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Por Redacción Ecos. Foto: AFP.-  El Gobierno Colombiano y la Guerrilla de las FARC anunciaron en La Habana, Cuba, tras nueve días de intensas reuniones, que llegaron a un acuerdo que introduce modificaciones al pacto de paz suscrito el pasado 26 de septiembre y que fue rechazado en el plebiscito del 2 de octubre.

 

"Atendiendo el clamor de los colombianos (...) y su anhelo de paz y reconciliación hemos alcanzado un nuevo acuerdo final", señala un comunicado de las partes leído en La Habana, que ha sido sede de los diálogos.

 

El nuevo documento fue firmado por los jefes negociadores del Gobierno, Humberto de la Calle y de la guerrilla, Iván Márquez, quienes han encabezado intensas reuniones en la capital cubana, para alcanzar un nuevo consenso con el fin de "alcanzar una paz estable y duradera".

 

El nuevo Acuerdo de Paz alcanzado entre el Gobierno Colombiano y las FARC "es mejor" que el pacto inicial firmado el 26 de septiembre pero "no sacrifica" el espíritu con el que se logró ese documento inicial, dijo el jefe Negociador del Ejecutivo, Humberto de la Calle.

 

"Dije que el acuerdo del 26 de septiembre era el mejor acuerdo posible (...). Hoy con humildad reconozco que este acuerdo es mejor", aseveró De la Calle, quien destacó que concretar el nuevo pacto conllevó "un ejercicio leal de democracia y diálogo" y confió en que "la base de apoyo que recoja lo haga más sólido".

 

Santos habla sobre el Acuerdo y su proceso

 

El Presidente Juan Manuel Santos, advirtió que si el nuevo acuerdo de paz con las FARC no se firma con rapidez "aumenta el riesgo de ruptura del alto el fuego" y de divisiones en la guerrilla. 

 

En una entrevista publicada por el Diario Francés Le Monde, Santos ofreció, sin decantarse por una o por otra, las diferentes opciones que tendría en caso de llegar a un nuevo acuerdo: firmarlo sin someterlo al voto popular, convocar un nuevo referéndum, dejar que fuera el Congreso el que lo aprobara o ponerlo en manos de los 1.122 concejos municipales del país.

"Decidiré cuando llegue el momento entre estas diferentes posibilidades", explicó antes de precisar que ahora lo que teme es que "los cálculos políticos y la campaña presidencial de 2018 vengan a complicar la renegociación del acuerdo y su aplicación" señaló el Presidente Santos.

 

"Si el acuerdo no se firma rápidamente, si la incertidumbre dura, aumenta el riesgo de ruptura del cese el fuego y de divisiones de las FARC", añadió. En esa línea, aseguró que desde que entró en vigor el alto el fuego "no ha habido una sola muerte, ni un solo incidente. Pero la situación sigue siendo frágil".

 

Santos reconoce su responsabilidad en el rechazo del primer acuerdo que negoció su Gobierno con la guerrilla de las Farc en el referéndum del pasado 2 de octubre, ya que "no se explicó suficientemente o se explicó mal". "No entendí hasta qué punto era necesaria esta pedagogía. La estrategia de mis adversarios, que utilizaron argumentos de campaña que nada tenían que ver con la paz, fue eficaz", y eso incluido cuando "algunos utilizaron deliberadamente la mentira", lamenta el primer mandatario de Colombia.

 

Preguntado por la actitud conciliadora de las FARC tras el plebiscito,  Santos estima que "los guerrilleros, como el Gobierno, han entendido el mensaje del 2 de octubre", y que aunque el primero era "un excelente acuerdo", "es perfectible" y, por eso, ahora "la idea es llegar al consenso más amplio posible".

 

El Nuevo Acuerdo de Paz

 

El Presidente Juan Manuel Santos, en una alocución televisada expresó que  todas las iniciativas presentadas se agruparon en 57 temas para ser discutidos en Cuba con las Farc. En 56 de las temáticas abordadas se hicieron ajustes y cambios, pero en una no hubo modificaciones y tiene que ver con la participación política de las Farc.

 

“Un punto que reclamaban muchos de los del No era que los jefes guerrilleros no pudieran ser elegidos.  Yo entiendo que este es el sentir de muchos ciudadanos. En la mesa de La Habana, los negociadores del gobierno insistieron mucho en ese punto para responder a esa preocupación. Tengo que decirlo con franqueza. Aquí no se logró avanzar”, afirmó Santos.

 

Santos anunció que las precisiones, los ajustes y los cambios que se hicieron al nuevo acuerdo son:

 

*Las Farc tendrán que declarar y entregar todos sus bienes, so pena de perder los beneficios, y se usarán para reparar a las víctimas.

*Un reclamo generalizado de los del No y los del Sí era que se definiera en qué consistía la restricción efectiva de la libertad, pues fue criticado como impreciso. Eso se logró.

