Pearl.
Respecto al avance de los diálogos con el ELN hizo un llamado a la prudencia y señaló que se trata de organizaciones distintas: "las FARC tenían su poder en el número de hombres en armas, para confrontar las fuerzas legítimas del Estado y el ELN funciona como una confederación y su poder está en sus conexiones, en ser invisible”.
Agregó que con el ELN la toma de decisiones es diferente, pero precisó que hay una agenda clara basada en el cuadro jurídico e institucional marcado por las negociaciones de La Habana. "El otro motivo que hace diferente el acuerdo es que mientras que avanza el diálogo, se van a celebrar las elecciones presidenciales del 2018. El momento político definirá hasta cuándo ese proceso será viable", sostuvo.
Pearl anotó que el 85 % de quienes integran las Bacrim nunca estuvieron en el paramilitarismo "aunque hubiera sido preferible" y agregó:"el problema es que hay regiones de Colombia donde los jóvenes deciden dedicarse a la vida criminal porque no encuentran un futuro en sus regiones. Un problema que solo se solucionaría con programas de inversión social a largo plazo".
Dijo sobre ese tema que algo parecido ocurre con los territorios controlados por las FARC."Los cultivadores de coca no la cultivan para hacerse millonarios. Son campesinos que viven en la pobreza.Por eso debemos seguir trabajando en las zonas afectadas para su recuperación”.