Logo Ecospoliticos

Por Felicia Saturno Hartt. Foto: A. Freund/DW.-  La incertidumbre y otras crisis sociopolíticas se están extendiendo por todo el mundo y diversos temas, que están siendo fuertemente cuestionados, ya forman parte de la Agenda Política Global.

Desde el 1 de diciembre, Alemania asumió la Presidencia Temporal del G20 y organizó este foro mediante una serie de conferencias ministeriales rumbo a la cumbre de julio próximo en Hamburgo. Con la reunión de Cancilleres del G20, este jueves y viernes en Bonn, ese camino se comienza a edificar

Alemania como anfitrión ha puesto sobre la mesa un amplio paquete de temas: los temas clásicos de libre comercio, regulación financiera y protección del clima, como la lucha contra epidemias mundiales y la protección de la salud en general.

Los principales temas de terrorismo, migración y refugiados también estuvieron en la Agenda  y se privilegió a una mayor ayuda para África. Alemania quiere convencer al G20 para luchar con firmeza, localmente, contra las razones por la que miles de personas inmigran o huyen de sus países.

La Conferencia de Seguridad de Múnich es una plataforma mundial única de las élites internacionales sobre política de seguridad. No hay otro lugar del mundo que  reúna a tantos representantes de Gobiernos y expertos en seguridad.

La Universidad de Pennsylvania, en EE.UU., situó la Conferencia de Seguridad de Múnich, por cuarta vez consecutiva, como el mejor evento de tanques de pensamiento del mundo. Su importancia no reside solo en el programa. Más significativo que eso es la posibilidad que tienen los actores políticos de encontrarse de manera informal en pasillos y diversos espacios, conocerse, compartir información, redefinir sus posiciones y fijar líneas rojas.

Asistieron más de 500 participantes de alto rango procedentes de todo el mundo. El Gobierno Alemán está representado con la Canciller, Ángela Merkel y varios ministros. Acudieron un total de 16 jefes de Estado, 47 Ministros de Exteriores, 30 Ministros de Defensa, 59 Representantes de Organizaciones Internacionales y 65 Directivos de Empresas. Esta es una de las primeras ocasiones para conocer a la nueva administración estadounidense. También estuvieron políticos de alto rango de los Gobiernos de Rusia y China.

La Conferencia de Seguridad de Múnich nació en 1963, pero entonces se llamó "Encuentro de Inteligencia Militar”. Sus padres fundadores fueron el editor alemán Ewald von Kleist, quien apoyó la resistencia contra Adolf Hitler durante el Tercer Reich y el físico Edward Teller, de origen húngaro, con raíces judías, quien después se convirtió en EE.UU. en uno de los padres de la bomba de hidrógeno.

La Conferencia fue después cambiando de nombre hasta el actual. A lo largo de las más de 50 celebraciones del evento, los temas se han ido abriendo, desde los puramente trasatlánticos al principio hasta las cuestiones sobre seguridad global.

La Conferencia de Seguridad de Múnich se presenta como evento independiente. En realidad, la Fundación Conferencia de Seguridad de Múnich, organizadora del encuentro, recibe un apoyo económico estatal masivo. Según datos del propio Gobierno federal en respuesta a una pregunta formulada por diputados de La Izquierda, en 2015 ese apoyo se tradujo en 500.000 euros para proyecto y 700.000 euros para personal y costos administrativos. Además, se financia mediante el patrocinio de grandes firmas alemanas e internacionales.

En las próximas horas se sabrá, a ciencia cierta, que acuerdos podrán articularse entre las grandes potencias, ya que aún sólo existen comentarios sobre los encuentros bilaterales y multilaterales. Se necesita saber que harán los poderosos para asumir la crisis global y sus consecuencias.