*El Tribunal debe fijar en cada caso: Los espacios concretos en donde deben estar los sancionados durante la ejecución de la pena (que nunca serán más grandes que una Zona Veredal Transitoria de Normalización), los horarios en los que deben cumplir las sanciones restaurativas, establecer el sitio de residencia durante la ejecución de la sanción, imponerles el deber de solicitar autorización para salir de las zonas donde cumplan la sanción y señalar la periodicidad con la que el órgano de verificación debe reportar sobre el cumplimiento de la sanción.

*Se estableció que el tiempo que pasen en las zonas veredales Transitorias de Normalización se les tendrá en cuenta como parte de la sanción, siempre y cuando en ese período desarrollen actividades de reparación.

*La Jurisdicción Especial de Paz funcionará hasta por 10 años y sólo podrán recibir solicitudes de investigación durante los 2 primeros años.

*Las ONG no podrán actuar como fiscales y acusar. Sólo presentar información que será valorada y contrastada por los jueces y magistrados del Tribunal.

*Todos los jueces serán colombianos, no extranjeros, y tendrán las mismas calidades de los magistrados de nuestras cortes.

*Las tutelas contra decisiones de la Jurisdicción Especial de Paz podrán a ser revisadas.

*Una de las principales preocupaciones del Centro Democrático era el respeto a la propiedad privada, a la iniciativa privada y que a nadie se expropie por fuera de la ley ya vigente.

*Han surgido algunas inquietudes sobre la legislación agraria que no hacen parte del Acuerdo de Cartagena. Por tal razón, se crea una comisión de expertos para revisar esos temas.

*El catastro –fundamental para formalizar la tierra—no modificará por sí mismo los avalúos de las tierras. 

*No se autorizarán nuevas zonas de reserva campesina, más allá del trámite normal de acuerdo a la legislación vigente que hay sobre estas zonas.

*Se incluyó expresamente que la implementación se hará con respeto al principio de sostenibilidad fiscal, y se amplió de 10 a 15 años el plazo de implementación para reducir la presión fiscal, si es que la hubiera, y no afectar de manera alguna los programas prioritarios del gobierno.

*Otra preocupación de los empresarios era que se desatara una posible cacería de brujas en la aplicación para ellos de la justicia transicional. Los que no sean responsables de crímenes graves tienen la posibilidad de obtener la terminación de los procesos que hoy los puedan afectar en la justicia ordinaria.

*Muchos sectores, en particular de militares retirados, veían con preocupación el tratamiento de agentes del Estado en la Justicia Especial de Paz. Se logró una fórmula que garantiza a los soldados y policías, en servicio activo y retirados, los máximos beneficios, pero con total seguridad jurídica.

*El partido que surja de la reincorporación de las Farc no podrá inscribir candidatos para las curules transitorias en la Cámara de Representantes.

*Se redujo desde el primer año en 30% la financiación al partido de las Farc para que quede en igualdad de condiciones con los demás partidos. 

*Las Farc no participarán en una nueva comisión de protección y garantías de seguridad que creó el acuerdo. Se eliminó también las facultades de esa comisión para revisar hojas de vida, o ejercer facultades de inspección y vigilancia sobre las empresas de seguridad privada.

*Sobre la lucha contra el problema de las drogas, el nuevo acuerdo obliga a todos los que se presenten a la Justicia especial de Paz a entregar toda la información relacionada con el narcotráfico de manera exhaustiva y detallada para atribuir responsabilidades. En este tema fue particularmente insistente el expresidente Pastrana.

*Se reiteró y subrayó también que el gobierno mantiene todas las herramientas para la erradicación, incluyendo la fumigación, además de los programas de sustitución para los campesinos.

*No habrá formalización de ningún predio en Colombia sin que antes se constate que está libre de la presencia de cultivos ilícitos.

*La idea de incorporar todo el acuerdo al bloque de constitucionalidad generó mucho rechazo en los expresidentes Pastrana y Uribe, en Marta Lucía Ramírez,  y en muchos voceros del No y algunos del Sí. Eso se corrigió. Sólo quedarán los temas de derechos humanos y de Derecho Internacional Humanitario, que ya de por si hacen parte de la constitución.

* El gobierno será el único responsable de la implementación. Habrá, eso sí, una comisión que hará seguimiento, impulso y verificación del cumplimiento de los acuerdos.

*Se hicieron las modificaciones para garantizar que la llamada ideología de género no está presente – nunca lo estuvo— ni siquiera de manera sugerida.

*Se busca garantizar que las mujeres, que han sufrido especialmente este terrible conflicto, sean tratadas con prioridad y que sus derechos como víctimas estén totalmente protegidos.

*Se incorporaron en el nuevo acuerdo los principios de igualdad y no discriminación, de libertad de cultos y se reconoció a la familia y a los líderes religiosos como víctimas del conflicto.