Desde el momento del anuncio del Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, de suspender el proceso de paz entre el Gobierno y las Farc, por el secuestro del general Rubén Darío Alzate, las voces de diferentes sectores de la opinión pública, entre ellas, la clase política, los gremios, la Iglesía, diferentes sectores estatales, entre otros,,generó controversias, que demuestran que el tema de la reconciliación nacional es el presente y futuro, que mueve a los colombianos.
Todos los partidos políticos del país, a excepción del Centro Democrático, lamentaron la crisis que está viviendo el proceso, pero resaltaron que no es hora de romper la mesa en La Habana.
El presidente del Congreso José David Name, y demás colectividades representadas en el legislativos, instaron a la guerrilla del las Farc para que libere a los secuestrados y, pero exhortó a las partes que vienen negociando el fin del conflicto que logren superar el imase y continen en el camino de lograr la reconciliación nacional.
El defensor del Pueblo, Jorge Armando Otalora pidió claridad frente al secuestro del General Rubén Darío Álzate y mayor compromiso a las partes con el proceso de paz. Insistió en pactar un acuerdo humanitario y sacar a la población civil del conflicto, tras señalar que la defensoría ofrece su concurso para la liberación de los secuestrados.
La ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, quien estuvo secuestrada seis años por las Farc, criticó el secuestro contra el general Alzate y sus acompañantes, pero dijo que es necesario continuar avanzando en las negociaciones y no darle insumos a los detractores del proceso.
El alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, criticó el secuestro de los militares y los civiles y calificó el secuestro del alto oficial como un “machismo militar, que no le hace bien al proceso de paz”.
Agregó el mandatario capitalino que "la valentía no está en mantener a ese general preso. Por eso este alcalde mayor le pide a los guerrilleros de las Farc que liberen al general. La palabra libertad es sinónimo de revolución, la palabra prisión es sinónimo de retraso", enfatizó Petro.
Desde el alto gobierno, el ministro de la Presidencia, Nestro Humberto Martínez, se declaró optimista para avanzar en el proceso de paz, pero fue enfático en declarar que esperan que las Farc libere a los secuestrados.
El procurador General de la Nación, Alejandro Ordóñez, sostuvo que la crisis por la que atraviesa el proceso de paz debe verse como algo positivo, pues le da la oportunidad al Gobierno para que replantee las condiciones de las negociaciones.
"Esta situación tiene una connotación, si se quiere dentro del dramatismo positivo, porque el gobierno debe utilizarla para colocar las condiciones que no pudo o no quiso colocar al inicio de este proceso", señaló el Jefe del Ministerio Público.
La iglesia colombiana, instó a las Farc a respetar la vida e integridad de los secuestrados y que los liberen para que regresen al seno de la sociedad, al tiempo que le pidió a las partes buscar el mejor camino para continuar con el proceso que logre el fin del conflicto e iniciar la reconciliación nacional.
Definitivamente la paz es el tema más importante del presente y futuro de los colombianos, así, unas minorías, consideren que no se debe continuar con el proceso en La Habana, pero una inmensa mayoría, quiere que la actual negociación culmine con el fin del conflicto.